Evento de lanzamiento con la chef Sonia Arias
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Evento de lanzamiento con la chef Sonia Arias

Por Kiwilimón - Febrero 2013
Kiwilimón y la chef Sonia Arias celebraron el lanzamiento de su nueva sección en el portal de internet de recetas de cocina con más de 800 mil usuarios. En los pasados días, se celebró en el restaurante Jaso en polanco, el lanzamiento de la nueva sección de la chef Sonia Arias en donde nos proporciona sus mejores recetas de postres, donde podrás acceder a increíbles pasteles, cheesecakes, brownies, etc. (haz click aquí)  y en donde también encontrarás una sección de videos con algunos prácticos consejos para los que quieren empezar a introducirse en el fascinante mundo de la gastronomía o que simplemente quieren perfeccionar sus técnicas a la hora de cocinar. La velada fue espectacular en un ambiente romántico iluminado por la cálida luz de las velas, en donde se dieron lugar integrantes del equipo de Kiwilimón, la chef Sonia Arias y distintas personalidades para festejar el lanzamiento de la sección. Todos los invitados pudieron disfrutar de la barra libre y los deliciosos canapés preparados por el staff del restaurante Jaso, además de ricos brownies y cheesecakes que podrás encontrar dentro de la sección. Los postres fueron acompañados por el inigualable sabor de los cafés de Nespresso, además todos los invitados tuvieron oportunidad de participar en una rifa en la que se ganaron una increíble cafetera de la misma marca. Esperemos que todos los asistentes hayan disfrutado de esta velada tan mágica y especial y que ustedes puedan disfrutar de todas las deliciosas recetas que tenemos para ti.

Si quieres conocer la nueva sección de la chef Sonia Arias, haz click aquí

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Tortilla, relleno, salsa. Tres posibilidades que, con cierta dosis de creatividad, se vuelven infinitas. Una trilogía sencilla, justa en cada una de sus partes. Un número ecuménico sin aristas en el que nada sobra, en el que todo huele y sabe a armonía. Este gran portador del número tres –según la numerología, sinónimo de paz y estabilidad–, las enchiladas mexicanas, es uno de los platillos que han sabido colarse al día a día de los hogares. Las “enchiladas mexicanas” son cultura: son desde el antojito de puesto, la comida formal cuando se hornean, o el desayuno de los trasnochados. Las enchiladas son sustantivo, son adjetivo, porque ya saben, los mexicanos cuando nos enojamos, nos enchilamos. En el caso del alimento, la enchilada mexicana debe su nombre a la tortilla, ya sea que se remojó en salsa y se frío, o se le aplicó el sistema a la inversa. Si la tortilla va primeramente frita en aceite, hay que cuidar que la temperatura y la cantidad de la grasa sea suficiente para no entiesarla. Si va revolcada en salsa y luego frita, hay que tener buen tino para no convertirla en chilaquiles. Y es que la enchilada debe ir doblada. Es su promesa de marca, su sine qua non. No puede ir enrollada como unas flautas ni simplemente doblada; es símbolo de egoísmo si sólo lleva unas gotas de salsa; de tacos, si lleva la salsa por dentro; de chilaquiles, si va fragmentada. La enchilada debe ser suave, blandita; no sólo cocida al comal, para que penetre la salsa en su crispida superficie. El origen se remonta al calendario precolombino. El Códice Florentino hablaba de las chillapitzalli, unas tortillas enrolladas que se condimentaban con chile. De hecho, existía un oficio, el de la tlailacatzoa, en el que la cocinera se convertía en experta de doblar tortillas. Tras la Conquista se incorporaron a la receta decenas de ingredientes como el caldo de pollo en las salsas o las proteínas como el pollo y el cerdo. Como tal, “la tortilla enchilada” apareció por primera vez en el gran recetario de 1831, El cocinero mexicano.Las recetas fueron variando regionalmente. Ahora los dedos de las manos nos faltan para enumerarlas. Las variaciones tienen que ver con los chiles que se incorporan a la salsa. Aunque claro, en los rellenos y los ingredientes que las coronan están las acepciones; el diablo, dirían algunos. En algunos mercados como en Veracruz, el relleno va por fuera. En otros casos, la variedad está en la masa a la que se le incluye chile cascabel, como en el caso de las potosinas. Hay una enchilada mexicana para cada ocasión, para cada presupuesto. No faltan las de mole y guajolote para las ocasiones especiales, ni las frugales que se dejan ver cuando en el refrigerador hay más cervezas que ingredientes; tortilla, huevo y salsa de chipotle bastan para prepararlas. La versatilidad y capacidad de adaptación a lo que hay es un homenaje al saber hacer de cada estado, al de cada pueblo, al de cada familia. Estas son algunas de nuestras favoritas.Enchiladas mineras de GuanajuatoUn platillo de época virreinal. Se les llama mineras por ser la labor primordial del estado; las enchiladas van rellenas con queso ranchero y van coronadas por una mezcla de verduras –papa, zanahoria y lechuga–. Que a nadie se le escape el detalle mágico del tocado: chile y cebollitas encurtidas.Enchiladas queretanasSon bastante similares a las mineras, sin embargo, estas no llevan encurtidos. La tortilla va igualmente frita en la salsa para lograr esa sensación adobada y pueden ir rellenas de pollo o de huevo. Enchiladas suizas Más mexicanas que el mole, las enchiladas suizas toman su nombre por el gratín de queso que las cubre al exterior. Generalmente van rellenas con pollo y en la composición de la salsa se incorpora un agente lácteo como la crema. Esto las hace ligeramente dulces, suficientemente perfectas.Enchiladas suizas rojasSe elaboran de forma similar a las verdes, pero con la adición de jitomate al hervido de salsa. En las suizas, se vale hacerse de la vista gorda con lo de “deben ir dobladas” pues, para que se amolden orgánicamente y consigan esa corteza doradita en el horno, se enrollan y se ponen al refractario.Enchiladas de mole verde¿Dos best sellers nacionales en un mismo plato? El buen karma se hace realidad cuando un mole verde es lo enchiloso de unas sencillas tortillas de maíz. Digno de cualquier celebración –boda, quinceaños, semáforo amarillo, promoción 2X1 en tu súper favorito– estas enchiladas son una fiesta de pepita con final picosito.Enchiladas enacahuatadasEn México incluimos los cacahuates también en las salsas como la macha o en algunos moles oaxaqueños. Esta salsa espesa, balanceada en acidez y tersa es la cobija que toda tortilla quisiera llevar. Enchiladas de chile poblanoEn el mundo de las enchiladas verdes, tenemos unas de pantones más claros que no proceden del tomatillo, sino de una crema elaborada a partir de chile poblano y queso, queso doble crema, crema o bien, todas las anteriores. Pueden ir rellenas de pollo o de un salteado de setas para completar la experiencia vegetal. 
Tortilla, relleno, salsa. Tres posibilidades que, con cierta dosis de creatividad, se vuelven infinitas. Una trilogía sencilla, justa en cada una de sus partes. Un número ecuménico sin aristas en el que nada sobra, en el que todo huele y sabe a armonía. Este gran portador del número tres –según la numerología, sinónimo de paz y estabilidad–, las enchiladas mexicanas, es uno de los platillos que han sabido colarse al día a día de los hogares. Las “enchiladas mexicanas” son cultura: son desde el antojito de puesto, la comida formal cuando se hornean, o el desayuno de los trasnochados. Las enchiladas son sustantivo, son adjetivo, porque ya saben, los mexicanos cuando nos enojamos, nos enchilamos. En el caso del alimento, la enchilada mexicana debe su nombre a la tortilla, ya sea que se remojó en salsa y se frío, o se le aplicó el sistema a la inversa. Si la tortilla va primeramente frita en aceite, hay que cuidar que la temperatura y la cantidad de la grasa sea suficiente para no entiesarla. Si va revolcada en salsa y luego frita, hay que tener buen tino para no convertirla en chilaquiles. Y es que la enchilada debe ir doblada. Es su promesa de marca, su sine qua non. No puede ir enrollada como unas flautas ni simplemente doblada; es símbolo de egoísmo si sólo lleva unas gotas de salsa; de tacos, si lleva la salsa por dentro; de chilaquiles, si va fragmentada. La enchilada debe ser suave, blandita; no sólo cocida al comal, para que penetre la salsa en su crispida superficie. El origen se remonta al calendario precolombino. El Códice Florentino hablaba de las chillapitzalli, unas tortillas enrolladas que se condimentaban con chile. De hecho, existía un oficio, el de la tlailacatzoa, en el que la cocinera se convertía en experta de doblar tortillas. Tras la Conquista se incorporaron a la receta decenas de ingredientes como el caldo de pollo en las salsas o las proteínas como el pollo y el cerdo. Como tal, “la tortilla enchilada” apareció por primera vez en el gran recetario de 1831, El cocinero mexicano.Las recetas fueron variando regionalmente. Ahora los dedos de las manos nos faltan para enumerarlas. Las variaciones tienen que ver con los chiles que se incorporan a la salsa. Aunque claro, en los rellenos y los ingredientes que las coronan están las acepciones; el diablo, dirían algunos. En algunos mercados como en Veracruz, el relleno va por fuera. En otros casos, la variedad está en la masa a la que se le incluye chile cascabel, como en el caso de las potosinas. Hay una enchilada mexicana para cada ocasión, para cada presupuesto. No faltan las de mole y guajolote para las ocasiones especiales, ni las frugales que se dejan ver cuando en el refrigerador hay más cervezas que ingredientes; tortilla, huevo y salsa de chipotle bastan para prepararlas. La versatilidad y capacidad de adaptación a lo que hay es un homenaje al saber hacer de cada estado, al de cada pueblo, al de cada familia. Estas son algunas de nuestras favoritas.Enchiladas mineras de GuanajuatoUn platillo de época virreinal. Se les llama mineras por ser la labor primordial del estado; las enchiladas van rellenas con queso ranchero y van coronadas por una mezcla de verduras –papa, zanahoria y lechuga–. Que a nadie se le escape el detalle mágico del tocado: chile y cebollitas encurtidas.Enchiladas queretanasSon bastante similares a las mineras, sin embargo, estas no llevan encurtidos. La tortilla va igualmente frita en la salsa para lograr esa sensación adobada y pueden ir rellenas de pollo o de huevo. Enchiladas suizas Más mexicanas que el mole, las enchiladas suizas toman su nombre por el gratín de queso que las cubre al exterior. Generalmente van rellenas con pollo y en la composición de la salsa se incorpora un agente lácteo como la crema. Esto las hace ligeramente dulces, suficientemente perfectas.Enchiladas suizas rojasSe elaboran de forma similar a las verdes, pero con la adición de jitomate al hervido de salsa. En las suizas, se vale hacerse de la vista gorda con lo de “deben ir dobladas” pues, para que se amolden orgánicamente y consigan esa corteza doradita en el horno, se enrollan y se ponen al refractario.Enchiladas de mole verde¿Dos best sellers nacionales en un mismo plato? El buen karma se hace realidad cuando un mole verde es lo enchiloso de unas sencillas tortillas de maíz. Digno de cualquier celebración –boda, quinceaños, semáforo amarillo, promoción 2X1 en tu súper favorito– estas enchiladas son una fiesta de pepita con final picosito.Enchiladas enacahuatadasEn México incluimos los cacahuates también en las salsas como la macha o en algunos moles oaxaqueños. Esta salsa espesa, balanceada en acidez y tersa es la cobija que toda tortilla quisiera llevar. Enchiladas de chile poblanoEn el mundo de las enchiladas verdes, tenemos unas de pantones más claros que no proceden del tomatillo, sino de una crema elaborada a partir de chile poblano y queso, queso doble crema, crema o bien, todas las anteriores. Pueden ir rellenas de pollo o de un salteado de setas para completar la experiencia vegetal. 
El ajo tiene beneficios tan famosos y apreciados que datan del antiguo médico griego Hipócrates, el padre de la medicina occidental, quien recetaba ajo para tratar varias afecciones médicas. El ajo es una planta de la familia de la cebolla, por lo que está estrechamente relacionado con las cebollas, el echalote y los puerros. Este gran ingrediente de la cocina crece en muchas partes del mundo y es popular debido a su fuerte olor y delicioso sabor.En la actualidad, la ciencia moderna ha confirmado muchos de estos efectos beneficiosos para la salud, que muchas veces conocemos como remedios caseros, pero que sin duda son beneficios para la salud del ajo que están respaldados por investigaciones en humanos, como los que te mencionamos a continuación.1. El ajo contiene compuestos con potentes propiedades medicinalesA lo largo de la historia antigua, muchas civilizaciones importantes, incluidos los egipcios, babilonios, griegos, romanos y chinos han dado al ajo un uso principal por sus propiedades medicinales y para la salud.Los científicos ahora saben que la mayoría de sus beneficios para la salud son causados por compuestos de azufre que se forman cuando se pica, tritura o mastica un diente de ajo. El más famoso de ellos se conoce como alicina. Otros compuestos que pueden desempeñar un papel en los beneficios para la salud del ajo incluyen el disulfuro de dialilo y la cisteína s-alilo.Si bien los compuestos de azufre del ajo ingresan al cuerpo desde el tracto digestivo y viajan por todo el cuerpo, donde ejerce sus potentes efectos biológicos, es importante señalar que la alicina es un compuesto inestable que solo está presente brevemente en el ajo fresco después de haber sido cortado o triturado.2. El ajo es muy nutritivo y tiene pocas caloríasEl ajo es increíblemente nutritivo y tan sólo un diente de ajo crudo (de alrededor de 3 gramos) contiene:2% del valor diario recomendado de manganeso2% del valor diario recomendado de vitamina B61% del valor diario recomendado de vitamina C1% del valor diario recomendado de selenio0.06 gramos de fibraTodos estos nutrientes conllevan sólo 4.5 calorías, pero 0.2 gramos de proteína, 1 gramo de carbohidratos y cantidades decentes de calcio, cobre, potasio, fósforo, hierro y vitamina B1.3. Puede combatir enfermedades como el resfriado comúnSe sabe que los suplementos de ajo estimulan la función del sistema inmunológico, pero también un estudio encontró que una dosis alta de extracto de ajo envejecido (256 gramos por día) redujo el número de días enfermos de resfriado o gripe en 61 por ciento. Sin embargo, aún no hay evidencia sólida sobre sus beneficios contra las enfermedades, pero vale la pena agregar ajo a tu dieta si padeces gripas con frecuencia.4. Los compuestos activos del ajo pueden reducir la presión arterialLa presión arterial alta o hipertensión es uno de los impulsores más importantes enfermedades cardiovasculares y el ajo podría tener un impacto significativo en la reducción de la presión arterial en personas con presión arterial alta, de acuerdo con estudios en humanos. Por ejemplo, uno encontró que 600-1,500 mg de extracto de ajo envejecido fue tan efectivo como el medicamento Atenolol para reducir la presión arterial durante un período de 24 semanas.Las dosis de suplemento deben ser bastante altas para tener los efectos deseados y la cantidad necesaria equivale a unos cuatro dientes de ajo al día.5. El ajo mejora los niveles de colesterol, lo que puede reducir el riesgo de enfermedad cardíacaEl ajo puede reducir el colesterol total y LDL para aquellos con colesterol alto, pues los suplementos de ajo parecen hacerlo en aproximadamente un 10-15 por ciento.
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