Trucos para chefs
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Trucos para chefs

Por Kiwilimón - Febrero 2012
  Para los chefs o quienes están aprendiendo la profesión, les dejamos estos consejos que podrá ayudarles:
  • - Aceites verdes. Para lograr aceites verdes para decorar con una intensidad máxima es aconsejable escaldar hojas de productos tales como los berros, las espinacas, la rucula y enfriarlos rapidamente, tras 10 segundos de cocción. La clorofila de dichos verdes se concentra y en el momento de triturar la hoja con el aceite el color que desprenden es mucho mas pronunciado.
  • - Aguacate. Para conservar el aguacate pelado o preparados a base de aguacate es recomendable guardar este bien tapado con papel film y sin desechar el hueso del aguacate, que actua como antioxidante. En su defecto añadiremos vitamina C o zumo de limón.
  • - Albahaca. La albahaca es posiblemente una de las hojas más sensibles de las que llegan a nuestra cocina. Para mantener su intenso color verde es necesario guardarlas siempre tapadas con papel de cocina bien húmedo, y despues darle unas vueltas de film. Utilizando este procedimiento podemos alargar la vida útil de nuestra albahaca de 4 a 5 días más.
  • - Almejas. Para mantener vivas y limpias las almejas es conveniente estancarlas con agua tibia y seguidamente agregar un puñado de sal por cada 2 kilos de almejas. Esta sal hara respirar la almeja y expulsaran las impirezas que haya podido acumular en su interior. Tambien podremos determinar cuales de ellas no estan en perfecto estado.
  • - Atún. Cuando disponemos de lomos de atun muy frescos, de color rojo vivo es bastante desagradable; una lastima ver como cuando se sala quedan marcados motas de color marron producido por efecto del contacto de la sal con la sangre del producto. Esto sucede a los pocos minutos de salar las piezas. Para salar un atun sin que suceda esto, es necesario preparar una solucion de 40 gramos de sal por litro de agua y sumergir el atun durante 10 minutos. Pasados estos 10 minutos escurrimos el atun, lo secamos con papel absorvente y procedemos a su elaboración.
Recetas de cocina recomendadas del chef:El Clásico Creme BruleeSouffle Frío de LimónCamarones color DuraznoRobalito de Estero, Pozole verde de Langostinos y Hojas MexicanasPato ahumado con Mezquite, Masita de Chepil y Miel de Mezcal
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He estado en Nayarit dos veces. Antes de ir, el ansia pasaba por presenciar parajes de película, atardeceres aflojadores de lágrimas, el color luminiscente del mar. Ya ahí, con el sombrero de exploradora puesto, mi foco cambiaba: cada vez que un plato con masa, con mariscos, con adobo, era puesto sobre mi mesa, signos de admiración y de interrogación emanaban de ellos como el humo. Esta semana, en el viaje de votantes de la guía México Gastronómico de Culinaria Mexicana, reviví la sensación. Entre sobremesas tuve la oportunidad de platicar con la chef de El Delfín, Betty Vázquez, para que me ayudara a ponerle adjetivos y comas a las interrogantes que la comida de su estado genera en mí. A primera vista, Nayarit comparte platillos con Jalisco, pues ambos fueron parte de la misma región –el Séptimo Cantón de Jalisco– hasta que en 1917 el estado se independizó. Pero su historia comienza mucho atrás: hay vestigios de caza, pesca y agricultura de 5000 a. de C. en esa inmensa fuente de ecosistemas y microclimas. Su oferta de productos fue poblándose por la Conquista, por el comercio con Oriente. La Nao de China –el Galeón de Manila– tocaba base en el puerto de San Blas trayendo especias, frutas, arroz, seda y madera desde la lejana Filipinas. Directa o indirectamente Nayarit tuvo influencia de todos los puntos del planeta: “Trajeron ingredientes, técnicas culinarias, tradiciones y formas de comer”, según me cuenta Betty. “La cocina nayarita entonces es una fusión, pero una fusión con identidad”.Imposible dejar en vista la costa que bordea el estado por el lado oeste, con ese Pacífico efectivamente aflojador de lágrimas. Pero él no es la única fuente de riqueza natural –ni de lágrimas de felicidad–. Según lo que me cuenta Betty, Nayarit tiene cuarenta y cuatro ecosistemas de los que se cosecha coco, maíz, trigo, frijol, arroz y tabaco de excelente calidad; el plátano y la caña del azúcar se dan con gracia y facilidad por su clima mayormente cálido. Hay una gran cantidad de quelites, leche de muy buena calidad y quesos que se producen con ella. Pero, un buen producto no es nada sin una buena preparación. La cosa se hace compleja –rica, pues– cuando a la olla cultural se suman cuatro tradiciones endémicas: la cora, la huichol, la tepehuana y la mexicanera, que han creado formas únicas de consumir el producto regional. “Tenemos veinte municipios, o sea que hay veinte formas diferente de cocinar. Son veinte municipios que generan una riqueza extraordinaria”, asegura Betty. El reto que lleva por delante esta gran embajadora de la culinaria mexicana es el de generar un acervo de recetas locales con la ayuda de las universidades.A nivel general, la cocina de humo tiene un lugar especial en la culinaria: es con esta técnica y la madera del mangle que el pescado zarandeado adquiere sabores que nos hacen querer roer los huesos del pargo. También está la cocina cruda que se da el lujo de la desnudez para exhibir su frescura. “La cocina cruda viene de Oriente, de este mestizaje con Occidente. Fue de allá que llegaron los limones, así que se puede decir que el ceviche no es peruano ni mexicano, sino una fusión de técnica asiática con productos locales”. Hablando de los platos regionales, según Betty Vázquez, de San Blas no hay que perderse el pescado ahumado, el pescado tatemado, las empanadas de camarón, las chimichangas de ostión, el pozole de camarón y el pozole de pescado. Hay que probar la nieve de garrafa de Ixtlán del Río; de Jala, sus maíces endémicos, las tostadas raspadas y de postre, los roscones. De Santiago está el paté de camarón y de la Isla de Mexcaltitán, el pescado zarandeado a la leña. Hacia el norte, el guiso es el puerquito echado de Acaponeta; el agua, de cebada.En la zona sur está la exquisita sopa de boda, preparada con una base de tortillas de maíz, pan frito y pan tostado que se acomoda alternadamente sobre un refractario. Lleva pollo, plátano, huevo cocido, almendras, garbanzos. De Tepic, la marisquiza y los cocteles cura-crudas. De ahí también es el ante, un postre de la época virreinal que no es como colimote. Este va cubierto con pasas, ajonjolí y canela en polvo y generalmente se sirve en un cuenquito de barro decorado con papel de china picado.Las bebidas no son pocas. Como en Jalisco y en Colima, se produce y consume el tejuino, que refresca y el tesguino, que traiciona. La última novedad es que el estado ingresa a la lista de productores de vino con nueve variedades de uvas. “La misma empresa que está haciendo este gran esfuerzo vinícola ya está trabajando con un chamán huichol y cora para rescatar una bebida ancestral de maguey llamada tuchi”. El café es una de las maravillas del clima y de la cercanía con el Trópico de Cáncer. “Tenemos un café maravilloso desde Compostela hasta el municipio de San Blas, pasando por el municipio de Tepic, con unos estándares de calidad importantísimos”. De hecho, según lo que me confirma Betty, de esta zona se exportaba un café que ni Obama, o más bien, incluso que Obama. De aquí era originario el café de la Casa Blanca durante su reinado.Cuando la confianza y el bolsillo nos permita viajar, Nayarit es un destino para desmenuzarse y comerse doblado en una tortilla, crudo o asado a la leña. Hay que probar los restaurantes de lujo de la zona de Punta Mita o de la Rivera Nayarit; detenerse en Bucerías o Tepic para probar platillos típicos; pueblear, como antes de la nueva normalidad, para probar los mangos chilosos de la esquina, los antojitos elaborados con ese maíz que sabe a la mineralidad de la tierra. “Hay que venir a ver los lujos de la Riviera Nayarit, y cuando digo lujos no hablo de hotelería de cinco o más estrellas. Hablo de lujo de la gente que es cálida, y de los lujos de la naturaleza, de los lujos de la gastronomía, de las costumbres y de las tradiciones”. Lujo es descubrir que el mundo sigue siendo bueno, con o sin nosotros. Mejor con nosotros.
Lavar las verduras puede parecer una tarea sencilla y sin muchas complicaciones, pero limpiar adecuadamente algunas de las más complicadas es algo que nos lleva a buscar cómo lavar el brócoli para no enfermarnos.Hay muchas formas en las que las verduras pueden contaminarse, pues conforme crecen, entran en contacto con animales, suelo, agua y trabajadores agrícolas, todos los cuales pueden introducir sustancias nocivas. Además, una vez que se cosechan las verduras, pasan por varios pares de manos (a medida que se empacan, envían, compran, preparan y almacenan), lo cual también tiene el potencial de contaminar los alimentos con bacterias y gérmenes dañinos.A pesar de que muchas verduras se pueden lavar con agua fría y no es necesario usar jabones ni detergentes, hay algunas que requieren especial atención a la hora de limpiarlas, como el brócoli, por ejemplo.Cómo lavar el brócoliComo primer paso para antes de lavar brócoli (o cualquier otra verdura), lava primero tus manos con agua y jabón, antes y después de preparar verduras frescas, en general, así evitarás contaminarlas tú mismo.Otra recomendación útil es que no laves el brócoli hasta justo antes de prepararlo. Cuando estés listo para usarlos, entonces recorta la parte dura del tallo aproximadamente a dos centímetros de la parte inferior y enjuágalo con agua corriente fría. El brócoli, como la coliflor, tiene muchos lugares donde los gérmenes pueden esconderse, así que para asegurarte de eliminarlos por completo, remójalo después de enjuagarlo en un recipiente con agua fría durante dos minutos y posteriormente, enjuaga bajo el chorro de agua fría nuevamente.También puedes remojar el brócoli en una mezcla de 4 partes de agua por 1 de vinagre blanco por 20 minutos, para después enjuagarlo bajo el chorro de agua, de esta manera, puedes reducir los residuos de pesticidas en las verduras.Aunque parece complicado, lavar el brócoli correctamente tampoco tiene mucha ciencia, pero es importante que lo hagas, para evitar bacterias y gérmenes en tus comidas.
Hay jugos con vitamina C, jugos para estreñimiento, jugos verdes, jugos con betabel, , la variedad es muy extensa, pues incluye frutas, verduras e incluso semillas, y todos prometen estar llenos de propiedades benéficas para ti. Además, pueden ser muy útiles para incorporar a tu dieta ciertas verduras que no sean tus favoritas, como las espinacas que, en un jugo y mezcladas con otros sabores, pueden ser un descubrimiento delicioso y nutritivo.Uno de los jugos en los que puedes combinar espinacas es el jugo verde, que además es uno de los más populares y con muchos beneficios.Para qué sirven los jugos verdesEl jugo verde es una bebida elaborada a partir de vegetales verdes como apio, col, acelgas, espinacas, pepino, perejil o menta, y puesto que esta mezcla tiende a saber un poco amarga, la mayoría de las recetas agregan pequeñas cantidades de fruta, como manzanas, moras, kiwi, limones, naranjas y toronjas. No hay una receta única para preparar jugo verde y en cuanto a sus usos, no hay una sola opción para responder para qué sirven los jugos verdes, pero su uso más común suele ser para desintoxicar, o para bajar de peso, aunque no hay suficiente información científica para comprobar esto.Jugos verdes: beneficios Entre los beneficios potenciales de los jugos verdes, algunas investigaciones señalan que comer verduras de hoja verde a diario puede ayudar a reducir la inflamación, el riesgo de enfermedad cardíaca y el riesgo de deterioro mental relacionado con la edad.También hay evidencia de que ciertos compuestos en el jugo fresco pueden funcionar como prebióticos, los cuales alimentan y apoyan el crecimiento de bacterias beneficiosas en el tracto digestivo.Los mejores jugos para el desayunoAdemás del jugo verde y sus propiedades, si lo tuyo son los jugos para acompañar tu desayuno, te dejamos algunos con muchos beneficios para ti.Espinaca, manzana y manzana. Pica 5 hojas de espinaca, 1 zanahoria y 1 manzana en trozos grandes y mezcla en la licuadora, añade un poco de agua para diluir la consistencia y aromatiza con un poco de canela; también puedes colarlo, pero si conservas la pulpa, obtendrás la fibra.Jugo de kale y apio. Para este jugo sólo necesitas picar y licuar 1 tallo de apio, 5 hojas de kale, medio pepino, 2 cucharadas de perejil y un poco de piña, si deseas un sabor dulce.Betabel y kiwi. Mezcla en la licuadora 2 tallos de apio, 1 kiwi y 1/4 de betabel, con un chorrito de jugo de limón, para darle sabor.Recuerda que los jugos no son un sustituto de una dieta equilibrada y saludable, a pesar de que sí contengan muchos de los beneficios de las frutas. No olvides consultar con tu médico o nutriólogo sobre los jugos adecuados para ti y tu dieta.
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