Top 5: chefs de T.V.
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Top 5: chefs de T.V.

Por Kiwilimón - March 2014
Si bien a todos siempre nos ha fascinado la cocina, hasta tiempos recientes ha habido algunos chefs destacados que nos hacen pegarnos a la televisión para ver sus preparaciones más deliciosas.  

Jamie Oliver Este joven chef ya lleva más de 10 años escribiendo libros de recetas, siendo el anfitrión de programas sobre cocina y siendo el protagonista de su propia serie de reality. Su lucha contra la comida chatarra se ha hecho famosa y recientemente ganó un juicio en Estados Unidos contra la cadena de hamburguesas más famosa del mundo. Para recetas deliciosas, frescas y sanas este es el hombre a seguir. http://www.youtube.com/watch?v=OQyRuOEKfVk

Heston Blumenthal

Si juntas a un científico loco con un cocinero obtienes a Heston. Hace algunos años fue nombrado el mejor chef sobre la tierra pues su innovación y creatividad en la cocina no tienen límites. Cada vez que lo vemos en la T.V. está creando nuevo a partir de la química, ejemplos serían huevos con textura de gelatina, paredes con sabor para lamerse, jardines enteros comestibles, etc. http://www.youtube.com/watch?v=bxj1ggRSzOw

Gordon Ramsay

Puede que este hombre se malhumorado, y que sea el terror de muchos cocineros, pero la verdad es que todo un experto en lo que se refiere a texturas y sabores. En cada uno de sus programas usa su fuerte carácter para enseñarle a compañeros de oficio cómo hacer mejor las cosas y uno no sabe si reír o llorar mientras los regaña. http://www.youtube.com/watch?v=jD9VJ92xyzA Tom Coliccio Top Chef fue el programa que lo empezó todo, este concurso de chefs experimentados para ganar una buena cantidad de dinero más una cocina profesional completa cautivó al mundo. Ahora, ya con más de 10 temporadas encima el anfitrión principal y juez cabeza sigue siendo el chef Coliccio, que sin tocar un solo utensilio de cocina nos enseña más sobre las reglas de la gastronomía que cualquier otro. http://www.youtube.com/watch?v=OSBwf3g6HNY Nigella Lawson Sus recetas fáciles y caseras son la inspiración de muchas mujeres. Esta reconocida experta culinaria nos enseña a preparar platillos de lo más fáciles sin siquiera esforzarse demasiado. Cada una de sus preparaciones parece de restaurante y es sorprendente como todas empiezan con los ingredientes más simples que todos tenemos en nuestra cocina. http://www.youtube.com/watch?v=X04FiZjr970    

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Esa mañana callejoneamos por las áridas calles de la capital de Veracruz. El ambiente ya no olía a mar, o sí, pero de lejos. Erik Guerrero y yo esperamos en la mesita de lámina que por mantel llevaba el logo de una cerveza. La promesa eran los mariscos que, según uno de los chefs más importante del puerto y fundador de Nuestra Pesca, no tenían competencia. “Aquí viene hasta Enrique Olvera”, me aseguró. A los quince minutos, salió de la cocina de Ay Apá un tazón de barro grueso y humeante con arroz a la tumbada. A cada meneada de la cuchara salían las papas y los mariscos suspendidos en esa suerte de océano rojo con aromas a epazote. Recuerdo que, tras la quemada de lengua, el caldo me dio información sobre el sabor del mar, sobre la justicia que le hace a sus frutos una buena preparación. Esa no fue la única vez. Esa sensación vino con los cocteles de pulpo que me presentó Jonatán Gómez Luna en Tulum, o las almejas chinas que el chef Nico Mejía nos dio a probar en la laguna de Cuyutlán, Colima. Años antes también lo sentí frente a la Quebrada en Acapulco. No tenía ni cuatro años cuando supe que los mariscos de México son para hacerles un poema en endecasílabas. Los 1,592.77 km2 que mide el litoral mexicano son espacio suficiente para hacer una fiesta interminable de platos regionales que combinan los frutos del mar de formas únicas. El norteño, el costeño o el chilango sabe que una copa bombacha desbordada en camarones o una mesa de plástico con salcitas vinagrosas al centro, son la antesala de un placer reservado para los no novatos, para los que conocen la gastronomía nacional desde sus profundidades.Hay que sentirse plenamente mexicano y en confianza para jugarse la vida en un puesto de mariscos frente al metro en la Ciudad de México –y aún así es probable el hallazgo sea exitoso–. Y si eso sucede en el centro del país, a kilómetros del mar, el viaje por los dos flancos de las costas mexicanas amerita abrocharse los cinturones para luego desabrocharlos.La primera parada sería en Mazatlán, donde hay que pedirse un burrito de marlín tupido en frijoles frente a un chiringuito playero. En Tampico el viaje se hace corto cuando de por medio hay unas jaibas rellenas de Los Curricanes, que pueden llevarse de souvenir en su versión congelada y debidamente guardada en hielerita.Los aguachiles verdes del norte despiertan el sudor y las ganas de apagarlo a fuerza de cheves tan frías como las corrientes de Humboldt mientras que los negros de Yucatán nos cautivan con los sabores cenizos de su recado. ¿Ceviches, alguien? Hay tanta variedad como cocinas tradicionales. Ya saben, no es lo mismo el ceviche de Nayarit que uno de Jalisco o de Guerrero. ¿Un mole rojo con camarones? Hay que tocar base en el istmo oaxaqueño.De ostiones los de Sonora y mejor que tengan queso Parmesano. A Rosarito hay que llegar por las langostas al vapor que luego van fritas y arropadas en tortillas de harina recién hechas. Frijolitos, salcita y mantequilla, ¡pum! Directo al mar, y también al cielo. De ahí por almejas chocolatas a La Paz o por todo tipo de conchas a la Baja: sobre unas suculentas tostadas, a la Guerrerense; sobre platos con toques Baja-Med y técnicas pulcras a Fauna, Deckman’s o Villa Torél. Erik Guerrero dice que lo más rico del Golfo es su pescado, y del Pacífico, mariscos como el camarón, las conchas, el pulpo, el caracol, los calamares y las langostas. Nos invita a aventuramos fuera del puerto para ir por una recompensa única: los mariscos de Doña Tella en Alvarado. Sospecho que le haré caso. Después de su recomendación de Ay apá le creería que la luna es de Veracruz.Si no puedes viajar este año, no importa. La Cuaresma ya inició, y con ella una temporada gastronómica en la que no deben faltar las preparaciones frescas, las recetas picositas ni los mariscos que te van a llevar a las playas mexicanas en un par de ingredientes. ¿Listo para el tour?
El ceviche es uno de los platillos más representativos de la Cuaresma y aprovechando la temporada, en esta ocasión te presentamos el Kiwifav de la semana, elegido por nuestra Chef Alexandra Romero, quien nos recomienda el restaurante de especialidad Casa Ceviche. Cassa Ceviche presenta un nuevo concepto dentro del corazón de Playa del Carmen, en Quintana Roo, al ofrecer un amplio menú con las mejores delicias de la comida peruana y, por supuesto, su platillo más emblemático, el ceviche. El restaurante lo lidera el Chef José Luis Chávez, quien además se ha encargado de establecer alianzas con productores y pesqueros locales, para ofrecer los productos más frescos del lugar y favorecer el comercio justo en la comunidad. Adentrándonos más específicamente en su menú, Alexandra nos recomienda uno de los platos tradicionales de Cassa Ceviche: el ceviche maya, una fusión de las gastronomías peruana y mexicana, con un toque de la cocina prehispánica, el cual está elaborado con ajíes importados desde Perú, leche de tigre, juliana de cebolla morada, mousse de camote, maíz crocante y maíz cocido, una verdadera explosión de sabores. Dentro de su inigualable menú, también destaca la coctelería, especialmente el Quetzal, un trago elaborado con agua de pepino y albahaca, mezcal, Controy, concentrado de Jamaica y cardamomo. Posee un sabor es fresco y novedoso, ¡ideal para disfrutar de una noche en el caribe! Además de un menú con sabores exquisitos, Cassa Ceviche destaca por sus detalles y excelente servicio, pues tanto dueños como empleados te harán sentir como en casa. ¡No olvides pasar por Cassa Ceviche en tu próxima visita a Playa del Carmen!
En esta era en la que todo debe llevar la etiqueta de orgánico o entonces algo está mal con nuestros alimentos, comprar vegetales congelados podría traernos un poco de remordimiento, pues no son frescos, ni los pelamos ni cortamos en pedacitos por nosotros mismos.Sin embargo, puede que comprar y cocinar con vegetales congelados no sea tan terrible como podríamos pensar, pues de acuerdo con información de Muy Interesante, hay estudios que demuestran que incluso sin congelar, algunos alimentos pierden nutrientes.Por su parte, los vegetales suelen ser congelados inmediatamente después de ser cosechados, así que retienen la mayoría de sus nutrientes. Algunos estudios incluso han demostrado que ciertos alimentos, como el brócoli o la col rizada, tienen niveles más altos de riboflavina y antioxidantes, respectivamente, cuando están congelados que cuando están frescos.Beneficios de comprar vegetales congeladosTal vez no necesitas convencerte de comprarlos, pero los vegetales congelados no sólo te ahorran tiempo, también te evitan tirar tomates o zanahorias viejas que compraste, nunca usaste y dejaste olvidadas al fondo del cajón de las verduras.Otra ventaja de comprar una bolsita de vegetales congelados es que están disponibles todo el año, incluso si no está en temporada. Sin embargo, es importante saber exactamente qué verduras congeladas compras, porque si bien muchas de ellas no contienen conservantes agregados, algunas pueden perder algo de valor nutricional con la adición de sal, salsas o condimentos que deben ir indicados en el empaque del producto.Por otra parte, la forma en la que los descongelas también es importante. Cuando este proceso se lleva a cabo, hay una “reactivación de los microorganismos y esporas presentes”, además de una “liberación de líquido de exudado”, que puede conllevar a un riesgo de contaminación, dice la doctora Elena Aguilar, para Muy Interesante.Ella refiere que la mejor forma de hacerlo es pasarlos la noche antes al refrigerador, o hacerlo directamente en el microondas, pero tratar de evitar dejarlos descongelarse a temperatura ambiente. Finalmente, aunque los alimentos congelados tienen una vida útil más larga, mantener las verduras en el congelador después de dos años podría reducir potencialmente su valor nutricional. Así que ahora ya tienes un panorama mucho más completo de usar vegetales congelados, sus pros y sus contras.
La Sierra Tarahumara forma parte de la Sierra Madre Occidental. Sus etnias en México son Pimas u O´oba, Guarijios o Makirawe, Tepehuanos u Ódami y Rarámuris. Los rarámuris, pueblo tarahumara, viven en chozas de troncos de árbol que salpican las laderas de las montañas y los arroyos, en las altas mesetas. Sus habitaciones son las mismas desde tiempos precolombinos y no se acostumbran las sillas, ni las mesas.Las fiestas son su manera de mantenerse como grupo, la base de su reproducción social. Son el kórima, donde construyen sus redes de parentesco y se ayudan. Es donde se resuelven los problemas de la comunidad y las autoridades exclaman su discurso (nawésari), en el que le recuerdan a su comunidad lo que es ser un buen rarámuri. Su lengua se conserva por tradición oral, pues se transmite de padres a hijos y en el noreste de México, es hablada por 85 mil personas. De abril a junio es la temporada de siembra de la Sierra Tarahumara Alta y Baja, y en ella cosechan alrededor de 13 tipos de maíces nativos. Aquí los cuatro principales: Maíz apachito En lengua ráramuri sunú áwasi, es semicristalino y de color rosado. Es un maíz apreciado porque su crecimiento es veloz, es el primero en producir mazorca. Se usa en tortillas (remekes), tamales, chacales, tesgüino, entre otras. Maíz complejo cristalino Chihuahua O sunú bewali, puede ser blanco, amarillo o azul-morado. Es de los maíces con más grasa y proteína de los que se cultivan en la Sierra Tarahumara. Además es de los más resistentes a la sequía. Se emplea en la preparación del pinole, tortillas, tamales, tesgüino y chacales. Maíz pepitillaEste maíz, sunú chupéame, es el maíz ceremonial. Es harinoso y se “pica” fácilmente por insectos. Es escaso en la Sierra Tarahumara. Se emplea en la preparación de: tortillas, tamales y tesgüino, entre otras.Maíz rojo El sunú sitákame es un maíz dentado que se cultiva en la Sierra Tarahumara. Aún no se ha identificado su raza. No es muy resistente a la sequía, pero se aprecia por su color rojo quemado. Es rico en grasa y proteína. También se emplea en la preparación de tortillas, tamales y tesgüino.Fuente y fotos: Ana Rosa Beltrán del Río, investigadora mexicana de gastronomía y cocina tradicional. 
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