Tip: Cómo saber si el pollo está fresco
Cocina Fácil

Tip: Cómo saber si el pollo está fresco

Por Kiwilimón - Julio 2011
  Las nuevas amas de casas que aún están descubriendo lo que es la cocina no saben de muchos secretitos que las madres y las abuelas han adquirido con el tiempo y la experiencia. Existe una manera muy sencilla de saber si el pollo que vas a utilizar está fresco o no. Sólo tienes que levantar la piel del ave para que compruebes si está pegada a la carne. Mientras más pegado está el pellejo significa que ya ha tenido buen tiempo en exhibición. No te recomendamos utilizarlo porque variará el sabor de tus comidas. Recetas de cocina recomendadas con pollo: - Pollo Tagine MarroquiPollo en Salsa de Mantequilla con HierbasPollo al Ajonjoli
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El sabor latino no puede faltar en las semanas más importantes del Supertazón. Hoy se celebran las finales de conferencia y, el próximo 7 de febrero, el Super Bowl LV. No sólo se trata del evento deportivo más importante de Estados Unidos, sino el momento en el que podremos compartir la emoción del siguiente touchdown con alrededor de 100 millones de personas alrededor del mundo. Por eso les presentamos esta rica selección de 10 botanas latinas que no pueden faltar en tu tardes de playoffs y del Super Bowl LV, para darle mucho sabor al centro de tu mesa. Súper tazón de guacamoleEsta botana mexicana cada año es la estrella del Super Bowl. Tan sólo en Estados Unidos se venden alrededor de 100,000 toneladas de aguacate en las primeras semanas del año, que corresponden a las finales de la NFL. En 2020, se rompió el récord y productores mexicanos enviaron 120 mil toneladas a Estados Unidos de aguacate. Para preparar tu súper tazón de guacamole, para dos personas, sólo necesitarás: 2 aguacates, 1/2 cebolla picada, 2 limones, cilantro fresco al gusto, 1 jitomate picado, 1 chile verde picado, sal y totopos. Mezcla y machaca el aguacate con el jugo del limón, la cebolla y el jitomate. Agrega el cilantro y el chile picado. Sazona con sal al gusto y acompaña con tus totopos. ¡Así de fácil! Si quieres darle un twist a tu botana, prepara este dip de pollo búfalo con guacamole o este guacamole con esquites. Empanadas de carne: touchdown de sabor Junto con el asado, las empanadas criollas con carne son típicas de Argentina.También son un platillo popular de todos los países de habla hispana como Chile, Colombia, Bolivia y Ecuador. Esta masa de pan u hojaldre, horneado o frito, y relleno de carne cocinada con ajo, cebolla, pimienta, aceituna y jitomates es una receta sencilla y una comida completa para tus tardes de partido. Lo mejor es que también la podrás rellenar de queso, verduras y mariscos. Aquí te compartimos la receta de las típicas empanadas argentinas.Para antojos con maíz, las pupusas debes probarLas pupusas son un platillo tradicional de El Salvador, elaborado con harina de maíz que puede ir relleno de frijoles, queso o chicharrón. La palabra pupusa viene del idioma pipil y significa tortilla grande rellena o abultada; su sabor es inigualable, sobre todo si la acompañas con salsa roja y encurtido de vegetales. Serán tu botana estrella si te animas a prepararlas. Picadas uruguayas: un centro de mesa ganadorSi no quieres cocinar, una excelente opción es montar una picada al estilo de Uruguay. Se trata de una tabla de quesos y carnes frías con una selección goleadora para el paladar: salami, queso, aceitunas, papas fritas y nachos; o bien jamón rebanado, maní salado, longaniza y tomates secos confitados. Acompaña tu picada con una cerveza bien fría para disfrutar en grande los cuatro tiempos. Recuerda que donde comen dos, pican cuatro. Tequeños peruanosPara seguir con el piqueo, como llaman a la botana en Perú, los tequeños peruanos son también ganadores. Se trata de rollos de masa wontón fritos y rellenos con queso fresco, jamón o salchicha. Acompaña este piqueo con salsa de ají con rocoto o con su versión de guacamole, el cual se prepara licuando aguacate con limón, sal, pimienta, ají, cebolla, ajo y cilantro. Nachos con carne: el clásico infalible Los nachos son otra de las botanas favoritas de la temporada. Su combinación es perfecta: carne, queso, frijoles y queso. Cuatro ingredientes para disfrutar cualquier campeonato y reunión. Aquí te compartimos la receta clásica de nachos con queso y chili con carne. Jalapeños rellenos para un partido picositoSi buscas un platillo nuevo, fresco y con mucho sabor, prueba con este chile jalapeño relleno de queso. Estos chiles van gratinados con una mezcla de queso y un poco de tocino, son fáciles de hacer y muy mexicanos. Pan de queso brasileño Si eres amante del pan, prueba este clásico de la cocina brasileña. Elaborado a base de harina de yuca o mandioca y queso semicurado (que puedes reemplazar por gruyere o parmesano) es suave y delicioso. ¡Prueba aquí nuestra receta! No olvides comerlo recién salido del horno. Pepitos venezolanos Los pepitos venezolanos son una excelente opción de comida rápida y deliciosa. Se trata de pan canilla (similar a la baguette) que puedes rellenar con carne de res, pollo o bien hacerlo mixto y acompañarlo con lechuga, zanahoria, aguacate, tomate y cebolla. Los pepitos son similares a las tortas mexicanas, su diferencia, además del pan, es que llevan como topping una abundante cantidad del queso rallado de tu preferencia. Molcajetes al centro Para clausurar nuestras recomendaciones, te recomendamos un clásico de la comida mexicana. Un molcajete que podrás poner al centro de tu mesa y hacer feliz a todos en casa, porque es perfecto para compartir. Puedes prepararlo con diferentes cortes de carne o pollo, o bien animarte a cocinar este rico y picosito Molcajete de Mariscos.¡Buen provecho y que gane el mejor!
Porque el 14 de febrero es la ocasión perfecta para sorprender a tu pareja, no te pierdas la oportunidad para consentirla y cocinar la cena de sus sueños. Para facilitarte el proceso, te ayudamos con estas 3 fáciles pero deliciosas opciones para preparar el menú ideal de una cena romántica de San Valentín. Menú romántico con platillos del mar Las recetas con mariscos son un verdadero manjar, así que si te quieres lucir con tu pareja, prepárale este delicioso menú romántico con platillos del mar. ¡Sin duda lo dejará más que enamorado!Entrada: Pasta a la crema con mariscos Plato fuerte: Salmón a la naranja Bebida: Mojito sin alcohol de té verde con piña rostizada Postre: Cheesecake Red Velvet con FresasMenú elegante con cordero Si tú y tu pareja son de los que prefieren un buen pedazo de carne, entonces este menú elegante es la opción ideal para tu cena romántica. ¡Día de San Valentín jamás sabrá tan bien!Entrada: Farfalle con espinacas, champiñones y cebolla caramelizada Plato fuerte: Cordero en reducción de vinagre balsámicoBebida: Raspado de fresa con vino espumoso Postre: Pastelitos de lava con chocolateMenú ligero del amor Porque el amor y la dieta no están peleados, atrévete a probar esta deliciosa opción de menú ligero que te hará sentir más enamorados que nunca.Entrada: Ensalada de frutos rojos con queso de cabra y vinagreta de romero Plato fuerte: Chimichurri de aguacate con atún sellado Bebida: Mojito de fresa najo en calorías Postre: Peras al vino tinto sin azúcar ¿Qué menú completo para una cena romántica de San Valentín elegirás?
Mi papá dejó de comer carne hace treinta y ocho años. Según como lo cuenta mi mamá, un domingo en una comida familiar, y después de devorarse media vaca, mi papá se secó el sudor de la frente y dijo algo como: “Última vez que como carne”. Todos se rieron del comentario que consideraron un chiste; algo como el “no lo vuelvo a hacer” que suele acompañar la resaca. Para él fue una promesa. Hoy en su lista de razones por las que se volvió vegetariano resuenan palabras como “compromiso”, “karma”, “respeto por la naturaleza”. Ser vegetariano no es algo que aparece por generación espontánea; la decisión tiene que ver con las convicciones, con la filosofía personal. ¿Y qué más personal que la forma de comer? La alimentación casi siempre está ligada a la cultura, a la leche materna, a la comida de casa. En la mía –la de ustedes, pues–, el menú era un subibaja incluyente y casi siempre quesocéntrico: flautas de papa con queso y de pollo, pozole de hongos y de carne, mole con y sin carne. Pero para la mayoría, el vegetarianismo sigue siendo un tabú. ¿Una vida sin carne? ¿Ni pollito, ni huevito, ni pescadito? Una de las nutriólogas de casa, Mayte Martín del Campo, nos dice que existen distintos niveles de restricción en las dietas sin carne: “Los vegetarianos normalmente sí consumen ciertos productos de origen animal como leche, yogurt, huevo, pescado (si comen estos dos últimos se les denomina ovo o pescetarianos). Lo que generalmente suprimen son las carnes rojas y las aves. Por otro lado, los veganos no consumen productos de origen animal”. La cuestión es, ¿por qué alguien quisiera vivir sin carne? Existen cocineros como el máster Dan Barber del restaurante Blue Hill at Stone Barns que afirman que disminuir la porción de la carne en nuestro plato semanal es la única forma sustentable de enfrentar el cambio climático, de disminuir la contaminación de nitrógeno en la tierra y de frenar el deterioro de los suelos. En algunas vertientes del budismo, el vegetarianismo está indicado como precepto del ahimsa, que quiere decir “la no violencia”, pues afirman que comer carne animal, además de dañar directamente a los seres vivos, constituye una fuente de karma que vendrá por ti en la siguiente vida –para los que creen en las reencarnaciones–. Otros optan por una dieta vegetariana simplemente por un sincero amor a la naturaleza o como un acto incendiario contra la crueldad animal. Hay un punto medio. Autores como Mike Bittman optan por este estilo de vida sin labrarlo sobre piedra: el afamado escritor gastronómico del New York Times acuñó el término flexitarianismo para la dieta que deambula entre la vegetariana (o vegana) y la carnívora alternándola a distintas horas del día o de la semana. Dos comidas sin carne, una con.Personalmente creo que lo que entra al cuerpo es un diálogo que le corresponde a cada corazón y mente. Una decisión propia como llevar el pelo de cierta forma, creer en Santa Claus o elegir la maternidad. Lo cierto es que un trozo de carne tiene una gran cantidad de ácido úrico, fosfórico y sulfúrico; así como colesterol, antibióticos y hormonas, en el caso de la carne que no es orgánica.La tendencia ecológica y saludable del momento es comer carne tan solo una vez por semana. Si se opta por dejarla para siempre, nuestra nutrióloga de casa, Gina Rangel, recomienda suplementarse con vitamina B12, comer hojas verdes y vegetales todos los días, intentar no consumir carbohidratos simples y consumir fuentes de proteína vegetal: quinoa, frijoles, tofu, semillas, nueces, además de huevo y queso.Nuestra nutrióloga Jennifer Asencio afirma que los beneficios que puede aportar una dieta vegetariana son “un bajo aporte de grasas saturadas, bajo aporte de colesterol y, si se sabe combinar los cereales con las leguminosas, se obtendrá una proteína de muy buena calidad sin necesidad de recurrir a los suplementos”. Eso sí, ella afirma que entre más restrictiva sea una dieta sin carne, mayor será el riesgo de quedarse sin micronutrientes, Omega3, vitamina B12, calcio, hierro y vitamina D, por lo que hay que estar atentos al cuerpo y consultar a un especialista. Lo importante, como siempre, es aprender a combinar adecuadamente los alimentos y recordar que no por llevar una dieta vegetariana o vegana se es más saludable. Hay que evitar llenarnos los vacíos con kilos de pasta, comida grasosa o chatarra y consumir ingredientes de buena calidad nutricional.Si quieres algunas ideas que te ayuden a seguir una dieta vegetariana aquí hay una sección completa con recetas que te van a encantar.
Una industria que marca paso izquierdo, paso derecho al unísono es un milagro que sólo existía en una utopía marxista. El gremio restaurantero en pandemia nos recordó que no es imposible. Cocineros, meseros, periodistas y proveedores decidieron que la mejor lucha es la unidad. En la guerra, la propiedad que pisan los zapatos no alcanza cuando lo inexorable es subsistir. La supervivencia de los restaurantes a todos los niveles ha sido posible desde la construcción de una masa única lo suficientemente grande y fuerte como para combatir a un bicho invisible, a un gobierno que ha hecho poco. No hay lucha más enardecida ni momento más humano que la de verse en el otro.Claudio Poblete, escritor y director de Culinaria Mexicana y de la guía que esta semana entregó sus condecoraciones –la Guía México Gastronómico 2021–, ha sido uno de los protagonistas de la unificación. Su guía nos llega en el momento correcto. Su selección, en conjunto con la de los miembros del Consejo editorial de votantes, recogió a 278 restaurantes, en vez de 120 como en otros años, para sensibilizar a la sociedad ante una realidad que tomó a todos por parejo. Otras listas premian lugares de cheques costosos o experiencias gourmet. La que edita Poblete en conjunto con Larousse Cocina es un conglomerado democrático de lo que significa comer bien en México. Cuando el semáforo cambiante lo permitía, salir a exponer el pellejo debía ser una experiencia trascendente. Cenar en un restaurante dejó de ser un commodity para convertirse en un vuelo en parapente. Había que premiar a aquellos por quienes valió la pena la aventura. Tal es el caso de Máximo, el nuevo spot de Lalo García con nueva locación y renovado concepto. Su valor y calidad le valió el premio al Mejor restaurante de México. A esos, que con toda resiliencia apechugaron más fuerte, se les reconoció igualmente.La guía toca cada tonalidad del arcoíris restaurantero nacional: los de toda la vida, como los Panchos en CDMX, o Los Curricanes en Tampico; los tradicionales, como La Teca en Oaxaca; los de bulla hipsterosa, como Elly’s en CDMX, o Cara de Vaca en Monterrey; los de hotel, como Ha’; y hasta los de autor, como Alcalde en Guadalajara o Maizal en Puebla. Y claro, como en la pandemia la frase “salir a comer” tuvo que resignificarse hasta los huesos, el hogar particular se convirtió en el terreno por conquistar de los grandes chefs. Algunos proyectos surgieron en locaciones sin interiorismo, sin comedor siquiera, –las llamadas dark kitchens– para que los platos emblemáticos llegaran a la puerta de uno. Qué meses aquellos de no poner un pie fuera y esperar contacto con el exterior a través de un bocado. Bajo esa premisa la guía reconoce la labor de Gaby Ruiz con Siempre Carmela, o de Salvador Orozco con Mi Compa Chava.Los proveedores no se quedaron atrás. Distribuidores de alimentos propusieron, enfilaron y nos dieron razones para sonreír. De Maizajo, propiedad de Santiago Muñoz y Gerardo Vázquez Lugo, se reconoció el hacer del nixtamal y la selección del mejor maíz criollo. De De Garo Ja Mat se premió que el fruto de mar de temporada llegara a casa desde la Baja con tan sólo apretar el botón de “comprar”. Los personajes fueron al final los héroes de la guía. Mar Castillo, próxima colaboradora de Kiwilimón, fue nombrada por unanimidad como la Periodista del año mientras que los cocineros Aquiles Chávez, Benito Molina, Solange Muris, Elena Reygadas, Juan Emilio Villaseñor y Jorge Vallejo fueron nombrados Chefs del año. Su ejemplo inspiró a la industria a hacer una restauración impecable cuando era vital poner al plato un poco de alegría, cuando era urgente izar la bandera del gremio y ser voz.Las razones para reír pendulearon el año pasado. El virus nos enseñó que hay que valorar los placeres que antes nos parecían lugar común. Esta guía reconoce que aquello que llamábamos superfluo en años anteriores puede ser conexión con la vida. Aquello que nos hizo contactar con frecuencias más altas, tocar nuestra humanidad, tenía que aplaudirse, ponerse bajo el luminoso reflector del “Gracias”.
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