6 ingredientes que no sabías que puedes agregar a tu hamburguesa
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6 ingredientes que no sabías que puedes agregar a tu hamburguesa

Por Kiwilimón - Julio 2015
  Lo divertido de un platillo como la hamburguesa es que es personalizable. Puedes usar muchísimos ingredientes para darle sabores y texturas muy diferentes a las de la hamburguesa habitual. Puede ser que la acompañes con un condimento para sazonar más la carne, incluso algún elemento frito que le de más textura, o tal vez otra proteína que la haga más llenadora. Para que empieces a soltar la imaginación, te recomendamos 7 ingredientes que no sabías que puedes agregar a tu hamburguesa.

Aros de cebolla

Crujientes y al mismo tiempo ligeros, son una adición excelente para tu hamburguesa. Puede que ya le pongas cebolla a tu receta, pero te aseguramos que al capearla la llevará a otra dimensión. Hay diferentes formas de freír este ingrediente, una manera muy popular es crear el capeado con cerveza oscura, esto le da un sabor profundo y acaramelado. Otro detalle importante es que le da mucho más volumen a la hamburguesa y se ve como de revista. Aros de cebolla empanizados: http://www.kiwilimon.com/receta/guarniciones/verduras/cebolla/aros-de-cebolla-empanizados

 

Betabel

Si lo que buscas es consistencia y color, el betabel es una alternativa excelente. Lo bueno es que no tienes que hacer demasiado con este producto, puedes servirlo crudo dentro de la hamburguesa, o incluso horneado con un poco de sal y aceite para que esté más doradito. Otra modalidad es rebanar el betabel súper fino y hornearlo, así obtendrás betabel frito que puede sustituir las papas a la francesa.  

Guacamole

No hay hamburguesa versión mexicana que no tenga este delicioso ingrediente. Además de darle un visto mucho más apetitoso, el guacamole agrega un poco de acidez, suntuosidad, y por supuesto, todos esos nutrientes que vienen dentro de las grasas buenas del aguacate. Muchos lo ponen sobre la carne, pero esto puede causar que sea difícil de comer, más bien te lo recomendamos como condimento en ambos panes. Guacamole rápido: http://www.kiwilimon.com/receta/botanas/dips/guacamole-rapido  

Hummus

Otra opción parecida al guacamole en cuanto a textura, pero que le da un sabor totalmente diferente. El hummus o garbanza es una alternativa súper saludable para mejorar tu hamburguesa y además, es extremadamente versatil: puedes preparar el hummus con polvo de chile, diferentes vegetales, jugo de limón, etc. Hummus fácil: http://www.kiwilimon.com/receta/botanas/dips/hummus-facil  

Huevo estrellado

Para que tu hamburguesa sea súper decadente no basta con el queso, el tocino y sus respectivos condimentos, agregar un huevo frito es señal de que vas en serio. Te recomendamos agregarlo con la clara frita pero la yema cruda, la idea es que, al cortar la hamburguesa, o morderla, esa yema fluya e impregne la carne para darle mucho más sabor y una textura sedosa.  

Dip de alcachofa

Si creías que este dip sólo se servía con zanahorias y jícamas, piensa de nuevo. Ese delicioso y ligero sabor de alcachofa corta muy bien la riqueza de la carne de la hamburguesa. En este caso no te recomendamos usar queso amarillo o cheddar, sino un queso más acidito que vaya con el dip en tu hamburguesa. Tal vez uno de cabra o incluso queso azul. Dip de alcachofa con espinaca: http://www.kiwilimon.com/receta/botanas/dip-de-alcachofa-con-espinaca  

   
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Para cerrar la semana patria hablemos del elefante verde, blanco y rojo del cuarto: la cocina nacional es insuperable. Mientras el taco roba la atención internacional hace falta ser paisano para comprender la complejidad, amplitud y delicia de nuestra gastronomía; los entrañables guisos regionales, las tradiciones patronales, las sazones cocinadas en olla de barro, bajo el calor del pib o en la incandescencia de la brasa. Ya lo dijo la UNESCO hace justamente diez años, la cocina tradicional mexicana es patrimonio del mundo, cultura que vale la pena preservar por los siglos de los siglos. Basta ver al ajonjolí de todos los moles: el mole. Su complejidad resuena en la infinidad de ingredientes que lo componen –algunos de ellos tan improbables como unas galletas de animalitos–, en sus acepciones regionales, en las sutilezas que se modifican de acuerdo con las festividades como Día de Muertos, en su amplitud cromática que abarca casi todos los colores del arcoíris. El mole, salsa densa que nos recubre tanto la memoria como la cucharada de arroz más humilde, debe su honor, más que a sus recetas, a la tradición alrededor de su preparación.Así como en el mole, el mestizaje y la cultura se mezclan como pinturas al óleo en las cocinas tradicionales de México tanto, que hace diez años la UNESCO nombró a su totalidad como un patrimonio de la humanidad. En la declaratoria no había que ser esfinge: había que presentar un caso de estudio, reunir un sinfín de requisitos e información por parte de un grupo multidisciplinario de cocineros, historiadores, antropólogos y hasta ingenieros en alimentos con el fin de perseverar. El resultado fue una condecoración como nunca se le había otorgado a otro país. La cocina tradicional mexicana es nuestra Muralla china, nuestro Machu Picchu cultural. Según el escritor e historiador de cocina mexicana José N. Iturriaga, no es que no se hayan honrado a otras cocinas antes o después. En los últimos años se han protegido otras maravillas culinarias como, por ejemplo, la etiqueta en la cocina francesa, la dieta mediterránea y la tradición japonesa en la cocina, pero no así a un país. A diez años del fallo de la declaratoria en la que se reconocen las prácticas, rituales y elaboraciones vinculadas a nuestra cocina, merece volver a celebrar el mérito. Celebrar que en México no sólo hay 32 estados, sino una infinidad de tradiciones que se preservan en el fuego de los comales, las ollas, las vasijas de barro. Celebrar por supuesto a las cocineras tradicionales que, según Iturriaga, “son el objeto mismo de la declaratoria”, el libro atemporal de los saberes culinarios de cada región. José N. Iturriaga, escritor de libros como 'Saberes y delirios' o 'Confieso que he comido', afirma que parte de la responsabilidad de tener una cocina protegida por la UNESCO es la de rescatar, salvaguardar y promocionar la tradición “más que a un platillo o a un ingrediente; preservar la cocina de nuestros pueblos, la cocina de los mercados, de las abuelas”.Para lograrlo se creó el Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana, un organismo consultor de la UNESCO que lleva a cabo reuniones nacionales anuales, foros mundiales de gastronomía mexicana, seminarios académicos y hasta encuentros de cocineras tradicionales. “A los platillos y tradiciones hay que estarles dando nuevo vigor. Preservarlos y salvaguardarlos para que no caigan en desuso y se mantengan vivos. El sentido principal de la organización es la conservación de las tradiciones”. Lo que nos toca hoy en casa es aprender y enseñar sobre cocina mexicana a las generaciones venideras. Desempolvar el tortillero y echarle leña al fuego. Poner literalmente las manos en la masa y extender los hilos de la tradición hasta el infinito. Hoy te invito a tomar alguna de nuestras recetas tradicionales y prepararla en familia. Además de cincelar recuerdos harás historia, harás cultura, serás parte de este ritual iniciático que puso a suspirar a los primeros mexicanos.
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En temporada de frío, nada se antoja más como un café o chocolate caliente pero, por suerte, América Latina cuenta con una diversa variedad de bebidas calientes para que pruebes algo diferente. Por eso, para olvidarte de los días fríos o lluviosos, te invitamos a probar estas 7 bebidas latinas calientes. Mate El mate es una infusión hecha con hierbas originarias de Paraguay y Uruguay, pero bastante popular en la mayoría de países de Sudamérica. Su sabor es fuerte y concentrado y contiene diversas propiedades diuréticas y antioxidantes. Ponche mexicano México es conocido por presentar un amplio catálogo de bebidas calientes, pero ninguna se compara al ponche de frutas, una preparación tradicional para las épocas decembrinas con manzana, caña de azúcar, guayaba y tejocotes. Api El api es una bebida caliente que proviene de regiones altas como Argentina, Bolivia y Perú. Está elaborada granos de maíz morado, maíz amarillo, azúcar, canela, clavo de olor y frutas. Cola de Mono Si quieres darle la vuelta al clásico carajillo, tienes que probar la cola de mono, una bebida caliente originaria de Chile. Este cóctel se prepara con aguardiente, café, leche, canela, cáscara de naranja, clavo de olor y azúcar. Chocolate de maní Prueba el chocolate caliente como nunca de la mano de esta bebida tradicional de República Dominicana, hecha a base de cacahuates, especias, leche y azúcar. ¿Será como una mezcla entre atole y champurrado o a qué te suena a ti? Canelazo Otro cóctel que se toma caliente es el canelazo, el cual podemos encontrar en Ecuador, Colombia y Perú. Esta bebida caliente es una mezcla de aguardiente, canela, jugo de frutas y panela, un azúcar derivado oscuro de la caña. Champurrado El champurrado es una bebida mexicana calientita ideal para apaciguar la sensación de frío y generalmente se toma por las mañanas. El champurrado está hecho de cacao con maíz, piloncillo y otros ingredientes como anís, vainilla y a veces, hasta un piquetito de alcohol. ¿Qué bebida caliente elegirás para pasar los días fríos?
Si hay algo característico de la comida argentina, eso es el chorizo. Lo conocemos en choripán y no falta en los restaurantes de cortes y aunque su sabor puede tener un ligero parecido, es muy diferente al chorizo mexicano.Estas diferencias van desde el sabor, hasta la forma de prepararlo. Ambos son deliciosos y tienen el mismo origen: la península ibérica. Cuando conozcas las características de cada uno, quizá podrás apreciarlos más cuando los pruebes.Diferencias entre el chorizo argentino y el chorizo mexicanoAmbos embutidos son relevantes en la gastronomía de cada país y en ambos lugares existe una variedad de chorizos. Por ejemplo, en Argentina está el llamado chorizo ahumado, mientras que en México, la longaniza es también muy popular.La principal diferencia entre el chorizo argentino y el mexicano es la forma en que se hacen. El chorizo mexicano se hace con carne molida y por lo general, se le añade grasa de cerdo. Por su parte, el chorizo argentino se elabora con carne de cerdo y res picada y adobada con especias.Algo que tienen en común ambos embutidos es que ninguno de los dos va curado, es decir, son embutidos frescos que requieren de cocinarse antes de comerse.El chorizo argentinoConocido también como chorizo criollo, la base para hacer este chorizo y sus variedades es la carne, las especias, el pimentón (o pimiento) y el vino. La carne puede ser de res, de cerdo o una combinación de ambas y va picada. Luego para embutir, se limpia muy bien la tripa del intestino delgado de cerdo con vinagre, agua fría y agua tibia, y se seca con un paño.El chorizo mexicanoEl chorizo mexicano se hace con carne molida y su color se logra gracias al uso de chiles rojos picantes, y se condimenta con especias y vinagre. Además, a diferencia del argentino, el chorizo mexicano se desenvuelve de la tripa al momento de cocinarse y comerse, como si fuera carne molida, aunque también se asa completo.Los dos son muy sabrosos y se comen de manera diferente, mientras que el chorizo argentino va muy bien acompañado de pan, en México, por supuesto, comemos el chorizo en tortilla. Diferentes, pero con mucha carga culinaria detrás, no dejes de probarlos.
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