Improvisando una manga pastelera de papel
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Improvisando una manga pastelera de papel

Por Kiwilimón - Agosto 2012
Para quienes somos amantes de la repostería, en muchas ocasiones la manga pastelera o repostera es una salvación total. Gracias a ésta podemos darle colorido, creatividad y fascinación a nuestros postres. Comúnmente las mangas se pueden conseguir en tiendas de repostería, pero qué pasa si en un instante no tenemos una a la mano. La solución es realizar la nuestra en ese momento, y así salvar la situación para no demorarnos con nuestros pasteles, galletas, cupcakes u lo que sea. También se les puede conocer como conos o cucuruchos, las mangas pasteleras de papel, además de ser económicas, son de mucha ayuda. Lo que requeriremos es una hoja de papel sulfurizado, vegetal o encerado. Dicho papel se debe extender en una superficie plana y lisa. Posteriormente se toma una de las esquinas y se dobla hacia el centro, lo que nos permitirá tener un triángulo de papel. Después lo sujetaremos con la punta hacia abajo y una de las partes laterales se lleva hacia el centro; luego, la otra parte lateral se coloca sobre la primera. Así se formará un cono. Se debe presionar cuando se está enroscando para cerrar la punta del cono. De esta forma podremos rellenar el cono sin que se nos salga por las orillas. Finalmente, se cortará un breve pedazo. Para darle mayor resistencia, las puntas que quedan unidas y en la parte superior, se doblan hacia dentro del cono, fijando así el cuerpo de la manga. Y es todo.

Recetas de cocina

Una vez que ya tengamos nuestras mangas de papel, podremos poner manos a la obra y preparar unos deliciosos postres como los que a continuación les recomendamos. (sugerimos hacer click en el título de la receta para ver más detalles de preparación) Pastel con Crema y Moras. Delicioso pastel de vainilla con crema para batir y moras. Pastel de Caramelo. Rico pastel de vainilla con un relleno y betun de caramelo. Super Cupcake de NaranjaAl disfrutar una rebanada de este delicioso pastel se puede saborear un delicioso contraste entre el sabor cítrico del pan y el chocolate blanco y oscuro, haciendo un contraste de sabores delicioso. Pastel de Chocolate y EspressoEste pastel de chocolate es riquísimo para los amantes del chocolate, el betún es delicioso y se prepara con espresso. Pastel de Queso con Chispas de ChocolateUn rico pastel de queso con chispas de chocolate y esencia de menta. La base de este pastel está hecha con galletas de chocolate molidas. Pastelitos de BodaEstos ricos pastelitos (cupcakes) de vainilla están cubiertos con un betún de vainilla y decorados con encaje. Son ideales para una boda o un shower. Cupcakes (panquecitos) de ZanahoriaRicos panquecitos con zanahoria y nueces, decorados con un betún de queso crema y nuez.  

Para ver más recetas de postres, haz click aquí.

     
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Aunque su nombre refiere que los productos horneados son su forma principal de usarse, el polvo para hornear es útil en muchos otros sentidos cuando cocinas.Claro que cuando haces un panqué o un pastel lo usas para que te quede esponjoso y con la textura perfecta, pero quizá te estás perdiendo de su toque mágico en platillos que no necesariamente van al horno, como unos chiles rellenos de queso capeado, por ejemplo.El polvo para hornear es un agente leudante químico seco, es decir, es una mezcla de bicarbonato y un ácido débil que se utiliza para aumentar el volumen y aligerar la textura de tus recetas, por lo que también es perfecto para empanizar o capear.Quizá no te imaginabas que puedes obtener el rebozado perfecto para un pescado o el capeado ligero y consistente que siempre habías deseado si usas un poco de polvo para hornear, así que sigue leyendo para descubrir estos usos y sacarle todo el provecho a este ingrediente más allá de hornear.Para lograr el rebozado perfectoEl rebozado es una fritura que se aplica a carnes, pescado o verduras con la que podemos conservar el interior jugoso del alimento, pero con una textura crujiente en el exterior.Por ejemplo, para hacer unos ricos tacos de pescado rebozado perfectos, prueba hacer tu mezcla con harina, un poco de ajo en polvo y sal para darle sabor, y añade una cucharada de REXAL polvo para hornear. Luego de que agregues el líquido que prefieras, ya sea cerveza, refresco o agua mineral, notarás que tu mezcla luce espesa pero ligera y cubrirá perfectamente tu pescado, para mejores resultados, recuerda que el líquido debe estar lo más frío posible.Para capearSimilar a la técnica del rebozado, el capeado es una capa exterior crujiente que se le da a ciertos alimentos, pero esta se logra con huevo.Para que el capeado te quede muy esponjoso y cubra bien los alimentos, además de batir primero y por separado las claras de huevo, añádeles una cucharada de REXAL polvo para hornear antes de agregar una a una las yemas y te quedará más esponjoso que nunca y cubrirá a la perfección tus chiles rellenos, por ejemplo.Para freírEl polvo para hornear le da la mejor textura a platillos fritos, como unas quesadillas o unas tortitas de plátano macho. Con solo añadir una cucharadita a la masa de tus quesadillas fritas te quedarán extra crujientes y con una cucharada, tus tortitas lograrán mantener una consistencia esponjosita.También puedes aprovechar el polvo para hornear en tus recetas de pasteles al sartén, en tus hot cakes, en la masa para pizza, en la de tamales o para hacer tortillas de harina. Elige REXAL para esponjar tus platillos, un polvo para hornear que cumple 90 años en las cocinas mexicanas, lleno de historia y recetas, además de que puedes comprarlo en varios tamaños y confiar en que te dará la textura y consistencia más increíbles que puedas imaginar.
Hasta mi casa se colaba el aroma de unos bollos cociéndose en el horno. Inexorablemente, mi olfato se encendía como radar náutico e identificaba el origen del estímulo tan placentero. El hilo de fragancia, además de pan, susurraba especias –zaatar, para ser precisos– lo suficientemente remojadas en aceite de oliva como para que la receta completa se dibujara en mi cabeza. En menos de cinco minutos ya estaba escalando la pequeña reja verde que dividía la terraza de mis papás de la de los vecinos. Había que llegar a tiempo a la repartición de los talami zaatar mientras estaban humeantes. Desconozco las causas, pero mi calle era el hogar de una pequeña comunidad árabe que me acercó a temprana edad a la gloria de la gastronomía de Medio Oriente. Mis padrinos –además de vecinos– eran libaneses y, como la mitad de mi infancia la pasé imaginando que las escaleras de su casa eran el Monte Everest y su sala, el jardín de mis aventuras paleontológicas, la comida árabe me sabe a infancia. Entender esta cultura es más fácil si se parte de dos de sus pilares: la hospitalidad y la comunidad. Ya saben, no hay hospitalidad sin una letanía gastronómica y, sin embargo, los libaneses nos dicen hold my beer cuando hay que desvivirse por los invitados. “Visitas” para la comunidad es el sinónimo de “vacía tu alacena, compra todo el súper y cocina cuanto puedas”. ¿Quién es capaz de negarse a tal muestra de amor? Yo tampoco.De pequeña pensé que el hábito de súper alimentar a las visitas era propiedad de mis padrinos –a quienes llamaba tíos– y de sus hijos –a quienes llamo hermanos–. Cuando pisé algunos países de Medio Oriente y cuando la añoranza me llevó a restaurantes como Al Andalús o al Adonis, me di cuenta de que esa práctica es regla y que el mezze –variedad de aperitivos de la cocina árabe– define la hora de comer. El mezze es el resumen máximo de la cultura: al centro se estila poner hasta treinta platillos pequeños para la comunidad. Compartir lo que está dispuesto en la mesa es ley. Acá hay un platito con jocoque, el hummus está servido por allá. El kofte (carne picada y especiada) se pasa de mano a mano en una bandeja decorada con lechugas y rábano por si alguien quiere hacerse un taquito. Al extremo de la mesa alguien intenta pescar una bolita de kibbeh (carne molida especiada y frita) con el tenedor, y si no lo logra no importa: al centro gravita un refractario con kibbeh charola. Todos nos servimos tabbouleh (abajo la receta) o fattoush (ensalada verde con trozos de pan) y un par hojas de parra para ponerle verde al plato y para que la casualidad lo embarre con los restos del baba ganush (puré de berenjenas). Uno se podría perder en la bienvenida –de hecho, requiere mucha voluntad no hacerlo– pero, hay que esquivar esta trampa para primerizos. El plato fuerte, que casi siempre tiene que ver con cordero o alguna otra proteína cocinada en especias, aguarda. Habrá arroz o lentejas. Y sí o sí, hay que llegar al postre. Detengámonos un poco en este punto. Son pocas las culturas –como la francesa o la americana– fértiles en la elaboración de buenos postres. La árabe, influida por la cocina francesa y la del mediterráneo, hace maravillas con el dulce. Generalmente sus postres vienen en porciones pequeñas para que el acto de escoger no sea un problema. La reina es la miel, el azahar, la esencia de jazmín y los pistaches, como en una noche que huele a Sherezade. La pasta filo es el ángel que lo custodia todo. Los kanafeh (pastel de semolina con queso), los dedos de novia, los baklava (pastel con pasta de pistaches) completan el sueño. Como era de esperarse, mi hermano del alma heredó la sazón de mi madrina. Cuando lo visito, la tradición de sus ancestros continúa: saca todo su refri para atendernos. Su tabbouleh en especial tiene el poder de agasajar al más incrédulo. Mejor cuando se combina con un hummus recién hecho y lentejas como de relato bíblico. No los dejo con el antojo. Le pude sacar la receta y aquí la comparto. Aunque no les sepa a recuerdo, espero la disfruten con esa intensidad.Tabbouleh de Amir Balut (Kitchen Noob):4 jitomates bola, grandes1 cebolla blanca, grande3 manojos de perejil½ manojo de hierbabuena¾ de taza de trigo quebrado fino (bulgur)8 limones jugosos (yo le pongo dos limones menos, pero a Amir le gusta más cítrico)½ taza de aceite de oliva extra virgen1 ½ cucharadas de sal1 cucharada de pimientaEn una olla mediana pon suficiente agua y remoja el trigo bulgur durante 20 minutos hasta que se ablande. Luego, pica finamente todos los ingredientes. Aquí no hay atajos, todo debe quedar muy pequeño. Mezcla en un bowl lo suficientemente grande. Agrega la pimienta y la sal. Añade el jugo de limón y el aceite de oliva. Revuelve todo y rectifica sazón si requiere. Tapa con plástico y deja refrigerar durante media hora. ¡Disfruta!
La cena navideña es la ocasión ideal para convivir con familia y amigos, compartiendo de los mejores platillos y bebidas pero, ¿te has preguntado cuáles son las bebidas típicas que se sirven en las mesas de los diferentes países latinos? Acompáñanos por este breve viaje para conocer x bebidas tradicionales de América Latina que se toman en Navidad. Cola de mono en Chile La cola de mono es un cóctel preparado con aguardiente, leche, azúcar, café y rajas de canela. Las personas en Chile y Colombia lo disfrutan especialmente después de cenar en Navidad y Año Nuevo, acompañado por un pedazo de pan tradicional. Coquito tico Si eres de los fanáticos de los sabores dulces, entonces el coquito es la bebida ideal para ti. Se trata de una bebida navideña originaria de Puerto Rico y su sabor tan dulce se debe a que está preparada con leche condensada, leche de coco, canela, huevos, extracto de vainilla y ron. ¡Es una bebida cremosa y tropical fría para disfrutar de la Navidad!Ponche navideño mexicano El ponche es una bebida tradicional mexicana que se prepara en Navidad y está hecho con frutas como manzana, caña de azúcar, tamarindo, guayaba, ciruelas pasas y tejocote. Algunas veces puede ir acompañado de “piquete”, un toque de tequila u otra bebida alcohólica. Ponche de crema en Venezuela El ponche de crema es una bebida navideña originaria de Venezuela. Se trata de una fuerte mezcla de alcohol etílico con azúcar, huevos y leche. Muchos lo consideran como un postre con alcohol, así que si estas a dieta, quizás ésta no sea la mejor opción. Limonchelo argentino Después de un buen manjar navideño, en Argentina se acostumbra a hacer sobremesa de la mano de un rico limonchelo o limoncello, un licor casero hecho en base a limón, anís, quinoto o hinojo. ¿Se te antoja? ¿Te atreverías a probar cualquiera de estas 6 bebidas navideñas que se toman en América Latina?
La flor de nochebuena ha sido utilizada como remedio medicinal desde antes de la época de la conquista, y a pesar de que también tiene algunas contraindicaciones, sobre todo si se consume accidentalmente o en exceso, a continuación te explicamos cuáles son sus principales beneficios. La flor de nochebuena para el sistema respiratorio Tal como mencionan estudios de la Universidad Estatal de Michigan, la flor de nochebuena funciona como expectorante natural, ya que ayuda a abrir las vías respiratorias y podría disminuir los síntomas de la gripe y tos. En este caso las hojas se deben de preparar como una infusión con una sola hoja y se pueden combinar con bugambilia o gordolobo. Flor de nochebuena para la lactancia De acuerdo con el Atlas de las Plantas de la Medicina Tradicional Mexicana, la flor de nochebuena ha sido utilizada desde el siglo XVI para fomentar la producción de leche materna. Entre otras propiedades, la Sociedad Farmacéutica de México considera a la flor de nochebuena como emenagoga, galactógena y resolutiva. Malestares menstruales Otro de los beneficios de la flor de nochebuena podría resultar en el alivio de los cólicos menstruales y la inflamación, también consumiendo una infusión de hojas de flor de nochebuena moderadamente. Flor de nochebuena para la piel De acuerdo a estudios del investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México, Andrés Fierro Álvarez, la flor de nochebuena se ha utilizado como planta medicinal para curar algunas afecciones de la piel como mezquinos y verrugas, debido a que la sustancia lechosa de los tallos contiene un alto nivel de toxicidad. Sin embargo, es precisamente por esta razón que el mismo investigador (y otros estudios) también advierten que el uso excesivo de las flores de nochebuena puede ocasionar intoxicación o, incluso, la muerte. Para su consumo, se recomienda preparar infusión únicamente con una hojita de flor de nochebuena. Según ha explicado el Dr. Jesús del Carmen Madrigal Naya, médico del Hospital Juárez de México, la flor de nochebuena puede ser tóxica para perros, gatos e incluso para niños, especialmente cuando la frotan en su piel o la ingieren, causando vómito, diarrea e irritaciones. Es por eso que antes de consumirla, asegúrate de consultar con un experto las posibilidades de su uso. ¿Conocías estos beneficios de la flor de nochebuena?
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