5 utensilios que debes tener si te gusta hornear
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5 utensilios que debes tener si te gusta hornear

Por Kiwilimón - Septiembre 2015
Eres amante del pan y los pasteles? Entonces debes estar preparada para cualquier receta que aparezca. En el mundo de la panadería hay miles de artefactos que puedes usar pero sólo un puñado de esenciales que necesitan existir en tu alacena. Hoy te decimos cuáles son esos utensilios que debes tener si te gusta hornear y por qué no puedes vivir sin ellos.

Rodillo


Ya sea que quieras hornear galletas o masas para pie, no hay forma de que las manos den la tersura, consistencia y uniformidad que da un rodillo. Puede que sea una herramienta básica, pero por algo es un clásico y debes tenerla disponible a todo momento. Te recomendamos invertir en un rodillo de material antiadherente, no sólo te ahorrarás que se pegue la masa, sino que tendrás que gastar menos harina para mantenerlo seco.

Pasta sucre para tartas dulces


Batidora


Ésta es una inversión un poco más fuerte pero si quieres ahorrarte horas de batir huevos con un globo y de alzar mezclas para llevarlas a punto de turrón entonces te recomendamos una buena batidora. No es necesario que sea demasiado grande pero trata de que tenga aspas intercambiables para usar las más fuertes para trabajos pesados y las más delicadas para no romper la consistencia de tus mezclas.

Galletas con chispas de chocolate



 

Espátulas antiadherentes


¿Te suena muy básico? Puede que lo sean, pero un juego extenso de espátulas de diferentes formas y hechas de materiales antiadherentes son la mejor herramienta que puede tener una repostera. Ayudan a raspar hasta lo último de tus masas para no desperdiciar, ayudan a mezclar cuando necesitas envolver tus preparaciones y no batirlas e incluso son ideales para darle la vuelta a galletas en el horno.

Cupcakes chocolatísimo



 

Charola para cupcakes


Una vez que tengas esta charola empezarás a hornear mucho más que sólo panquecitos. Claro, los cupcakes, están de moda y son deliciosos pero con esta herramienta también puedes preparar soufflés, gelatinas, flan, etc. Incluso te recomendamos hornear tu pastel favorito para después dividirlo en esta charola y así obtener raciones individuales.

Panqué de Silvia



 

Tabla de mármol


Si tienes problema con tus masas pegándose a la mesa de la cocina, no estás sola. Este es un problema que pasa mucho y puede ser desesperante. Una solución rápida es comprar una tabla grande de mármol, este tipo de piedra es ideal para que la masa no se pegue y su temperatura que se mantiene fresca no deja que la masa se empiece a cocinar antes de tiempo.

Pizza Napolitana

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Ivon Rosales
18/04/2020 22:07:46
Todos los consejos lo sigo al pie de la letra y muy buenos yo enteramente doy las 5 estrella
Dora Isabel Aguila Oqueli
16/04/2020 08:45:19
Deliciosa!!!
Raquel Gonzalez
11/04/2020 08:40:17
Siempre es básico tener en mente, con lo que se debe de empezar...
Esperanza Cataño Lemus
11/04/2020 08:07:41
Por que no mencionan báscula, tazas medidores y cucharas medidoras Les faltamos mucho más cosas para considerarlas como mínimo a tener.
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Cuando era chiquita habitaba en mí una fantasía. No es que me haya surgido de la nada. En el dos había una telenovela, La pícara soñadora, en la que la protagonista vivía dentro de una tienda departamental. Durante años me sobaba la cabeza la idea de pernoctar en un lugar en el que todo oliera a nuevo; un espacio en el que todos mis antojos estuvieran a mi disposición y en el que yo tuviera la posibilidad de estrenar a cada momento.Si por alguna razón mi fantasía se hiciera realidad en la actualidad, en el súper, iría directo al pasillo de verduras, al pasillo donde habita lo fresco y al de vinos. Porque aunque no sea la primera opción que se venga a la mente cuando pensamos en vinos, en ese frío espacio es posible encontrar etiquetas que encarnan lo bueno, lo bonito, lo barato.Ya sea que nos quedemos a vivir en una tienda –guiño, guiño– o simplemente queramos comprar vinos junto a la lista de la despensa, le pregunté a varios expertos cuáles eran sus recomendaciones. Esto fue lo que me dijeron. Para la periodista gastronómica Mariana Camacho, el denominado vinho verde –que en realidad es un vino blanco– de la bodega Casal García es una excelente opción cuando se busca maridar la primavera. Otros de su lista del súper son Flor de Vetus o María 1926, ambos de la uva tempranillo. Para el experto en vinos españoles Raúl Juárez, en su lista del súper no falta Protos, un Terras Gaudas blanco de la región de Rías Baixas, Ochoa Crianza Tempranillo y Marqués de Riscal de la Rioja. La sommelier de Bornos Bodegas y best sommelier del Concurso Nacional de Sommelier Jr de la ASI  2016 - 2019, Astrid Pérez Aguilar, recomienda el Rutini Malbec o la mezcla de cabernet sauvignon y malbec, de la misma bodega. “La verdad le tengo amor al país y a la bodega. Me parece que es una gran relación calidad precio”. En cuanto a espumosos, Astrid afirma que Kirkland Rosé cumple para saciar el antojo de burbujas sin tener que echar la casa por la ventana. De mexicanos, a ella le gusta el Monte Xanic Sauvignon Blanc, pues tiene “mucha elegancia y frescura”. Para el Head Sommelier de Acento Culinaria Pablo Mata, no hay pierde con Teziano Cabernet Sauvignon de la bodega de Valle de Guadalupe, Norte 32. Recomienda también la etiqueta argentina Catena Zapata Malbec High Mountains y, directo de la borgoña, un Bouchard Aîné & Fils Heritage Du Conseiller. “Son tres vinos de diferentes precios que por supuesto me compraría”.Raquel del Castillo, sommelier y editora gastronómica de Menú en el Universal, se inclina por un malbec de corte moderno como el Elsa Bianchi, el rosé de tempranillo de la bodega riojana Cune, o el Fonte Vinho Verde de Portugal. “Es de esos vinos ricos para platicar y pasar una tarde en el jardín. En nariz es frutal, con manzana verde, de cítricos recién cortados y mineralidad. En boca es de paso ligero y muy fresco. Le va bien a un ceviche, tataki de atún y pollo asado con sal y pimienta”.A mí personalmente me gusta Laus Chardonnay de la región del Somontano porque es súper fácil de beber, sobre todo si hay música de terraza, o bien, Flores de Callejo de Ribera del Duero si hay una tablita de carnes frías al centro. De mexicanos, el nebbiolo de L.A Cetto es garantía sin pretensiones para armonizar un plato de pasta bañada en salsa pomodoro.Expertos, novatos y aficionados, todos encontramos en el supermercado vinos con las tres B y que no estorban en el carrito, junto al kilo de jitomate saladet.¿Cuáles son los tuyos?
La Cuaresma es una importante festividad a lo ancho del mundo y países como Brasil la celebran en grande. De hecho, el famoso Carnaval tiene lugar cuarenta días antes de Pascua, marcando así el comienzo de la Cuaresma, por eso debes conocer cómo se celebra y cuáles son los mejores platillos de Cuaresma en Brasil. Si bien el Carnaval es una festividad llena de colores, ritmos y baile, que no necesariamente está relacionado con el cristianismo, éste da pie al inicio de Cuaresma y trae consigo algunos de los mejores sabores brasileños que puedes probar, como te mostramos a continuación con estos platillos sin carne. Moqueca La moqueca de pescado es un guisado que se hace con cualquier pescado blanco, camarones, cebolla, ajo, pimiento rojo y verde y se sazona con aceite de palma, leche de coco, ají molido y cilantro. Es uno de los platillos más populares en Brasil. Casquinha de siri Elaborado con carne de cangrejo marinada al limón, la casquinha se sirve en conchas, acompañado de sofrito de cebolla, pimiento y tomate salpimentado, con ajo y cilantro. Al final se le espolvorea harina de yuca y queso parmesano antes de hornearse. ¡Es una verdadera delicia! Leão veloso Esta irresistible sopa de mariscos se prepara con camarones, langostas y pescado. Además de tomate y azafrán, lo cual le da un sabor increíble que cualquiera debe probar, especialmente durante la Cuaresma. Fricasé brasileño El fricasé brasileño un platillo tradicional de los carnavales que también puede consumirse durante la Cuaresma, ya que consiste en una preparación con huevos fritos y batidos, condimentados con limón y perejil. ¿Te atreverías a utilizar alguna de estos platillos brasileños para Cuaresma?
La grenetina es una proteína y quizá no lo sabías, pero puede ser beneficiosa para tu cabello. Sí, de hecho, la grenetina ya se usa en muchos cosméticos, incluidos los productos para el cuidado del cabello.Uno de los beneficios de preparar tu propia mascarilla de grenetina para el pelo es que esta realmente se adhiere al cabello, lo fortalece y lo deja muy brillante. Además de que son fórmulas totalmente naturales y así sabes exactamente lo que te estás poniendo en el cabello.Esta receta de mascarilla capilar de grenetina dejará tu cabello brillante y fuerte, y si estás siguiendo el método curly, te será muy útil.Mascarilla para el cabello con 1 sobre de grenetinaEsta es una mascarilla capilar de grenetina es súper simple y si tienes el pelo extra largo o muy grueso, puedes duplicar esta receta, para que sea suficiente.Ingredientes2 cucharadas de grenetina en polvo (o un sobre)2 cucharadas de agua2 cucharadas de acondicionador para el cabello (omite si tienes el cabello graso)Calienta el agua en el microondas y luego mezcla con la grenetina. Déjala reposar durante 15 minutos y entonces incorpora el acondicionador. La mezcla debe quedar como un gel espeso.Para aplicar, peina el gel en el cabello húmedo desde la raíz hasta las puntas (no es necesario lavarte el cabello con champú antes, pues lo harás al final). Agrega más agua si la pasta quedó demasiado espesa.Envuelve tu cabello en plástico y luego en una toalla y deja secar durante 30 a 40 minutos. Enjuaga en la regadera y lava con tu champú.
La historia del pan en San Cristóbal de las Casas inicia con las alforjas cargadas de trigo que viajaban, junto a rebaños y otros productos comestibles, con los castellanos que se asentaron en el Valle de Hueyzacatlán. Al asentamiento le siguieron consecuencias. Algunas evidentes, como la hegemonía del trigo en San Cristobal, indisputable hasta el siglo XIX y en relativa competencia con los tuxtlecos, que entraron en la escena en el XVII. Para entonces, las cartas estaban sobre la mesa: San Cristobal tenía ya una vocación panadera, una vocación imborrable, imperecedera.   Aunque de los molinos de la época quedan poco más que recuerdos —y una ruta que se puede hacer por la montañas en bicicleta—, en este destino chiapaneco la identidad sigue ligada al pan: al tradicional y al moderno, al coleto y al europeo. Así, el pan se asoma a la mesa del desayuno, se ofrece como colación a medio día o como cierre de la merienda. El pan está en las casas, en las cafeterías —que tampoco son pocas— y en los restaurantes. Mi primer encuentro con la panadería de la región fue fortuito —poco antes de enterarme que iba a escribir este artículo—. Fue en Sibactel y Aldama, dos de las 60 comunidades que producen café en Chiapas. Fue después de recorrer los cafetales, cerca del medio día. Fue en el patio de secado del beneficio comunitario de Sibactel, con una taza de pozol. Fue en casa del caficultor Pedro Vázquez, donde sus hijas disponen café de olla, horchata y una canasta copada de pan dulce como un gesto de hospitalidad. En esa primera ronda se me quedó impregnada la consistencia firme de los panes —muy distinta a la de los europeos con aire, suaves, esponjosos— y una nota de humo, siempre presente en las cocinas y los hornos de leña que, en este lado del mundo, todavía son comunes.  A mi vuelta al centro de San Cristóbal, y gracias a las recomendaciones de los chefs de Tierra y Cielo, llegué con más intención a la puerta de la panadería Fátima, un local de fachada bicolor —morado con blanco, reconocible a leguas— en la calle Benito Juárez, que tiene más de 30 años en operación.Los anaqueles de Fátima son una librería del amplio repertorio del pan coleto que además de lo ya dicho, es diverso en forma y fondo. Aquí verán montañas trigueñas de panes planos, enroscados o trenzados —mis favoritos—, con cortezas cubiertas de azúcar o ajonjolí, con migajones oscuros o amarillentos, preparados con piloncillo, canela y muchas veces con manteca. Los reconocerán también por su nombre de pila: cazuelejas —quizás las más famosas—, rosquillas, marquesotes, pan de yema o pan de manteca. Los amarán un poquito más porque son una ganga. A riesgo de parecer disco rayado —o la burra al trigo, en una analogía más pertinente—, quiero hacer hincapié en la textura de estos panes: esa que es firme, porosa, a veces arenosa, a veces crujiente. Si me preguntan, esa textura es pretexto, una provocación, un estado ideal que pide a gritos el ahogo de una bebida caliente —café, chocolate, atole, ustedes digan—.  Estudiosos del tema, como Edgar Zulca Báez, atribuyen esta característica a cuestiones más prácticas como la conservación, a que “su estructura compacta garantiza su integridad en el transporte y es resistente a la descomposición”, escribe el académico.Kievf y Marta —que en sus exploraciones panaderas preparan, entre otras cosas, panes de tascalate para el desayuno— me recomendaron complementar la expedición con las panaderías que siguen los pasos de la herencia danesa y francesa. Obediente, me dirigí a los hornos —de lugares como La Casa del Pan, Oh la lá y el Horno Mágico— que complementan, con bollería, croissants, empanadas de hojaldre, chocolatines y mantequilla, la escena panadera. Una historia que, por ahora, es harina de otro costal.
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