Consejos para cocinar camarones
Cocina Fácil

Consejos para cocinar camarones

Por Kiwilimón - July 2011
  El camarón es un pescado muy versátil que puede ser a la parrilla, al vapor, al horno, hervidos, cocidos y fritos. Éstos son algunos otros hechos para saber cuando el camarón de cocina: En general, se considera un tamaño de la porción que sirve 1/3 libra de camarones por persona. Añadir un poco de té verde a la caza furtiva o líquido hirviendo para obtener un sabor delicioso. No importa cómo se cocina, el camarón es una excelente fuente de proteína. También es baja en carbohidratos, baja en grasa y alimentos bajos en calorías. Es una fuente de Omega-3 ácidos grasos, también. Camarón también contiene altos niveles de vitamina B12, zinc, yodo, fósforo, potasio, selenio y hierro y tienen menor cantidad de calcio, magnesio y sodio. Muchas de estas vitaminas son esenciales para la piel, huesos y dientes. El camarón puede ser verde, rosa, marrón, azul, blanco o amarillo en el color antes de cocinar, y gire a la rosa con la carne blanca después de la cocción. Los tipos más populares son: marrón, rosa y blanco. La mayoría de ellos son capturados en el Océano Atlántico. El camarón de agua fría es el preferido para cocinar, ya que la carne se destaca por ser más suculentos y de mejor calidad que los camarones de aguas cálidas. (Camarones del Atlántico? Como se venden en Red Lobster? Es el camarón de agua fría). El camarón es generalmente clasificado según el tamaño y el recuento, es decir, el número promedio de camarón para hacer una libra de peso. Cuanto mayor sea el número, menor es el camarón. Camarones por libra:
  • 10 camarones o menos = colosal
  • 11 a 15 = Jumbo
  • 16 a 20 = Extra-Large
  • 21 a 30 = Grande
  • 31 a 35 = Medio
  • 36 a 45 = Small
  • Acerca de 100 = miniatura
Recetas recomendadas con camarón:

Brochetas de Camaron y Pimientos

Camaron Korma

Tempura de Camaron

     
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Cuando empieza a bajar la temperatura y ni el suéter más grueso logra quitarte el frío, solo hay una manera de solucionarlo: sopas cremosas. Disfruta cualquiera de estas ricas recetas y mantén el frío a raya durante todo el invierno. Crema de brócoli Aprovecha el caldo del pollo que hayas cocinado para preparar una rica crema de brócoli. Sírvela calientita y acompáñala con crotones, una cucharada de crema ácida, un poco de cebolla caramelizada o pedacitos de tortilla tostada.   Crema de espárragos sin lácteos Te aseguramos que esta receta te sorprenderá. A pesar de no llevar ni un gramo de leche o crema, el resultado es una sopa con una consistencia súper cremosita y con un sabor delicioso. Si en tu casa hay alguien intolerante a la lactosa, tienes que prepararle esta crema.   Crema de elote Sin duda, esta es la receta ideal para los días más fríos del invierno. Si estás pensando en organizar una reunión en tu casa, puedes preparar con anticipación esta crema de elote y solo recalentarla antes de servirla.   Crema 3 quesos ¿Eres súper fan del queso? Entonces esta receta es para ti. Para usarla tienes dos opciones: seguir las sugerencias de la receta (servirla dentro de un pan campesino, como tipo fondue) o utilizarla en platillos hechos a base de pasta. De cualquiera manera te fascinará.   Crema de nuez Si ya estás pensando en el menú para las cenas navideñas o de Fin de Año, aquí tienes una excelente opción. Además de tener un sabor muy sofisticado, la preparación de esta crema no te tomará más de media hora. Y para emplatarla solo necesitas trocitos de nuez.   Crema de queso y zanahoria El delicioso sabor cremoso de esta receta te hará olvidar el frío este invierno. Un tip: para que tu crema aporte aún más nutrientes no peles las zanahorias, ya que mucha de su fibra se encuentra en la piel. Esto no afectará la consistencia. ¿Te quedaste con ganas de más recetas de cremas? Visita nuestro sitio web para descubrir más ideas de sopas cremosas para el frío.
Es conveniente, es accesible y, en muchas ocasiones, suele ser una opción más económica. Sin embargo, la comida rápida no es precisamente el tipo de alimentación más recomendable. Aparte de la gran cantidad de calorías que aporta, la producción de este tipo de alimentos involucra una serie de químicos que pueden ser nocivos para la salud. Conoce lo que hay detrás de la comida rápida. Verduras con químicos Existen ciertos alimentos que no se conservan en buen estado por mucho tiempo, como por ejemplo la lechuga. Para evitar pérdidas los restaurantes suelen añadir a las hojas de lechuga glicol de propileno, un químico que también se usa en la fabricación de anticongelantes para automóviles. Huevo falso Para reducir los costos de producción muchos restaurantes de comida rápida sustituyen los huevos por una mezcla que, si bien incluye huevo, tiene otras cosas que no se encuentran naturalmente en esta comida. Algunos de los componentes de esta mezcla son glicerina, dimetilpolisiloxano y silicato de calcio. Pan elástico Aunque en muchos países ya está prohibido su uso, aún algunas cadenas de fast food emplean azodicarbonamida para la producción de sus alimentos. Este compuesto químico es utilizado para mejorar la harina, pero también puedes encontrarlo en plásticos espumados. Carne que no es carne Los nuggets son uniformes por una sola razón. Resulta que la carne que usan para elaborarlos es realmente una mezcla de huesos y restos de pollo procesados. Para preparar los nuggets moldean esta masa, la empanizan y después la fríen. En cuanto a la carne de res el caso no es muy diferente. La apariencia de los trozos de carne no tiene mucho que ver con lo que estamos acostumbrados a ver en nuestra cocina. Fruta no tan fresca Aunque no es tan común, algunas cadenas de comida rápida han comenzado a incluir en sus menús fruta. Curiosamente, estas rebanadas de manzana parecen no oxidarse porque siempre lucen frescas, como recién cortadas. Para lograr este efecto la manzana es tratada con ascorbato de calcio o ácido cítrico. Si bien estas dos sustancias son seguras, debes recordar que el aspecto de la comida no es natural. Cuida tu salud y la de los tuyos preparando la comida en casa. Con estas recetas podrás disfrutar de platillos típicos de la comida rápida con ingredientes frescos y naturales: Pan para hamburguesa Ensalada César con queso Malteada de fresa Costillas BBQ en exquisita salsa casera   Fuentes: Huffingtonpost.com.mx Lifehack.org Medicocontesta.com Fruitsandveggiesmorematters.org
Como dice el famoso proverbio francés: “la salsa vale más que el pescado”. En otras palabras, una buena salsa puede levantar hasta el más sencillo de los platillos. Conoce las salsas básicas que debes aprender a preparar para lucirte todos los días en la cocina.   Mayonesa casera Por supuesto que no podía faltar en esta lista la mayonesa. Ya sea que la uses para preparar un sencillo sándwich casero o una exquisita ensalada rusa, la mayonesa es siempre un ingrediente esencial. Como algunas recetas llevan ostiones y tienen un sabor fuerte, puedes cambiarlos por hierbas aromáticas. Lo mejor es que puedes hacerla de forma tradicional, batiendo con el globo o más rápido, usando tu licuadora. Salsa pomodoro Este es un gran ejemplo de cómo una salsa puede mejorar cualquier preparación. Úsala en pastas, carnes o pollo; combina con todo. Es una salsa a base de jitomate, ajo, cebolla y algunos ingredientes extra que dan mucho sabor. Aunque originalmente para prepararla debes picar los alimentos, te sugerimos usar la licuadora para ahorrar tiempo al cocinar. Salsa de tamarindo casera Cuando ya no tienes más ideas o solo te queda un filete de carne en el refrigerador, esta salsa de tamarindo puede sacarte del apuro. Recuerda que puedes refrigerarla y recalentarla, o simplemente, servirla fría. Salsa ranchera roja Claro que una salsa picante es básica, sobre todo en la cocina mexicana. Y qué mejor opción que una deliciosa salsa ranchera roja. Para darle ese toque especial a tus platillos solo necesitas 6 ingredientes, tu licuadora y menos de 15 minutos. Aderezo ranch Este aderezo lo puedes usar para acompañar una enorme cantidad de platillos, como alitas, costillitas BBQ o ensaladas. O sea que no puede faltar en tu cocina. Dependiendo del tipo de consistencia que prefieras, puedes picar los ingredientes a mano, o mejor, licuarlos todo para que quede una mezcla más homogénea. Mantequilla de maní casera Aunque no es precisamente una salsa, la mantequilla de maní puede servirte para preparar gran variedad de platillos de la cocina oriental y también para dar el sabor de cacahuate a muchos postres. Sigue esta receta para tener en tu cocina una mantequilla de cacahuate libre de conservadores y otros químicos.   Ahora que ya sabes que lo único que necesitas para preparar platillos espectaculares es una buena salsa, usa estas recetas y deja volar tu imaginación. Cuéntanos, ¿con qué ingredientes te gustaría combinar estas salsas?
Las galletas de jengibre están tan relacionadas con estas fechas que saborear uno de estos bizcochos es como darle una mordida a la Navidad.  Su sabor inconfundible, especial textura y decoración característica hacen que las galletas de jengibre sean un elemento imprescindible en todas las casas durante la época navideña. Pero no siempre ha sido así. Conoce el origen de las galletas de jengibre. Para empezar, hay que saber de dónde viene el jengibre. Esta raíz es originaria de China y llegó a Europa a través de la ruta de la seda hace ya varios siglos. Durante la Edad Media se usaba como especie por su habilidad de ocultar el sabor de las carnes preservadas. Se cree que las primeras galletas de jengibre en Europa se elaboraron a finales de la Edad Media. En aquella época las galletas se decoraban con hojas de oro y tenían varias formas. Debido a que el jengibre todavía era un ingrediente difícil de conseguir en esos tiempos, las galletas de jengibre eran consideradas un lujo que solo los reyes y los más adinerados podían darse. Después de ser un producto típico de las ferias medievales, las galletas de jengibre adquirieron todo un nuevo sentido gracias a la reina Isabel I de Inglaterra. En el siglo XVI la reina pidió que sus galletas tuvieran la forma de algunos personajes, especialmente de los miembros de su corte y pretendientes. Las galletas eran decoradas con atuendos comestibles y se ofrecían a sus invitados. Unos años después los hermanos Grimm crearon un cuento tomando como inspiración las galletas de jengibre. Hansel y Gretel cuenta la historia de dos hermanos que se encuentran en medio del bosque una casa hecha enteramente de galleta de jengibre. Muchas personas atribuyen la popularidad de las casas y los muñecos de jengibre a este cuento. La costumbre de construir las casas de galleta pronto se relacionó con las fiestas navideñas, tal vez por ser una actividad divertida en la que pueden participar chicos y grandes. La tradición, que comenzó en Alemania, comenzó a esparcirse por Europa hasta llegar a América. Y así es como el día de hoy relacionamos las galletas de jengibre con la Navidad. Recetas de galletas de jengibre: Galletas de jengibre con nutella Galletas de jengibre con chocolate blanco
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