6 botanas frescas para llevar a la playa
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6 botanas frescas para llevar a la playa

Por Kiwilimón - Junio 2017
  Todavía no ha llegado el verano y la ola de calor se empieza a sentir, si seguimos así no va a haber ningún otro remedio que escaparnos a la playa. Cuando eso pase debes ir preparada con buenas ideas de snacks ricos que te refresquen a medio sol. Por suerte nosotros tenemos las mejores recomendaciones de botanas ligeras y frescas que te puedes llevar a la playa y compartir con toda la familia y amigos. via GIPHY

Ensalada de fresa y kiwi

Es difícil imaginar alguna botana más fresca que esta. Cuando vas caminando en la mañana por la playa y quieres una botanita que no te empache, pero que esté rica y dulce entonces esta es tu opción ideal. Es tropical, súper ligera y además lleva un aderezo con balsámico delicioso.

Agua fresca de limón y hierbabuena

OK, técnicamente esta no es una botana, pero sólo imagínate: tirada en la playa sobre tu toalla con el sol en la cara y el viento marítimo soplando. Es una escena ideal para sacar esta deliciosa bebida refrescante y llena de sabor para hidratarte en los días de calor.

Crudités

La zanahoria, el pepino y la jícama son clásicos playeros por una razón, y es que es un combo fresquísimo para matar el hambre sin llenarse demasiado, y además es saludable. Toma la idea de la foto y lleva tus crudités en un jarrito transparente, así es más cómodo y puedes pasarlo a todos para que cada quien pique su verdura favorita.

Ceviche rápido

El ceviche y la playa van de la mano. Lleva un recipiente lleno de esta deliciosa mezcla de camarón, jícama, cilantro, zanahoria, pepino y un aderezo cítrico que refrescará los paladares de todos. Es un platillo muy colorido también, así que será el doble de antojable bajo el sol playero.

Tostadas con ensalada de nopal

En la playa las opciones vegetarianas no pueden faltar, nos prometen mantenernos ligeros durante el día, además de que pueden ser muy ricas. La tostada tiene mucho sabor, parece simple, pero entre el nopal, el ajo, la cebolla, el vinagre y el tomate picado verás que es una opción súper fresca pero con sabores vibrantes.

Ensalada de papa y salmón

Ok, digamos que viene el atardecer después de todo un día en la playa y el hambre ya empieza a acechar. En ese caso puedes ofrecerle a tu familia un platillo igual de fresco pero un poquito más contundente y llenador, como esta ensalada de papa con salmón que además lleva limón, mayonesa y un poquito de apio para darle frescura.    
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La gastronomía mexicana, mundialmente reconocida por sus preparaciones ancestrales, cientos de recetas memorables y un sinfín de platillos tradicionales, es motivo de orgullo para todos los mexicanos. Hoy en día, existen más de una docena de platillos y bebidas mexicanas que se encuentran firmemente arraigados en la culinaria internacional y que orgullosamente fueron creados en nuestro país, pero hoy nos limitaremos a explorar la historia de aquellos que surgieron específicamente en la frontera norte. La ensalada césar y su icónico aderezoSin lugar a dudas, la ensalada césar es uno de los platillos más populares en restaurantes y hogares alrededor del mundo, pero no todos saben que esta famosa ensalada fue inventada en Tijuana, Baja California, en el restaurante del Caesar’s Hotel en 1924. El 4 de julio, multitudes de estadounidenses cruzaron la frontera para festejar el día de la independencia de su país y abarrotaron restaurantes y bares del centro de Tijuana. El alojamiento de los hermanos italianos Caesar y Alessandro Cardini no fue la excepción y conforme fueron pasando las horas en la alacena del Caesar’s Hotel sólo quedaron algunos huevos, anchoas, pan viejo, lechuga orejona, queso Parmesano, ajo, salsa inglesa, aceite de oliva, limón y pimienta. Ante la desesperación de servir a los hambrientos comensales, Alessandro Cardini improvisó con esos pocos ingredientes una ensalada y un inigualable aderezo para aliñarla. Alessandro, quién había sido piloto del ejército italiano, le dio el nombre de ensalada aviador, pero años más tarde sería conocida como ensalada césar en honor al hotel de los hermanos Cardini. Hoy en día, el mítico Caesar’s Hotel continúa sirviendo la ensalada césar de la misma manera en que fue servida aquel día, en largas y firmes hojas de lechuga orejona aliñadas con el icónico aderezo y que transportan crujientes crotones a cada mordida. La margarita, cóctel mexicano hecho con tequilaExisten al menos siete versiones en torno al origen de este refrescante cóctel hecho a base de tequila, pero la más convincente se remonta a los años cuarenta en la Cantina Hussong ubicada en Ensenada, Baja California. Una noche, un camarero llamado Carlos Orozco quedó embelesado por la belleza de una mujer que se encontraba en la cantina, por lo que le ofreció servirle un cóctel de su autoría. La mujer accedió, así que el creativo camarero preparó un cóctel sencillo con tequila, hielo, limón y sal. Fascinada por el sabor de la bebida, la mujer le preguntó al camarero el nombre del novedoso cóctel. Éste, a su vez, le preguntó su nombre a la bella mujer, quién se presentó como Margarita Henkel, hija del embajador alemán. En ese momento, Carlos Orozco anunció que la singular bebida llevaría por nombre margarita. Actualmente, existen un sinnúmero de variantes del singular cóctel mexicano hecho a base de tequila. Los nachos, crujientes totopos, queso derretido y jalapeñoAh, los nachos, crujientes totopos bañados con queso derretido y rebanadas de jalapeño. La historia de este delicioso platillo nos lleva al famoso Club Victoria, en Piedras Negras, Coahuila. En 1943, un grupo de mujeres estadounidenses, esposas de soldados comisionados de la base aérea del ejército Eagle Pass, decidieron comer en el famoso club. Al no encontrar al chef, el Maître d' Ignacio García decidió improvisar un platillo compuesto de totopos bañados con queso Wisconsin derretido y algunas rebanadas de jalapeño para el deleite de las mujeres extranjeras. En tan sólo un par de días se había corrido la voz acerca de este delicioso platillo bautizado como Nachos especiales—Nacho, en honor al popular apodo que se les da a las personas que se llaman Ignacio—, mismos que eventualmente formaron parte del menú del Club Victoria. En la actualidad, existen un sinnúmero de variedades de nachos con distintos quesos y diversos acompañamientos para deleite de mexicanos y extranjeros. El clamato, el famoso “curacrudas” mexicanoLa historia nos sitúa en el Bar Acueducto del Hotel Lucerna Mexicali ubicado en Baja California, en el año de 1966, cuando un cliente asiduo pidió un jugo de tomate para tratar de aliviar su resaca. En esa ocasión, el jugo de tomate no fue suficiente, por lo que el cliente pidió que le agregaran algo para potencializar el ya conocido remedio. Los baristas mezclaron el jugo de tomate con jugo de abulón, limón, sal y diferentes salsas resultando en un trago picante, salado y muy refrescante que curaría la insoportable resaca del cliente en cuestión de minutos. Con el paso del tiempo, el jugo del abulón se comenzó a sustituir por la salmuera de una lata de almejas, haciendo el trago mucho más accesible a los comensales y popularizándolo como clamato—anglicismo proveniente de clam por almeja y tomato por jitomate. Actualmente, el clamato se prepara con jugo de tomate, salmuera de almejas, limón, sal, una mezcla de salsas y se adorna con bastones de apio. La peculiar pizza mexicana¿Quién diría que una pizza con salsa de frijoles, tocino, chorizo, chiles jalapeños y pimiento rojo sería un rotundo éxito en México y en los Estados Unidos? La historia de la peculiar pizza mexicana nos sitúa en un pequeño negocio llamado Pizzas Giuseppis ubicado en Agua Caliente, Tijuana, Baja California. En 1970 y a tan sólo un año de su inauguración, Juan José Plascencia creó una pizza con sabores muy mexicanos que se popularizaría a lo largo y ancho del país y que incluso se volvería un sabor de pizza icónico del otro lado de la frontera. Hoy en día, la pizza mexicana es tan popular que las grandes cadenas de comida incluyen a esta peculiar pizza en su carta.La popular chabela, clamato con cervezaLa popular fusión del clamato con cerveza no pudo haber surgido en otro lugar que no fuera Mexicali, Baja California. Esta historia nos traslada a La Conga Bar en el año de 1972, cuando a José Angulo, dueño del conocido bar, se le ocurrió combinar el popular clamato con una cerveza bien fría, limón y sal con chile seco en polvo escarchado y que eventualmente comenzó a ofrecer el nuevo trago en una pesada copa coloquialmente conocida como copa Chabela. Con el tiempo, el clamato con cerveza se popularizó como otro efectivo remedio para la cruda y actualmente se consume en todo el país con distintos nombres como chabela en Baja California; ojo rojo en Yucatán; clamacheve en Coahuila; cielo rojo en Guanajuato; gringa en Aguascalientes y michelada con clamato en Colima y Jalisco.No cabe duda de que tanto ingredientes como platillos y bebidas mexicanas han enriquecido la gastronomía de distintas culturas a nivel mundial, a tal grado de que hoy en día es posible encontrar sabores y referentes culinarios mexicanos sin importar en dónde estés.
El tejocote, también conocido como manzanita de indias, es un fruto endémico de México y uno de los principales ingredientes del tradicional ponche decembrino. Este fruto también es muy importante durante el Día de Muertos, pues se utiliza para decorar los altares y ofrendas, así como para preparar dulce de tejocote. Por otro lado, también lo encontrarás dentro de las piñatas durante las posadas decembrinas. Su nombre viene del náhuatl texócotl, que significa “fruto duro de sabor agrio”. Según el Instituto de Ecología, en nuestro país existen al menos 16 especies de tejocotes, las cuales se encuentran mayormente en las zonas montañosas de Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Potosí, Puebla y Veracruz. Hoy en día, se utiliza para elaborar dulces, conservas, mermeladas y licores, ya que es rico en vitaminas, minerales y otros nutrientes, por lo que se recomienda su consumo ampliamente. Gracias a todos sus beneficios, aquí te decimos por qué es una buena idea consumir más tejocote. También puedes leer: Los múltiples beneficios de consumir tamarindoVitaminas y mineralesDe acuerdo con los expertos, el tejocote es rico en vitaminas y minerales, tales como:Calcio: Recuerda que consumir suficiente calcio es esencial, pues nuestro cuerpo necesita de este mineral para fortalecer los huesos fuertes y mantener una buena salud. Hierro: ¿Sabías que el hierro se encuentra en cada una de las células de nuestro cuerpo? Además, este mineral nos ayuda a producir hemoglobina y nos ayuda a prevenir la anemia. Vitamina C: Esta vitamina es de suma importancia para nuestro cuerpo, es necesaria para un buen crecimiento. Por si fuera poco, también es un poderoso antioxidante y es benéfico para la piel, los huesos, acelera la cicatrización y nos ayuda a absorber el hierro. Complejo B: Las vitaminas del complejo B son: B1, B2, B3, B5, B6, B7, B12 y el ácido fólico. Estas vitaminas nos ayudan a obtener energía de los alimentos y en la formación de los glóbulos rojos.También puedes leer: Conoce los beneficios de la flor de jamaica¿El tejocote tiene propiedades medicinales?Gracias a que el tejocote fortalece los huesos, ayuda al buen funcionamiento del sistema nervioso y a la transportación de oxígeno, es una excelente opción para todos. De acuerdo con la Secretaría de Agricultura, las culturas prehispánicas utilizaban el tejocote para crear diferentes remedios caseros para tratar las siguientes enfermedades:Tos, pulmonía, bronquitis, resfriado común y dolor del pulmón.Diarrea, amibas, disentería y dolor de estómago.Este fruto endémico además se usa como diurético y antiespasmódico.El tejocote además ayuda a mejorar la circulación coronaria y a moderar las contracciones causadas por la taquicardia.En la actualidad, es común que se utilice la raíz de tejocote o la fruta misma para bajar de peso, sin embargo, no existe evidencia científica que apoye esta teoría.También puedes leer: Los múltiples beneficios de comer colLos beneficios de comer tejocoteDebido a que contiene vitaminas y minerales, el tejocote tiene muchos beneficios para la salud, entre los cuales destacan los siguientes: Por si fuera poco, un estudio publicado por expertos del Instituto Politécnico Nacional señala que el tejocote es ideal para el corazón, pues el fruto y sus hojas se han utilizado para tratar enfermedades cardiacas como la taquicardia, la arritmia y la ateroesclerosis, entre otros padecimientos del corazón. Esto se debe a que el tejocote contiene un compuesto fenólico, una sustancia con muchos beneficios para el corazón y el sistema circulatorio.Ayuda a una buena coagulación sanguínea.Disminuye los niveles de glucosa, por lo que es ideal para los diabéticos.Fortalece el sistema inmune.Es un fruto rico en vitamina C, vitaminas del complejo B y calcio.
Difícilmente olvidaré ese día. A lo largo y ancho de la hacienda de la familia Maza, los tambores y los acordeones marcaban el paso de los danzantes tradicionales. Alrededor, cocineras de toda la región mostraban su oficio a través de moles de todos los colores, adobos espesos y caldos picantes. El mezcal se abría paso entre las mesas. Tal escenario sólo podría significar una cosa: celebración. Unos minutos antes se había realizado el sacrificio de chivos en La Tradicional Matanza, Huajuapan de León, en el marco del festival Cofradía Mixteca. Con esta primera verbena se dio también por inaugurada la temporada de mole de caderas, tradición de las regiones mixtecas de Oaxaca, Puebla y Guerrero. Los organizadores –Alejandro Ruiz (chef de Casa Oaxaca y presidente de la CANIRAC en Oaxaca), Rodolfo Castellanos (chef de Origen), José Manuel Baños (chef de Pitiona) e Israel Loyola (chef de Restaurante Sin Nombre)–, por segundo año consecutivo, dieron cita en Oaxaca a cocineras tradicionales y a chefs de los restaurantes más emblemáticos de México. Durante los cuatro días que duró el festival fuimos invitados a un desfile de saberes y cultura volcada al plato con el fin de probar una de las siete gastronomías oaxaqueñas más relevantes: la mixteca. En el restaurante de Doña Chonita recibimos el sol con una taza de atole blanco en la mano y su desayuno mixteco. En el restaurante Obispo nos paseamos por un menú degustación con paradas de barbacoa, maíz quebrado y menudencias. Una de las noches brindamos con los mezcales de trazabilidad de Archivo Maguey y comimos tetelas rellenas de amarillito en Maguey y Maíz. Pero quizás la cumbre sucedió en el cierre, el domingo. Los treinta y cinco cocineros invitados hicieron uso de los ingredientes, las técnicas y los guisos de la región para inspirar sus propias sazones. Comimos toda suerte de delicias oaxaqueñas y otras más con toques del mundo: mole con curry (de Oscar Torres), estofado de chivo no nato (de Chuy Villarreal), el mole de luto (de Celia Florián), jocoque con setas (de Alfredo Villanueva), pepián de hoja Santa y coliflor (de Daniel Nates).Y es que se necesitan muchos días y decenas de manos para exhibir la gastronomía mixteca como se merece. La región resalta por la pobreza de sus suelos sobre las que crecen pocos ingredientes; en cambio, la creatividad de las comunidades es la que ha dado múltiples frutos. (Si cada familia tiene una forma de cocinar cierto guiso, la variable de platillos es infinita.) En la lista de tradiciones gastronómicas locales se encuentra la crianza del chivo –actividad relevante desde la llegada de los españoles–, el uso del guaje y el chile costeño, así como el cultivo de diversas especies de maíz.El mole de caderasLa chef Olga Cabrera Oropeza es mixteca. Ella aprendió todo lo que sabe de cocina de su abuela –Doña Chonita–, de su madre y su suegra. En el restaurante Tierra del Sol, instalado en la capital oaxaqueña, recupera los sabores de su comunidad en un contexto idílico.Para ella, “el mole de caderas es uno de los platillos con más identidad puesto que está preparado con ingredientes locales, como el chile costeño, que le da picor a toda nuestra cocina mixteca. Y luego también tiene guaje. Es tan importante que, de hecho, Huajuapan significa ‘guajes junto al río’”. Las cabras además son cebadas de manera natural con hierbas, como la pepicha, que crecen únicamente en la región. Esto le otorga un sabor único y penetrante al mole de caderas. Cuando la temporada termina, la fiesta continúa. Los locales preparan un mole de barbacoa, de sabor similiar, que se realiza a partir de los huesos del chivo.Los otros guisos mixtecosOlga me explicó que la cocina mixteca tiene cinco estandartes culinarios: el chileajo, el pozole mixteco, el huachimole, el mole de fiesta y los otros moles hechos con semilla de guaje. De chileajos los más comunes son el rojo y el amarillo. Y como su nombre lo indica, se prepara con ajos asados, clavos de olor, chiles costeños amarillos y ajonjolí.Confieso que nunca había probado el pozole mixteco. Bajo el cuidado de Doña Chonita y de Olga, difícilmente lo olvidaré. A diferencia de otros, se prepara con un maíz nativo, más duro que el pozolero, por lo que hay que estar atizando el fuego de la leña durante toda la noche. El caldo, hecho con hoja Santa, tiene un color neutro. Cuando se le añade un mole especiado, con fuerte sabor a clavos, es que adquiere ese color rojizo particular. Además del mixteco, en la temporada de pozole en el mes de septiembre se prepara un pozole verde y el pozole de la costa.El mole de fiesta mixteco es considerado negro, aunque su color apunta más hacia el colorado. Es ligeramente dulce. Picante, sólo lo suficiente. “El mole de fiesta mixteco es un mole espesado con muchas semillas: mucha almendra, ajonjolí; las semillas del chile no las quemamos. Solamente pasan por un tostado. Los chiles deben de quedar crujientes, pero no deben de quemarse porque este no es un mole amargo”, confirma Olga.En la cocina mixteca se pueden encontrar panes con fermentación de pulque que generalmente se cuecen a nivel de piso en hornos de piedra. “Tenemos dulces de calabaza, panes rellenos de calabaza, encaladas o regañadas”. Las encaladas son unas tortillas dulces, elaboradas a partir de harina de trigo, y cubiertas por una capa blanquecina que se asemeja al betún. Lo adornan salpicones de color rosa. Por su parte las regañadas son una suerte de galletas con el sabor de la manteca de cerdo y revolcadas con azúcar y canela.Hay mucho más. En cinco días probé todo cuanto pude pero las recetas se me escapaban entre los dedos. Faltaría sentarse a la mesa de cada casa y descubrir preparaciones únicas como la que la cocinera tradicional y dueña de Obispo, Uveira Cruz me dio a probar el primer día: un estofado hecho con aceitunas y pollo que me aseguró, no probaría en otro lugar. No se me va de la cabeza. Así es la mixteca. Cada familia es un libro de historias y herencias y, cada guiso, un lenguaje tan único como la propia sazón. 
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