Consejos para cocinar camarones
Cocina Fácil

Consejos para cocinar camarones

Por Kiwilimón - Julio 2011
  El camarón es un pescado muy versátil que puede ser a la parrilla, al vapor, al horno, hervidos, cocidos y fritos. Éstos son algunos otros hechos para saber cuando el camarón de cocina: En general, se considera un tamaño de la porción que sirve 1/3 libra de camarones por persona. Añadir un poco de té verde a la caza furtiva o líquido hirviendo para obtener un sabor delicioso. No importa cómo se cocina, el camarón es una excelente fuente de proteína. También es baja en carbohidratos, baja en grasa y alimentos bajos en calorías. Es una fuente de Omega-3 ácidos grasos, también. Camarón también contiene altos niveles de vitamina B12, zinc, yodo, fósforo, potasio, selenio y hierro y tienen menor cantidad de calcio, magnesio y sodio. Muchas de estas vitaminas son esenciales para la piel, huesos y dientes. El camarón puede ser verde, rosa, marrón, azul, blanco o amarillo en el color antes de cocinar, y gire a la rosa con la carne blanca después de la cocción. Los tipos más populares son: marrón, rosa y blanco. La mayoría de ellos son capturados en el Océano Atlántico. El camarón de agua fría es el preferido para cocinar, ya que la carne se destaca por ser más suculentos y de mejor calidad que los camarones de aguas cálidas. (Camarones del Atlántico? Como se venden en Red Lobster? Es el camarón de agua fría). El camarón es generalmente clasificado según el tamaño y el recuento, es decir, el número promedio de camarón para hacer una libra de peso. Cuanto mayor sea el número, menor es el camarón. Camarones por libra:
  • 10 camarones o menos = colosal
  • 11 a 15 = Jumbo
  • 16 a 20 = Extra-Large
  • 21 a 30 = Grande
  • 31 a 35 = Medio
  • 36 a 45 = Small
  • Acerca de 100 = miniatura
Recetas recomendadas con camarón:

Brochetas de Camaron y Pimientos

Camaron Korma

Tempura de Camaron

     
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El uso horario y las coordenadas geográficas pueden cambiar y, sin embargo, las mañanas del mundo entero huelen a café: a los procedentes de Etiopía, de Guatemala, de Colombia, de Brasil o de México; tierras cuyos componentes, alturas y temperaturas caen como anillo al dedo al cultivo del oro verde. Pero claro, no todos los cafés son ese placer a veces frutal, a veces terroso, que despierta a los sentidos lo mismo que al cuerpo. Si la taza está hecha en México, hay de dos: que sea soluble –el país es uno de los mayores consumidores de los llamados “instantáneos”– o que sea de grano –café procedente del comercio justo y de los microclimas que en su mayoría ofrecen una calidad inmejorable–. Lo primero que hay que saber es que la mejor taza de café mexicano no es soluble, sino de grano. ¿De qué estado en particular procede? Aquí, la respuesta se pone interesante. La tradición cafetalera nacional se importó en Veracruz a penas se descubrió que el café tenía propiedades estimulantes para el cuerpo. Desde el siglo XVIII las fincas cafetaleras proliferaron por las montañas y laderas de ese estado, de Oaxaca, de Chiapas, de Puebla, de Nayarit y de diez entidades productoras. De ahí que el mejor café de México provenga de varios orígenes y no sólo de uno. Lo importante es conocer lo que ofrece cada geografía y el “saber hacer” de cada productor (este término se emplea para hablar de las técnicas, el conocimiento y la experiencia alrededor de la producción de algo tan complejo como el café). Jesús Salazar, el Cafeólogo –doctor y filósofo que ha puesto al café de Chiapas en el ojo mundial– me cuenta que gran parte de los 500 mil caficultores nacionales pertenecen a etnias indígenas. Para él, este es un valor adicional que el café mexicano ofrece versus la competencia. ¡Conocimientos y cultura en cada taza! En Chiapas, uno de los orígenes del mejor café de México, se cultivan variedades clásicas como bourbón, typica, caturra e incluso marago en tierras de policultivos. ¿Y dónde creen que terminan los aromas y sabores de esos otros productos que crecen en la tierra? Acertaron. Todo eso le confiere características únicas al cafecito de la mañana. Tenejapa, Jaltenango, Monte Cristo son algunos de los poblados chiapanecos donde se produce café de gran calidad. Sin embargo, para el Cafeólogo no hay un área única que deba llevarse el título de La Mejor. Para él, en cada taza caben las montañas, la flora y la fauna, la gastronomía, la historia y cultura. Él dice que lo intangible le da un “valor agregado” a la taza de café perfecta.Otro estado en el que se produce el mejor café de México es Veracruz. En su territorio existe una combinación exitosa de suelos, humedad, sol y sombra que son el escenario perfecto para que las cerezas del café crezcan a sus anchas. No por nada el mayor número de medallas del concurso Taza de Excelencia México se ha quedado en la entidad. Poblaciones como Zongolica, Coatepec y Huatusco están bajo la mirada de los principales concursos de café mundiales, pues están haciendo las cosas bien desde el campo. Existen proyectos como el de Rodrigo Quirós y Carlos Juárez, de Ímpetus Café, que luchan diariamente para que, además de una buena producción, el café pase por un proceso de tostado de calidad y que su preparación en la barra sea la óptima. Si me preguntan a mí, las tazas más impresionantes que he probado en México proceden de la zona de Huatusco en Veracruz. La probé en Ímpetus Café en el puerto, junto a unas galletas recién horneadas. En la ciudad de México, Chiquitito Café tuesta e infusiona granos de Boca del Monte, en Veracruz, y de Pluma Hidalgo, en Oaxaca. Su café es excepcional. En Cucurucho, otro de mis favoritos personales, existe un café de pequeños productores llamado La Resistencia y que procede de Nayarit: una locura de notas cítricas. Sólo hay una forma de elegir el mejor café: experimentando con los granos que se tengan a la mano. Hazlo en café americano, moliendo los granos al momento, o como te guste. Sí, en pastel también se vale. ¿De dónde viene tu café favorito?
Tener antojos parece incluso aún más terrible mientras estamos en casa, por lo que no sucumbir ante ellos a veces parece una tarea muy difícil.Incluso si has intentado mantener una rutina semanal con ejercicios incluidos, la naturaleza misma de quedarse en casa significa que es probable que te muevas mucho menos de lo que estás acostumbrado. Si a todo esto le añades el miedo constante de un virus, la nueva normalidad está llenad de ansiedad.Así que los antojos son inevitables en este ambiente de ansiedad e incertidumbre, lo malo es que no se nos antoja un gran plato de lechuga, sino esos alimentos que no tienen mucho aporte nutricional para nosotros.Para ayudarte a frenar esto un poco, te ayudamos a entender por qué sólo quieres comer comida chatarra y, lo mejor, alternativas mejores para suplir esos antojos.El estrés crónico sí puede alterar tus preferencias alimentarias, por lo que es normal experimentar antojos de comida azucarada o alta en carbohidratos, es decir, mientras estás ansioso y estresado, es más probable que agarres una bolsa de papas o tres galletas en lugar de una bolsa de zanahorias o de apios.Además, los niveles más altos de estrés también alteran las dos hormonas principales del hambre: leptina y grelina. Esto provoca que tengas antojos con mayor frecuencia, incluso si no tienes hambre física realmente.La otra razón por la que tienes estos antojos feroces es porque la comida chatarra es una forma rápida de liberar dopamina, sí, la hormona de la felicidad que provoca una respuesta de bienestar. Y una más, también puedes tener ganas de comer sólo porque estás aburrido y esta es una forma de entretenerte.No hay una estrategia precisa para evadir estos antojos, pero sí puedes seguir ciertas pautas para mantenerlos equilibrados, por ejemplo, no trabajes cerca de la cocina, mantén tus comidas balanceadas cada cuatro horas, haz una pausa antes de comer y reflexiona sobre si realmente tienes hambre o si sólo es estrés y, finalmente, sé realista: no vas a dejar de querer consolarte con la comida, siempre puedes comerte esas alitas, si recuerdas que comerlas diario no es lo mejor.4 alternativas sanas para cuando tienes antojos en casaLa versatilidad de la comida puede ser la solución para tener alternativas que sepan como ese antojo, pero tengan un aporte nutricional más alto.Por ejemplo, la coliflor puede ser un gran aliado para esto, pues hay mil platillos en los que puedes usarla.1. Alitas de coliflorUna original forma de caer en el antojo de alitas es hacerlas de coliflor, con la misma salsa que las condimenta, pero sin comer una pieza de pollo frita.2. Tacos al pastor sin carneComer tacos es una de las cosas que más disfrutamos, pero también puedes obtener una versión más ligera si usas soya o, sorpresa, también coliflor en lugar de carne de cerdo.3. Vegetales horneados con sabor a papas fritasLa papas son bajas en vitaminas, pero las zanahorias son un vegetal que tiene más de la mitad de los carbohidratos y está lleno de vitaminas A y C; al cortarlas en tiras finas, sazonarlas generosamente y hornearlas hasta que estén crujientes, obtienes la misma textura satisfactoria que las papas fritas pero sin ninguno de los efectos secundarios de engorde.4. Mac & cheese sin pastaLos macarrones con queso clásicos son una bomba de grasa y carbohidratos sin proteínas, pero una vez más, puedes reducir los carbohidratos al reemplazar la pasta estándar con coliflor o una variedad de garbanzos, que contiene un tercio de los carbohidratos de los macarrones de codo regulares.
La gastronomía uruguaya es una diversa mezcla de sabores, colores y texturas, y, aunque está fuertemente influenciada por España e Italia debido a la alta migración de los europeos al país latino durante el siglo XIX, existe también una gran similitud con la comida mexicana, como te lo mostramos a continuación con estos 5 platillos de Uruguay que bien podrían pasar por antojitos mexas. Chivito El chivito uruguayo, contrario a lo que se podría pensar por su nombre, se trata de un pan relleno de carne de res con muchos ingredientes, usualmente incluyendo un huevo frito, lechuga, tomate, jamón, mozzarella, tocino, aceitunas, pimiento morrón y mayonesa. ¿Tú también crees que su sabor es equiparable con una rica torta esquinera de jamón con milanesa? Asado Al igual que en Uruguay, el asado lo podemos encontrar también sus versiones argentinas y brasileñas, pero en México sería lo equivalente a la carnita asada. Así como en el asado uruguayo se cocina con distintos tipos de carne como res, ternera, pollo y una gran variedad de salchichas y chorizos a la parrilla o a la leña, en México la carnita asada se prepara en un asador y se utilizan distintos cortes como la arrachera, el rib eye y el bistec, por supuesto acompañados de sus cebollitas, nopalitos y tortillas. Farinata La farinata es una especie de tortilla hecha con harina de garbanzos a la que se le agrega aceite de oliva, pimienta y sal al gusto y se acompaña con parmesano, orégano o tomillo. Es una preparación muy sencilla, casi parecida a la memela oaxaqueña, hecha con harina de maíz y sal, a la que se le pone un poco de salsa. ¿Estás de acuerdo o la relaciones con algún otro antojito mexicano? Empanadas criollas Las empanadas criollas de Uruguay están hechas con harina de trigo y se rellenan de carne molida, pimentón dulce, huevo cocido picado, ajo, chile, sal y pimienta; generalmente se acompañan de una buena copa de vino. La versión mexicana de estas empanadas sería, sin duda alguna, los pastes de papa con carne molida y chile, que puedes acompañar de un vaso de pulque, bebida fermentada que se obtiene de la penca de maguey. Chajá El chajá, un postre típico uruguayo, es un pastel pequeño, cuadrado y esponjoso hecho con pastelería, merengue y duraznos; también se le puede añadir chocolate o dulce de leche y su aspecto es muy parecido al de una capirotada por la consistencia de su pan. De todas estas opciones, ¿con cuál te quedas? ¿Con los platillos de Uruguay o sus versiones de comida mexicana?
Cuando te comes un mango con chile o tomas un vaso de agua de mango, ¿te has preguntado qué es lo que lo hace tan delicioso? Pues resulta que hay una gran variedad de mangos que se utilizan para diferentes platillos; dependiendo de qué tipo de mango se trate, existe un uso específico para explotar mejor su sabor. ¡Conoce los mangos más consumidos en México y para qué puedes usarlos! El mango es una fruta tropical que proviene de Asia, pero llegó para quedarse en México a través de la conquista española. Desde entonces, además de convertirse en parte importante de la gastronomía mexicana, también se volvió en una de las frutas favoritas de las personas, ¿tú qué tipo de mango prefieres? Mango manila Existen más de mil especies de mangos en el mundo y sin duda el mango manila es uno de los favoritos. Esto se debe principalmente a su sabor dulce y poca fibra en pulpa, que además es tierna y suave. El mango manila es ideal para preparar postres, hacer agua y si lo compras verde, su sabor acidito puede servirte para los ceviches de pescado. Mango Kent Si buscas un mango de pulpa suave y poca fibra, el mango kent es el ideal. Este mango lleno de sabor y jugo, es el ingrediente perfecto para preparar ensaladas o comer con yoghurt y granola. Su forma es más redonda que los primeros y su cáscara puede variar entre el verde oscuro y tintes de rojo intenso.Mango ataúlfo El mango ataúlfo es de los mangos más suaves y cremosos que las personas disfrutan de comer en rebanadas. Su forma es pequeña y ovalada pero un tanto puntiaguda y a diferencia del manila, éste si tiene consistencia fibrosa. Este tipo de mangos son los que usualmente venden con chile y limón en las esquinas.  Mango Tommy Atkins En este mango predomina el color rojo oscuro sobre su cáscara, pero su sabor no es tan dule ni intenso; tiene bastante fibra y esto provoca que su pulpa sea más tenue. El mango Tommy Atkins soporta más la manipulación y tiene alta resistencia a los golpes, por ello que tenga una vida más larga que el resto de los mangos en la tiendita. Este mango es ideal para preparar adobos o salsas para pescado, pollo y carnes. Mango Champagne El mango champagne suele confundirse con el mango manila porque su forma y color son muy parecidos, sólo que éste tiene la piel más gruesa y sabor no es tan dulce, por lo que es perfecto para platillos salados y conservas, siempre y cuando esté bien maduro. ¿Habías probado todos estos tipos de mangos? ¿Cuál es tu favorito y para qué lo utilizas comúnmente?
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