Cómo planear tus desayunos diarios
Cocina Fácil

Cómo planear tus desayunos diarios

Por Kiwilimón - November 2018
Si parte de tu rutina diaria es correr todas las mañanas y comer media barrita de cereal mientras llegas al trabajo, es momento de hacer un cambio. Responde estas fáciles preguntas para descubrir cómo puedes planear tus desayunos diarios:
  1. ¿Qué te gusta desayunar?

Esto es lo primero que debes tomar en cuenta. Hay personas que prefieren empezar el día con algo dulce, como una french toast, mientras que a otras les gustan los desayunos salados e incluso picantes, como los tradicionales chilaquiles en salsa verde. Ten claro cuáles son tus gustos para que puedas buscar opciones acordes.
  1. ¿Cuánto tiempo tienes?

¿Eres de las personas que se levanta a las 5 de la mañana para tener tiempo de arreglarse con calma, o tienes que poner 5 alarmas para poder levantarte? Esto es importante para saber de cuánto tiempo dispones para preparar y comer tu desayuno.
  1. ¿Prefieres las mañanas o las tardes?

Esto no tiene tanto que ver con lo que puedes desayunar, sino con el momento ideal para prepararlo. Las personas que se levantan llenas de energía pueden tomarse unos minutos para hacer su desayuno, mientras que las personas que suelen desvelarse pueden adelantar la preparación de la comida una noche antes.
  1. ¿Qué tanto apetito tienes por las mañanas?

¿Te levantas con hambre o sueles tener el estómago cerrado? Considera esto para que el desayuno que elijas sea el más adecuado para ti. Una vez que sepas bien cuáles son tus preferencias te será más fácil planear tus desayunos. Aquí te compartimos algunas ideas para cada tipo de gusto: Para las personas que se levantan sin hambre   Para las personas que siempre están corriendo   Para las personas que les gusta arrancar el día con algo dulce   Para las personas que prefieren platillos picantes   Para las personas que se levantan con mucha hambre
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Terminaron las dietas donde las grasas estaban prohibidas. Para que tu cuerpo funcione correctamente, es necesario incluir grasas saludables en las comidas. Sin embargo, hay que entender que no todas las grasas son iguales. Sigue leyendo para que sepas qué grasas saludables necesitas incluir en tu dieta. La coagulación sanguínea, el buen funcionamiento del sistema nervioso y la construcción de membranas celulares, son sólo algunos ejemplos de los procesos en los que intervienen las grasas dentro de cada cuerpo. Las grasas están divididas en dos bloques, que pueden ser saturadas o insaturadas, dependiendo de su composición química. Dentro de esta clasificación, hay que poner especial atención en las grasas monoinsaturadas. Estas son grasas que se encuentran en frutas, verduras, granos, frutos secos, semillas y pescado. Las grasas saludables son líquidas a temperatura ambiente, aunque hay algunas excepciones. Puedes obtenerlas de deliciosas comidas como los Aguacates de México. Seguramente te preguntarás, ¿por qué es necesario comerlas? Estas sustancias ayudan a absorber las vitaminas A, D, K y E, lo cual se traduce en tener una mejor nutrición. Esto significa que al comer Aguacates de México tu cuerpo aprovechará más los beneficios de los otros alimentos, ya que las grasas buenas del aguacate te permitirán absorber mejor sus nutrientes. Lo fascinante del aguacate es que es prácticamente la única fruta que contiene grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas. Más del 75% de sus grasas son consideradas buenas, por lo que su consumo regular puede impactar positivamente el estado de salud de quien lo come. Su alto contenido en grasas buenas y bajos niveles de grasas saturadas, además de la ausencia de colesterol y sodio, hacen del aguacate una fruta ideal para cuidar la salud del corazón. Por otro lado, las grasas saturadas pueden considerarse grasas neutras y son sólidas a temperatura ambiente. Una dieta alta en este tipo de grasa puede aumentar los niveles de colesterol e incluso, en algunos casos, se ha relacionado con enfermedades del corazón. Los nutriólogos sugieren limitar la ingesta de grasas saturadas a no más de 10% de su ingesta calórica total diaria. Finalmente, las menos recomendadas son las grasas trans, también conocidas como grasas hidrogenadas. Estas grasas están relacionadas con enfermedades cardiovasculares y otros padecimientos. Lo mejor es que las evites o reduzcas al mínimo su consumo. Independientemente de los tipos de grasas que consumas o hayas consumido, es importante concentrarse en incluir grasas monoinsaturadas en tu dieta, como las que se encuentran en los Aguacates de México. Más del 75% de las grasas en los aguacates son grasas insaturadas, así que son un buen sustituto para alimentos altos en grasas saturadas. Estas grasas buenas pueden ayudar en la reducción de la presión arterial e incluso el colesterol.
A veces, las sopas pueden quedar un poco más ligeras de lo que nos gusta. Pero aquí tenemos la solución. Después de todo, no hay como una sopa espesita para satisfacer el apetito y llenar el corazón.Déjala hervirMuchas veces, lo único que hace falta para que tu sopa tenga más consistencia es un poco de paciencia. Déjala hervir y así se evaporará el exceso de líquido. Muévela de vez en cuando para cuidar que no se pegue, checa que no se concentre demasiado y que no se pase de sal.Un poco de puréSi la sopa tiene como base caldo con verduras picadas, como la sopa minestrone, añade puré de jitomate, o licúa un poco de las mismas verduras con el mismo caldo.Te recomendamos esat rica Sopa de Pasta con VerdurasOtro gran espesante es el arroz cocido, que puedes licuar con una tercera parte de la sopa; de igual manera sirve el puré de papas o las hojuelas de puré de papa. El arroz cocido licuado con un poco del líquido es una buena forma de espesar sopas de mariscos o de verduras como coliflor o brócoli. No añade sabores adicionales, deja una textura y brillo muy diferentes y si no te gusta añadir lácteos, es una buena solución.Si se trata de sopa de tortilla, licúa algunas tortillas con tu base de jitomate para que tenga más cuerpo, también le añadirás sabor.Crema o yogurUn poquito de crema o yogur estilo griego sin endulzar no sólo aportará textura, sino que dará un sabor delicioso. Prueba primero la marca de crema que usas, hay algunas que al hervirlas, en lugar de espesar, diluyen. Si es una sopa de lentejas con curry o sopa de pollo o mariscos con sabores orientales, la crema o leche de coco es una gran opción.Harina o féculasUna solución muy rápida es un poco de maicena o fécula de maíz. Recuerda combinarla con agua fría en un recipiente pequeño e incorporarla después a la sopa. Déjala hervir varios minutos antes de agregar más. Se espesa muy rápido.Prueba con esta Sopa de Pasta con PolloDe la misma manera, puedes agregar harina disuelta con agua, pero ésta necesita hervir más tiempo para que no tenga sabor a crudo, al menos diez minutos. Una manera de evitarlo es cocinar la harina con la misma cantidad de mantequilla en un sartén pequeño hasta que esté pálida y huela como a galleta horneada. Esto se llama un roux. Incorpora el roux usando un batidor de globo, así te asegurarás de que no se formen grumos. Déjalo hervir unos cinco minutos para asegurarte de que esté cocido a fondo.Si es una sopa rústica, especialmente a base de jitomate, puedes agregar también un poco de pan molido.Y si no tienes mucho tiempo, los croutones siempre absorberán el exceso de líquido y a todo mundo le gustan. Prueba tostarlos con aceite y hierbas de olor para agregar otra capa de sabor.
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