10 aguas de sabor bajas en calorías
Bebidas

10 aguas de sabor bajas en calorías

Por Kiwilimón - Agosto 2018
Si regresaste de las vacaciones sintiéndote culpable por todos los tragos coquetos que te tomaste, aquí encontrarás 10 recetas que te ayudarán a regresar a la rutina (y recuperar tu línea). Disfruta el resto del verano con estas deliciosas aguas bajas en calorías:

Agua de chía y limón 

Gracias a la combinación del limón y la chía, esta agua es muy rica, pero también nutritiva. Bájale a las calorías sustituyendo el azúcar por jarabe de agave.

Agua de limón y sandía 

Aprovecha antes de que termine la temporada de sandía para preparar esta refrescante bebida. Para endulzarla puedes usar un poco de miel de abeja.

Agua de frambuesa con chía 

La frambuesa suele ser un poco agria, por lo que es necesario usar azúcar para neutralizar la acidez. Si quieres ahorrarte calorías, combina las frambuesas con fresas, así necesitarás menos endulzantes.

Agua de alfalfa con piña 

Además de ser buenísima para el sistema digestivo, esta agua tiene un sabor delicioso. Si consigues una piña lo suficientemente madura, no será necesario que la endulces.

Agua refrescante de tuna y menta 

La bebida ideal para los días de más calor sin duda debe llevar menta. Disfruta esta agua sin remordimientos endulzándola con un poco de azúcar de coco.

Agua de melón con fresas

Puedes conservar todas las propiedades del melón sin agregar calorías extras usando hojas de estevia como endulzante. Pon a hervir unas hojitas de esta planta y usa esa agua para preparar la bebida.

Agua de amor

Si eres fan de la tradicional agua de jamaica, esta bebida te va a encantar. Elige el endulzante sin calorías de tu preferencia para darle un toque dulce.

Agua fresca de limón y hierbabuena 

Aunque en la receta original se recomienda el uso de media taza de azúcar, también puedes sustituirla por unos sobrecitos de edulcorante bajo en calorías.

Agua de piña con jengibre 

Un vaso de esta agua es el shot de energía que necesitas para arrancar todas las mañanas. Olvídate del azúcar tradicional y mejor usa jarabe de agave

Agua de zanahoria 

La zanahoria se oxida rápidamente, por lo que lo mejor es preparar esta agua justo antes de que vayas a tomarla. Te sugerimos probarla sin azúcar para que puedas aprovechar todas las propiedades de sus ingredientes. ¿Cuál de estas bebidas se te antoja más? Déjanos tus comentarios.  
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Esta temporada está cayendo como cubetada de agua fría, sobre todo con el retorno al semáforo rojo. Las interrogantes son demasiadas: ¿Tendremos Navidad? ¿Cuántos seremos? ¿Cocinamos o pedimos? ¿Cuánto gastaremos? Y mientras dudamos de todo y de todos, hay algo que no podemos perder. Puede que seamos dos en la mesa, pero ¿por qué privarnos también de nuestro pavo con gravy, de nuestros tamales, de aquello que ansiamos probar? Aun con todo, es Navidad. La celebración es la fecha misma como también la comida que se sirve a la mesa y el amor que nos damos. Habremos de convivir con el núcleo más cercano por las próximas semanas sin siquiera sacar la mano por la ventana. La celebración –ésta y la de vivir– no tiene que ver con lo que pasa afuera como con el acto de agradecer y bendecir. Las Navidades son extrañas, no lo niego. Casi siempre tienen algo agridulce –excepto cuando eres niño y todo es jugar con los primos y descubrir qué regalo se esconde bajo la envoltura–. Por ellos, por nosotros: merecemos una Navidad como ninguna otra. Esta vez seremos los elementales y bastará.La comida nos salvará más que nunca. Para ello habremos de cocinar con alegría y ponerle intención a la comida; llenarla de eso que nos deseamos a nosotros y a la familia. Nos reuniremos alrededor de un pavo horneado con amor, de esa pasta por la que esperamos un año entero y que nos sabe a paz. Nos tomaremos un momento para agradecer lo que sí tenemos: la abuelita que aún sonríe en un extremo de la mesa, la ensalada de manzana que este año quedó más rica, la hermosa llegada de Ana a la familia, el olor a pay de manzana que llena la casa.Dicen que la comida no hace milagros –o sí, aunque nadie lo ha documentado– pero es el vínculo más inmediato con la vida. Cenar rico puede hacernos olvidar el miedo. Además, como en las películas, puede ser el inicio de nuestro propio cuento navideño al que probablemente le falten los villancicos, la nieve o la gente, pero le sobre emoción.Y si todavía no están convencidos de que la comida salva les quiero compartir mi propia historia de Navidad, una en la que un plato de bacalao me devolvió la esperanza. Y sí, ya les conté el final.**************El aroma del bacalao siempre me lleva a ese veintidós de diciembre en el que mi mamá y mi tía cocinaban varios platillos a la vez. Mi abuelita llevaba dos semanas grave. Ellas, tan expertas en la cocina, flaqueaban casi imperceptiblemente: a veces se les caían cosas al piso, se les olvidaba poner ingredientes, los intercambiaban. La tristeza no le impediría a la familia Molina celebrar la Noche Vieja.En esa cocina las ollas sobre el fuego eran la única señal de vida. La de barro llevaba horas borboteando. Como cada año, era tan grande que le cabía bacalao para alimentar a más de quince durante la cena y el recalentado y rellenar un bote de yogurt para que cada familia se llevara. De la cazuela emanaba el olor a los ajos fritos en el aceite, el sofrito de jitomate con las cebollas y las aceitunas, al pescado previamente desalado. En otras palabras, olía a Navidad. Mi abuelita mientras tanto estaba en su cuarto. No lo sabíamos, pero le restaban unas pocas horas de vida. Recuerdo que entre la pelada de papas y manzanas me escabullí de mis labores de cortadora oficial para ir a verla. Apenas entré, la vi enderezada. Algo la tenía en alerta y mi corazón lo sintió. Mi abuelita inspiró profundamente y con voz grave desde su cama me dijo: –“Dile a tu mamá que a ese bacalao le hace falta sal”. Confieso que me quise reír. Nunca vi venir esa afirmación y menos en el contexto. Para mí, no hay un momento de más lucidez.Corrí hasta la cocina, llegué al bacalao. Tomé una cucharada y ¡rayos!, efectivamente le hacía falta sabor. Tomé un par de puñitos de sal y los fui integrando hasta sentir que estaba en su punto. Noté que el olor cambió. Ella lo sabía: conocía a la perfección a qué debe oler un bacalao hecho para sacar suspiros.Esa tarde mi abuela se devoró una torta de bacalao. Fue lo último que pidió. El veinticuatro pasamos la Navidad como pudimos, ya sin ella. A penas en el recalentado me entraron ganas de volver a probar el guiso. A la primera mordida conecté con la esperanza, con el legado de mi abuelita, con eso que resultó ser mi última experiencia con ella. En ese momento tuve una revelación: quería que la cocina y la comida se convirtieran en mi vínculo con la vida y con mis ancestras. A los pocos meses dejé mi trabajo y diez años después, me dedico plenamente a la comida. La comida del corazón salva, cura, da esperanza. Y eso es justo lo que deseo para ustedes: que haga su magia en sus mesas, en su noche, en sus días. ¡Feliz Navidad!
Aunque su nombre refiere que los productos horneados son su forma principal de usarse, el polvo para hornear es útil en muchos otros sentidos cuando cocinas.Claro que cuando haces un panqué o un pastel lo usas para que te quede esponjoso y con la textura perfecta, pero quizá te estás perdiendo de su toque mágico en platillos que no necesariamente van al horno, como unos chiles rellenos de queso capeado, por ejemplo.El polvo para hornear es un agente leudante químico seco, es decir, es una mezcla de bicarbonato y un ácido débil que se utiliza para aumentar el volumen y aligerar la textura de tus recetas, por lo que también es perfecto para empanizar o capear.Quizá no te imaginabas que puedes obtener el rebozado perfecto para un pescado o el capeado ligero y consistente que siempre habías deseado si usas un poco de polvo para hornear, así que sigue leyendo para descubrir estos usos y sacarle todo el provecho a este ingrediente más allá de hornear.Para lograr el rebozado perfectoEl rebozado es una fritura que se aplica a carnes, pescado o verduras con la que podemos conservar el interior jugoso del alimento, pero con una textura crujiente en el exterior.Por ejemplo, para hacer unos ricos tacos de pescado rebozado perfectos, prueba hacer tu mezcla con harina, un poco de ajo en polvo y sal para darle sabor, y añade una cucharada de REXAL polvo para hornear. Luego de que agregues el líquido que prefieras, ya sea cerveza, refresco o agua mineral, notarás que tu mezcla luce espesa pero ligera y cubrirá perfectamente tu pescado, para mejores resultados, recuerda que el líquido debe estar lo más frío posible.Para capearSimilar a la técnica del rebozado, el capeado es una capa exterior crujiente que se le da a ciertos alimentos, pero esta se logra con huevo.Para que el capeado te quede muy esponjoso y cubra bien los alimentos, además de batir primero y por separado las claras de huevo, añádeles una cucharada de REXAL polvo para hornear antes de agregar una a una las yemas y te quedará más esponjoso que nunca y cubrirá a la perfección tus chiles rellenos, por ejemplo.Para freírEl polvo para hornear le da la mejor textura a platillos fritos, como unas quesadillas o unas tortitas de plátano macho. Con solo añadir una cucharadita a la masa de tus quesadillas fritas te quedarán extra crujientes y con una cucharada, tus tortitas lograrán mantener una consistencia esponjosita.También puedes aprovechar el polvo para hornear en tus recetas de pasteles al sartén, en tus hot cakes, en la masa para pizza, en la de tamales o para hacer tortillas de harina. Elige REXAL para esponjar tus platillos, un polvo para hornear que cumple 90 años en las cocinas mexicanas, lleno de historia y recetas, además de que puedes comprarlo en varios tamaños y confiar en que te dará la textura y consistencia más increíbles que puedas imaginar.
“¿Qué hacer de comer hoy?” es una de las dudas existenciales que acechan a todos los adultos funcionales. Pero, en realidad, responderla no tiene porqué convertirse en un tormento, especialmente con estas deliciosas recetas de comida mexicana. ¡Disfruta de las siguientes opciones, arma tu menú semanal y cuéntanos cómo te quedaron! Entradas La comida mexicana tiene entre sus mejores platillos un sinfín de sopas y caldos que podemos preparar fácilmente en casa. Por eso, a continuación te presentamos una pequeña lista de sopas mexicanas de sencilla preparación pero delicioso sabor, ¡y qué decir de sus nutrimentos!Sopa Azteca Fácil Arroz Rojo a la Mexicana Sopa de Calabacitas con Chile Poblano Sopa de Letras con Verduras Sopa de Pollo con Nopales Guarniciones Antes de presentarte el plato principal, te mostramos unas cuantas guarniciones fáciles de hacer que puedes acompañar perfectamente con cualquier platillo mexicano. Son tan ricas, que es común encontrarlas en cualquier menú de comida corrida en las fonditas en la calle. Ensalada de Nopales Tatemados Ensalada Alta en Vitamina C Frijoles Charros con Chorizo Ensalada de Lentejas con Betabel y Queso de Cabra Plato fuerte Estos platillos son muy conocidos dentro de la cocina mexicana y es que además de tener un sabor maravilloso, son fáciles de preparar y rinden para toda la familia. ¡Atréveta a preparar cualquiera de estas deliciosas recetas mexicanas y olvídate del "¿qué hacer de comer hoy?"Tinga de Pollo Picadillo a la Mexicana Pescado a la Veracruzana con Chiles GüerosPastel Azteca Vegetariano Chile Relleno No olvides compartir con quien más quieras estas sabrosas y fáciles recetas de comida mexicana.
Pensar en comer más vegetales es en realidad una tarea titánica, pues la variedad es tan amplia, que se expande hasta el jardín submarino. Sí, existen algas comestibles ricas en vitamina A, C y del grupo B, además de que algunas incluso aportan proteína y grandes dosis de minerales.Si comer algas marinas te parece lo más extraño, lo más probable es que ya las hayas probado al menos en el sushi o en una sopa miso, por ejemplo, pues sin duda son los japoneses quienes han sacado provecho a los vegetales acuáticos, pero estas algas están por todos lados, desde Asia, pasando por Europa, hasta Sudamérica.En Perú, el yuyo suele comerse fresco y acompañar al ceviche y al chilcano. De hecho, han sido consumidas desde la época prehispánica, pues hay registros del consumo de esta alga en regiones de Caral y el valle de Moche.Se trata de un alga roja que habita las costas frías de este país. Esta alga tiene un alto valor nutricional, además de que es económica y pueden ser comidas hervidas, deshidratadas o frescas, como ya mencionamos.Gracias a sus propiedades, el yuyo es en especial bueno para los niños y las mujeres embarazadas, pues su contenido de ácidos grasos esenciales, es decir, omega-3 y omega-6, es mayor que el de las plantas terrestres.También posee un alto contenido de fibra y es fuente de vitaminas A, C, D, E y algunas del grupo B, así como minerales, entre los cuales podemos mencionar sodio, calcio, potasio, cloro, fósforo, yodo, hierro, zinc, y son fuente principal de yodo.En Perú se consiguen sin problemas en el mercado, pero en otros países también existen, como cochayuyo en Chile. ¿Conocías estas algas? ¿Qué otras algas se comen en tu país?Con información de Voz Populi y Andina
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