Bebida recomendada: Champurrado de Galleta
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Bebida recomendada: Champurrado de Galleta

Por Kiwilimón - Enero 2012
Delicioso atole de galleta con chocolate delicioso y fácil de hacer. Muy bueno para las épocas de frío. Para ver más detalles de la receta e imágenes, haz click aquí.

Ingredientes

  • 2 Latas de leche carnation clavel
  • 1 Litro de Agua
  • 1 Pieza de Piloncillo
  • 1 Barra de Chocolate
  • 2 Clavos de olor
  • 1 Paquete de Galletas maria
  • 1 Paquete de Maicena de chocolate
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La pimienta negra no sólo le da mucho sabor a tus alimentos, también posee muchas propiedades para la salud de quien la consume, más allá de simplemente ayudarte a bajar de peso.También conocida como la reina de las especias, la pimienta negra tiene una gran cantidad de beneficios, pues es buena para la digestión, te ayuda a absorber nutrientes, contiene antioxidantes y puede mejorar los niveles de colesterol, el control del azúcar en sangre y la salud cerebral. Descubre con nosotros si realmente sirve para bajar de peso y sus propiedades benéficas.1. AntioxidantesLa pimienta negra es rica en un compuesto vegetal llamado piperina, que según estudios de probeta tiene potentes propiedades antioxidantes. Esto significa que te ayuda a combatir los radicales libres, aquellas moléculas inestables que pueden dañar las células, causantes de envejecimiento prematuro o enfermedades cardíacas, por ejemplo.Algunas investigaciones sugieren que una dieta rica en antioxidantes puede ayudar a prevenir o retrasar los efectos dañinos de los radicales libres, mientras que otros estudios de probeta y en roedores han observado que los suplementos de piperina y pimienta negra molida pueden reducir el daño de los radicales libres.2. Propiedades antiinflamatoriasMuchos estudios de laboratorio sugieren que la piperina, el principal compuesto activo de la pimienta negra, puede combatir eficazmente la inflamación, un factor relevante en muchas afecciones, como artritis, enfermedades cardíacas o diabetes. Sin embargo, los efectos antiinflamatorios de la pimienta negra y la piperina aún no se han estudiado ampliamente en personas.3. Puede ayudar a mejorar la salud intestinalInvestigaciones preliminares han sugerido que la pimienta negra puede aumentar las bacterias buenas en su intestino, y esto se ha relacionado con la función inmunológica, el estado de ánimo, las enfermedades crónicas. 4. Puede mejorar los niveles de azúcar en la sangreLos estudios que se han realizado en animales, como ratas alimentadas extracto de pimienta negra, sugieren que la piperina puede ayudar a mejorar el metabolismo del azúcar en sangre. Además, 86 personas con sobrepeso que tomaron un suplemento que contenía piperina y otros compuestos durante 8 semanas experimentaron mejoras significativas en la sensibilidad a la insulina, una medida de qué tan bien la hormona insulina elimina la glucosa del torrente sanguíneo.Sin embargo, no hay evidencia de si se producirían los mismos efectos con la pimienta negra sola, ya que en este estudio se utilizó una combinación de muchos compuestos vegetales activos.Pimienta negra para bajar de pesoSe cree que si se añade pimienta negra al té verde y si toma varias veces al día, esta especia y su basto contenido de fitonutrientes ayuda a descomponer el exceso de grasa, a mejorar el metabolismo y, finalmente, ayudar a perder peso. Sin embargo, no hay evidencia científica que respalde esto.Lo que sí ha sido relevante es el uso de compuestos de la pimienta llamados alcamidas y piperamidas como “bactericidas, fungicidas, antiinflamatorios, anestésicos e incluso antivirales”, los cuales ayudarían a combatir la enfermedad covid-19, de acuerdo con un estudio reciente del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav).Según declaraciones del Centro de Investigación, Mercedes G. López y Jorge Molina Torres identificaron “un tipo de piperamidas que pueden contener la propagación del SARS-CoV-2 en el organismo”, pero aún falta para que esta investigación sea conclusiva.
La comida es un elemento universal en todas las culturas del mundo pero, ¿alguna vez te habías preguntado de dónde vienen los ingredientes que utilizas para cocinar? En este Mes de la Herencia Hispana queremos aprovechar para mostrarte estos 7 ingredientes de origen hispano que seguro tienes en tu cocina. La papa Pastel de papas, tortilla de papas o puré de papas, este importante alimento es consumido a nivel mundial y curiosamente hallamos su origen hace más de 8,000 años en la cordillera de los Andes. ¿Sabías que la papa viene de Perú? El aguacate En Estados Unidos y Canadá el aguacate se ha convertido en el alimento favorito de muchos y no hay que olvidar que es orgullosamente mexicano, aunque también se ha cultivado en otros países de América Central. La piña Durante la época de la conquista, se encontró a la piña cuando los indígenas del Caribe las colgaban en las entradas de sus bohios para recibir a los conquistadores españoles en señal de hospitalidad. Ahora nadie puede resistir su delicioso sabor. El chocolate ¿Qué sería de la repostería sin el chocolate? Este imprescindible ingrediente viene del cacao, planta cultivada desde hace 3000 años en el sur de México y Guatemala. El maíz El maíz es, por supuesto, el corazón de prácticamente toda la gastronomía latinoamericana, ya que nunca falta en platillos como tacos, tamales, bebidas prehispánicas y mucho más. Este ingrediente de herencia hispana nos llena de orgullo y de sabor. El jitomate El jitomate, también conocido como tomate en algunos países, es indispensable para cocinar entradas, guisados y ensaladas. Algunos localizan su origen en el litoral peruano y otros al sur de México, pero de cualquier modo le debemos mucho por su sabor y diversos nutrientes. La vainilla La esencia de vainilla es un ingrediente de origen hispano que no puede faltar en tu cocina para darle un toque dulce al pan, a los pasteles y hasta a los licuados. Pues resulta que esta maravillosa plantita, es la única orquídea que produce un fruto comestible y es nativa de las selvas tropicales de México y Centroamérica. Recuerda reflexionar la próxima vez que prepares tu platillo favorito en cómo estos ingredientes hispanos han impactado la manera en que cocinas.
En Perú me enamoré dos veces. La primera fue con las montañas, en el camino de seis meses que tracé de Cusco a Chiclayo. La segunda, más reciente, en una visita de diez días a Lima y Nazca. El motivo era casi contrario: en esta ocasión quería comerme la capital a mordidas. A la par extrañaba el acento, los huaynos, la cerveza Cusqueña, los chifles de la calle; en fin, extrañaba mi Perú. Pasadas las primeras veinticuatro horas de mi llegada no había duda: la cocina peruana me había reconquistado. En ese entonces su gastronomía ya había explotado como bomba ante la crítica mundial: por todos lados era reconocida como una de las más complejas y, claro, como una de las mejores. Después de recorrer prácticamente todo el país entre mi primera y segunda visita, lo que más añoro de la cocina peruana son los sabores del humo de la serranía. La pachamanca (manjar de carnes y verduras cocinadas bajo la tierra) me sabe a los Andes cuando sus picos inasequibles eran la cobija de mis noches. Lo relaciono con el recuerdo de las edificaciones monumentales incas, con su energía mística y abrumadora. Ahí, a más de 2400 m de altura, la cultura podía disfrutarse en un potaje denso donde no faltaba la papa, el ají, el huacatay. Jamás me he comido una palta (aguacate) más grande o una piña más dulce que las que probé allá en las alturas.Pero las regiones en Perú dividen los hallazgos. La accidentada geografía, los asentamientos y las migraciones terminaron por agrupar sus preparaciones: las hay marinas, las hay fusión –chifa y nikkei– andinas, criollas, africanas, amazónicas... Rico por donde se le vea. La más laureada quizá sea la cocina marina:es una ceremonia rendida al inmejorable producto de las corrientes frías de Humboldt en el Pacífico y adicionada casi siempre con toques orientales. Como en todos los países lo esencial se concentra en la capital. Hay que esquivar puestos y personas en las banquetas para llegar al ceviche o la leche de tigre más fresca en el Mercado no. 1 de Surquillo. Para un buen comilón de cocina china se toma camino al centro y se llega a San Joy Lao –imperdible el arroz chaufa de charqui y chanchito–. En barrios como Miraflores y San Isidro están las joyas intelectualizadas de los grandes chefs locales como Virgilio Martínez de Central, Pía León de Kjolle o mi gran favorito, Mitsuharu Tsumura de Maido, que lleva a la cumbre los sabores nikkei (mitad peruanos, mitad japoneses). Imposible dejar de mencionar a Astrid y Gastón de Gastón Acurio, el gran caudillo de la gastronomía peruana por el mundo; los sitios relativamente nuevos como Osso o los de siempre como Fiesta.Atrás nunca se quedan los guisos de las picanterías, los picarones que se consiguen en las tiendas cuando es temporada, y los anticuchos de las esquinas que lo encuentran a uno cuando lleva puesta la madrugada. Su olor a carne especiada hecha al carbón llama lo mismo que un anuncio gigante de neones. En las picanterías convergen los saberes de la cocina popular. Me da nostalgia pensar en sus chicharrones, sus chupes (caldos)– y sus patitas de chancho. En estos pequeños locales generalmente resguardados por una matriarca se recoge el génesis de la gran gastronomía peruana y las técnicas transmitidas por generaciones. Son de tanto valor las picanterías que varios distritos las han declarado Patrimonio Cultural de la Nación. La cocina peruana no se salva de lo exótico, lo intrincado. ¿Alguna vez han probado carne de llama, alpaca o cuy? En algunas zonas de Perú son un manjar. Y es que la textura de la alpaca es inigualable, se deshace a penas se le hinca el tenedor. Para mí era todo lo que pedía –y uno o dos pisco sours– tan pronto volvía al Cusco cada viernes, después de una semana internada en las montañas. A la cuenta faltan mil guisos, decenas de bebidas, postres que hacen suspirar y las preparaciones de regiones como Chiclayo o Arequipa. Trataré de hablar de todo en otras cartas editoriales. Tal vez con palabras pueda expresar todo el amor que siento por esta cultura y su comida. Mientras tanto, les comparto con todo cariño y respeto, una receta originaria de la ciudad de Huancayo y un imperdible de los restaurantes de Lima: la papa a la huancaína. La preparación original lleva obviamente ají amarillo, aunque aquí la hicimos con pimiento amarillo para que las cocineras de casa pudieran encontrarlo fácilmente. ¿Les digo algo? ¡Quedó buenaza!
De las cosas que más extraño de la vieja normalidad, la experiencia de comer en un restaurante está definitivamente en el top 3. Aunque pueda pedir comida a domicilio y seguir disfrutando de mis platillos favoritos, algo hace falta.Por fortuna, ha llegado a México una plataforma que realmente trae a casa la experiencia de comer en un restaurante, más allá de solo la comida. Su nombre es Take a Restaurant y con ella puedes reservar una experiencia exclusiva de una manera fácil y personalizada, para tener la oportunidad de disfrutar de tu restaurante favorito en casa.Con este servicio puedes elegir en casa una selección de 18 exclusivos restaurantes que ofrecen una buena parte de la interesante escena gastronómica citadina, con nombres consolidados como Mikel Alonso (Grupo Biko) o Gabriela Ruíz (Carmela y Sal), hasta propuestas más atrevidas como la cocina fusión de Norma Listman y Saqib Keval (Masala y Maíz).Take a Restaurant te permite reservar a través de la web www.takearestaurant.com tu restaurante favorito, escoger una opción de menú y prepararte para que tu casa se convierta en ese restaurante tan deseado. Una vez que reservas, Take a Restaurant se encarga de coordinar todos los detalles para garantizar que cada servicio sea inolvidable. Esto significa que el equipo llega una hora antes con todo lo necesario para transformar tu casa en su restaurante; luego, tienes el servicio del personal como si estuvieras ahí, y finalmente, ellos recogen todo y dejan tu cocina impecable.Esta plataforma viene de España, en la que está disponible en Madrid y Barcelona, donde las reservas más constantes son para grupos de entre 6 y 10 personas, que buscan reunirse tranquilamente con sus amigos o familiares y poder hacer un plan diferente y disfrutar de la sobremesa sin prisa, pero también parejas que celebran ocasiones especiales.Ciudad de México es la primera ubicación internacional de Take a Restaurant, así que vale la pena probar este nuevo servicio, que promete hacernos sentir fuera de casa, sin necesidad de salir de ella.
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