8 señales de que no consumes suficiente proteína

Por Kiwilimón - Mayo 2017
  Normalmente, hacemos énfasis en la importancia de las grasas buenas, las calorías y la fibra, pero pocas veces nos ponemos a pensar en cuánta proteína estamos consumiendo o si los alimentos que comemos son una fuente suficiente de proteína para nuestro organismo. ¿Estás segura de que consumes suficiente proteína? Descúbrelo respondiendo estas preguntas:
  • ¿Tienes problemas para perder peso?
  • ¿Te ejercitas pero no logras aumentar tu masa muscular?
  • ¿Te sientes cansada constantemente?
  • ¿Se te dificulta concentrarte?
  • ¿Experimentas cambios de humor frecuentemente?
Aunque existen múltiples factores que pueden provocar síntomas similares a estos, si respondiste afirmativamente a la mayoría, es probable que no estés consumiendo suficiente proteína. A continuación te enlistamos las principales señales que tu cuerpo manda cuando no estás comiendo suficientes alimentos con proteína.
  1. Te sientes ansiosa y sufres cambios de humor.

    Los aminoácidos de las proteínas construyen los neurotransmisores, los cuales ayudan al cerebro a sintetizar las hormonas, como la dopamina o la serotonina.
via GIPHY
  1. No duermes bien.

    Las proteínas ayudan a mantener niveles de azúcar en la sangre estables. Ante la falta de proteína, surgen cambios de los niveles de azúcar que pueden durar hasta la noche, impidiendo un buen descanso.
via GIPHY
  1. Se te dificulta concentrarte.

    Un estado constante de distracción puede indicar un bajo desempeño de los neurotransmisores, los cuales se sintetizan en el cerebro usando aminoácidos.
via GIPHY
  1. Tu ciclo menstrual es irregular.

    El balance de las hormonas femeninas controla la regularidad del ciclo. Cuando se lleva una dieta baja en proteínas y alta en carbohidratos se puede afectar el equilibrio hormonal.
via GIPHY
  1. Tienes altos niveles de colesterol.

    Aunque no suelas comer alimentos grasosos, un régimen basado en comidas con carbohidratos refinados puede hacer que tu hígado procese las grasas de manera menos eficiente.
via GIPHY
  1. Haces ejercicio, pero no ves resultados.

    Las proteínas ayudan a reparar y construir nuevos músculos. Si no consumes suficientes aminoácidos, te sentirás cansada, tus músculos se debilitarán y probablemente no verás cambio en tu físico.
via GIPHY
  1. Te sientes inflamada y tienes problemas para ir al baño.

    Aunque la fibra y el agua son importantes, las funciones digestivas también dependen de los aminoácidos.
via GIPHY
  1. Estás subiendo de peso inexplicablemente.

    Tal vez cuentas tus calorías, pero no todas las calorías cuentan igual. Los alimentos ricos en proteínas por lo general contienen más calorías que los carbohidratos, pero con la diferencia de te harán sentir llena por más tiempo, evitando que comas de más.
via GIPHY   Si has experimentado alguna de estas situaciones, es probable que un mayor consumo de proteínas sea la solución a tus problemas.

Aumenta tu consumo de aminoácidos con estas deliciosas recetas:

 
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
3 maneras de hacer exfoliantes caseros y sencillos
Exfoliar la piel no es algo que tengamos que hacer diario, pero de vez en cuando, el órgano que recubre nuestro cuerpo puede beneficiarse mucho de esto y qué mejor si podemos hacerlo con ingredientes naturales y de forma casera.La exfoliación puede ayudar a mejorar la salud y la apariencia de la piel de varias maneras, por ejemplo, puede darle a la piel un aspecto más brillante porque elimina la capa superior de células muertas y también puede estimular la producción de colágeno, para que la piel se mantenga firme y radiante.Otro beneficio de la exfoliación casera es que puede mejorar la eficacia de cualquier crema que uses posterior a hacerlo, así que si exfolias tu piel antes de aplicar una crema, esta penetrará profundamente en lugar de asentarse en la superficie.Por último, estas opciones para hacer exfoliantes caseros y sencillos te permitirán tener un momento de relajación, para poder masajear tu piel, cualquier día que estés cansada o estresada. La forma más fácil aplicar un exfoliante corporal es durante el baño y sólo implica masajear suavemente el exfoliante sobre la piel con movimientos circulares y enjuagar bien con agua tibia.Exfoliante casero con azúcar morena o mascabadoEl azúcar moreno o mascabado es un ingrediente económico y accesible que es más suave para la piel que la sal marina o la sal de Epsom, lo cual lo hace un ingrediente ideal para pieles sensibles. Asegúrate de enjuagarte bien después de exfoliarte, para que tu piel no se sienta pegajosa.1/2 taza de azúcar morena o mascabado1/2 taza de aceite de coco (también puedes usar aceite de oliva o de almendra)Mezcla bien el azúcar moreno con el aceite en un tazón. Si es necesario, agrega más azúcar o aceite para obtener la consistencia correcta; también puedes añadir una o dos gotas de un aceite esencial en la mezcla. Cuando estés satisfecha con la consistencia y fragancia del exfoliante, pásalo a un recipiente con tapa, para conservarlo más tiempo.Exfoliante casero de té verdeRico en propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, el té verde tiene varios beneficios para la piel, además de que se puede agregar fácilmente a un exfoliante corporal casero junto con otros ingredientes nutritivos.2 bolsas de té verde1/2 taza de agua caliente1 taza de azúcar moreno o mascabado1/4 taza de aceite de coco derretidoColoca las bolsitas de té en el agua caliente y deja reposar hasta que se enfríe. Mientras el té se enfría, coloca el azúcar moreno en un tazón y mezcla con el aceite de coco derretido. Agrega el té frío a la mezcla (es importante que el té esté frío para que el azúcar no se disuelva).Si la mezcla se desmorona demasiado, añade más aceite de coco; si está demasiado líquida, agrega más azúcar morena. Cuando hayas alcanzado la consistencia deseada, coloca el exfoliante en un frasco.Exfoliante casero de caféEl café es uno de los ingredientes más comunes entre los exfoliantes corporales caseros, pues los gránulos son suaves para la piel, pero siguen siendo eficaces para eliminar las células muertas de la superficie de la piel. 1/2 taza de posos de café2 cucharadas de agua caliente1 cucharada de aceite de coco, tibioMezcla los posos de café con el agua caliente y luego agrega el aceite de coco. Si es necesario, agrega más café molido o más aceite para obtener la consistencia correcta y finalmente, pasa la mezcla en un recipiente.Es importante mencionar que estos exfoliantes caseros sólo deben usarse en el cuerpo, no en la cara, pues esta es más sensible que la piel del resto del cuerpo. Además, evita exfoliar la piel si está quemada por el sol, agrietada o rota, enrojecida, hinchada, o recuperándose de una exfoliación química.Si decides agregar algún aceite esencial a tu exfoliante corporal casero, primero haz una prueba de parche con el aceite diluido en la piel para asegurarte de que no te hará reacción en la piel y si tienes la piel sensible o muy seca, habla con tu médico o dermatólogo para averiguar si la exfoliación con un exfoliante corporal es adecuada para ti.
3 maneras de hacer exfoliantes caseros y sencillos
Exfoliar la piel no es algo que tengamos que hacer diario, pero de vez en cuando, el órgano que recubre nuestro cuerpo puede beneficiarse mucho de esto y qué mejor si podemos hacerlo con ingredientes naturales y de forma casera.La exfoliación puede ayudar a mejorar la salud y la apariencia de la piel de varias maneras, por ejemplo, puede darle a la piel un aspecto más brillante porque elimina la capa superior de células muertas y también puede estimular la producción de colágeno, para que la piel se mantenga firme y radiante.Otro beneficio de la exfoliación casera es que puede mejorar la eficacia de cualquier crema que uses posterior a hacerlo, así que si exfolias tu piel antes de aplicar una crema, esta penetrará profundamente en lugar de asentarse en la superficie.Por último, estas opciones para hacer exfoliantes caseros y sencillos te permitirán tener un momento de relajación, para poder masajear tu piel, cualquier día que estés cansada o estresada. La forma más fácil aplicar un exfoliante corporal es durante el baño y sólo implica masajear suavemente el exfoliante sobre la piel con movimientos circulares y enjuagar bien con agua tibia.Exfoliante casero con azúcar morena o mascabadoEl azúcar moreno o mascabado es un ingrediente económico y accesible que es más suave para la piel que la sal marina o la sal de Epsom, lo cual lo hace un ingrediente ideal para pieles sensibles. Asegúrate de enjuagarte bien después de exfoliarte, para que tu piel no se sienta pegajosa.1/2 taza de azúcar morena o mascabado1/2 taza de aceite de coco (también puedes usar aceite de oliva o de almendra)Mezcla bien el azúcar moreno con el aceite en un tazón. Si es necesario, agrega más azúcar o aceite para obtener la consistencia correcta; también puedes añadir una o dos gotas de un aceite esencial en la mezcla. Cuando estés satisfecha con la consistencia y fragancia del exfoliante, pásalo a un recipiente con tapa, para conservarlo más tiempo.Exfoliante casero de té verdeRico en propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, el té verde tiene varios beneficios para la piel, además de que se puede agregar fácilmente a un exfoliante corporal casero junto con otros ingredientes nutritivos.2 bolsas de té verde1/2 taza de agua caliente1 taza de azúcar moreno o mascabado1/4 taza de aceite de coco derretidoColoca las bolsitas de té en el agua caliente y deja reposar hasta que se enfríe. Mientras el té se enfría, coloca el azúcar moreno en un tazón y mezcla con el aceite de coco derretido. Agrega el té frío a la mezcla (es importante que el té esté frío para que el azúcar no se disuelva).Si la mezcla se desmorona demasiado, añade más aceite de coco; si está demasiado líquida, agrega más azúcar morena. Cuando hayas alcanzado la consistencia deseada, coloca el exfoliante en un frasco.Exfoliante casero de caféEl café es uno de los ingredientes más comunes entre los exfoliantes corporales caseros, pues los gránulos son suaves para la piel, pero siguen siendo eficaces para eliminar las células muertas de la superficie de la piel. 1/2 taza de posos de café2 cucharadas de agua caliente1 cucharada de aceite de coco, tibioMezcla los posos de café con el agua caliente y luego agrega el aceite de coco. Si es necesario, agrega más café molido o más aceite para obtener la consistencia correcta y finalmente, pasa la mezcla en un recipiente.Es importante mencionar que estos exfoliantes caseros sólo deben usarse en el cuerpo, no en la cara, pues esta es más sensible que la piel del resto del cuerpo. Además, evita exfoliar la piel si está quemada por el sol, agrietada o rota, enrojecida, hinchada, o recuperándose de una exfoliación química.Si decides agregar algún aceite esencial a tu exfoliante corporal casero, primero haz una prueba de parche con el aceite diluido en la piel para asegurarte de que no te hará reacción en la piel y si tienes la piel sensible o muy seca, habla con tu médico o dermatólogo para averiguar si la exfoliación con un exfoliante corporal es adecuada para ti.
¿Cómo limpiar tu horno usando bicarbonato de sodio?
Sabemos que como eres una gran cocinera y repostera, tu horno podría necesitar una limpieza profunda para que quede rechinando de limpio. Lo mejor de todo es que seguramente tienes todos los ingredientes en casa para preparar este fácil y práctico remedio casero para tu horno. ¿Cuál es el mejor ingrediente para limpiar mi horno?Aunque parezca difícil de creer, no necesitas comprar productos llenos de químicos para limpiar tu horno, pues solo necesitas tres ingredientes: bicarbonato de sodio, agua y vinagre. También puedes leer: ¿Qué alimentos no deben guardarse en el refrigerador?Bicarbonato y aguaEn el caso de carbonato, este ingrediente es muy efectivo a la hora de remover la grasa, pues su composición química neutraliza las partículas de grasa, lo que lo hace el ingrediente perfecto para remover restos de comida que ya están secos o muy pegados. Lo mejor de todo es que tu horno lucirá como nuevo en tan solo 15 minutos. Para limpiarlo solo necesitarás los siguientes ingredientes: 3 cucharadas de agua½ taza de bicarbonato de sodioMezcla el agua y el carbonato en un recipiente hasta obtener una mezcla espesa, aplica la pasta en las zonas más sucias y deja reposar por 15 minutos. Una vez que haya pasado este tiempo, usa un trapo mojado para remover la mezcla de bicarbonato. Una vez que hayas removido esta pasta, usa una mezcla de agua y un poco de vinagre para que tu horno quede aún más limpio y sin olores. También puedes leer: ¿Cómo limpiar tu hogar con canela y vinagre blanco?Bicarbonato y vinagreEn caso de que tu horno esté muy sucio y la mezcla anterior no surta efecto, puedes aplicar esta mezcla con un poco de vinagre. Los expertos en limpieza recomiendan seguir los siguientes pasos para que tu horno quede libre de cochambre en un dos por tres: Espolvorea bicarbonato de sodio por todo el horno, especialmente en los lugares que estén más sucios.Mezcla tres cucharadas de agua con una cucharada de vinagre. Transfiere esta mezcla a un atomizador y aplica sobre el carbonato.Deja reposar por 15 minutos.Usa un trapo limpio y mojado para remover la mezcla.Una vez que este limpio, aplica la mezcla de agua y vinagre otra vez y limpia con un trapo.Después de estos sencillos pasos, tu horno rechinará de limpio. Ya lo sabes, los ingredientes naturales son excelentes opciones para limpiar tu cocina y cualquier rincón de tu casa. También puedes leer: Sencillos pasos para quitar cochambre de una estufa
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD