Top 5: aguas frescas para primavera
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Top 5: aguas frescas para primavera

Por Kiwilimón - April 2015
Estos días se antoja una rica agua de sabor para refrescarse. Más allá de las clásicas como la de limón, horchata y tamarindo existen diversas combinaciones que son igual de frescas pero mucho más originales. Hoy te dejamos cinco para que escojas algunas y las prepares en casa para darle un toque diferente a la comida. Este es nuestro top 5: aguas frescas para primavera.

Agua de mango enchilado

Esta es una combinación de sabores que nos encanta a los mexicanos. La fruta fresca con el picorcito y ácido que da el chile nos recuerda a nuestra niñez. Esta agua además de ser rica es saludable y energética por lo que también la recomendamos para que los niños se la lleven de lunch. Si quieres usarla para un día de campo o incluso para hidratarte cuando salgas de paseo sería ideal. Ver receta completa aquí: http://www.kiwilimon.com/receta/bebidas/otros/agua-de-mango-enchilado

Agua fresca de avena

Esta dulce bebida es súper refrescante para los días de calor y le da otro sabor a tu repertorio de bebidas. Lo interesante es que puedes jugar con la canela e incluso utilizar un poquito de esencia de vainilla para darle un sabor característico a esta receta. La puedes usar perfecto como desayuno acompañando un plato de fruta e incluso hot cakes. Ver receta completa aquí: http://www.kiwilimon.com/receta/bebidas/sin-alcohol/fresca-agua-de-avena

Agua de zanahoria

El jugo de zanahoria es usual verlo en los mercados y restaurantes pero también se puede hacer una rica agua mucho más ligera y fresca. Todo lo que debes hacer es juntar el sabor de la zanahoria con pepino y agregarle limón y azúcar al gusto. Obtendrás una perfecta bebida primaveral que además ayuda a reforzar las defensas gracias a su vitamina C, e incluso a obtener un mejor bronceado gracias a las características de la zanahoria. Ver receta completa aquí: http://www.kiwilimon.com/receta/bebidas/otros/agua-de-zanahoria

Agua de alfalfa

Esta es una receta totalmente diferente, pero no temas, el sabor es tan bueno que hasta los niños la amarán. Como ingredientes principales lleva germen de alfalfa, menta, perejil y pepino por lo que posee un aroma intenso y una frescura sin igual. Por si fuera poco, la alfalfa tiene mucho hierro por lo que es una bebida súper saludable para empezar el día. Te recomendamos tomar esta agua el mismo día que la prepares pues así consumirás todas sus propiedades. Ver receta completa aquí: http://www.kiwilimon.com/receta/bebidas/otros/agua-de-alfalfa

Agua de frambuesa con chía

Si lo que buscas son antioxidantes mezclados con un sabor frutal intenso entonces esta agua es para ti. Las frambuesas por si mismas tienen aminoácidos que ayudan a cuidar de la piel mientras que la chía es un súper ingrediente con grandes cantidades de Omega 3 que cuidan del sistema cardiovascular. Se prepara en cinco minutos y puede guardarse por un par de días, recuerda que sabe mejor bien fría y con hielos. Ver receta completa aquí: http://www.kiwilimon.com/receta/saludables/agua-de-frambuesa-con-chia  
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Flores de cempasúchil en vasitos de vidrio. Dos panes de muerto junto a restos de azúcar desperdigada. Una ollita, la más pequeña de la alacena, llena de mole al que ya se le hizo una capa de nata. Papel picado descolorido por las gotas de un caballito de tequila que se derramó. Hasta arriba, la foto del pariente fallecido observándolo todo: la abundancia o la escasez de la ofrenda, el faltante de huesito en el pan. Esta escena se repite cada año en el altar de muertos. Esta es una escena de tradición mestiza.No sé si fue Coco, no sé si fue James Bond. Esta costumbre mitad prehispánica, mitad española, ha resurgido con fuerza en los rincones de las salas mexicanas. Fray Bernardino de Sahagún, en la Historia general de las cosas de la Nueva España, ya relataba que los aztecas eran dados a hacer festejos a los muertos. El altar recordaba el viaje de cuatro años que el difunto debía emprender, camino a Mictlán, el reino de los muertos. Como en casi todas las religiones y creencias, no había altar sin una ofrenda, y como en casi todo ofertorio, siempre había algo de comer.Según me cuenta el licenciado José N. Iturriaga, historiador y escritor, había un ingrediente infaltable en los altares prehispánicos: los tamales envueltos en hojas de totomoxtle. También había agua para ayudar al alma del muerto a sortear el camino lleno de peligros. Luego, con la evangelización, las costumbres católicas como el rito a los santos y la fermentación del trigo se fueron mezclando con las costumbres locales. El altar es mestizaje puro. Por ejemplo, están las flores endémicas como los cempasúchiles, los frijoles, el tequila –que, aunque tiene denominación de origen, no existiría sin la destilación, originaria de Asia–. El mole es un plato barroco, resultado del intercambio con África del Norte, España, el sudeste asiático... El pan de muerto es fruto del sincretismo del pan de ánimas que se hace en Segovia o de los huesos de santo, un postre de pasta de almendra español cuya presentación recuerda a los relicarios. Así como el origen del altar es diverso, también lo es la celebración: “El 1 de noviembre, día de Todos los Santos, fue un día para celebrar a los santos que no tenían fecha y se instauró en el siglo séptimo; el Día de Muertos lo estableció el Papa Bonifacio IV en la Abadía de Cluny Odilón”, explica Iturriaga. Esto sucedió en el siglo X –claramente, mucho antes de la Conquista– con el objetivo de que los fieles hicieran oración por los muertos. Para los que injurian contra el Halloween asumiendo que es una falsificación de nuestra fiesta, Iturriaga cuenta que la palabra viene de All hallow’s eve, que es otra forma de nombrar “todos los santos”. La celebración data de épocas medievales y fueron los irlandeses quienes la llevaron a América. Lo de los Frankenstein y los dráculas, eso sí ya es regalo de Estados Unidos –y, bueno, de Mary Shelly y de Bram Stoker–.La simbología del altar es naturalmente mexicana. Una ofrenda que se respete debe tener todos sus componentes: agua, tierra, calaveritas de azúcar, flores, alimentos, vela y copal para guiar al muerto hasta el altar. Para Iturriaga tampoco debe faltar el alimento raíz que nos conecta con nuestros ancestros: el tamal. Los tamales son piezas individuales que se preservan bien y aguantan bien la intemperie –recordemos que muchos altares viven en los cementerios– y lejos de un simbolismo específico, provienen de “El grano madre que moldea una cultura. El alimento más icónico”. Nuestra creencia es única: por un día en el año tenemos de regreso a casa a ese familiar que queremos tanto, a ese ser que admiramos mucho y que nos hace falta. Olvidamos el miedo que nos dan los fantasmas, en otros días menos festivos del año, para esperar que nuestro ser amado atraviese el cielo o el mundo paralelo para comer, beber y fumar. Eso sí, no cometan el error de olvidar los cerillos. Para honrarlos, aquí comparto la sección en la que pusimos toda esa comida que les puede gustar.
¿Qué es lo que nunca falta en tu alacena? ¿Una lata de atún, unos chilitos en escabeche, un puré de tomate para hacer una pasta? Estos productos son casi con seguridad parte de todas las alacenas mexicanas en la actualidad, pero la historia de los productos envasados tiene alrededor de cuatro siglos.Para la hora del desayuno, la comida o la cena, siempre contamos con una lata de vegetales para preparar un omelette con champiñones, un puré de tomate para hacer una tinga de pollo, o una salsa verde para acompañar nuestras sincronizadas gracias a que, en 1809, Nicolas Appert consiguió conservar alimentos como sopas, verduras, jugos e incluso productos lácteos en botellas o frascos.Estos alimentos envasados fueron aprovechados durante la guerra, tiempo después se patentó el enlatado y años más tarde, los métodos europeos de envasado llegaron a Estados Unidos, donde se estableció una base científica sobre el envasado al describir los requisitos específicos de calentamiento de tiempo y temperatura para esterilizar alimentos.Es así como ahora mismo, en tu alacena tienes productos mexicanos listos para usarse, desde champiñones en todas sus presentaciones, hasta flor de calabaza, garbanzos, salsas listas para servirse, pues empresas como Herdez® se han insertado en la industria del envasado elaborándolos con amor y cuidado, ofreciéndole a las familias mexicanas los más altos estándares de calidad, innovación y confianza que los ha caracterizado desde la fundación de la Comercializadora hace más de 100 años.Con tanta tradición a cuestas, no han dejado de renovarse y su nueva imagen e identidad visual reflejan sus valores en todos sus productos y categorías, como el sabor, cuidado al medio ambiente y campo mexicano. Para Dafne Maya Beristain, Grouper de Mercadotecnia Herdez®, “nuestro país está lleno de sabores que nacen en el corazón del campo y que Herdez® selecciona cuidadosamente para que las familias mexicanas puedan usarlos con toda confianza. Este legado y compromiso, que nos enorgullece, es la fuerza que nutre la nueva imagen”.Es así como cuentas con un pedacito de campo y frescura en tu alacena, y con sólo abrir la puerta puedes ubicar fácilmente la línea de productos Herdez® o cualquiera de sus latas de vegetales que necesitas para preparar ese platillo que tanto te gusta, de la manera más sencilla.
El altar de muertos es un ritual muy importante para celebrar el Día de Muertos en México, ya que es el homenaje ideal para demostrar el cariño y respeto a nuestros fieles difuntos. Para poder hacer una ofrenda sin igual, además de añadir papel picado, velas, copal y flores de cempasúchil, a continuación te mostramos los x alimentos que no pueden faltar en tu altar. Pan de muerto El pan de muerto es un elemento esencial en las ofrendas, ya que su forma circular representa el ciclo de la vida, las tiras en forma de huesitos son las lágrimas de los difuntos y así mismo, la bolita en la parte superior, representa el cráneo de los mismo. Mole con arroz Este guisado típico mexicano comúnmente se ofrece en los estados de Michoacán y Puebla, ya que la tradición dicta que los espíritus llegan con hambre y qué mejor alimento para comenzar el festín que un ícono de la cocina mexicana que a todos nos encanta. Alcohol ¡Mezcal, tequila, rompope y hasta pulque! Estas bebidas alcohólicas son las más populares entre los altares, aunque también se pueden agregar otras; lo ideal es colocar las favoritas de nuestros muertitos. Fruta de temporada Es imprescindible colocar fruta de temporada en el altar de muertos; las mandarinas no pueden faltar, así como las jícamas, naranjas, manzanas y hasta peras. Todas estas frutas, además de alegrar la visita de los fieles difuntos, ayudarán a darle más colores y contrastes a la ofrenda. Agua No olvides colocar suficientes vasos de agua en tu altar, ya que éstos calmarán la sed de los espíritus y les ayudarán a continuar su camino una vez que se hayan saciado. Calaveritas de azúcar Tal como en la época prehispánica, el Tzompantli estaba cubierto con cráneos para ofrecer a los dioses, no olvides colocar en tu altar las típicas calaveras de azúcar, amaranto o chocolate para brindar honor a tus difuntos. Dulces típicos Si entre tus fieles difuntos existen niños, no olvides dejarles una sorpresa dulce como tamarindos, palanquetas, alegrías y cocadas para alegrar su camino. Tamales Los tamales son un alimento clásico en los altares de muertos, así que no olvides dejar al menos un tamal verde, uno dulce y otro de salsa roja para satisfacer a tus fieles difuntos. Históricamente se han encontrado ofrendas con tamales desde la época prehispánica hasta la época colonial y moderna. Atole y chocolate caliente Tanto el atole como el chocolate caliente son importantes representantes de la gastronomía mexicana y ambos tienen raíces prehispánicas, ya que el atole viene del maíz y el chocolate del cacao, por lo que es común verlos en las ofrendas, además de que son las bebidas ideales para darles un gustito a nuestros fieles difuntos. Sin duda, los alimentos y las bebidas son un elemento indispensable en el altar de muertos, pero recuerda que su principal función en honrar a quienes ya no están con nosotros, por lo que, si ellos tenían un platillo favorito, no olvides agregarlo a la ofrenda. ¿Tú conoces o sueles agregar algún otro alimento a tu altar de muertos?
Para celebrar el Día de Muertos en México, nunca falta el altar que se decora con alimentos, pan de muerto y calaveras de azúcar, elementos indispensables para recordar a los fieles difuntos, pero, ¿alguna vez te has puesto a pensar qué significan las calaveritas de azúcar? Origen de las calaveritas de azúcar Para comprender la importancia de las calaveras de azúcar, debemos recordar que esta tradición se originó en la época prehispánica, donde se percibía a la muerte como la culminación de una etapa de la vida que desembocaba en otro nivel, por lo que utilizaban los cráneos de los sacrificados a los dioses, para adornar el “Tzompantli”, un altar que simbolizaba el paso de lo terrenal a lo espiritual. Significado de las calaveritas en el altar de muertos El Tzompantli era una ofrenda para el dios del inframundo, Mictlatecuhtli, que aseguraba el paso de las personas a otros los niveles una vez que terminaban su ciclo de vida, sin embargo, con la llegada de los españoles y la evangelización, estos rituales fueron prohibidos. Para poder conservar las costumbres, se sustituyeron los cráneos por calaveritas de azúcar y un altar de muertos para honrar y recordar a las personas que ya no se encuentran con nosotros. ¿De qué están hechas las calaveritas de azúcar? Las calaveritas de dulce se elaboran con alfeñique, una mezcla originalmente árabe pero traída a México por los españoles. El alfeñique es una especie de dulce derivado de la caña de azúcar, hecho también con huevo, jugo de limón y una planta llamada chaucle, aunque ahora también podemos encontrar calaveritas de amaranto y chocolate, entre otros ingredientes Las calaveritas de azúcar, entre los aromas del copal, el cempasúchil y las veladoras, adornan y alegran el altar que dará la bienvenida a nuestros fieles difuntos, por eso en esta temporada de Día de Muertos no pueden faltar en casa.
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