Aprovecha las sobras de tu alacena
Recomendaciones de Cocina

Aprovecha las sobras de tu alacena

Por Kiwilimón - Noviembre 2018
Típico que un día amaneces con toda la actitud para probar nuevas recetas en tu cocina. Vas al súper a comprar los miles de ingredientes que se necesitan para cocinar ese platillo súper especial o exótico, y ocho meses después ves cómo los frasquitos se van llenando de polvo. Antes de que tomes cualquier decisión tenemos que decirte algo: ¡no tires la comida de tu alacena! Saca el máximo provecho a todo lo que se encuentra en tu cocina con estos tips:

Vinagre de manzana

Ese chorrito que queda en la botella es suficiente para convertir una ensalada aburrida en una verdadera experiencia culinaria. Prepara un delicioso aderezo para ensalada griega con solo dos cucharadas de vinagre de manzana.

Azúcar morena

Media taza de azúcar morena es lo que necesitas para disfrutar un buen pastel de zanahoria sin horno. Si ves que ya está muy dura, puedes guardar un trozo de pan de caja junto al azúcar para suavizarla antes de preparar el pastel.

Cardamomo

No eches a la basura la bolsita de cardamomo. Esta especia es tan aromática que una sola pizca puede transformar completamente una receta. Prueba estos hot cakes integrales de canela con fresas al cardamomo (solo necesitas ¼ de cucharadita).

Pasta

La pasta que compraste para preparar macarrones con queso también te puede servir para hacer una ensalada de pasta picosita. En esta receta se usa pasta de coditos, pero puedes usar la que te encuentres en tu alacena.

Salsa de soya

El alto contenido de sal en la salsa de soya hace que dure muchísimo, así que no importa si esa botella lleva tiempo en tu alacena. Aprovecha la última cucharada de salsa de soya para hacer una hamburguesa con salsa BBQ casera.

Maicena

Tal vez compraste fécula de maíz para espesar una crema y jamás la volviste a usar. Con lo poquito que te haya quedado, o 1/3 de taza, prepara una botana sabrosa y muy sencilla, como estos dedos de queso rápidos.

Mostaza Dijon

Aunque la mostaza puede usarse para preparar platillos tan sencillos como un sándwich o una ensalada, si no estás acostumbrado a su sabor lo más seguro es que el frasco termine olvidado en tu alacena.  Para que no desperdicies nada, usa media cucharadita de mostaza para cocinar unos espárragos con vinagreta de mostaza.

¿Tienes alguna otra idea para aprovechar las sobras de la alacena? Compártenos tus tips en los comentarios.

Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
Ser pionera en la cocina no es fácil. Corrijo. Ser pionero en cualquier ámbito es una rareza. Chepina Peralta fue de aquellas señaladas para abrir brechas y lo hizo prendada de las recetas: en los años sesenta fue la primera conductora mujer en liderar un programa culinario en América Latina. En los noventa años que Lucía Josefina Sánchez Quintanar vivió, nos hizo soñar con los sabores de aquello que la mirábamos hacer del otro lado del televisor. La semana pasada partió, pero está claro: Chepina Peralta es cultura popular mexicana. Su legado no se va a ningún lado.Chepina fue la conductora de programas inolvidables como La Cocina de Chepina, Chepina en tu cocina y por supuesto, Sal y Pimienta, entre muchos otros. En cada uno, siempre la enmarcaban la barra de una cocina y unos anaqueles de set, mientras parada o sentada, pelaba ingredientes, agregaba especias y salpicaba sin reparos. En ella no había poses ni rituales histriónicos. Al contrario. En sus programas nos hacía creer que la comida rica estaba al alcance de todas las manos y que lo máximo sería probar algo que viniera de las de ella. A mí personalmente me inspiró a los siete años a fantasear con mi propio programa culinario. Muy a pesar de la cocina de mis padres, yo no agregaba espinacas ni acelgas en la licuadora cuando veía Sal y Pimienta. Lo que ella evocaba en mí era crear, divertirme: “Amigos, el día de hoy prepararemos unos deliciosos bombones con papitas… y pimienta… y cátsup… y galletas… en la tostadora. ¡Van a quedar buenísimos!”. Chepina no sólo inspiró a niños y sus madres, sino a generaciones de familias que comenzaron a comer con los ojos. Gracias a ella –la señora del mandil floreado– muchas mujeres decidieron darle descanso al microondas, comer menos guisos de congelador. La cocina y la salud de las generaciones abre-fácil conocimos la esperanza de lo hecho en casa. Pero que a nadie engañe esa dulzura de tía entrañable, de abuela consentidora. Chepina Peralta supo construir su propio emporio alrededor de las recetas. Ella no estudió para cocinera. Según su descripción era una “maestra en el arte de la palabra”, por lo que la conducción de un programa televisivo parecía irle como guante de seda.  Su facilidad de palabra y carisma le valió un espacio fijo en distintas televisoras en las que grabó casi ocho mil programas. De los libros de su autoría se cuentan trece. Hay programas de radio, entrevistas, publicaciones escritas. Todo. Chepina, antes de que la cocina mexicana fuera el orgullo nacional que es ahora, la divulgó, la reincorporó al menú diario con preparaciones fáciles y accesibles para las amas de casa. La cocina de los años setenta y ochenta estuvo marcada por sus cremas de verduras, por sus mixiotes, sus atoles, sus tortitas de papa, sus pasteles salados y sus gelatinas. Sin más, definió la cocina de todos los días en el devenir de los años. En el marco del Festival Morelia en Boca de 2017, Chepina Peralta recibió un reconocimiento por el mérito de sus cuarenta años de carrera. Aún tengo el recuerdo de la chef contando emocionada que había sido a través de la cocina que había conocido México, el mundo y, sobre todo lo demás, a sí misma. Chepina seguirá siendo la inspiración de quienes pensamos que cocinar es alegría, terapia y autoconocimiento, y que un plato a la vez se puede cambiar a otros, a uno mismo.
Hay tipos de comida ya consagradas y famosas en todo el mundo, como la la italiana, por ejemplo, pero en años recientes, la gastronomía de Perú se ha ganado su lugar, gracias a sus sabores, su variedad y multiculturalidad.De hecho, Perú tiene varios restaurantes muy reconocidos a nivel mundial, como Astrid y Gastón, un lugar tan importante, que no puede hablarse del renacimiento de la gastronomía de este país sin mencionar al chef Gastón Acurio y a su esposa, la chocolatera alemana, Astrid Gutsche.Pero, ¿cómo es que ganó fama y qué la hace tan famosa y particular? A continuación te contamos un poco sobre ello.La variedad que aportan sus regiones geográficasEn Perú, costa, montaña y selva convergen en su gastronomía y cada una de ellas ofrece sus propios platos tradicionales cocinados con ingredientes locales. Así, la ya mundialmente conocida quinoa se encuentra en las zonas montañosas; mientras que en la costa se cultivan limas y uvas, y raíces de yuca y peces como el paiche (el pez más grande del río Amazonas) se encuentran en la selva.Su multiculturalidadLa mezcla de sabores en la cocina peruana refleja la mezcla de culturas que han llegado a Perú durante los últimos 500 años. Desde la cocina prehispánica, con sus platos y métodos de cocción como la pachamanca y el cuy chactado, pasando por la colonización española en el siglo XVI, con su introducción de platos de influencia morisca, hasta los inmigrantes chinos que llegaron en el siglo XIX, la cocina se ha fusionado a la perfección. Otras grandes influencias gastronómicas son las cocinas africana, italiana y japonesa.El mejor piscoEste licor famoso por la bebida pisco sour es un excelente aperitivo para antes del almuerzo o la cena. El pisco se destila en regiones del sur del país como Moquegua, Arequipa, Tacna e Ica, y de hecho, en esta última región hay un pueblo que se llama Pisco. Además, hay varios tipos que se diferencian en aroma y sabor: pisco acholado, italia, mosto verde y quebranta. Su enorme variedad de papasLas papas son tubérculos nativos del Perú y de las 5 mil variedades que existen en el mundo, tan sólo en Perú encontrarás 2 mil 694, en todas las formas, colores y texturas. Los peruanos comen papas con casi todos los demás platos y su devoción por la verdura es tan fuerte que incluso tienen su propio día nacional: el 30 de mayo.Por estas y muchas otras razones más, la gastronomía peruana merece seguir siendo reconocida, pero sobre todo, ¡degustada! Si tienes curiosidad, aquí puedes encontrar recetas de Perú, como el famoso ceviche o su papa a la huancaína.
Lavar las verduras puede parecer una tarea sencilla y sin muchas complicaciones, pero limpiar adecuadamente algunas de las más complicadas es algo que nos lleva a buscar cómo lavar el brócoli para no enfermarnos.Hay muchas formas en las que las verduras pueden contaminarse, pues conforme crecen, entran en contacto con animales, suelo, agua y trabajadores agrícolas, todos los cuales pueden introducir sustancias nocivas. Además, una vez que se cosechan las verduras, pasan por varios pares de manos (a medida que se empacan, envían, compran, preparan y almacenan), lo cual también tiene el potencial de contaminar los alimentos con bacterias y gérmenes dañinos.A pesar de que muchas verduras se pueden lavar con agua fría y no es necesario usar jabones ni detergentes, hay algunas que requieren especial atención a la hora de limpiarlas, como el brócoli, por ejemplo.Cómo lavar el brócoliComo primer paso para antes de lavar brócoli (o cualquier otra verdura), lava primero tus manos con agua y jabón, antes y después de preparar verduras frescas, en general, así evitarás contaminarlas tú mismo.Otra recomendación útil es que no laves el brócoli hasta justo antes de prepararlo. Cuando estés listo para usarlos, entonces recorta la parte dura del tallo aproximadamente a dos centímetros de la parte inferior y enjuágalo con agua corriente fría. El brócoli, como la coliflor, tiene muchos lugares donde los gérmenes pueden esconderse, así que para asegurarte de eliminarlos por completo, remójalo después de enjuagarlo en un recipiente con agua fría durante dos minutos y posteriormente, enjuaga bajo el chorro de agua fría nuevamente.También puedes remojar el brócoli en una mezcla de 4 partes de agua por 1 de vinagre blanco por 20 minutos, para después enjuagarlo bajo el chorro de agua, de esta manera, puedes reducir los residuos de pesticidas en las verduras.Aunque parece complicado, lavar el brócoli correctamente tampoco tiene mucha ciencia, pero es importante que lo hagas, para evitar bacterias y gérmenes en tus comidas.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD