Cocina a la antigua
Recomendaciones de Cocina

Cocina a la antigua

Por Kiwilimón - Septiembre 2013
Preparar los alimentos como se hacía antes de la llegada de la tecnología es mucho más saludable que hacerlo con aparatos electrónicos, y a veces, mucho más fácil y barato. Hoy en día estamos muy acostumbrados a usar el microondas para todo y esta podría no ser la mejor alternativa. Aunque este aparato calienta los alimentos relativamente rápido, la poca humedad con la que funciona y la radiación que se usa para calentar podrían ser dañinos. Lo que sí está comprobado es que los ingredientes calentados en microondas u hornos eléctrico pierden la mayoría de sus nutrientes pues en vez de retenerlos se evaporan. Hay otros alegatos médicos que denuncian a los microondas como contaminantes por lo que se promueve el uso de las ollas y sartenes para cocinar. Preparar alimentos rápidamente se relaciona también con cenas preparadas y alimentos congelados que tampoco llevan en ellos ninguna de las vitaminas o proteínas iniciales de los ingredientes. Al mismo tiempo, al cocinar de manera más lenta y concienzuda como en el caso de los guisos y sopas uno está guardando, mezclando y fortaleciendo los atributos de cada alimento. Hablando de sabor, todos conocemos ese gusto que tienen los platillos que se cocinan al natural, con brasas o en ollas y también conocemos el poco sabor y textura de los alimentos preparados instantáneamente. Se dice que el sabor de un alimento preparado a la antigua se ve reducido en un 60% cuando se calienta en un aparato electrónico como un microondas. Ahora, esto no es una afrenta contra todos los aparatos electrónicos pues hay varios que ayudan mucho en la cocina. Preparar tus alimentos con cortadores o moliendas eléctricas ahorra tiempo, pero ese tiempo ahorrado debería verse reflejado en guisos o preparaciones simples que no requieren de fuerza eléctrica para saber bien. Los ingredientes frescos están en su mejor momento cuando se trabajan a fuego lento o directamente en frío y es esto lo que se hace en los mejores restaurantes del mundo.  

Recetas de Cocina Antigua

Receta de Costillas de Cerdo Picantes

Ingredientes: - 1 cebolla picada - 2 dientes de ajo picados - 2 1/2 centimetros de jengibre fresco en rodajas - 1 guindilla sin semillas picada - 5 cucharadas de salsa de soya - jugo de limón - azúcar - aceite de cacahuate - 1 kilo de costilla de cerdo - sal al gusto - pimienta al gusto Encuentra los pasos para preparar estas costillas dando click aquí.  

Receta de Chuletas de Cordero

Ingredientes: - 12 chuletas de costillar de cordero - 5 cucharadas de aceite de oliva - 2 dientes de ajo picados/aplastados - 3 echallots - 2 cucharadas de paprika - 1 cucharada de menta picada - 5 cucharadas de sal - 2 cucharadas de sumac planta - pimienta - especia Da click aquí y descubre el procedimiento para preparar esta receta.  

Receta de Confit de Pato

Ingredientes: - 2 muslo de pato - 3 cucharadas de azúcar - 2 cucharadas de sal - 1 manojo de romero - 1 manojo de eneldo - 1 cucharada de aceite de oliva Para ver el procedimiento de preparación de esta receta da click aquí.  

"¿Estas dispuesta a dejar los aparatos eléctricos para que tenga mayor sabor tu comida?"

 
 
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
Si te gustan las arepas, tienes que conocer los mejores ingredientes para rellenar este platillo típico venezolano. Por eso te presentamos 7 formas que seguramente no vas a resistir con los mejores rellenos para arepas. Arepa de queso amarillo Sin duda un relleno sencillo pero delicioso es el de esta increíble arepa también conocida como “La Silfrina”, rellena con pollo, aguacate y abundante queso amarillo rallado. Arepa de carne mechada Gracias a la carne deshebrada que da la sensación de una cabellera suelta, en Venezuela conocen a esta deliciosa arepa con carne sazonada en jitomate como la arepa “pelúa”. Un relleno clásico y muy popular para arepas. Arepa con huevo Las arepas rellenas de huevo con cebolla, tomate y sal son una preparación muy tradicional y generalmente se consumen como desayuno completo. ¡No te pierdas este rico relleno! Arepa con plátano frito y frijoles Uno de los rellenos más extravagantes y exquisitos para las arepas venezolanas, es el de plátano frito, acompañado con frijoles y queso. Esta combinación ganadora se trata de un plato típico conocido como pabellón criollo que también lleva arroz blanco. Arepa rellena de carne En Venezuela existe una arepa conocida como “La Llanera”, la cual puede replicarse con tiritas de carne cortada finamente, jitomate en rodajas, aguacate y queso. ¡Está para chuparse los dedos! Arepa gringa ¿Habías pensado que puedes preparar una hamburguesa como arepa? A este rico platillo se le conoce como “arepa gringa”, ya que prácticamente se hace con los ingredientes de hamburguesa, pero dentro de una arepa. Arepa con camarones Para aquellos que disfrutan de comer mariscos, existe una arepa rellena de pulpo, calamar, ostras y camarones aderezada con vinagreta y verduras. ¿Se te antoja? Ahora que conoces un poco más de los rellenos típicos para arepas en Venezuela, cuéntanos cuál se te antoja más o si te han inspirado a probar tu propio relleno.
Cocinar con guía, ya sea por medio de un video o leyendo una receta, no sólo es una forma de asegurarte de que la comida quedará deliciosa, sino de relajarte un momento y concentrarte de lleno en lo que tus manos están haciendo, por eso mismo, tener las manos libres es importantísimo.Ya antes nos han presentado asistentes del hogar que con sólo pedirles que te busquen una receta, en menos de un minuto están ya recitándola para ti, sin embargo, la tecnología no para de innovar y mejorar, así que ahora no sólo podrías tener a ese asistente de voz, además tendrás una pantalla inteligente.Nest Hub, de Google, reúne todo lo que necesitas en un solo dispositivo, con el cual tienes al alcance de tu mano las herramientas de trabajo, de entretenimiento y personales de tu día a día. Con una pantalla compacta de 7 pulgadas, los comandos de voz seguirán siendo tus mejores amigos, pero ahora con la ayuda visual.Ya sea que lo requieras en la sala o en la cocina, con las funciones nuevas del Google Nest Hub podrás realizar todo tipo de actividades con tu familia, además controlar los dispositivos de tu hogar desde un solo lugar, o sincronizar Google Calendar, consultar Google Maps, o lo mejor, ¡ver nuestros videos de recetas en YouTube!Además, cuenta con una app, llamada Google Home, con la que podrás revisar que todo esté bien incluso cuando no estás en casa, pues con ella tienes la oportunidad de manejar más de 10 mil dispositivos domésticos inteligentes con los cuales es compatible.Sácale provecho a todo el tiempo que estamos pasando en casa y cocina con las manos completamente libres nuestras mejores recetas de panes, cheesecakes, pollo y comida mexicana que se te antoje con la ayuda de Google Nest Hub.
Explora los mejores tacos de dos de las dos capitales gastronómicas del país: Ciudad de México y Tijuana. Serán lugares que te querrán hacer regresar en cada oportunidad. Taquería Los Picudos, CDMXLa Ciudad de México es sinónimo de taco al pastor y suadero. Para Juan de Dios Garza: “Es difícil encontrar otro taco que represente tanto a la ciudad. Quizás los tacos de guisado en cada esquina. Pero dentro de la diversidad ofrecida en la jungla de concreto, los tacos al carbón merecen su lugar en el Olimpo. Un verdadero espectáculo con parrillas incandescentes alimentadas por carbón, operadas por ojos y manos ágiles. El arte de domar el fuego, cuándo poner y quitar la tortilla, la proteína o el queso. El delicioso olor a humo que lo envuelve todo. Los Picudos, en la colonia Del Valle, es una parada obligada dentro del tour taquero. Aquí se dedican a todo lo que tenga que ver con fuego y humo. Al entrar, a primera vista y en el mero centro: la parrilla, los taqueros y mucho humo. La nariz se saturará con un embriagante olor a carne besado por el fuego. Con asombro verás a los taqueros operar las parrillas que literalmente están descansando sobre las brasas. Uno se parte la cabeza para entender cómo no se les quema algo. Si buscas taqueros platicadores, este no es tu lugar. Los taqueros con mirada estoica practican su oficio con tanta seriedad como los japoneses con el yakitori. ¿Qué pedir? Todo. No es broma ni exageración. Tacos de bistec, cebollitas, volcanes, alambres y más, pero el taco de chuleta y costilla se quedaran impresos en tu cerebro y papilas gustativas. No es una taquería barata (el pago es en efectivo) pero no hay mejor sentimiento que pagar por algo que supera cada una de tus expectativas”. Dirección: Calle Moras 230 y Miguel Laurent, Colonia del Valle, CDMX. Foto: @mexicanfoodpornTacos El Sinaloense, Tijuana Tijuana makes me happy. Es una capital fronteriza cuya identidad se reinventa a diario. En Tijuana siempre hay fiesta en sus cantinas, festivales de música, arte y comida, buena cerveza y lo mejor: una propuesta gastronómica que te permitirá comer excelente los 365 días del año. Desde los lugares clásicos y obligados que son un referente en México y Estados Unidos, hasta los nuevos restaurantes que integran lo mejor de ambos lados de la frontera, en Tijuana tienes garantizado que comerás como un rey. Y si bien, los mariscos, la birria y las tortas de asadas del Wash son un clásico, mi joya de esquina son los Tacos El Sinaloense. Aquí encontrarás los mejores tacos de asada, adobada, tripa y cabeza del norte. Puedes pedirlos en tortilla de maíz o de harina; en vampiros o mulitas, con o sin queso. Cualquier opción te la servirán con una porción abundante de guacamole, cebollitas fritas y más de cinco salsas para acompañar tu antojo de la noche. Es el lugar perfecto para visitar después de la fiesta o simplemente cuando quieras disfrutar un buen taco. Dirección: Calle Alba Roja 12888, TijuanaRecomendación: Fer BalmacedaTacos La Especial, TijuanaUna taquería clásica y favorita de viajeros de todo el mundo son los Tacos La Especial. Arturo Herrera, parrillero tijuanense, nos cuenta que son los mejores tacos de vapor de carne con papa, de chicharrón rojo y de frijoles de Tijuana. “Estos tacos tienen 68 años de haberse instalado en una de las zonas más turísticas de la ciudad. Su principal distintivo son sus guarniciones como zanahoria encurtida y cebollas cambray frescas. Las salsas son una delicia. Para mí el rey es el taco de frijol, pues tiene una receta única en la ciudad. En los años setentas, se acostumbraba ir después de los eventos de la fiesta brava, ¡una faena al paladar!”. Dirección: Avenida Revolución 718, entre la 3a y la 4a, Zona Centro, Tijuana. Horarios: 9 am a 11 pm
En Perú me enamoré dos veces. La primera fue con las montañas, en el camino de seis meses que tracé de Cusco a Chiclayo. La segunda, más reciente, en una visita de diez días a Lima y Nazca. El motivo era casi contrario: en esta ocasión quería comerme la capital a mordidas. A la par extrañaba el acento, los huaynos, la cerveza Cusqueña, los chifles de la calle; en fin, extrañaba mi Perú. Pasadas las primeras veinticuatro horas de mi llegada no había duda: la cocina peruana me había reconquistado. En ese entonces su gastronomía ya había explotado como bomba ante la crítica mundial: por todos lados era reconocida como una de las más complejas y, claro, como una de las mejores. Después de recorrer prácticamente todo el país entre mi primera y segunda visita, lo que más añoro de la cocina peruana son los sabores del humo de la serranía. La pachamanca (manjar de carnes y verduras cocinadas bajo la tierra) me sabe a los Andes cuando sus picos inasequibles eran la cobija de mis noches. Lo relaciono con el recuerdo de las edificaciones monumentales incas, con su energía mística y abrumadora. Ahí, a más de 2400 m de altura, la cultura podía disfrutarse en un potaje denso donde no faltaba la papa, el ají, el huacatay. Jamás me he comido una palta (aguacate) más grande o una piña más dulce que las que probé allá en las alturas.Pero las regiones en Perú dividen los hallazgos. La accidentada geografía, los asentamientos y las migraciones terminaron por agrupar sus preparaciones: las hay marinas, las hay fusión –chifa y nikkei– andinas, criollas, africanas, amazónicas... Rico por donde se le vea. La más laureada quizá sea la cocina marina:es una ceremonia rendida al inmejorable producto de las corrientes frías de Humboldt en el Pacífico y adicionada casi siempre con toques orientales. Como en todos los países lo esencial se concentra en la capital. Hay que esquivar puestos y personas en las banquetas para llegar al ceviche o la leche de tigre más fresca en el Mercado no. 1 de Surquillo. Para un buen comilón de cocina china se toma camino al centro y se llega a San Joy Lao –imperdible el arroz chaufa de charqui y chanchito–. En barrios como Miraflores y San Isidro están las joyas intelectualizadas de los grandes chefs locales como Virgilio Martínez de Central, Pía León de Kjolle o mi gran favorito, Mitsuharu Tsumura de Maido, que lleva a la cumbre los sabores nikkei (mitad peruanos, mitad japoneses). Imposible dejar de mencionar a Astrid y Gastón de Gastón Acurio, el gran caudillo de la gastronomía peruana por el mundo; los sitios relativamente nuevos como Osso o los de siempre como Fiesta.Atrás nunca se quedan los guisos de las picanterías, los picarones que se consiguen en las tiendas cuando es temporada, y los anticuchos de las esquinas que lo encuentran a uno cuando lleva puesta la madrugada. Su olor a carne especiada hecha al carbón llama lo mismo que un anuncio gigante de neones. En las picanterías convergen los saberes de la cocina popular. Me da nostalgia pensar en sus chicharrones, sus chupes (caldos)– y sus patitas de chancho. En estos pequeños locales generalmente resguardados por una matriarca se recoge el génesis de la gran gastronomía peruana y las técnicas transmitidas por generaciones. Son de tanto valor las picanterías que varios distritos las han declarado Patrimonio Cultural de la Nación. La cocina peruana no se salva de lo exótico, lo intrincado. ¿Alguna vez han probado carne de llama, alpaca o cuy? En algunas zonas de Perú son un manjar. Y es que la textura de la alpaca es inigualable, se deshace a penas se le hinca el tenedor. Para mí era todo lo que pedía –y uno o dos pisco sours– tan pronto volvía al Cusco cada viernes, después de una semana internada en las montañas. A la cuenta faltan mil guisos, decenas de bebidas, postres que hacen suspirar y las preparaciones de regiones como Chiclayo o Arequipa. Trataré de hablar de todo en otras cartas editoriales. Tal vez con palabras pueda expresar todo el amor que siento por esta cultura y su comida. Mientras tanto, les comparto con todo cariño y respeto, una receta originaria de la ciudad de Huancayo y un imperdible de los restaurantes de Lima: la papa a la huancaína. La preparación original lleva obviamente ají amarillo, aunque aquí la hicimos con pimiento amarillo para que las cocineras de casa pudieran encontrarlo fácilmente. ¿Les digo algo? ¡Quedó buenaza!
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD