Tip: Cómo mejorar el aroma del café
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Tip: Cómo mejorar el aroma del café

Por Kiwilimón - July 2011
  En algunas ocasiones nos pasa que tenemos café molido en casa, pero lo dejamos con la tapa del recipiente y la bolsa abierta, lo cual hace que ésta pierda sus valores aromaticos. ¡No lo tires! Para lograr que el café recupere su aroma, puedes añadirle simplemente un grano de sal a cada taza de café. Recetas de cocina recomendadas con base en café:Café RomanceGalletas de CaféPudin de Chocolate Y CaféFilete de Res Marinado en Café
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Tomar agua y tomar el sol son dos cosas que no sólo las plantas necesitan para vivir, pues como el meme refiere, nosotros prácticamente somos plantas también, pero con emociones complicadas y, por ejemplo, necesitamos de los rayos ultravioleta (UV) del sol para generar nuestra propia vitamina D, pero cuando no lo hacemos, necesitamos consumir alimentos que la contengan.La vitamina D, conocida como calciferol, es una vitamina liposoluble presente de forma natural en algunos alimentos, pero que también se produce cuando los rayos UV de la luz solar inciden en la piel y desencadenan la síntesis de vitamina D.Entre sus funciones, la vitamina D promueve la absorción de calcio en el intestino, ayuda en el proceso que permite la mineralización ósea normal y previene la contracción involuntaria de los músculos que provoca calambres y espasmos. Cuando no cuentas con suficiente vitamina D, los huesos pueden volverse delgados, quebradizos o deformados, y junto con el calcio, la vitamina D también ayuda a proteger a los adultos mayores de la osteoporosis.¿Qué alimentos contienen vitamina D?Entre las demás funciones de la vitamina D en el cuerpo se incluye la reducción de la inflamación y la modulación de procesos como el crecimiento celular, el metabolismo de la glucosa y la función neuromuscular e inmunitaria, por lo que consumir alimentos ricos en vitamina D ayudará a reforzar tus defensas. Puedes encontrar vitamina D de manera natural en los siguientes alimentos:pescado azul, como salmón, sardinas, arenque y caballa o verdelcarne rojahígadoyemas de huevoalimentos fortificados, como algunos cereales para el desayunoTambién existen suplementos alimenticios con vitamina D, pero para saber si necesitas consumir uno, lo mejor es acudir con un especialista. Procura consumir estos alimentos ricos en vitamina D entre octubre y principios de marzo, pues en esta temporada no obtenemos suficiente vitamina D de la luz solar.De acuerdo con el Servicio Nacional de Salud de Reino Unido (NHS UK), en 2020 es más importante tomar vitamina D, “ya que es posible que este año hayas estado en interiores más de lo habitual”. Según información en su página, debes tomar 10 microgramos de vitamina D al día entre octubre y principios de marzo para mantener sus huesos y músculos sanos.Por otra parte, aunque algunos informes sobre la vitamina D señalan que reduce el riesgo de coronavirus (COVID-19), actualmente no hay suficiente evidencia que respalde la ingesta de vitamina D para prevenir o tratarlo.Para ayudar regular la cantidad de calcio y fosfato en el cuerpo, y mantener los huesos, dientes y músculos sanos, no olvides consumir alimentos que contengan vitamina D y tomar el sol para producirla.Anímate a comer salmón para obtener vitamina D con estas recetas:Tortitas de salmón a la mexicana con salsa de aguacateEnsalada de pasta cremosa con salmónSalmón con salsa dulce y ensalada tropical
La Perla del Pacífico, Mazatlán, cautiva desde el primer paso. Por algo fue reconocido en este 2020 como el mejor destino de México y Centroamérica, de acuerdo a los World Travel Awards, que eligen especialistas en la hospitalidad que incluyen el Consejo Mundial de Viajes y Turismo. ¿Pero qué es lo que distingue a este puerto del estado de Sinaloa? Sus bellas playas, sin duda, son un factor determinante, pero también lo son sus personas, sus usos y costumbres y, especialmente, su rica gastronomía. Aquí les compartimos algunos de los lugares icónicos para disfrutar sabores que seguro conquistarán tu corazón y te harán querer volver en cualquier oportunidad.Nieves de garrafa Medrano¿Y tu nieve de qué la quieres? Con Gilberto Reyes Gamboa podrás responder que con más de doscientas opciones diferentes y deliciosas (te prometo que como nunca las has probado). No se trata sólo de que su historia empezó en 1938, sino que Gilberto es todo un ejemplo de trabajador mexicano que ha labrado y cultivado su negocio con amor. Él empezó a laborar aquí desde los 12 años con el propietario anterior, quien le pagaba 5 pesos al día por vender las mejores nieves del país y aprender sus secretos. Cuando Gilberto se casó dejó su empleo en busca de más fuentes económicas para sustentar a su familia, hasta que en 1971 su antiguo patrón, al no poder trabajar más, le ofreció el negocio, mismo que ha mantenido con el recetario que le dejó con alrededor de 200 recetas diferentes hechas con frutas, cremas y semillas. Nieves Medrano (llamada así por por situarse en la esquina de la famosa Ferretería Medrano) oferta cada temporada nieves de: ciruela, nuez (con trozos enteros), higo o dátil para el frío, y de mandarina, limón, hierbabuena y toronja para el calor, por mencionar sólo algunas. Hoy, él reconoce que atender el negocio es su mayor felicidad, en compañía de sus hijos y nietos, quienes desde temprano están con Gilberto sonriendo a todos los visitantes de este tesoro del Pacífico. Encuéntralas en: @nieves_garrafa_medrano Dirección: Aquiles Serdán, atrás del parque Martiniano CarbajalHorarios: 11:30 am a 9 pmGrykos, los esquimos mazatlecas que llegaron de GreciaNada mejor que un buen esquimo de chocolate. Temistocles Kollias Kiriazi, originario de Grykos, Grecia, llegó en 1920 a Mazatlán y decidió hacer de este paraíso su morada. En 1934, puso su puesto a las afueras del Mercado Pino Suárez para preparar esta refrescante bebida espumosa de leche con sabor a chocolate. A su muerte, su familia ha continuado por cuatro generaciones con el negocio, el cual ya cuenta con su local dentro del mercado, tanto mazatlecos como turistas de todo el mundo lo visitan para probar esta bebida con más de 80 años de tradición. Encuéntralos en: @GrykosDirección: Mercado Pino SuárezCremería del Pueblo “México está en sus mercados”, versa Pablo Neruda. Y es cierto, nada como la cadencia de sus marchantes, sus historias, su ritmo y los colores de sus productos. El Mercado Pino Suárez, instalado en la zona centro de Mazatlán desde 1900, alberga historias y productos increíbles: comida, artesanía y cenadurías (fondas o pequeños restaurantes para comer). Para muestras, un botón: Cremería del Pueblo se distingue por los mazatlecos por sus frijoles puercos, sus salsas, su chorizo de Rosario y sus deliciosos patés de marlín y camarón. Rosario García y Miguel Millán llevan las riendas del negocio. Ella cocina cada día estos exquisitos productos desde hace 36 años y continúa la herencia de sus padres Sebastián García (q.e.p.d.) y Rosalba Granados, quienes empezaron vendiendo en una mesita a las afueras del mercado huevos y tomates de su lugar de origen, El Verde Concordia, Sinaloa. “Mis padres trabajaron 35 años Cremería del Pueblo, empezaron con su mesita, pero su arduo esfuerzo les permitió conseguir un crédito para su primer local dentro del Mercado, el cual era ⅓ parte de lo que hoy nos distingue”. Dirección: Mercado Pino SuárezSi estas tres opciones no te son suficientes, te invito a visitar Mazatlán. Amarás esta tierra de sabores irrevocablemente.
Que me perdonen los oaxaqueños y los yucatecos pero la CDMX es el caldero de la comida popular del país. Nadie puede negar que los chilaquiles, las quesadillas con y sin queso, los tlacoyos y las tortas tienen su templo sagrado en Chilangolandia. Y aún así, a diferencia de otros estados con comida típica de alta estima, la capital no brilla por su cocina regional tanto como por la popular. O si no, ¿cuántas veces se han cruzado con unas míticas enchiladas defeñas, un tradicional mole tepitense o un adobo cuauhtemense? De ahí que el caldo tlalpeño sea de esos estandartes a los cuales haya que aferrarse como niño héroe. El caldo tlalpeño –de Tlalpan– es insignia estatal. En ese entonces, cuando se originó el caldo, Tlalpan no era parte del DF; formaba parte de los pueblos aledaños que orbitaban la gran capital como planetas heliocéntricos. Los fines de semana era común visitar aquellos rumbos para echarse una o dos copitas en una cantina o, si ya se venía de la fiesta y lo que se quería era salir de ella, había de todo para curarla. Una de las teorías del origen de este caldo tiene como nombre propio a Doña Pachita. Ella tenía su puesto de comida junto al tranvía que llegaba hasta el poblado. De entre los platillos que vendía para los usuarios del tren, ninguno como su caldo. Cucharada a cucharada el caldo de Tlalpan se fue haciendo famoso por su sabor y por sus efectos revigorizantes. El resto es historia. Esa infusión picosita y abundante resulta mejor que cualquier entramado de electrolitos: es un elixir para recuperar las fuerzas del alma y las del cuerpo deshidratado. De recetas de caldos tlalpeños no paramos. Ya saben: todo mundo le mete su cuchara y sus reglas. Titita, la queridísima chef detrás del restaurante El Bajío, recomienda prepararlo sin atajos para que quede mejor: “Hay que hacerlo todo el tiempo con el pollo, abundante agua, buenas verduras y mucha paciencia”. Zahie Téllez, la chef experta en los platos de cuchara mexicanos, revela que “el secreto es licuarle las hojas de hierbabuena y de cilantro una vez que rompe el hervor para aportarle una nota herbal al caldo”. Para Pepe Salinas, el chef a cargo del Balcón del Zócalo, “el caldo debe quedar con una claridad súper rica, potente en sabor y en picante, pero siempre claro. Para lograrlo hay que hidratar bien los chiles en vinagre y pasarlos por un ligero tostado”. Él los muele con suficiente agua; fríe en manteca esa base de chiles con especias, ajo y cebolla y los retira de la lumbre hasta que haga ojitos la grasa. Al final lo cuela todo. Al lado de él mi consejo carece de gran ciencia. Me gusta saltear la verdura cortada en trozos medianos en suficiente mantequilla infusionada con laurel –o ghee–. Sólo hasta que el pollo está casi listo las incorporo al caldo. Esto hace que las verduras no se sobrecuezan, se vean bonitas en el emplatado y conserven todas sus propiedades. Si les quedaron dudas, la chef Zahie Téllez nos comparte su receta de caldo tlalpeño. No sé ustedes, pero estos días de suéteres tejidos y calcetines de lana se antoja atravesarlos con un tazón de barro en la mano. Caldo Tlalpeño de Zahie2 pechugas de pollo cocidas y deshebradas1½ litros de caldo de pollo en el que se cocieron las pechugas1 taza de garbanzos cocidos250 g de zanahorias en cubos pequeños y cocidos½ cebolla picada para freír ½ cebolla picada para servir encima del caldo350 g de jitomate asado2 dientes de ajoAceite para freír1 rama de epazote¼ de taza de hojas de cilantro¼ de taza de hojas de hierbabuena2 chiles chipotles adobadosaguacate al gustoSal y pimientaEn una olla calienta un poquito del aceite e incorpora el ajo, la cebolla y el jitomate. Déjalo ahí unos 5 minutos. Cuando queden sofritos, licúalos con un poco del caldo y reserva. El caldo restante agrégalo a una olla y calienta a fuego medio. Una vez que rompa el hervor, agrega la rama de epazote. Toma un poquito de este caldo y licúa en él la hierbabuena y el cilantro y vuelve a agregarlo al caldo. Incorpora los garbanzos cocidos para que se empiecen a sazonar, y también los chiles chipotles. Incorpora las verduras ya cocidas, sólo unos minutos, para tomen el saborcito del chile. Para servir agrega el pollo deshebrado, la cebollita picada y el aguacate al gusto –que siempre nos gusta mucho–.
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