Realizan Semifinal de Cocinero del Año desde Guadalajara
Chefs

Realizan Semifinal de Cocinero del Año desde Guadalajara

Por Kiwilimón - Enero 2012
    El concurso para chefs profesionales más reconocido a nivel nacional realizó con éxito una semifinal más. El 24 y 25 de Enero se llevó a cabo en la ciudad de Guadalajara la cuarta semifinal Cocinero del Año México 2011-2012. El jurado estuvo integrado en esta ocasión por: Antonio de Livier (Hotel Demetria), José Noe Suro (Cerámica Suro), Rafael Cendejas (Restaurante Baires), Lorenzo García (Restaurante Blanco y Tinto), Gustavo Palma (Director del Politécnico Guanajuato, Restaurante Artesanía), Adrián Herrera (Fonda San Francisco). Rurik Salazar del Hotel Rosewood San Miguel Allende, se coronó como ganador de la Semifinal Guadalajara. Cabe recalcar que Rurik tiene que preparase, como todos los clasificados a la gran final, pero cuenta todas las herramientas para ser quien se lleve el gran premio de esta edición. Por otro lado y como en cada semifinal, el concurso estuvo acompañado de un ciclo de conferencias, con el sello de calidad que enmarca Cocinero del Año. Los expositores no solo tocaron temas puramente culinarios; Como los hermanos Lara de EOS MÉXICO, autores de grandes diseños en el habito restaurantero como el Ló de Aquiles Chávez, por mencionar alguno. Ellos compartieron “Diseño y Gastronomía” y recalcaron la importancia de un diseño, para que cause experiencia en el comensal dentro de un restaurante. Con temas tan interesantes como éste, degustaciones de cerveza, arte en chocolate y un abanico de temas sobre gastronomía las conferencias y talleres fueron un nuevamente un éxito. Cocinero del Año México va a la mitad de su tercera edición, la siguiente semifinal que engloba la parte noroeste, tiene fecha el 28 y 29 de Febrero en el puerto de Mazatlán, Sin. Aún hay inscripciones abiertas para varios estados de la republica así que si eres un posible candidato no dejes pasar la oportunidad de tu vida, participa www.concursococinero.com.mx ¿Te consideras un profesional de la cocina o te gustaría serlo? Déjanos tu comentario.
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
¡Todos amamos el norte de México! Por eso, en esta entrega de joyas de esquina, viajaremos y compartiremos los favoritos de Chihuahua, Monterrey y Guadalajara. Descubre cuál es la mejor barbacoa, los tacos de bistec y cabrito obligados y las tortas ahogadas que nunca olvidarás de estos tres estados. Tienes una cita en estas paradas llenas de sabor y tradición. Barbacoa Estilo Parral, Chihuahua En esta recomendación semanal, viajaremos de la mano de Oscar Cortazar, chef de La Cocinería, en Chihuahua. Su favorito es la Barbacoa Estilo Parral. Elaborada con cabeza de res, puedes probarla en lonche (en telera), en tacos, en burrito y, por supuesto, en consomé. Cualquiera que elijas va acompañada de cilantro, cebollita, limón y dos salsas especiales para levantar a cualquier crudo: la roja, de chile de árbol, y la de jalapeño martajada. Oscar recomienda probarla con ambas. ¡Es la barbacoa legendaria de Chihuahua! Dirección: Hda. de los Morales 2008, Chihuahua.Tacos Primo, MonterreyLa filosofía de Monterrey es que la carnita asada siempre se hace en fin de semana, casi religiosamente. Es uno de los estados del país con mayor pasión por la carne y el asado. Para recomendar los mejores tacos callejeros, Sebastián de Alba Lozano, el fire master más joven del país, recomienda los Tacos Primo, ubicados en el centro de Monterrey. Aquí encontrarás uno de los mejores tacos de bistec, de machito y de cabrito de la región, que podrás acompañar con una variedad de salsas increíbles: la verde cremosita de jalapeño, una naranjita de chile de árbol con cacahuate y una más molcajeteada. “Me encantan por su sabor y tradición, yo desde niño he ido a estos tacos”, comenta Sebas. Dirección: Martin de Zavala 107, Colonia Centro, Monterrey.Tortas José el de la Bicicleta, las ahogadas de Guadalajara Clausuramos esta entrega de joyas de esquina con la recomendación de la editora gastronómica Wendy Pérez, fundadora del mezcal Aguas Mansas, quien asegura que cuando se trata de tortas ahogadas, todo tapatío no tiene una, sino al menos tres opciones como indispensables de esta preparación que se cuenta surgió en los años 40 gracias al ingenio de Ignacio Saldaña "El Güerito”. Esta torta con birote (obligatoriamente jalisciense), carne de cerdo, una untadita de frijol, salsa de jitomate y otra más picante, generalmente de chile Yahualica, más unos trozos de cebolla desflemada y col, es imperdible. “Aquí te va mi recomendación: Tortas José el de la Bicicleta (Mexicaltzingo 27), que desde 1960 sirve esta especialidad donde, además, debes pedir sus tacos dorados con carne. Agrego aquí mis otras dos básicas: Las del Príncipe Heredero (conocidas como las Sears en Epigmenio González y Manzano), y Las Enrique (Camarena 76). Ojo te preguntarán: ¿media o pura salsita?”. Encuéntralas en: @Tortas José el de la bicicleta Dirección: Calle Mexicaltzingo 27, Mexicaltzingo, 44180 Guadalajara, Jal.
Yo ya perdí la cuenta de las veces en que una galleta –de chispas de chocolate, de avena, de lo que sea– me ha devuelto la esperanza. En un año como este la comida ha sido combustible para el cuerpo tanto como para las emociones. O si no pregúntense, ¿cuántas veces un panecito remojado en café, un caldito de verduras o el guiso burbujeante de una olla les ha salvado el día? La necesidad de ponerse los platillos de cobija seguramente no nos pasará desapercibida este otoño. El tema es físico, es mental. Nuestra hibernación animal nos baja la energía y hay que contrarrestarlo con carbohidratos y pociones calientitas que nos templen el corazón cuando el frío de afuera –el de verdad, el de la metáfora– se cuela entre la rendija. Lo casero se convierte en la moneda de cambio. Una, por economía; otra, por necesidad.Si en otros otoños los potajes densos curaban al alma, ahora serán la medicina cuántica. Eso sí, que tengan mucho verde, que sus fitonutrientes hagan su trabajo al mismo tiempo que conforten. Con mucho ánimo hay que prender las hornillas y gozar con los ingredientes de temporada que les van bien a los procesos del cuerpo. Una de mis opciones favoritas es abrirme paso ante una calabaza de Castilla, rica en vitamina A y ácidos grasos, y con unas cuantas cucharadas de mantequilla, miel, sal y pimienta hacerla el puré más terso o el complemento de una ensalada. Si su familia, como la mía, disfruta de los platos de cuchara, hay que preparar con calma un molito de olla y convertirlo en una suerte de mantra comestible que renueve las fuerzas. Ya saben, ¡a darle que es mole de olla! El otoño también es pretexto para reusar esa cacerola refundida en la alacena y dejarle caer unos higos, vino y azúcar para caramelizar. Al final ponerlo todo en una rebanada de pan con queso mientras leemos algo que nos nutra el intelecto o nos haga viajar sin despegarnos de la sala.La época nos invita a prender el horno cuando se pueda. Hay que aprovechar las manzanas más dulces del año, agregarles vainilla, azúcar, mantequilla, pan molido y envolver todo en unas hojas de hojaldre. El premio serán los olores, el crunch que suena menos, pero sabe mejor cuando lo acompaña una bola de helado. Y si se prefiere salado, hay que rosear una coliflor con aceite, aventarle unas avellanas, pistaches o nueces y algunas especias mágicas. Me gusta servirla horneada, directo de la charola, junto a una cucharada de jocoque batido con limón o una cucharada de yogurt con curry.A las noches otoñales les van bien las tartas, sobre todo esas que van retacadas con verduras salteadas y todo tipo de quesos. Su milagro es rendir para todos sin importar lo hambrientos que estén. La otra es que en cada rebanada cabe el mundo. ¿Queso Chihuahua? ¿Pimientos? ¿Carnes frías? Lo que tengas en el refri servirá. Si nunca has preparado tartas de otoño no hay mejor momento que este: es la oda a la comida confortable. Te dejo una guía iniciática para que puedas prepararlas fácilmente. Las cuatro recetas las preparó el equipo de Kiwilimón y quedaron geniales. Será difícil elegir, pero ante la duda, prepara una cada fin de semana. Pruébalas con toda atención y disfruta el aquí y el ahora. Eso es el regalo de los buenos bocados: tienen el poder de recordarnos a qué sabe estar vivos, lo placentero que es el cuerpo, lo lindo que es caminar en la Tierra en otoño o cuando sea.Quiche de CerezaQuiche de 4 Quesos MexicanosQuiche de Tocino, Gruyere y EspinacasQuiche de Peras con Queso
Flores de cempasúchil en vasitos de vidrio. Dos panes de muerto junto a restos de azúcar desperdigada. Una ollita, la más pequeña de la alacena, llena de mole al que ya se le hizo una capa de nata. Papel picado descolorido por las gotas de un caballito de tequila que se derramó. Hasta arriba, la foto del pariente fallecido observándolo todo: la abundancia o la escasez de la ofrenda, el faltante de huesito en el pan. Esta escena se repite cada año en el altar de muertos. Esta es una escena de tradición mestiza.No sé si fue Coco, no sé si fue James Bond. Esta costumbre mitad prehispánica, mitad española, ha resurgido con fuerza en los rincones de las salas mexicanas. Fray Bernardino de Sahagún, en la Historia general de las cosas de la Nueva España, ya relataba que los aztecas eran dados a hacer festejos a los muertos. El altar recordaba el viaje de cuatro años que el difunto debía emprender, camino a Mictlán, el reino de los muertos. Como en casi todas las religiones y creencias, no había altar sin una ofrenda, y como en casi todo ofertorio, siempre había algo de comer.Según me cuenta el licenciado José N. Iturriaga, historiador y escritor, había un ingrediente infaltable en los altares prehispánicos: los tamales envueltos en hojas de totomoxtle. También había agua para ayudar al alma del muerto a sortear el camino lleno de peligros. Luego, con la evangelización, las costumbres católicas como el rito a los santos y la fermentación del trigo se fueron mezclando con las costumbres locales. El altar es mestizaje puro. Por ejemplo, están las flores endémicas como los cempasúchiles, los frijoles, el tequila –que, aunque tiene denominación de origen, no existiría sin la destilación, originaria de Asia–. El mole es un plato barroco, resultado del intercambio con África del Norte, España, el sudeste asiático... El pan de muerto es fruto del sincretismo del pan de ánimas que se hace en Segovia o de los huesos de santo, un postre de pasta de almendra español cuya presentación recuerda a los relicarios. Así como el origen del altar es diverso, también lo es la celebración: “El 1 de noviembre, día de Todos los Santos, fue un día para celebrar a los santos que no tenían fecha y se instauró en el siglo séptimo; el Día de Muertos lo estableció el Papa Bonifacio IV en la Abadía de Cluny Odilón”, explica Iturriaga. Esto sucedió en el siglo X –claramente, mucho antes de la Conquista– con el objetivo de que los fieles hicieran oración por los muertos. Para los que injurian contra el Halloween asumiendo que es una falsificación de nuestra fiesta, Iturriaga cuenta que la palabra viene de All hallow’s eve, que es otra forma de nombrar “todos los santos”. La celebración data de épocas medievales y fueron los irlandeses quienes la llevaron a América. Lo de los Frankenstein y los dráculas, eso sí ya es regalo de Estados Unidos –y, bueno, de Mary Shelly y de Bram Stoker–.La simbología del altar es naturalmente mexicana. Una ofrenda que se respete debe tener todos sus componentes: agua, tierra, calaveritas de azúcar, flores, alimentos, vela y copal para guiar al muerto hasta el altar. Para Iturriaga tampoco debe faltar el alimento raíz que nos conecta con nuestros ancestros: el tamal. Los tamales son piezas individuales que se preservan bien y aguantan bien la intemperie –recordemos que muchos altares viven en los cementerios– y lejos de un simbolismo específico, provienen de “El grano madre que moldea una cultura. El alimento más icónico”. Nuestra creencia es única: por un día en el año tenemos de regreso a casa a ese familiar que queremos tanto, a ese ser que admiramos mucho y que nos hace falta. Olvidamos el miedo que nos dan los fantasmas, en otros días menos festivos del año, para esperar que nuestro ser amado atraviese el cielo o el mundo paralelo para comer, beber y fumar. Eso sí, no cometan el error de olvidar los cerillos. Para honrarlos, aquí comparto la sección en la que pusimos toda esa comida que les puede gustar.
La albahaca es una de las hierbas aromáticas más antiguas, que puede encontrarse ahora en jardines o huertos caseros, y que posee propiedades curativas y saludables tanto en la comida, como en remedios caseros, como este enjuague para fortalecer el cabello.Existen diferencias botánicas significativas en varios tipos de plantas de albahaca. Entre las muchas especies variadas de albahaca encontramos albahaca dulce, albahaca limón, albahaca italiana o rizada, albahaca santa, albahaca tailandesa y albahaca de hoja de lechuga.La albahaca suele usarse como un remedio casero para aliviar náuseas y picaduras de insectos, además de que en la medicina tradicional china, la medicina ayurvédica y otros sistemas de medicina holística es un elemento muy importante.La variedad llamada albahaca sagrada es rica en antioxidantes y ayuda a desintoxicar el cuerpo, por otra parte, estudios han mostrado que puede proteger el cuerpo contra químicos tóxicos, así que este enjuague de albahaca y hierbas funcionará muy bien en tu cabello.Este enjuague de cabello a base de hierbas nutritivas alimentará el cuero cabelludo para lograr un cabello más saludable y fuerte. El vinagre de manzana suaviza y limpia sin eliminar los aceites naturales del cuero cabelludo y con un uso regular, el cabello puede incluso crecer.Para prepararlo, usaremos hierbas como cola de caballo, la cual contiene altas cantidades de silicio para fortalecer el cabello; lavanda, que calma la inflamación en el cuero cabelludo y aumenta la circulación para un mejor crecimiento, al igual que el romero; ortiga, que hace que el cabello sea naturalmente más fuerte y vibrante.Finalmente, la albahaca juega un papel especial. Al igual que las otras hierbas, la albahaca alimenta el cuero cabelludo, pero también ayuda a eliminar toxinas y metales pesados, y promueve el crecimiento del cabello ya que se nutre con vitaminas A y C, flavonoides y ácidos polifenólicos.Para hacer el enjuague necesitarás:1/4 de taza de hoja de ortiga1/4 de taza de cola de caballo3 cucharadas de albahaca seca4 cucharadas de lavanda seca3 cucharadas de romero seco3 a 3 1/2 tazas de vinagre de manzanaEn un frasco de vidrio y con tapa, coloca y mezcla todas las hierbas secas. Llena el frasco con vinagre de sidra de manzana, pero deja un par de cm antes de que llegue al tope. Tápalo bien y agita vigorosamente. Deja la mezcla reposar en un lugar fresco y oscuro durante 2 a 4 semanas, agitándolo todos los días.Una vez transcurrido el tiempo, escurre y retira las hierbas con una gasa o una tela vieja y limpia de camiseta y pasa el líquido en un frasco de vidrio limpio. Para usarlo, después de lavarte el cabello como de costumbre, mezcla partes iguales del enjuague para el cabello a base de hierbas y agua en un frasco de vidrio vacío u otro recipiente. Si tienes el cabello corto, use un cuarto de taza de cada uno, media taza de cada uno para cabello largo hasta los hombros y 1 taza de cada uno para cabello largo. Puede usarlo una vez a la semana y dejarlo sin enjuagar o enjuagarlo brevemente con agua.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD