Top 5: tés para el frío

Por Kiwilimón - Noviembre 2014
Ahora que el frío ha llegado definitivamente se antoja una bebida caliente que nos reconforte y nos haga sentir mejor. Una de las alternativas obvias es el té, pero en vez de sólo buscar unas bolsita de tienda hoy te decimos cómo hacer té casero para que te sepa más rico y de verdad te haga mejor en esta temporada de gripas y climas adversos. Este es nuestro top 5: tés para el frío. Cómo hacer té chai. Ese tipo de bebida se caracteriza, específicamente, por ser sumamente especiada. Por nombrar unos cuantos de sus ingredientes podemos hablar de: pimienta, canela, anís estrella, té negro, cilantro, etc. No hay de qué preocuparse, aunque sean muchos ingredientes la preparación es extremadamente simple y de hecho es un gran regalo para ocasiones especiales. como hacer te chai para regalar Té de especias. Si tienes prisa pero se te antoja un rico té con sabor casero esta receta es ideal. Se hace en cinco minutos y no tienes que usar más de cinco ingredientes, el resultado es un líquido bastante especiado con un sabor fresco y delicioso cuando se sirve calientito. Ya que tiene un rico sabor cítrico te recomendamos ponerle un poco de miel para hacerlo aún más sano y realzar el gusto. te de especias Té de canela. No hay receta más fácil que esta, lo rico que queda es increíble considerando que la preparación incluye dos ingredientes (más azúcar si lo deseas) y un tiempo de, máximo, 15 minutos. Siempre es mejor hacer las cosas en casa que comprarlas, así obtenemos un producto más fresco, así que en vez de comprar el té en tienda esta alternativa es la ideal. te de canela Té de limón con guayaba. Todo lo que necesitas para esta receta es guayaba, limón, manzana, canela, agua y azúcar, son todos ingredientes naturales y caseros que puedes encontrar en tu cocina siempre. La preparación consta de 5 pasos muy fáciles y verás cómo cuando empiezas a hervir los ingredientes desprenderá un aroma delicioso y frutal que te hará querer beberlo de inmediato. te casero de limon con guayaba Galletas de té verde. Por supuesto, en estas tardes frías, no sólo se antoja un té calientito, sino también algo con qué acompañarlo. Te recomendamos esta receta de crujientes y ligeras galletas de té verde para acompañar tu bebida. Son bastante fáciles de hacer y pueden acompañar desde un mismo té verde como cualquier otro tipo de té o hasta un rico café en la mañana o media tarde. galletas de te verde
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La leche materna es el mejor alimento para los recién nacidos, pero también durante la lactancia las mamás tienen necesidades nutricionales especiales, debido a la pérdida de nutrientes que sufre a través de la leche materna.Además, los nutrientes presentes en la leche proceden de la dieta de la madre, por lo que para que tanto bebé como mamá tengan la mejor salud y bienestar, la mujer tiene que aumentar la ingesta de nutrientes.¿Qué frutas son buenas durante la lactancia?En principio, puedes comer todo tipo de frutas ya que ninguna es mala durante la lactancia, aunque es cierto que algunas frutas más ácidas o cítricas le pueden caer mal al bebé y causarle gases o diarrea, por lo que debes estar bastante atenta. También debes tomar en cuenta que algunas frutas como la piña, el kiwi y los cítricos pueden cambiar el sabor de la leche y esto podría provocar que la rechace. En cuanto a qué frutas son las mejores, aunque todas son beneficiosas ya que aportan gran cantidad de nutrientes al bebé, se recomiendan las más dulces y fáciles de digerir, como el mango, la pera, el plátano, el melón o la manzana dulce.Además, puedes consumirlas tanto crudas y enteras, como cocidas o al horno. Y si no te gustan mucho las frutas y te cuesta comerlas, opta por hacerte smoothies o jugos con fruta o mezclarlas en las ensaladas, con yogur. Sea de la manera que sea, recuerda que es importante que consumas unas 3 piezas de fruta al día para que tu dieta durante la lactancia y una vez acabe esta sea sana. Además, deberás beber mucha agua , por lo menos unos 2 litros al día, comer verduras, cereales integrales, legumbres, carnes magras, lácteos, pescado o frutos secos para que tanto tú como el bebé puedan estar en las mejores condiciones.
¿Alguna vez te has puesto a pensar por qué comemos? ¿Cómo es el mecanismo de nuestro cuerpo que nos avisa cuando necesita comer? ¿Conoces la diferencia entre hambre y apetito? Para saber por qué comemos, es importante que tengas claro qué son el hambre y el apetito, dos conceptos diferentes y que muchas veces no sabemos diferenciar, incluso pensamos que son sinónimo y no lo son.El hambre es el instinto de supervivencia que impulsa a alimentarnos cuando el organismo lo requiere. El apetito es la sensación de comer, influenciada por aspectos psicológicos de la persona como el deseo de comer por placer, felicidad, aburrimiento, tristeza, ansiedad.Como todo en nuestro organismo, el apetito va cambiando conforme vamos creciendo y es preciso conocer sus etapas, para así aprender a comer mejor. Primer decenio, de los 0 a los 10 añosEn esta etapa es cuando se experimenta un mayor y rápido crecimiento. Es cuando los niños pueden adquirir los hábitos que, posiblemente, los acompañen toda su vida, es por eso que es muy importante que los pequeños aprendan a distinguir la comida que verdaderamente los nutre, pues lo que aprendan durante los primeros años de su vida determinará qué tan saludable será de adulto. Segundo decenio, de los 10 a los 20 añosYa en la adolescencia, con los cambios fisiológicos viene un aumento de apetito. Durante esta etapa, la relación con la comida suele ser más vulnerable, pues es cuando llega la pubertad, los jóvenes suelen estar más influenciados y son propensos a caer con comida que pueda provocar desnutrición u obesidad. Durante esta edad del apetito, las mujeres son más propensas a padecer deficiencias nutricionales por su biología reproductiva. Tercer decenio, de los 20 a los 30 añosEn la edad adulta joven, se producen cambios importantes que pueden causar un aumento de peso, por ejemplo, la vida universitaria, vivir en pareja o tener hijos; es cuando nos relajamos y no somos tan estrictos en la alimentación. También es la edad en la que podemos caer en excesos. Cuarto decenio, de los 30 a los 40 añosLa vida laboral en la edad adulta trae consigo los efectos del estrés, que según se ha demostrado, ocasiona cambios en el apetito y los hábitos alimentarios en 80% de la población. Esos efectos pueden consistir tanto en despertar un apetito voraz, como en ocasionar una pérdida de este. Quinto decenio, de los 40 a los 50 añosLa Organización Mundial de la Salud destaca que el tabaquismo, la dieta poco saludable, la falta de actividad física y el problema de la bebida son los factores del estilo de vida que más repercuten en la salud y la mortalidad. Es en estos años cuando los adultos deben cambiar su comportamiento en función de las necesidades de salud, pero con frecuencia los síntomas de la enfermedad son invisibles.Sexto decenio, de los 50 a los 60 añosEn este periodo comienza la pérdida progresiva de masa muscular y continúa de manera constante a medida que avanzamos en edad. Este fenómeno se denomina sarcopenia.Mantener una dieta saludable y variada, y practicar actividad física es fundamental para reducir los efectos del envejecimiento.Séptimo decenio, de los 60 a los 70 años y másLa vejez conlleva la falta de apetito y de hambre, lo que da lugar a una pérdida de peso involuntaria y una mayor fragilidad. La disminución del apetito también puede ser consecuencia de una afección concreta, como, por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer.La alimentación es una experiencia social, por lo que factores como la pobreza, la pérdida de la pareja o un familiar, y el hecho de comer sin compañía, afectan la sensación de placer que se obtiene al comer.Otros efectos de la vejez, como las dificultades para tragar, los problemas dentales y la pérdida de gusto y olfato también interfieren en el deseo de comer y en los beneficios que obtenemos de esa práctica.Se dice que lo que no se conoce, no se puede mejorar, así que una vez que conoces las etapas del apetito y cómo van cambiando las situaciones y requerimientos de cada edad, puedes saber cómo llevar una vida más saludable y comer mejor.
La mayoría de mexicanos relacionábamos el camote con el chiflido del carrito que recorría las calles, pero de un tiempo para acá lo hemos visto en todo tipo de platillos y formas de preparalo, ya que es uno de los tubérculos más deliciosos que podemos encontrar en el mercado, además de que es muy rico en vitaminas, minerales y antioxidantes.La forma más popular de disfrutar del camote es horneado a la leña, bañado con miel, leche evaporada, canela y piloncillo, pero no es la única forma de comerlos, motivo por el cual aquí diremos cuáles son sus beneficios y propiedades; además te mostraremos algunas formas de preparar este tubérculo.AntidiabéticoLa ingesta de este tubérculo le ayuda a algunas personas a estabilizar los niveles de azúcar en la sangre, asimismo aumenta la sensibilidad a la insulina, por lo que es un buen antidiabético.Cuida tu pielComer camote en tu dieta regular retrasa el envejecimiento en la piel, debido a que este alimento contiene compuesto fenólicos, betacaroteno y algunas otras sustancias antioxidantes.Ayuda en el deterioro visualEn algunas personas este tubérculo ayuda a prevenir un tipo de ceguera llamada xeroftalmina, la cual es asociada en la vitamina A. No es un alimento milagroso, pero por el betacaroteno previene el deterioro visual y cataratas.Puré de camoteNecesitarás dos camotes grandes, un cuarto de leche, dos cucharadas de mantequilla, sal y pimienta al gusto y una cucharadita de curry amarillo.Cuece los tubérculos en una olla con sal. Una vez que estén tiernos colócalos en un refractario y comienza a aplastarlos con un tenedor. Poco a poco le agregas la leche, la mantequilla, el curry, sal y pimienta para que se mezclen a la perfección. Este puré podrás servirlo con pollo o carneCrema de camoteEsta sopa es muy fácil de preparar y si deseas darle un mejor sabor podrías agregarle zanahoria. Mientras pones a hervir el camote, en un sartén sofríe cebolla picada, posteriormente le agregas jengibre, curry, comino, nuez y ajo, esto deberá estar sobre el fuego por un minuto. Luego esta mezcla agrégala al caldo donde se cocina el tubérculo y déjalo al fuego por 15 minutos, recuerda estar revolviendo constantemente. Una vez que el camote esté blandito agrega la leche únicamente para que se caliente (no dejar hervir). Licua la mezcla y déjala reposar un par de horas antes de servirla.Como ves, este alimento es versátil, delicioso y muy saludable, vale la pena que lo incorpores a tu dieta y disfrutes de su sabor y sus beneficios. Ensalada de camote con frutos secos
Estamos seguros de que las reuniones para partir rosca o comer tamales son el mejor pretexto para aplazar unos días más el propósito de comer más balanceado, pero ya que te vas a dar el gusto, ten cuidado con tu ingesta de grasa, condimentos fuertes, postres con demasiada azúcar y bebidas alcohólicas.Este tipo de alimentos no sólo te harán recuperar las calorías y provocarán que subas de peso, también te pueden ocasionar pesadez y acidez estomacal, así como aumento de colesterol, ya que tu aparato digestivo procesa los alimentos poco saludables con mayor dificultad. El primer paso para evitar estos malestares es controlar la manera y la cantidad de alimentos que consumes, sobre todo los embutidos, frituras, patés, postres, salsas y las bebidas alcohólicas, pero en caso de que se te haya ido la mano, aquí te mostraremos algunas formas para evitar esta pesadez, así como algunos remedios caseros confiables para regular tu aparato digestivo.Cuando te sientes en la mesa, cuida las cantidades que comerás y trata de no repetir las porciones, pues en la noche es cuando tu aparato digestivo trabaja de forma más lenta. Te aconsejamos de que tu primer platillo sea una ensalada o verduras, pues ayudarán a controlar tus deseos de comer; además de que muchas de ellas facilitarán la digestión.De igual forma debes evitar situaciones de estrés, enojo y discusiones durante la cena, pues esto alterará tu sistema digestivo y hará que los ácidos gástricos aceleren su trabajo y comenzarás a sentir acidez.Si ya sientes malestar, puedes prepararte un té, ya sea de manzanilla, anís, semillas de hinojo o de cilantro, infusiones de romero, de boldo de jengibre o de alcachofa. Estas plantas ayudan a desinflamar el estómago y ayudan al hígado a digerir, sobre todo comidas ricas en grasa.Un vaso de agua de limón con jengibre rallado o en polvo aliviará la acidez y pesadez; de igual forma podrás tomar una cucharadita de vinagre de manzana disuelta en agua.Si ingeriste una gran cantidad de proteínas de origen animal como res, pescado, pollo, o cerdo, te recomendamos comer piña, papaya o plátano macho con yogurt, pues contienen enzimas que ayudan a desinflamar la mucosa gástrica, además de actuar como un antiácido natural. En caso de que no tengas a la mano alguna de estas frutas o las hierbas para realizarte un té, puedes partir un limón, agregarle una cucharadita de bicarbonato y esto ayudará a desinflamar. Deberás tener cuidado, ya que este remedio podría ocasionarte acidez.Ojalá que estos consejos sean de ayuda para poder disfrutar de la cena sin remordimientos ni malestares.
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