Ya existe un lugar en México para probar malteadas súper especiales

Por Kiwilimón - Diciembre 2016
Tal vez no lo sepas, pero cerca de la Ciudad de México se esconde el cielo de las malteadas: el lugar donde puedes encontrar todo lo que siempre has querido en una malteada, y más. Porque sabemos que en cuestión de antojos nada es demasiado Te invitamos a darte una vuelta por la Colonia Arboledas para descubrir todo lo que la imaginación es capaz de crear (con bastante jarabe de chocolate y crema batida).

Las malteadas más especiales de México están aquí:

En este lugar, los convencionalismos no existen. Agrega una paleta como topping a tu malteada porque #YOLO.

Sugar 😛🍭

Una foto publicada por Jorge Romero⚽️ (@jorgeromeros88) el

Con estas dulces creaciones dejarás literalmente limpio el vaso. (Porque obviamente todo ese delicioso chocolate no es solo para decorar).

GHARDOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOS PeroFeliz🐷 #Gratinadys #Milkshake #UnPuercoFeliz #Malteadotaaaaa

Una foto publicada por Elizabeth (@elizzadp) el

Porque gorda 😍🍫 #challengeaccepted

Una foto publicada por Joseline González. (@thatjosslin) el

¿Amante del chocolate? No se diga más. Un vasito de estos es justo lo que necesitas en tu vida.
Si no eres tan fan del chocolate, hay otras opciones que también pueden satisfacer tu antojo.

Calorias mi amor. 😍 #OmNomNom #EsDeSUPERgordos #QueGhaaaaaaardos

Una foto publicada por Elizabeth (@elizzadp) el

La próxima vez que no sepas a dónde ir con tus amigas, dense una vuelta por la colonia Arboledas y déjense llevar por la decadencia de estas gigantescas malteadas.

Cumple de mi tía tomando malteadas gigantes! #gratinadys #malteada #birthday

Una foto publicada por Antonio Nistal (@nistal_antonio) el

¿Se te antojó alguna de estas súper malteadas? Prueba estas recetas en casa:  
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Existen de antojos a antojos. Uno que tiene mucho arraigo en Jalisco y estados colindantes es la birria: una receta consistente a base de carne cocida en horno, tradicionalmente de piedra o al hoyo, bañada en una salsa o adobo donde los chiles son claves.  Sobre su origen hay varias versiones, y en todas se unen los saberes en técnicas de cocción de los locales mexicanos con los ingredientes introducidos por los españoles, en especial la res, el cerdo y el chivo. Justo una de las versiones habla sobre la popularidad que tuvo el chivo a mediados de 1800, en la zona de Jalisco y Zacatecas, antes llamada Nueva Galicia, donde estos animales se multiplicaron a tal grado que los ganaderos optaron por regalarlos a sus trabajadores.  Estos hombres y mujeres decidieron no sólo aprovechar la leche, como los españoles, sino todo el animal cociéndolo bajo tierra o en horno de piedra como lo hacían con otras carnes. Para enriquecer la receta untaron un adobo enchilado que generalmente empleaban para cocinar aves, y el resultado al paso de los años es la birria como la conocemos y disfrutamos hoy.  Otra versión sobre el origen de la birria me la compartió la investigadora Maru Toledo, quien ha dedicado más de 20 años al estudio de la cocina de la zona occidente. Datos que nos llevan al municipio jalisciense de Ameca, donde gracias al registro de las jornadas laborales de los vaqueros se sabe de una preparación que hacían bajo tierra con algunas de las reses que tenían al alcance y que los caporales seleccionaban para alimentar a todas sus cuadrillas.  Maru me aclara que esta preparación sólo iba untada con grasa, de donde viene el término birriar, que para los peninsulares hacía alusión a algo sucio o embarrado, por como veían que aderezaban el animal. Sea cual sea la versión, lo popular a la birria nadie se lo quita, y por ello al extenderse su consumo por otros estados como Aguascalientes, Michoacán, Zacatecas, Nayarit y Colima, y en el mismo Jalisco, los lugareños fueron imprimiendo su toque a la carne, al adobo y ajustado sus formas de cocinar, según sus posibilidades. Ahora no sólo el chivo y la res son protagonistas, existen zonas en estos estados que la preparan con cerdo, borrego, conejo, armadillo, iguana, pollo, ternera, pescado bagre y mixtas. Perfectas proteínas que cobijan con un mundo de adobos compuestos por chiles y especias que obedecen también a los ingredientes al alcance, aunque el chile guajillo y el jengibre seco son constantes. A la colorada versión se suma la llamada birria blanca que aún sobrevive en el Occidente; generalmente es de res y se condimenta con algunas hierbas de olor para cocinarse bajo tierra o en horno, métodos tradicionales a los que se han sumado la birria al vapor o hasta hecha como carne cocida. Por último, no nos olvidemos de la birria tatemada: proceso que consiste en volver a poner la carne ya cocida al calor del horno y dejar que se haga una costrita, que al menos en Jalisco encanta, junto a unas tortillas recién hechas y un extra de caldito por un lado. Fotos: Gilberto Hernández.
Existen de antojos a antojos. Uno que tiene mucho arraigo en Jalisco y estados colindantes es la birria: una receta consistente a base de carne cocida en horno, tradicionalmente de piedra o al hoyo, bañada en una salsa o adobo donde los chiles son claves.  Sobre su origen hay varias versiones, y en todas se unen los saberes en técnicas de cocción de los locales mexicanos con los ingredientes introducidos por los españoles, en especial la res, el cerdo y el chivo. Justo una de las versiones habla sobre la popularidad que tuvo el chivo a mediados de 1800, en la zona de Jalisco y Zacatecas, antes llamada Nueva Galicia, donde estos animales se multiplicaron a tal grado que los ganaderos optaron por regalarlos a sus trabajadores.  Estos hombres y mujeres decidieron no sólo aprovechar la leche, como los españoles, sino todo el animal cociéndolo bajo tierra o en horno de piedra como lo hacían con otras carnes. Para enriquecer la receta untaron un adobo enchilado que generalmente empleaban para cocinar aves, y el resultado al paso de los años es la birria como la conocemos y disfrutamos hoy.  Otra versión sobre el origen de la birria me la compartió la investigadora Maru Toledo, quien ha dedicado más de 20 años al estudio de la cocina de la zona occidente. Datos que nos llevan al municipio jalisciense de Ameca, donde gracias al registro de las jornadas laborales de los vaqueros se sabe de una preparación que hacían bajo tierra con algunas de las reses que tenían al alcance y que los caporales seleccionaban para alimentar a todas sus cuadrillas.  Maru me aclara que esta preparación sólo iba untada con grasa, de donde viene el término birriar, que para los peninsulares hacía alusión a algo sucio o embarrado, por como veían que aderezaban el animal. Sea cual sea la versión, lo popular a la birria nadie se lo quita, y por ello al extenderse su consumo por otros estados como Aguascalientes, Michoacán, Zacatecas, Nayarit y Colima, y en el mismo Jalisco, los lugareños fueron imprimiendo su toque a la carne, al adobo y ajustado sus formas de cocinar, según sus posibilidades. Ahora no sólo el chivo y la res son protagonistas, existen zonas en estos estados que la preparan con cerdo, borrego, conejo, armadillo, iguana, pollo, ternera, pescado bagre y mixtas. Perfectas proteínas que cobijan con un mundo de adobos compuestos por chiles y especias que obedecen también a los ingredientes al alcance, aunque el chile guajillo y el jengibre seco son constantes. A la colorada versión se suma la llamada birria blanca que aún sobrevive en el Occidente; generalmente es de res y se condimenta con algunas hierbas de olor para cocinarse bajo tierra o en horno, métodos tradicionales a los que se han sumado la birria al vapor o hasta hecha como carne cocida. Por último, no nos olvidemos de la birria tatemada: proceso que consiste en volver a poner la carne ya cocida al calor del horno y dejar que se haga una costrita, que al menos en Jalisco encanta, junto a unas tortillas recién hechas y un extra de caldito por un lado. Fotos: Gilberto Hernández.
Las recetas con brócoli resultan ser toda una maravilla, no sólo gracias a su rico sabor e increíble adaptabilidad para cocinarse y comerse crudo en ensaladas, sopas y otros guisados sino porque es un alimento súper poderoso y nutritivo, como te mostramos a continuación. ¡Atrévete a descubrir para qué sirve el brócoli! Propiedades del brócoli Las propiedades del brócoli son tan buenas, que hasta la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda su consumo frecuente, pues este famoso arbolito cuenta con altas cantidades de vitamina C, ácido fólico y vitamina A. Además también es una gran fuente de minerales como el calcio, el potasio, el selenio, el fósforo, el magnesio y el hierro, sin mencionar su alto poder antioxidante así como alto contenido en fibra. Beneficios del brócoli Si todavía te preguntas para qué sirve el brócoli, descubre todos sus beneficios en la siguiente lista. Gracias a su alto contenido en hierro y ácido fólico, el brócoli es un excelente aliado para combatir la anemia.El brócoli ayuda a mantener los huesos fuertes debido a que es una fuente de calcio, fósforo, magnesio y zinc.El brécol, una poderosa sustancia dentro del brócoli, beneficia al hígado y ayuda a desintoxicar el organismo. Sin embargo, podría entorpecer los efectos de ciertas medicinas y está contraindicado en personas que padecen hipotiroidismo.Los antioxidantes del brócoli ayudan a combatir el colesterol malo, protegiendo el corazón y disminuyendo la posibilidad de contraer enfermedades cardiovasculares.La vitamina A del brócoli previene la degeneración muscular, las cataratas y los daños de las radiaciones UV, por lo que es ideal para mantener una buena salud ocular.El brócoli también ayuda al sistema digestivo, pues su alto contenido en fibra ayuda a combatir el estreñimiento.¿Ya conocías todos estos beneficios del brócoli?
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