Recetas Gourmet para San Valentín
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Recetas Gourmet para San Valentín

Por Kiwilimón - Febrero 2012
A tan sólo unos días de la llegada del Día de San Valentín o Día del Amor y la Amistad (como se le conoce en algunos países latinoamericanos), la planeación para sorprender a aquella persona especial deberá comenzar. Para ello, será un excelente regalo hacer un platillo gourmet muy especial y deleitar los paladares. Aquí te dejamos algunas recetas gourmet recomendadas para sorprender a tu pareja. Toma nota y manos a la obra. Chuletas de Ternera Marsala Rica ternera en una salsa de vino Marsala, caldo de res y harina. Crabcakes con Queso Parmesano Estos crabcakes son deliciosos y muy ligeros, van muy bien con una ensalada verde. Salsa Bernesa Light La rica salsa bernesa (Bearnaise) es un clásico frances hecho con vinagre, vino, crema y echallots. Es deliciosa para acompañar un filete de res. Filete de Res con Salsa de Champiñones Este rico filete de res se cocina a fuego bajo en el horno y se acompaña de una rica salsa de champiñones. Ensalada de Langosta con Toronja y Aguacate La combinación del ácido de la toronja con la cremosidad del aguacate y la langosta son una mezcla perfecta en esta receta de ensalada. Salmon en Salsa de Vino Blanco Este platillo aunque es facil de preparar es suficientemente elegante para servirlo en una cena elegante. Mejillones en Salsa de Azafran con Jitomates Esta receta de mejillones no lleva nada de mantequilla. Para los que les encantan los mejillones y el azafrán, es un platillo delicioso y muy fácil de preparar. Ensalada de Blue Cheese con Pera y Nuez Esta ensalada lleva blue cheese, nueces y peras. Todo va en un aderezo de dijon con limón y tomillo. Es un buen primer plato para una cena o comida. Risotto con Porcini della Nonna Sabroso arroz italiano con hongos porcini. Es muy buen primer plato, o, acompañado por una ensalada, equivale a una comida completa. Huachinango con Salsa Criolla Un rico filete de huachinango con una salsa criolla hecha a base de jitomate, hierbas, cebolla, ajo y pimiento.. Camarones y Callos con Vinagreta de Pimientos Una rica y fácil receta de camarones y callos de hacha con una vinagreta de pimiento rojo. Esta receta se puede hacer solo con camarones.
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Por lo general, lavar frutas y verduras con agua suele ser suficiente para eliminar la mayoría de los microbios y posibles patógenos que se encuentren en los productos frescos, pero a veces hay algunos que simplemente nos causan más desconfianza, como las fresas.Los productos frescos pueden albergar bacterias, hongos y otros microbios junto con trazas de productos químicos. Afortunadamente, hay pasos que puede tomar para ayudar a mejorar la seguridad de las frutas y vegetales.Por ejemplo, aunque parezca un paso sobrentendido, cuando manejemos frutas o en general nuestros alimentos frescos, debemos tener las manos limpias, así que primero debes lavar tus manos con agua y jabón.Otros puntos clave son limitar las cantidades que compras, pues la mayoría de los productos frescos sólo se puede almacenar de dos a cinco días, aunque frutas como las manzanas pueden durar mucho más en temperaturas adecuadas.Por otra parte, aunque lavar los productos antes de guardarlos puede parecer una idea práctica, hacerlo puede promover el crecimiento bacteriano y acelerar el deterioro, por lo que es más recomendable esperar y lavar las frutas hasta antes de usarlas. La forma correcta de lavar las frutas sin jabones ni químicosNingún método de lavado elimina por completo o mata todos los microbios que puedan estar presentes en las frutas, pero la ciencia ha demostrado que enjuagar minuciosamente los productos frescos bajo el chorro de agua es una forma eficaz de reducir el número de microorganismos. Además, lavar las frutas también ayuda a eliminar los residuos de pesticidas que puedan tener.Para lavar tus frutas sólo tienes que frotarlas bajo el chorro de agua, para eliminar la suciedad y los microorganismos de la superficie. También puedes sumergirlas en un recipiente limpio lleno de agua y tallarlas ahí, sin usar soluciones de jabón ni de cloro, pues algunas frutas son porosas y podrían absorber esos químicos, y cambiar su seguridad y sabor.Cómo lavar frutas con cáscaras o exteriores durosMuchas veces pensamos que este tipo de frutas, como melones, piñas o naranjas, no requieren ser lavadas, pero es recomendable hacerlo, pues cuando cortas estas frutas, podrías introducir los microbios de la superficie a la parte que te vas a comer, así que procura lavarlos bajo el chorro de agua antes de comenzar a pelarlos o cortarlos. Algunas instituciones de salud pública recomiendan además usar un cepillo limpio para frutas y verduras, con el fin de eliminar de manera más eficaz cualquier patógeno potencial de la piel o cáscara.Manzanas, pepinos y otras frutas firmes: lava bien frotando con tus manos bajo el chorro de agua o pela para eliminar ceras de preservación. Melones: las superficies rugosas y enredadas de algunos tipos de melón son un gran ambiente para microorganismos que se puede transferir a las superficies interiores cuando los cortas, así que para minimizar el riesgo de contaminación, cepille los melones y lávalos bajo el agua corriente antes de pelarlos o cortarlos en rodajas.Frutos rojos: las moras, las fresas o las zarzamoras son conocidas como frutos rojos o bayas, y son extremadamente frágiles, por lo que es importante ser extremadamente cuidadoso con ellas. La forma más fácil de lavar las fresas, moras y demás bayas es colocarlas en un colador y enjuagarlas con un chorro lento de agua corriente. No es recomendable remojarlas, porque los frutos rojos, como las fresas, actúan como una esponja y absorben mucha agua, lo cual afecta tanto su sabor como su textura. En el caso particular de las fresas, no debes quitar los tallos antes de lavarlas, ya que eso creará otra forma de que absorban agua.Melocotones, ciruelas y otros frutos suaves. Lávalos bajo el agua corriente y sécalos con papel o servitoallas.Si para tu paz mental necesitas algo que te haga sentir que estás desinfectando tus frutas, puedes probar con una mezcla de vinagre y agua, libre de químicos. Llena un recipiente grande con 8 tazas de agua, agrega 2 cucharadas de vinagre de manzana, y remoja ahí durante 15 minutos las frutas y verduras. Después de que haya transcurrido el tiempo, frota suavemente, cuela, seca y listo. Considera evitarlo con las frutas y verduras porosas, para que no cambien ni su sabor ni su textura.
Como en muchos otros países, la comida es parte importante en la cultura de Haití, país caribeño que comparte isla con República Dominicana. Con una cocina influenciada por los sabores africanos, franceses e incluso con presencia de los españoles e hindúes, la gastronomía de Haití es vibrante y sabrosa.Al igual que los franceses, a los haitianos les gusta un sabor fuerte y picante como la pimienta en sus comidas, pero a diferencia de la típica dieta caribeña, no les gustan mucho las comidas especiadas.Entre sus alimentos básicos podemos encontrar carnes de cerdo, de res y de cabra, aves como pollo y pavo, y varios pescados; el huevo y una variedad de frijoles, garbanzos, soya, frijoles rojos, yuca, harina de maíz, arroz de grano corto y trigo también se encuentran entre sus básicos.Cuentan con frutas únicas, como el akí o akee, el frutipan o mazapán y la yaca (jackfruit) y verduras de la región, como el djon-djon, un tipo de hongo negro comestible, la zanahoria blanca y el arrurruz, pero también algunas más conocidas, como los chiles, el maíz, los champiñones, los pimientos, papas, calabazas y camotes.El platillo más común que consumen los haitianos promedio es el llamado Ritz et Pois, el cual es probablemente considerado el plato nacional y que consiste básicamente en arroz y frijoles. No importa cómo cocinen tanto el arroz como los frijoles, y las inclusiones que quieran agregar como carne de cerdo, pollo o ternera, siempre que la base sea arroz y frijoles, será Ritz et Pois. El Banann Peze es otro alimento común, el cual lleva una variedad de plátano frito en grasa de cerdo, o el Djon-djon, de cosecha propia de Haití, en el que se usan hongos negros haitianos molidos para hacer que el arroz se vuelva negro y luego se cubre con habas.Gastronomía de Haití, 3 platillos imperdiblesGriyo (cerdo frito)Al pasear por Haití, seguramente verá vendedores vendiendo sus fritays durante todo el día. Los fritays son alimentos callejeros fritos como caracoles, plátanos y salchichas, por nombrar algunos. Uno de los alimentos callejeros más populares en Haití sin duda es el Griyo, una especie de fritay hecha con trozos de carne de cerdo fritos y marinados. LambiEl menú haitiano está repleto de platos donde el marisco es el ingrediente principal, en especial el caracol. Existen diferentes estilos de cocinar Lambi: desde frito, asado a la parrilla, salteado… Cocinarlo como un guiso con salsa a base de tomate se conoce como Lambi Criollo o caracol guisado y tienes que pedirlo si lo ves en un restaurante local. Lambi puede ser muy gomoso cuando no se cocina adecuadamente, por lo que es mejor pedir recomendaciones de restaurantes a los lugareños.Poulet Aux NoixEste platillo haitiano es una especialidad y un plato tradicional en la parte norte de la isla. Cocido o servido con un condimento llamado pikliz, este delicioso plato de pollo tiene el auténtico sabor de la cocina haitiana con su picante y rico sabor, realzado por un método de cocción lenta. Los trozos de pollo se marinan durante la noche en una mezcla de hierbas y especias junto con nueces de la India, cebollas, pimientos y una mezcla de verduras, y el Poulet Aux Noix se cuece en una salsa espesa a base de tomate. Por lo general, se come con arroz blanco al vapor, una porción de este plato picante es perfecta como comida diaria.
Difícilmente olvidaré ese día. A lo largo y ancho de la hacienda de la familia Maza, los tambores y los acordeones marcaban el paso de los danzantes tradicionales. Alrededor, cocineras de toda la región mostraban su oficio a través de moles de todos los colores, adobos espesos y caldos picantes. El mezcal se abría paso entre las mesas. Tal escenario sólo podría significar una cosa: celebración. Unos minutos antes se había realizado el sacrificio de chivos en La Tradicional Matanza, Huajuapan de León, en el marco del festival Cofradía Mixteca. Con esta primera verbena se dio también por inaugurada la temporada de mole de caderas, tradición de las regiones mixtecas de Oaxaca, Puebla y Guerrero. Los organizadores –Alejandro Ruiz (chef de Casa Oaxaca y presidente de la CANIRAC en Oaxaca), Rodolfo Castellanos (chef de Origen), José Manuel Baños (chef de Pitiona) e Israel Loyola (chef de Restaurante Sin Nombre)–, por segundo año consecutivo, dieron cita en Oaxaca a cocineras tradicionales y a chefs de los restaurantes más emblemáticos de México. Durante los cuatro días que duró el festival fuimos invitados a un desfile de saberes y cultura volcada al plato con el fin de probar una de las siete gastronomías oaxaqueñas más relevantes: la mixteca. En el restaurante de Doña Chonita recibimos el sol con una taza de atole blanco en la mano y su desayuno mixteco. En el restaurante Obispo nos paseamos por un menú degustación con paradas de barbacoa, maíz quebrado y menudencias. Una de las noches brindamos con los mezcales de trazabilidad de Archivo Maguey y comimos tetelas rellenas de amarillito en Maguey y Maíz. Pero quizás la cumbre sucedió en el cierre, el domingo. Los treinta y cinco cocineros invitados hicieron uso de los ingredientes, las técnicas y los guisos de la región para inspirar sus propias sazones. Comimos toda suerte de delicias oaxaqueñas y otras más con toques del mundo: mole con curry (de Oscar Torres), estofado de chivo no nato (de Chuy Villarreal), el mole de luto (de Celia Florián), jocoque con setas (de Alfredo Villanueva), pepián de hoja Santa y coliflor (de Daniel Nates).Y es que se necesitan muchos días y decenas de manos para exhibir la gastronomía mixteca como se merece. La región resalta por la pobreza de sus suelos sobre las que crecen pocos ingredientes; en cambio, la creatividad de las comunidades es la que ha dado múltiples frutos. (Si cada familia tiene una forma de cocinar cierto guiso, la variable de platillos es infinita.) En la lista de tradiciones gastronómicas locales se encuentra la crianza del chivo –actividad relevante desde la llegada de los españoles–, el uso del guaje y el chile costeño, así como el cultivo de diversas especies de maíz.El mole de caderasLa chef Olga Cabrera Oropeza es mixteca. Ella aprendió todo lo que sabe de cocina de su abuela –Doña Chonita–, de su madre y su suegra. En el restaurante Tierra del Sol, instalado en la capital oaxaqueña, recupera los sabores de su comunidad en un contexto idílico.Para ella, “el mole de caderas es uno de los platillos con más identidad puesto que está preparado con ingredientes locales, como el chile costeño, que le da picor a toda nuestra cocina mixteca. Y luego también tiene guaje. Es tan importante que, de hecho, Huajuapan significa ‘guajes junto al río’”. Las cabras además son cebadas de manera natural con hierbas, como la pepicha, que crecen únicamente en la región. Esto le otorga un sabor único y penetrante al mole de caderas. Cuando la temporada termina, la fiesta continúa. Los locales preparan un mole de barbacoa, de sabor similiar, que se realiza a partir de los huesos del chivo.Los otros guisos mixtecosOlga me explicó que la cocina mixteca tiene cinco estandartes culinarios: el chileajo, el pozole mixteco, el huachimole, el mole de fiesta y los otros moles hechos con semilla de guaje. De chileajos los más comunes son el rojo y el amarillo. Y como su nombre lo indica, se prepara con ajos asados, clavos de olor, chiles costeños amarillos y ajonjolí.Confieso que nunca había probado el pozole mixteco. Bajo el cuidado de Doña Chonita y de Olga, difícilmente lo olvidaré. A diferencia de otros, se prepara con un maíz nativo, más duro que el pozolero, por lo que hay que estar atizando el fuego de la leña durante toda la noche. El caldo, hecho con hoja Santa, tiene un color neutro. Cuando se le añade un mole especiado, con fuerte sabor a clavos, es que adquiere ese color rojizo particular. Además del mixteco, en la temporada de pozole en el mes de septiembre se prepara un pozole verde y el pozole de la costa.El mole de fiesta mixteco es considerado negro, aunque su color apunta más hacia el colorado. Es ligeramente dulce. Picante, sólo lo suficiente. “El mole de fiesta mixteco es un mole espesado con muchas semillas: mucha almendra, ajonjolí; las semillas del chile no las quemamos. Solamente pasan por un tostado. Los chiles deben de quedar crujientes, pero no deben de quemarse porque este no es un mole amargo”, confirma Olga.En la cocina mixteca se pueden encontrar panes con fermentación de pulque que generalmente se cuecen a nivel de piso en hornos de piedra. “Tenemos dulces de calabaza, panes rellenos de calabaza, encaladas o regañadas”. Las encaladas son unas tortillas dulces, elaboradas a partir de harina de trigo, y cubiertas por una capa blanquecina que se asemeja al betún. Lo adornan salpicones de color rosa. Por su parte las regañadas son una suerte de galletas con el sabor de la manteca de cerdo y revolcadas con azúcar y canela.Hay mucho más. En cinco días probé todo cuanto pude pero las recetas se me escapaban entre los dedos. Faltaría sentarse a la mesa de cada casa y descubrir preparaciones únicas como la que la cocinera tradicional y dueña de Obispo, Uveira Cruz me dio a probar el primer día: un estofado hecho con aceitunas y pollo que me aseguró, no probaría en otro lugar. No se me va de la cabeza. Así es la mixteca. Cada familia es un libro de historias y herencias y, cada guiso, un lenguaje tan único como la propia sazón. 
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