Alimentos para un vientre plano

Por Kiwilimón - Mayo 2015

El tipo de alimentos, tu forma de cocinar y hasta tu manera de comer pueden marcar la diferencia entre un vientre ligero y plano, a uno inflamado, con ardores y a una inadecuada metabolización de las grasas.

El secreto está en una buena digestión, la cual consiste en un proceso complejo que se produce gracias a sustancias que segregan los órganos digestivos, determinadas hormonas y el sistema nervioso.

La nutrición cumple un papel decisivo en este proceso: tanto los alimentos que se eligen como su calidad, cantidad, el modo de combinarlos y el orden en que los consumes.

Un vientre hinchado puede radicar en la acumulación de gases por malas digestiones causadas por comer muy rápido, comer y hablar a la vez, masticar poco los alimentos o por una alteración de la flora intestinal.

Recomendaciones:

  1. Evita las bebidas con gas
  2. Disminuye el consumo de legumbres (las lentejas y la soya son las más digestivas) y añade comino e hinojo a la cocción
  3. Mastica y come con tranquilidad
  4. No hables mientras comes
  5. Cuida tu flora intestinal
  6. Evita el estreñimiento
  7. Ingerir alimentos compatibles (no mezclar demasiados hidratos con proteínas)

Claves para mejorar tu digestión

  1. Come verduras y hortalizas crudas, que son regeneradoras de la flora intestinal, así como frutas de color rojo, ricas en betacaroteno
  2. Consume legumbres y cereales germinados (como la alfalfa), ricos en minerales, aminoácidos y enzimas
  3. Ingiere alimentos fermentados, como yogur, kéfir, chucrut y miso, que ayudan a producir células benéficas para la salud.
  4. Toma cereales como la avena, que equilibra el sistema nervioso y soluciona los malestares digestivos, así como otros cereales integrales
  5. Toma polen de abejas, suero de leche o levadura de cerveza
  6. Comienza cada comida con un plato de ensalada
  7. La piña y la papaya te ayudarán a mejorar la digestión tras una comida abundante

Otros alimentos saludables

Tu estómago se sentirá más cómodo si aumentas el consumo de proteínas vegetales, más sanas y con menos calorías. Por ejemplo:

  1. Legumbres con cereales. Lentejas con arroz integral o alubias con maíz, son combinaciones que te aportan mucha fibra (para combatir el estreñimiento) y energía, además de saciar el hambre durante horas.
  2. Semillas de soya. Al igual que la carne, contienen aminoácidos esenciales, pero con menos grasas y calorías. También te pueden ayudar  los derivados de la soja (tofu, yogures, leche).
  3. Levadura de cerveza y germen de trigo. Agrégalos a los cereales del desayuno, a las ensaladas o los yogures.
  4. Lácteos con cereales. Descremados o de soya, son perfectos para un desayuno o una cena: pan integral con queso, yogur con muesli, leche con cereales.
  5. Semillas de sésamo y girasol. Ideales para añadir a las ensaladas o comer entre horas. Aportan vitaminas y minerales, y el sésamo es rico en calcio (mézclalo con yogur o cereal).
  6. Algas. Ricos en minerales y oligoelementos, te alimentan, aportan pocas calorías y tienen 14 veces más calcio que la leche.

¿Te gustaría tener un vientre plano?

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