Cocina Italiana: Ñoquis o Gnocchi, qué son y cómo se preparan
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Cocina Italiana: Ñoquis o Gnocchi, qué son y cómo se preparan

Por Kiwilimón - Febrero 2012
Los ñoquis (del italiano gnocchi, plural de gnocco, ‘bollo’ y también ‘grumo’ o ‘pelotilla’) son un tipo de pasta italiana y se elaboran con patata o platano o yuca y sémola de trigo, harinas (pueden ser de maíz, castaña, etcétera) y queso de ricota (con o sin espinacas). Una variedad muy conocida en las regiones de Friuli y Trentino-Alto Adigio y denominada gnocchi di pane se hace con pan rallado. Los ñoquis aparecen frecuentemente bajo los listados de platos referentes a pasta a pesar de tener unos ingredientes muy diferentes y de poseer diferente forma de preparación. Los acompañamientos de los ñoquis suelen ser salsa de tomate, mantequilla, coronados con hojitas de salvia. Aunque los ñoquis son típicos de la cocina italiana, existen platos con similar preparación en la cocina austriaca (Salzburger Nockerln), alemana, húngara, eslovena, rusa, argentina, chilena, paraguaya, uruguaya y venezolana y polaca. (Fuente: Wikipedia) A continuación te dejamos algunas recetas deliciosas para preparar unos gnocchis o ñoquis. Toma nota. Gnocchis de Papa Buenisima receta para hacer los ñoquis de papa en casa. Gnocchi Hecho en Casa El gnocchi es una rica pasta hecha a base de papa horneada mezclada con yemas de huevo, harina y nuez moscada. Es una verdadera delicia y una receta que si la sigues al pie de la letra te quedara deliciosa. Gnocchi con Crema de Trufa y Langosta Esta es mi receta favorita para ocasiones especiales. La original al probé en un restaurante en Boston llamado No. 9 Park y esta es una variación más simple de la receta. Te recomiendo hacer los gnocchi en casa. Ñoqui de Papa (Gnocchi) Prepara estos exquisitos gnocchi de papa y acompáñalos con la salsa de tu gusto. Una vez que hayas probado esta receta de gnocchi caseros, nunca mas volverás a comprarlos.
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Las recetas con papas son siempre un platillo ganador para cualquier ocasión y es que el delicioso sabor de este tubérculo y su gran versatilidad para cocinarse, lo hacen un alimento muy popular. Tan es así, que recientemente una receta con papa se ha convertido en el éxito de TikTok y nosotros te explicamos el secreto para prepararla. ¡No te pierdas estas papas rostizadas y extra crujientes! Todo comenzó cuando el usuario de TikTok, Jeremy Scheck (@scheckeats), compartió el paso a paso para preparar las papas, el cual se inspira en la tradicional receta inglesa de la actriz Emily Blunt (El diablo viste a la moda), que compartió en el programa de cocina "Barefoot Contessa” y después se convirtió en un fenómeno viral. Como la receta de papas crujientes está en inglés, nosotros te la presentamos en español pero aquí puedes encontrar el video original de Jeremy, por si te quedan dudas. Ingredientes 1 o 2 kilos de papas1 puño de salsuficiente aceite de oliva o aceite de aguacateal gusto de romero fresco, para sazonaral gusto de sazonador sabroseador, para sazonaral gusto de sal de mar, para sazonaral gusto de pimienta negra, para sazonaruna pizca de chile en polvo, para sazonaruna pizca de paprika, para sazonaral gusto de ajo de polvo, para sazonaral gusto de perejil, para decorarPreparación Precalienta el horno a 232°C.Limpia y corta las papas en cubos medianos y colócalos en una olla con agua fría. Agrega el puño de sal y ponlas a hervir durante 15 minutos o hasta que se suavicen.Cuela las papas y con un tenedor, machaca ligeramente sus orillas. De acuerdo a Jeremy, esto incrementa el área de la papa y da mayor oportunidad a que se sientan extra-crujientes.Coloca las papas en una charola, agrega el aceite de oliva y los condimentos y sazonadores que desees. Asegúrate de que todas estén cubiertas uniformemente.Asa las papas durante 10 o 15 minutos a 232°C y sacude las papas de vez en cuando.Cuando las papas parezcan estar casi crujientes, apaga el horno y reposa durante otros 10 minutos. Jeremy explica que descubrió casi accidentalmente que ése es el secreto para volverlas extra-crujientes.Decora con perejil fresco o alguna otra hierba de tu preferencia.Recuerda que está receta de papas crujientes es tan deliciosa, que hasta Kylie Jenner le regaló un “like” al joven cocinero. ¿Tú estás listo para probarlas?
Esta temporada está cayendo como cubetada de agua fría, sobre todo con el retorno al semáforo rojo. Las interrogantes son demasiadas: ¿Tendremos Navidad? ¿Cuántos seremos? ¿Cocinamos o pedimos? ¿Cuánto gastaremos? Y mientras dudamos de todo y de todos, hay algo que no podemos perder. Puede que seamos dos en la mesa, pero ¿por qué privarnos también de nuestro pavo con gravy, de nuestros tamales, de aquello que ansiamos probar? Aun con todo, es Navidad. La celebración es la fecha misma como también la comida que se sirve a la mesa y el amor que nos damos. Habremos de convivir con el núcleo más cercano por las próximas semanas sin siquiera sacar la mano por la ventana. La celebración –ésta y la de vivir– no tiene que ver con lo que pasa afuera como con el acto de agradecer y bendecir. Las Navidades son extrañas, no lo niego. Casi siempre tienen algo agridulce –excepto cuando eres niño y todo es jugar con los primos y descubrir qué regalo se esconde bajo la envoltura–. Por ellos, por nosotros: merecemos una Navidad como ninguna otra. Esta vez seremos los elementales y bastará.La comida nos salvará más que nunca. Para ello habremos de cocinar con alegría y ponerle intención a la comida; llenarla de eso que nos deseamos a nosotros y a la familia. Nos reuniremos alrededor de un pavo horneado con amor, de esa pasta por la que esperamos un año entero y que nos sabe a paz. Nos tomaremos un momento para agradecer lo que sí tenemos: la abuelita que aún sonríe en un extremo de la mesa, la ensalada de manzana que este año quedó más rica, la hermosa llegada de Ana a la familia, el olor a pay de manzana que llena la casa.Dicen que la comida no hace milagros –o sí, aunque nadie lo ha documentado– pero es el vínculo más inmediato con la vida. Cenar rico puede hacernos olvidar el miedo. Además, como en las películas, puede ser el inicio de nuestro propio cuento navideño al que probablemente le falten los villancicos, la nieve o la gente, pero le sobre emoción.Y si todavía no están convencidos de que la comida salva les quiero compartir mi propia historia de Navidad, una en la que un plato de bacalao me devolvió la esperanza. Y sí, ya les conté el final.**************El aroma del bacalao siempre me lleva a ese veintidós de diciembre en el que mi mamá y mi tía cocinaban varios platillos a la vez. Mi abuelita llevaba dos semanas grave. Ellas, tan expertas en la cocina, flaqueaban casi imperceptiblemente: a veces se les caían cosas al piso, se les olvidaba poner ingredientes, los intercambiaban. La tristeza no le impediría a la familia Molina celebrar la Noche Vieja.En esa cocina las ollas sobre el fuego eran la única señal de vida. La de barro llevaba horas borboteando. Como cada año, era tan grande que le cabía bacalao para alimentar a más de quince durante la cena y el recalentado y rellenar un bote de yogurt para que cada familia se llevara. De la cazuela emanaba el olor a los ajos fritos en el aceite, el sofrito de jitomate con las cebollas y las aceitunas, al pescado previamente desalado. En otras palabras, olía a Navidad. Mi abuelita mientras tanto estaba en su cuarto. No lo sabíamos, pero le restaban unas pocas horas de vida. Recuerdo que entre la pelada de papas y manzanas me escabullí de mis labores de cortadora oficial para ir a verla. Apenas entré, la vi enderezada. Algo la tenía en alerta y mi corazón lo sintió. Mi abuelita inspiró profundamente y con voz grave desde su cama me dijo: –“Dile a tu mamá que a ese bacalao le hace falta sal”. Confieso que me quise reír. Nunca vi venir esa afirmación y menos en el contexto. Para mí, no hay un momento de más lucidez.Corrí hasta la cocina, llegué al bacalao. Tomé una cucharada y ¡rayos!, efectivamente le hacía falta sabor. Tomé un par de puñitos de sal y los fui integrando hasta sentir que estaba en su punto. Noté que el olor cambió. Ella lo sabía: conocía a la perfección a qué debe oler un bacalao hecho para sacar suspiros.Esa tarde mi abuela se devoró una torta de bacalao. Fue lo último que pidió. El veinticuatro pasamos la Navidad como pudimos, ya sin ella. A penas en el recalentado me entraron ganas de volver a probar el guiso. A la primera mordida conecté con la esperanza, con el legado de mi abuelita, con eso que resultó ser mi última experiencia con ella. En ese momento tuve una revelación: quería que la cocina y la comida se convirtieran en mi vínculo con la vida y con mis ancestras. A los pocos meses dejé mi trabajo y diez años después, me dedico plenamente a la comida. La comida del corazón salva, cura, da esperanza. Y eso es justo lo que deseo para ustedes: que haga su magia en sus mesas, en su noche, en sus días. ¡Feliz Navidad!
Las legumbres son el alimento ideal para aquellos que quieren comer de manera saludable, equilibrada y económica. De hecho son tan buenas que se recomienda que formen parte del 25% de proteína que se debe consumir diariamente. Así que si quieres añadir más nutrientes a tu dieta, estas son las 5 legumbres que no te puedes perder. Garbanzos Los garbanzos son una legumbre sumamente importante ya que contienen todos los aminoácidos esenciales, además de ser una importante fuente de proteína natural. Lo mejor de los garbanzos es que se pueden comer de mil formas como en tlacoyos, ceviche y hasta en hummus. Lentejas Las lentejas son un alimento muy saludable, económico y fácil de conseguir. Estas legumbres altas en fibra, pueden cocinarse de diferentes maneras como en sopa, en ensaladas y en tortitas. Soya Al igual que los garbanzos, la soya es una fuente importante de proteínas de buena calidad con los aminoácidos indispensables y lo mejor es que en ella también encontramos ácidos grasos, omega 3,6,9 y vitamina E, así como fibra soluble e insoluble. Frijoles Los frijoles son una excelente fuente de fibra, minerales y antioxidantes. Contienen carbohidratos de absorción lenta, un alto contenido en ácido fólico, tiamina, riboflavina y niacina. Además, también aportan magnesio, potasio, zinc, calcio y fósforo al cuerpo. ¡Son un manjar completo y delicioso! Cacahuates Para la sorpresa de muchos, los cacahuates son legumbres y también tienen importantes nutrimentos para la salud. Los cacahuates son portadores de grasas saludables, vitaminas del complejo B, vitamina E, minerales como el potasio, fósforo, magnesio, calcio, sodio, hierro y zinc. ¿Ya consumes estas legumbres nutritivas?
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