Algunos tipos de cebolla
Chefs

Algunos tipos de cebolla

Por Kiwilimón - September 2011
  Es importante que conozcamos los diferentes tipos de cebolla que existen y que podemos utilizar en nuestras recetas. Así es que aquí les dejamos un listado interesante:
  • - Cebollas amarillas. Son una forma pálida de las cebollas con piel marrón amarillenta y carne blanca y cremosa. Son las más populares para las recetas. Su sabor varía de muy picante a casi dulce, pero soportan los tiempos largos de cocción necesarios para las sopas y los guisados.
  • - Cebollas blancas. Tienen piel y carne blanca y son ideales para ensaladas y guisados.
  • - Cebollas marrones. Tienen piel marrón y carne color beige, y poseen un sabor más intenso que las blancas. Las cebollas marrones soportan un almacenamiento prolongado.
  • - Cebollas dulces. Tienen piel blanca y en general son más grandes y a veces más planas que las amarillas. Se comen crudas en ensaladas y son buenas también a la parrilla.
  • - Cebollas rojas. Son suficientemente suaves para comerlas crudas en ensaladas y sandwiches, pero con frecuencia también se añaden a los guisados. Su carne es rojiza, y a veces las llaman cebollas de ensalada. Las cebollas rojas son picantes, de piel amarilla o blanca, y con un sabor más moderado.
  • - Cebollas inmaduras con un bulbo semidesarrollado. Se pueden cortar en rebanadas delgadas y servirlas crudas en ensaladas o como guarnición de platos calientes. También son buenas cocidas y con frecuencia se agregan a salteados y otros platos.
Recetas de cocina recomendadas con cebolla:Tarta de 3 CebollasSopa de Cebolla con Queso GruyereSopa de Cebolla LightSalsa de Cebolla Morada
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
Bienvenido al mercado que no duerme, aquel que nos espera con el aroma de las flores bajo el destello de la luz blanca neón y los diablitos con prisa retacados de huacales de fruta que van y vienen entre los pasillos. Es el paraíso de quien está en búsqueda de las más fragantes rosas y gardenias, es el abecé de quien quiere ser la próxima señora de las plantas.  Aunque la historia del mercado Jamaica tal cual lo conocemos en la actualidad data de los años 50, la actividad mercantil en este punto comenzó en la época prehispánica. Las embarcaciones que venían de Xochimilco y Tláhuac hacían una parada aquí antes de llegar a Tenochtitlán a vender en el tianguis. Los comerciantes, llamados pochtecas, surcaban el canal de agua que actualmente es Calzada la Viga, un camino que curiosamente conecta con otros dos mercados maravillosos: Sonora, famoso por las hierbas, los animales exóticos y la brujería, y La Merced.  El diseño del primer mercado fue un proyecto de tres arquitectos de renombre: Félix Candela, Pedro Ramírez Vázquez y Rafael Mijares, quienes también diseñaron mercados en las alcaldías Coyoacán, Azcapotzalco y Anáhuac. De Candela te podrás acordar porque él construyó el Palacio de los Deportes y de Ramírez Vázquez, porque él estuvo a cargo del diseño del Estadio Azteca y el Museo Nacional de Antropología. Desafortunadamente con el temblor del 85 la construcción se vino abajo y no quedaron rastros de tan interesante propuesta.  En tu próxima visita a Jamaica, esto es lo que debes de probar: 1.- Taco de carnitas En la sección de comida, busca el local de Doña Paty. Su especialidad son los tacos de carnitas acompañados de tepache. Dentro de su oferta están los de lengua, un manjar que va bien con la salsa verde de la casa. Abren a partir de las 11 de la mañana.  2.- Merengues Si escuchas el grito clásico “hay merengues”, no pierdas la oportunidad de probar uno. Están hechos con pulque, un ingrediente que le aporta una acidez especial al bocadito azucarado. Son pequeños y frágiles, por lo que si no eres muy dado a lo dulce, es la medida perfecta. Acompañados de un café son deliciosos.  3.- Huevos de rancho Es común que a las afueras del mercado o en el interior estén las señoras a nivel de piso con sus canastos de verdura de traspatio, huevos y pinole. Son la mejor opción para quien esté en la búsqueda de huevo fresco. Puede que también traigan frutas (duraznos, higos o manzanas), frijoles tiernos y chayotes.  4.- Acociles En el estacionamiento del mercado pegado a la avenida Morelos, afuera de la sección de cestería, hay un puesto de charales capeados y sin capear, chapulines, semillas para botanear y acociles. Puedes pedir una bolsita para ir comiendo, la cual preparan con limón, sal y salsa. O bien, pedirlos para llevar a casa y prepararlos en tacos con un poco de cilantro, cebolla picada y salsa.  5.- Esquites En el último pasillo de las flores, hay una isla de ollas humeantes con maíz, el cual dependerá de la temporada lo que encuentres, puede ser amarillo, azul o cacahuacintle. El sabor se lo da el epazote y el pericón. En cuanto a gustos hay para todos: naturales, con chile habanero, al comal, en chileatole, con champiñones y hasta con doritos.  Como verás, este lugar es motivo de fiesta, siempre encontrarás algo rico para comer o para llevar a casa. Aquí te compartimos una receta memorable de los antojos del mercado de Jamaica:  Esquites con salsa machaPara 5 personas Ingredientes Para los elotes: 5 mazorcas de elote tierno desgranadas. 2 l de agua 1 rama de epazote 1 rama de pipicha 1 cda. de mantequilla 2 cdtas .de sal de grano Para la salsa macha: ½ taza de aceite vegetal 1 diente de ajo finamente picado ¼ de cebolla finamente picada ⅓ de taza de chile guajillo despepitados y desvenados ⅓ taza de chile morita despepitados y desvenados ⅓ taza de chile de árbol despepitados y desvenados ⅓ de  taza de cacahuate Sal al gusto Para las guarniciones: 4 cdtas. de mayonesa 2 limones 4 cdas. de queso blanco rallado  ProcedimientosPara los elotes. En una olla profunda coloca los granos de elote con el agua y las hierbas. Cuece a fuego medio. Cuenta de 15 a 20 minutos en cuanto comience el primer hervor. Rectifica que los granos estén suaves y cocidos. Agrega mantequilla y sal.  Para la salsa macha. Calienta el aceite a fuego muy bajito. Fríe los chiles de poco en poco para que no se quemen. Fríe los cacahuates, el ajo, la cebolla y retirar. En un procesador de alimentos, pica todo procurando que la textura sea gruesa. Finaliza con sal al gusto. Reserva.  Para servir. En un vaso o taza, agrega los elotes, después la mayonesa y el queso. Exprime medio limón y finaliza con la salsa macha.  Mercado Jamaica Guillermo Prieto 45, Jamaica, Venustiano Carranza, 15800, Ciudad de México.
Es imposible no pensar en un buen trago durante estas temporadas de calor. Y qué mejor que con mezcal, bebida tradicionalmente mexicana, muy reconocida en el mundo y con una historia única que refleja parte de nuestra cultura.La palabra mezcal proviene del náhuatl mexcalli, compuesta de los vocablos metl (maguey) e ixcalli (cocido), que significa maguey cocido. Al existir una gran variedad de agaves, cada uno da un toque y sabor único al mezcal. Existen diversas clases de mezcal: joven o blanco, reposado, añejo y madurado en vidrio. Asimismo, y según su proceso de elaboración, puede categorizarse en ancestral y artesanal. Comparto cuatro cocteles con mezcal que sin duda debes disfrutar.Mojito de mezcal: Mezcal blanco, 5 hojas de hierbabuena, agua mineral, ½ shot de jugo de limón fresco, 1 cucharadita de miel de agave, hielo. Sirve en vaso tipo highball.Mezcalini de jamaica: Mezcal blanco, ½ shot de jugo de limón fresco, 30 ml de concentrado de jamaica, 1 cucharadita e miel de agave y escarchar con sal de gusano. Sirve en copa martinera.Poblanito: Mezcal blanco, 1 shot de jugo de piña, 60 ml de licor de chile ancho, 60 ml de jarabe de romero, 1 cucharadita de miel de agave. Decora con una rodaja de chile serrano, hielo. Sirve en vaso old fashion.Margarita de mezcal y sandía: Mezcal blanco, 1 shot de jugo natural de sandía, agua mineral, ½ shot de jugo fresco de limón, 1 cucharadita de miel de agave, escarchar con sal del Himalaya, hielo molido. Sirve en vaso old fashion.
Este 14 de junio es el Día Mundial del Donante de Sangre. En Kiwilimón creemos en compartir la mesa y la vida, por ello te invitamos a unirte a la causa de Dona En Vida.México ocupa el último lugar en Latinoamérica en donación de sangre voluntaria con una tasa del 3.1%. Esto propicia que la mayoría de las transfusiones se hagan con donación de reemplazo, las cuales tienen un mayor índice de infección (del 95-100%) como VIH, hepatitis B y C y la enfermedad de Chagas, teniendo un costo más alto en la salud. Países como Brasil, Costa Rica, Colombia, Cuba o Nicaragua tienen una alta tasa de donación altruista, con porcentajes mayores al 50%. Son comunidades que representan un ejemplo para Latinoamérica, considerando que el desabasto de sangre en los hospitales produce en México alrededor de 530,000 muertes maternas y el 90% de defunciones ocasionadas por accidentes de auto.Por eso, en Kiwilimón apoyamos Únete Dona En Vida, asociación civil que tiene como objetivo fomentar la cultura de donación de sangre altruista para que los mexicanos donen sangre de manera habitual y voluntaria, con las siguientes acciones: conectar donadores con pacientes; fomentar la cultura de donación; crear campañas de donación en empresas, universidades y lugares públicos. Recuerda que "cuando se dona sangre se obtienen 450 ml, que se dividen en 2 o 3 componentes sanguíneos. Así una bolsa de sangre puede salvar hasta 3 vidas", asegura la jefa del Banco de Sangre de Cruz Roja Mexicana, Marisa Martínez. Hoy más que nunca, México requiere donantes altruistas (en esta contingencia sanitaria las donaciones han bajado entre el 75 y 80%). Por eso, te invitamos a seguir el trabajo de esta asociación en Twitter, Facebook o Instagram, a donar tu tiempo como embajador o voluntario o con tus aportaciones económicas a través de su página de internet. ¡Únete Dona En Vida, aquí, y haz la diferencia!
Cuando de comida mexicana se habla, los antojitos, celosos, acaparan la atención. Los puestos callejeros se abarrotan ante comensales hambrientos, críticos gastronómicos ávidos por la nota y fotógrafos listos para captar las imágenes que terminarán en Netflix. No se escapan los banquetes de los comedores familiares tradicionales, los restaurantes de manteles largos que aparecen en las listas gastronómicas del mundo. Junto a ellos, a la vista de todos, pero bajo el sutil velo de la invisibilidad, están los locales que nos dejan encima los olores de la verdadera cocina mexicana: los de la comida corrida, los de las fonditas.Casi siempre, bajo el nombre propio de una mujer –Doña Mari, Doña Margarita, Doña…– las fonditas rotulan la autoría de aquel o aquella que con un presupuesto fijo dan color a los ingredientes de la canasta básica. Por supuesto, hay excepciones a la regla, como Don Arturo, la fondita que me alimentó por casi siete años mientras trabajaba en Polanco. La comida corrida era diariamente ofrecida por un hombre, Don Rubén, cuyos fideos con crema y su budín de pan servían para amainar las jornadas de todos los publicistas que diariamente buscábamos una dosis del hogar al que pocas veces llegábamos. El planteamiento en las fonditas es básico y por ello, magistral: un pentálogo de paradas culinarias inamovibles que llenan el estómago y la ropa con los humores de las ollas. Aunque el origen es humilde, casi siempre se localizan en las periferias de los mercados, en las zonas populares, en las avenidas con flujo proletario, mayormente alejadas del bullicio turístico.En la comida corrida se sabe que no te irás a ningún lado hasta terminar el menú de pé a pá. “El término corrida es un término español que usamos en México cuando una cosa va detrás de la otra; entonces si una persona habla de corrido es porque dice una cosa y luego otra, y otra más”, comenta el ensayista e historiador gastronómico José N. Iturriaga. Una vez que te instalas, la mesera te servirá una sopa y en seguida, el arroz o la pasta. “En el caso del platillo fuerte te van a preguntar qué quieres porque casi siempre hay opciones”, asegura Iturriaga.La estructura es una institución culinaria que apenas ha cambiado con los años: por un precio que pocas veces rebasa los cien pesos, de la cocina desfilarán una serie de platillos encaminados a saciar el hambre atroz de los estudiantes, del kinestésico trabajador, del ansioso pequeño burgués. Al centro habrá además tortillas o canastas de plástico con bolillo y salsas en cazuelitas. Y es que en la comida corrida todo está dispuesto para reproducir una escena familiar, que se escapa de la gloria celebratoria del sábado o el domingo. “La comida corrida siempre viene con un vaso de aguas frescas que puede ser una limonada o un agua de jamaica, de tamarindo, de sandía, de melón, de alguna fruta de temporada”, comenta Iturriaga. En términos culturales, como todo lo que se cuece en territorio nacional, la comida corrida es fruto del mestizaje. “El primer tiempo es casi siempre una sopa de pasta. Las pastas traídas por los españoles surgen en China algo así como dos siglos antes de la Conquista. Luego, el segundo tiempo, es un arroz que también es de origen chino y que también lo trajeron los españoles. Le pusimos “mexicano” por que tiene un color rojo del jitomate con el que se cocina. El más clásico lleva chicharitos y unos cuadritos de zanahoria.”El platillo fuerte es variable, casi siempre es un guiso y no propiamente un antojito. “No estamos hablando de platillos de mucha elaboración, ya que esos son para ocasiones más festivas. Hablamos de una carnita de puerco en salsa verde con verdolagas, tinga de res con la carnita de la falda de res deshebrada. Cuando llega a haber pescado nos darán algún filetito de mojarra o de esos que compras delgaditos para que rinda mejor”. Eso sí, casi siempre irá empanizado para que sea más llenador.Los que ofrecen opciones fuera del menú casi siempre costarán unos pesos más. Ahí está el huevo o el plátano que decorará en sabor y color al arroz. Y en el fuerte, no falta la reina de la cocina de fondita: la milanesa. “La milanesa debe su nombre a Milán, que hoy es el norte de Italia pero que, en el siglo XIX, era parte del Imperio austrohúngaro. De hecho, las milanesas más famosas del mundo son en Viena, capital de Austria”. El postre irrevocable de la comida corrida es el arroz con leche que casi siempre se cocina con canela. “Toda la canela que se consume en el mundo surge de Ceilán, una isla al sur de Sri Lanka”, completa el licenciado Iturriaga. Pero no falta la gelatina, casi siempre de colores vivos –verdes, naranjas y rojos–, los budines con el pan que se queda de otros días, el pastel de tres leches para los días especiales, como los viernes, en los que la propietaria, si está de buenas, agasajará a sus comensales. La cocina de las fonditas nos hace sentir en casa en pleno ajetreo del día. De la dueña, del encargado, terminamos por hacernos íntimos, conocernos los temperamentos, acostumbrarnos a la experiencia sápida. “Las fonditas resuelven, sobre todo a quienes diario tienen que comer fuera, ya sea que eres un oficinista o estudiante del estrato socio económico de clases medias bajas y de clases de proletarias, y es que en ellas comemos comes como en tu casa”. Hay un tesoro invisible en las ciudades al que le debemos horas periodísticas. Gracias a las sazones de Doña Mari o a Don Rubén o a la doña de nuestra confianza es que se nutren nuestros corazones de una a tres P. M. Sus guisos nos recuerdan que pertenecemos a algo más que a una corporación, que somos seres humanos aún en horario laboral.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD