Trucos para congelar arroz correctamente
Chefs

Trucos para congelar arroz correctamente

Por Kiwilimón - Febrero 2012
En algunas ocasiones cocinamos arroz para después guardarlo y así tenerlo para utilizarlo en ocasiones donde alguna de nuestras recetas lo requieran. Para ello se deberá cocinar el arroz pero dejarlo algo crudo. Después se deja en el congelador hasta cuando se requiera sacarlo y hacer uso del mismo. Cuando se descongele el arroz se deberá cocer unos minutos más para comerse en su punto. De no hacerlo así quedaría muy reseco. Recetas recomendadas para cocinar arroz:Arroz con PasasArroz a la MexicanaArroz SalvajeArroz con lecheArroz con champiñones y almendrasArroz con Azafran y PolloArroz Chino FritoGohan con Salsa TampicoBolitas de Arroz con SalmonArroz con Camarón y KionArroz MarinoArroz Frito con Camarones
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
Una alimentación equilibrada es la piedra angular de la salud y las mujeres en sus 30 pueden incluir mejoras para cumplir con necesidades especiales de nutrientes, pues durante cada etapa de la vida de una mujer, estas necesidades cambian.En general, disfrutar de una variedad de alimentos saludables de todos los grupos de alimentos, incluidos los cereales integrales, las frutas, las verduras, las grasas saludables, los productos lácteos bajos en grasa o sin grasa y las proteínas magras es una buena guía, pero aquí te dejamos algunos consejos para que le saques provecho a tu comida.Incrementa tu consumo de proteína De acuerdo con especialistas en nutrición, el metabolismo cambia en esta época y hay mujeres que aumentan de peso, aunque lleven una dieta controlada desde sus veinte años. Los tres nutrientes principales incluyen carbohidratos, proteínas y grasas, y en la treintena necesitas aumentar la ingesta de proteínas para mejorar la tasa metabólica y el potencial de quema de calorías. Incluye fibra Cuando llegas a los treinta, los alimentos ricos en fibra se vuelven esenciales para regular los niveles de azúcar en la sangre y el metabolismo. Además, una dieta equilibrada, rica en frutas y verduras y baja en alimentos procesados y grasas saturadas es imprescindible para las mujeres de 30 años para controlar el peso.Cuida tu ingesta de calcio A medida que envejecemos, el nivel de estrógeno disminuye, lo cual afecta negativamente a la densidad ósea, por lo tanto, una mayor ingesta de calcio junto con vitamina D se vuelve esencial en esta etapa de la vida. Las mujeres necesitan alrededor de 1000 mg de calcio al día y algunas buenas fuentes para conseguirlo incluyen leche, semillas de chía, queso, brócoli y almendras, entre otros.Por último, si estás planeando formar una familia, presta especial atención a tu consumo de hierro y folato. El folato es una vitamina que las mujeres necesitan en abundancia para prevenir defectos de nacimiento y las mujeres que planean un embarazo deben conocer su estado de yodo, hierro y folato para evitar complicaciones y proteger a su hijo durante el embarazo.Las madres lactantes necesitan nutrición adicional para satisfacer las demandas de este estado fisiológico y para cumplirlas puedes comer frijoles para aumentar los niveles de folato. Una taza de frijoles contiene de 200 a 300 microgramos de ácido fólico. El folato ayuda a producir ADN y a formar nuevas células sanas, por lo que es fundamental para las mujeres embarazadas. Otras formas de aumentar la ingesta de folato son las verduras de hoja verde como las espinacas y los cítricos.Equilibrar la vida laboral y las tareas de casa y la vida social es una tarea difícil, pero las mujeres lo hemos estado haciendo muy bien, incluso hemos logrado ser multifacética y multitask o multitareas, pero recuerda no dejar tu salud en un segundo plano. Puede que no desayunar o no prestar atención a tu consumo de carbohidratos, proteínas y grasas a la hora de la comida no haya marcado una gran diferencia en tus 20, pero definitivamente son nuevos temas a tratar en los 30.
La comida típica de Chile es un reflejo de su identidad mestiza, ya que mezcla la tradición indígena y con el aporte de los sabores coloniales españoles. La gastronomía chilena también causa sensación gracias a su vasta geografía, de donde surgen los ingredientes más diversos y exquisitos de la nación. Si aún no sabes lo que te estás perdiendo, te invitamos a conocer los platillos más emblemáticos de Chile. Humitas Si bien las humitas no son exclusivamente de Chile, sí son consideradas uno de los platillos típicos chilenos más populares. Similares a los tamales mexicanos, las humitas están hechas con masa de maíz tierno, conocido como choclo, que se envuelven en hojas de mazorca y se cocinan al vapor. Porotos Los porotos son un guisado de Chile que se sirve caliente y tiene diversas variantes, pero los más tradicionales son, sin duda, los porotos con riendas. Se trata de un guiso preparado con frijoles, una mezcla de granos de elote, cebolla, zapallo, tomate y ajo. ¡Es un platillo ideal para el invierno! Cazuela Se cree que la cazuela es un platillo introducido por los españoles en Chile, el cual consta de una sopa de verduras con carne de pollo, ternera o cordero, acompañada con arroz. Algunos lo comparan con el sanchocho colombiano. Caldillo El caldillo, platillo que provocó la inspiración del mismísimo Pablo Neruda, es una receta tradicional chilena hecha a base de pescado congrio con cebollas, papas, zanahoria, limones y cilantro, entre otros. Si te gusta la comida del mar, no dudes en probarlo. Curanto de hoyo Lo que bien podría compararse con una barbacoa hidalguense, lo encontramos en este delicioso platillo tradicional de Chile conocido como curanto de hoyo. El curanto se prepara con piedras calientes dentro de un hoyo, en donde posteriormente se agregan en capas diferentes tipos de carnes, pescados, mariscos y papas que se cubren con grandes hojas de nalca y sellan la cocción con más piedras calientes. ¿No se te hizo agua la boca? Carbonada La carbonada chilena es una sopa tradicional que se cocina con papa, zapallo, carne molida, cebolla, zanahoria cortada en trozos y caldo con arroz. La carbonada surge de la región minera de Lota y es uno de los mejores platillos tradicionales de Chile.
Por lo general, lavar frutas y verduras con agua suele ser suficiente para eliminar la mayoría de los microbios y posibles patógenos que se encuentren en los productos frescos, pero a veces hay algunos que simplemente nos causan más desconfianza, como las fresas.Los productos frescos pueden albergar bacterias, hongos y otros microbios junto con trazas de productos químicos. Afortunadamente, hay pasos que puede tomar para ayudar a mejorar la seguridad de las frutas y vegetales.Por ejemplo, aunque parezca un paso sobrentendido, cuando manejemos frutas o en general nuestros alimentos frescos, debemos tener las manos limpias, así que primero debes lavar tus manos con agua y jabón.Otros puntos clave son limitar las cantidades que compras, pues la mayoría de los productos frescos sólo se puede almacenar de dos a cinco días, aunque frutas como las manzanas pueden durar mucho más en temperaturas adecuadas.Por otra parte, aunque lavar los productos antes de guardarlos puede parecer una idea práctica, hacerlo puede promover el crecimiento bacteriano y acelerar el deterioro, por lo que es más recomendable esperar y lavar las frutas hasta antes de usarlas. La forma correcta de lavar las frutas sin jabones ni químicosNingún método de lavado elimina por completo o mata todos los microbios que puedan estar presentes en las frutas, pero la ciencia ha demostrado que enjuagar minuciosamente los productos frescos bajo el chorro de agua es una forma eficaz de reducir el número de microorganismos. Además, lavar las frutas también ayuda a eliminar los residuos de pesticidas que puedan tener.Para lavar tus frutas sólo tienes que frotarlas bajo el chorro de agua, para eliminar la suciedad y los microorganismos de la superficie. También puedes sumergirlas en un recipiente limpio lleno de agua y tallarlas ahí, sin usar soluciones de jabón ni de cloro, pues algunas frutas son porosas y podrían absorber esos químicos, y cambiar su seguridad y sabor.Cómo lavar frutas con cáscaras o exteriores durosMuchas veces pensamos que este tipo de frutas, como melones, piñas o naranjas, no requieren ser lavadas, pero es recomendable hacerlo, pues cuando cortas estas frutas, podrías introducir los microbios de la superficie a la parte que te vas a comer, así que procura lavarlos bajo el chorro de agua antes de comenzar a pelarlos o cortarlos. Algunas instituciones de salud pública recomiendan además usar un cepillo limpio para frutas y verduras, con el fin de eliminar de manera más eficaz cualquier patógeno potencial de la piel o cáscara.Manzanas, pepinos y otras frutas firmes: lava bien frotando con tus manos bajo el chorro de agua o pela para eliminar ceras de preservación. Melones: las superficies rugosas y enredadas de algunos tipos de melón son un gran ambiente para microorganismos que se puede transferir a las superficies interiores cuando los cortas, así que para minimizar el riesgo de contaminación, cepille los melones y lávalos bajo el agua corriente antes de pelarlos o cortarlos en rodajas.Frutos rojos: las moras, las fresas o las zarzamoras son conocidas como frutos rojos o bayas, y son extremadamente frágiles, por lo que es importante ser extremadamente cuidadoso con ellas. La forma más fácil de lavar las fresas, moras y demás bayas es colocarlas en un colador y enjuagarlas con un chorro lento de agua corriente. No es recomendable remojarlas, porque los frutos rojos, como las fresas, actúan como una esponja y absorben mucha agua, lo cual afecta tanto su sabor como su textura. En el caso particular de las fresas, no debes quitar los tallos antes de lavarlas, ya que eso creará otra forma de que absorban agua.Melocotones, ciruelas y otros frutos suaves. Lávalos bajo el agua corriente y sécalos con papel o servitoallas.Si para tu paz mental necesitas algo que te haga sentir que estás desinfectando tus frutas, puedes probar con una mezcla de vinagre y agua, libre de químicos. Llena un recipiente grande con 8 tazas de agua, agrega 2 cucharadas de vinagre de manzana, y remoja ahí durante 15 minutos las frutas y verduras. Después de que haya transcurrido el tiempo, frota suavemente, cuela, seca y listo. Considera evitarlo con las frutas y verduras porosas, para que no cambien ni su sabor ni su textura.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD