5 canciones sobre comida más pegajosas
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5 canciones sobre comida más pegajosas

Por Kiwilimón - Marzo 2016
La gastronomía inspira muchas cosas y es representación de la cultura de un país o una zona determinada, y también le da origen a canciones extrañas que se nos quedan en la cabeza. Y no siempre pasa que estas melodías traten de hacer un tributo al ingrediente en cuestión, simplemente lo usan como una metáfora o analogía para transmitir el rítmico mensaje a las masas. Estas son las 5 canciones sobre comida más pegajosas. La mayonesa Intérprete: Chocolate Esta canción la has escuchado seguro, y no sólo eso, has bailado a su ritmo y, probablemente, lo has disfrutado. ¿Qué tiene que ver la canción con la mayonesa? Absolutamente nada, simplemente alude a la acción de batirla como cuando se preparar, pero fuera de eso es una canción movida que te encuentras tanto en bodas como en 15 años. Mayonesa casera Sopa de caracol Intérprete: Banda Blanca Otro ejemplo del ritmo latino que se le mete a estas canciones sobre comida. De igual manera es una canción a todo el estilo de bodorrio que a nadie parece gustarle pero que todos deciden bailar. Siempre es parte del popurrí de canciones a mitad del evento y jamás falla en levantar a más de uno de la silla. Escargots a la Bourguignonne Que llueva café Intérprete: Café Tacuba Originalmente una canción de Juan Luis guerra y después retomada por la banda que se hizo famosa por canciones como chilanga banda, toca un tema romántico que incluye muchos ingredientes. Dentro de la canción también puedes escuchar yuca, miel, trigo y berro entre algunos otros. Helado de café casero La barbacoa Intérprete: Georgie Dann Esta es una joya un poco más escondida, pero por eso es tan genial. Ya que la descubras y sientas un poco de pena ajena al haberla escuchado no podrás dejar de tararear la letra que va algo más o menos así: Que ricos los chorizos parrilleros… Que ricas las salchichas a la brasa… Que buenas las chuletas de cordero… Tacos de barbacoa tipo jalisco La taquiza Intérprete: Chava Flores Uno podría pensar que es difícil hacer una canción de amor y tacos, pero no, todo es posible en el mundo musical. Cuando alguien te canta: “Te expliqué casi llorando que te amaba con pasión...Tu le entrabas a los de ojo, tripa gorda y corazón...” es que de verdad le quebraste el alma. Tacos de chamoy, vegetales y cacahuate    
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Los nopales parecen tener beneficios inagotables, pues además de proveernos de fibra cuando los comemos, también tienen propiedades que los hacen perfectos para hacer productos cosméticos, como champús o cremas. Así, dos jóvenes de Guadalajara han encontrado un uso más y hacen piel tipo cuero a partir de cactus.Sus nombres son Adrián López y Marte Cázares, y lo que buscaban era crear un material amigable con el medio ambiente, con cualidades textiles como transpirable y duradero y, por supuesto, que no se tuviera que extraer de animales.Para lograr crear este cuero vegano, los dos jóvenes tuvieron que recorrer un trayecto de dos años y su idea surgió a partir de darse cuenta de que, si el nopal tenía propiedades cosméticas para la piel, entonces “por qué no crear piel a partir de él.”López contó a medios que muchas personas los creyeron locos, pero ellos dijeron: “¿Cómo que no? Estamos en México, somos mexicanos, ¿qué materia prima hay para aventar pa’arriba?, pues nopal; crece solo, no necesita mucho riego, no se gasta mucha agua”.En su investigación, se dieron cuenta de que ya en Europa se hacen este tipo de materiales a partir de piña y manzana, así que el nopal era viable, pues además de que es una planta muy noble, su producción se da todo el año y cada cactácea genera hasta 100 nopales en su vida productiva.Su producto es una mezcla de nopal y algodón orgánico, y puede cubrir necesidades en varios ámbitos, como moda, muebles, marroquinería e incluso en el sector automotriz.Estos jóvenes ya tienen su propia empresa y con ella no sólo ofrecen una opción más amigable con el medio ambiente, sino que además generan trabajos en el país.
Desde que el virus COVID 19 llegó a México, las medidas de prevención no han cambiado: lavarse las manos constantemente y si no es posible, usar gel antibacterial con al menos 70% de alcohol.Con esto, el gel antibacterial, junto con las toallitas y los aerosoles desinfectantes comenzaron a escasear de las tiendas y los supermercados, por lo que muchas personas comenzaron a buscar la forma de hacerlos en versión casera, como con los cubrebocas.Ahora, con el fin de hacer accesible la forma más segura de cómo hacer gel antibacterial casero, el Instituto Mexicano del Seguro Social lanzó un video tutorial para elaborarlo de manera sencilla a través de sus redes sociales.Para hacerlo, necesitarás lo siguientes ingrdientes, que puedes conseguir en una droguería o farmacia:Tazón de vidrio de 1 litroRecipiente chico de vidrioColador de malla finaAgitador de globoCuchara1 vaso medidorFrasco de 100 ml para guardarlo¾ cucharadita de carbopol90 mililitros de alcohol etílico de 72 grados¼ de cucharadita de glicerina pura¼ de cucharadita de trietanolaminaPara hacerlo, en el recipiente chico de vidrio, cierne el carbopol con el colador para eliminar todos los grumos, ayúdate con la cuchara para pulverizarlo bien. Después pasa en carbopol al tazón de 1 litro y mézclalo ahí con el alcohol y agítalo fuertemente con el globo.Mientras remueves la mezcla suavemente con el globo, añade la cantidad indicada de glicerina, es importante que no dejes de mover, pero suavemente.Una vez que se haya disuelto por completo el carbopol, agrega la trietanolamina poco a poco, sin excederte y agitando suavemente con el globo, en este momento la mezcla tomará la consistencia de gel. Si sientes que el gel es demasiado espeso, puede añadir un poco más de alcohol para lograr la consistencia deseada.Listo, sólo tienes que pasar tu gel al frasco de 100 ml y ya estará perfecto para usarse. No olvides que a pesar de que el gel es un gran aliado para combatir el virus, el lavado de manos es primordial. Si tienes dudas sobre síntomas del coronavirus COVID19 o sobre las medidas de prevención, recuerda que puedes consultarlos aquí.
La adaptabilidad del ser humano es asombrosa. La del mexicano, más. La “nueva realidad” ya asoma la nariz y desde acá, todo se ve un poco raro. Estamos en un mundo para querernos, pero no tanto; para salir, pero no tanto; para abrazarnos de lejitos e intentar gesticular con lo ojos, aunque el cubrebocas nos quiera mantener quieta la cara. En este “hoy bizarro” los restaurantes abren pronto. Los más osados apenas sonaron las doce campanadas del primero de julio y ya levantaban la cortinilla de metal en señal de victoria. “Sobrevivimos”, parecían gritar. Otros no tendrán la misma suerte… A aquellos ya no los veremos ni probaremos más. Sí, ya podemos salir. Con la nueva realidad a cuestas, pero al fin con restaurantes abiertos. Como el resto de nosotros, los restauranteros tratan de adaptarse. Algunos luego de también acoplarse a las comisiones excesivas de las aplicaciones de envío a domicilio que mermaron bien y bonito sus ganancias. Pero esto ya se acaba poco a poco. Acaba para los productores del campo con excedentes de producto apilados en cajas. Acaba para los meseros y los cocineros que ansiaban ponerse sus mejores galas para hacer lo que saben hacer mejor: servir a personas “sin usuario”, a personas de carne y hueso. Acaba para las cajas registradoras cansadas de esperar. Esto no pasa de la noche a la mañana: la rueda de la economía debe comenzar a girar. Ya. De nuevo. Por favor.Los restaurantes vuelven a abrir y con los neones prendidos y el bullicio de una buena plática, se nos abren de nuevo las posibilidades de los cumpleaños petit comité, de las escapadas luego del cansancio, que es inventar el hilo negro con una calabacita entresemana. Y aunque no será fácil, hay esperanza. El chef Víctor Zárate del restaurante Madre Café, en la Roma, me contó que confía en que su terraza, en donde el aire puro corre a sus anchas, hará que su fiel clientela regrese sintiéndose segura. Aun así reducirá 70% el aforo de las mesas como medida de precaución y hará una reducción a la carta de 10 por ciento. El chef José Miguel García, de la Barraca Valenciana, ha dispuesto toda clase de medidas de seguridad, como tapetes con sales cuaternarias en la entrada, sanitizantes para el piso o mamparas con los menús pegados para que la gente no tenga que tocar nada. Tal vez no sea fácil pero la magia está en la resiliencia. Para Víctor Zárate, el caso más cercano es el de su papá, un vendedor de tamales con sede en Tepito, que gracias a la buena fama de su hijo, pudo comercializar sus tamales en redes sociales –por cierto, ¡son lo máximo y deben probarlos!– y asegurarse un ingreso a pesar de las dificultades. Para Juan Pablo Ballesteros, el restaurantero detrás del mítico Café Tacuba y Limosneros, la resiliencia está en tratar de adaptarse con buena actitud: “aun sin música, aun con cubrebocas, mostrar nuestra mejor cara”.Las medidas de seguridad que he visto allá afuera para la reapertura de restaurantes son muy variables. Algunos están haciendo uso de cabinas de acrílico, otros sólo de mascarillas y tapabocas para todos los empleados. Eso sí, según los lineamientos de la Secretaría de Movilidad, las mesas deben ir escalonadas, en zigzag, y los grupos no pueden ser mayores a cuatro personas –lo sentimos por ti, quinta amiga que no nos hablaba tanto–. Fumar estará prohibido incluso en los restaurantes con extractores. Además, los lugares con terraza podrán operar hasta con 40% de la capacidad regular, mientras los pequeños y encerrados, con 30%. Hay que exigirlo y cuidarnos.¿Hay cierta nostalgia en el ambiente por lo que éramos, por lo que somos? ¿La sana distancia nos vuelve sensibles? Puede ser, pero ella es la única que puede seguir salvándonos. Abrazarnos de lejitos, hablarnos de lejitos, comer de lejitos nos hace más o menos libres para por fin ir a nuestra taquería, fonda o mesa favorita. Vale la pena la libertad. Reactivar la economía, también. Este domingo olvídate de mí tantito, cocina, este domingo como fuera.
Cómo cuidar suculentas es una pregunta cada vez más frecuente, pues las personas han descubierto en estas adorables plantitas el aliado perfecto para tener un pedacito de naturaleza cerca de sus espacios favoritos. Las suculentas, además de ser súper bellas gracias a sus innumerables formas geométricas y variedad de colores y texturas, se han convertido en las predilectas de todos aquellos amantes de la jardinería e incluso de los que no lo son tanto, debido a que ocupan poco espacio y pueden crecer prácticamente en cualquier lugar. Si tú formas parte de este grupo de personas o te interesa adoptar una y quieres tratarla adecuadamente, entonces tienes que poner en práctica estos consejos para aprender a cuidar suculentas sin matarlas en el intento. Riega con poca agua las suculentas Para saber cada cuánto se riegan las suculentas hay que tener en cuenta que estas plantas son capaces de absorber la humedad del ambiente y retenerla en sus hojas, tallos y raíces, por lo que regarlas en exceso puede ser perjudicial; de modo que lo ideal es regarlas cada quince días en temporada de frío y una vez a la semana durante las épocas de calor. Cuida los baños de sol de las suculentas Si bien las suculentas necesitan luz para poder crecer correctamente, debes evitar que les pegue el sol directo, sobre todo en verano que la radiación es mucho más fuerte y esto las deshidrata. Así que procura colocarlas donde la luz les llegue a través de una ventana con cortinas de color claro o algún otro filtro tenue. Utiliza macetas con drenaje Es importante que las macetas donde resguardes a tus suculentas tengan un buen drenaje para evitar el exceso de agua, ya que si tu suculenta se encharca, podría morir podrida. Si colocas tus suculentas en maceta con un platito debajo, asegúrate de escurrir bien el agua después de regarla para evitar que se inunde. Planta suculentas en tierra sencilla Las suculentas son plantas bastante simples que no exigen cuidados estrictos, así que no es necesario plantarlas en sustratos llenos de minerales, al contrario, ellas son felices en suelos pobres, por lo que debes utilizar sustrato con arena o sustrato para suculentas, que es muy parecido al sustrato para cactus. Como puedes darte cuenta, las suculentas son plantitas muy fáciles de cuidar, pero no te confíes, porque como todo ser vivo, necesitan los cariños y atención suficiente para desarrollarse en un buen entorno. ¿Cuántas suculentas estás dispuesto a adoptar?
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