Comida para Niños y Bebés

4 síntomas que muestran los bebés intolerantes a la lactosa
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Ser intolerante a la lactosa significa que el cuerpo no puede digerir la lactosa, es decir, el azúcar de los productos lácteos y no sólo los adultos lo padecen, también hay bebés intolerantes a la lactosa y presentan síntomas comunes. En adultos, el resultado de beber leche o comer productos lácteos como queso o yogur puede causar síntomas que van desde calambres estomacales hasta diarrea y muchos de nosotros vivimos con esta intolerancia y aunque es más raro, los bebés también pueden tenerlo.Cómo saber si mi bebé es intolerante a la lactosaYa que los bebés no pueden hablar, saber si tu bebé es intolerante a la lactosa puede resultar complicado, pero si tienes dudas, puedes prestar atención a los síntomas y acudir con tu pediatra para que te dé un diagnóstico concreto.Si tu bebé parece tener problemas para digerir los lácteos, esto no necesariamente significa que sea intolerante a la lactosa y sus síntomas pueden deberse a otra causa. Sin embargo, por lo general, hay 4 síntomas comunes de intolerancia a la lactosa en los bebés:diarrea calambres estomacaleshinchazóngasComo los bebés no pueden explicar qué les molesta, no siempre es fácil saber cuándo tienen problemas estomacales, pero puedes fijarte en ciertas señales que los bebés muestran cuando tienen dolor de estómago como apretar los puños, arquear la espalda, patear o levantar las piernas, llorar mientras expulsa gases. Por otra parte, cuando se les inflama el estómago puede observarse un poco más grande de lo normal y sentirse duro al tacto.Presta atención a las señales después de las comidas, pues justo entre 30 minutos y 2 horas después de consumir leche materna, fórmula a base de leche o alimentos sólidos que contienen lácteos, los síntomas pueden presentarse.Por otra parte, es posible que tu bebé no sea intolerante a la lactosa, sino que tenga una alergia a la leche, pues los síntomas son similares a los de la intolerancia a la lactosa, pero estas condiciones no son las mismas.Una alergia a la leche ocurre cuando el sistema inmunológico reacciona de forma exagerada a los lácteos. Si tu bebé es alérgico a la leche, es posible que tenga malestar estomacal y diarrea, pero también presentará síntomas que no ocurren con una intolerancia, como sibilancias, tos, hinchazón, picor, ojos llorosos y vómito. Aunque notes estos síntomas, lo más importante es consultar al doctor especialista para que te dé un diagnóstico adecuado.Si te preguntas qué tan común es la intolerancia a la lactosa en los bebés, por fortuna, la mayoría de las personas con intolerancia a la lactosa no desarrollan síntomas hasta después, cuando la producción natural de la enzima que ayuda al cuerpo a digerir la lactosa disminuye (puede ser en la infancia, la adolescencia o la adultez), por lo que la intolerancia a la lactosa en bebés menores de 1 año es bastante rara, pero no imposible.Así que si notas los síntomas de intolerancia a la lactosa en tu bebé, no dudes en acudir con tu médico para que te ayude con recomendaciones profesionales para tratar a tu pequeño y evitarle malestares.
5 comidas fáciles para niños melindrosos
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Hacer que los niños coman a veces es una tarea titánica, una en la que además no podemos desistir, pues los pequeños necesitan más que nunca una alimentación completa para nutrirse adecuadamente.Sería genial preparar una sola comida para toda la familia, sin embargo, con los niños, los mejores alimentos son los que realmente comen y que también tienen algo de nutrición. Así que es posible que aún tengas que preparar algo aparte para ellos, pero al menos no tendrás un niño hambriento después. Quizá nosotros mismos hayamos sido niños melindrosos, así que no te preocupes porque esto tiene solución y con estas recomendaciones de comidas fáciles, los niños no podrán resistirse más.Pizza caseraInvolucrar a los niños en el proceso de hacer la comida ayuda a emocionarlos e interesarlos en el tema, por lo que invitarlos a hacer pizza será doblemente efectivo, pues esta es una de sus comidas favoritas. No te preocupes por la masa, intenta con versiones de pizza casera con pan de caja o tortillas de harina para hacerlo más práctico y fácil.Vegetales crudos con aderezosA la mayoría de los niños no les gustan las verduras, especialmente cuando están crudas, pero intenta ofrecerle a tu hijo la opción de un aderezo para sumergir los vegetales, puede ser hummus o ranch casero, para agregar un poco de sabor.QuesadillasAl igual que las pizzas caseras, las quesadillas tienen un gran potencial para incluir, además de queso, un poco de carne picada o verduras, como champiñones. También puedes involucrar a los niños en la preparación y darles la libertad de agregar sus vegetales favoritos.YogurtPerfecto para el desayuno, el yogurt es otro alimento al que le puedes añadir frutas o cereales como avena para hacerles más fácil y amigable a los niños comerlos. Toma un poco de yogur griego con leche entera y agrega una cucharada o dos de mermelada para darle un sabor afrutado. Luego, agrega moras o cualquier otra fruta que les guste.Licuados y smoothiesPuedes incluir muchas cosas buenas en un licuado o un smoothie y tu hijo nunca lo sabrá. Prueba con yogurt griego, muchas moras dulces y un poco de chocolate en polvo y luego agrega algunas cosas adicionales que no sabrán en el resultado final, como espinacas o semillas de chía.Cuando se trata de niños, toda nuestra creatividad y astucia tiene que salir a relucir, pero te aseguramos que verlos comer sin hacer caras no tiene precio.
Las frutas favoritas de los niños
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Durante la niñez, la alimentación es muy importante para el correcto desarrollo y crecimiento, por lo que instituciones como la Organización Mundial de la Salud ha sido muy insistente en que, para prevenir enfermedades como la obesidad, la diabetes, enfermedades cardiovasculares o cáncer, debemos darle a nuestros niños una dieta equilibrada y un estilo de vida activo.Las frutas son indispensables en la dieta de todos, pero sobre todo, en la de los más pequeños del hogar, pues su alto contenido en nutrientes esenciales las hacen fundamentales para su crecimiento y el buen funcionamiento de su organismo. Sin embargo, no todas las frutas tienen la misma cantidad de nutrientes ni resultan igual de fáciles de comer para los niños. Así que nos dimos a la tarea de investigar cuáles son las frutas preferidas de los niños y su información nutricional, para que sea más fácil introducirlas en su alimentación.La primera es una fruta muy sencilla, se trata de la manzana, que además es una de las más saludables para los niños. Se da durante todo el año y esta fruta posee fibra, magnesio, hierro, calcio, fósforo y vitaminas A, B, C y E. Tiene propiedades diuréticas y contiene pectina, una fibra que absorbe toxinas y depura el organismo. Además, los antioxidantes que contienen las manzanas ayudan a mantener protegido el organismo de los más pequeños.A los niños pequeños se les puede dar en forma de puré para que se vayan acostumbrando a su sabor y su textura. Por su parte, el plátano es rico en vitaminas B y C, ácido fólico y fibra. También es conocido por su gran aporte de potasio. Por su textura blanda, es fácil de ingerir y tiene un alto contenido en carbohidratos, necesarios para producir energía en el organismo.Una gran opción para comer plátano es ofrecerlo como postre o como ingrediente principal para hacer licuados y smoothies. La piña también es una de las frutas más populares entre los niños y contiene una gran cantidad de agua y vitamina C. Además, aporta minerales y ácido fólico, tiene propiedades diuréticas y laxantes suaves, las cuales ayudan a aliviar el estreñimiento. Favorece el tracto intestinal, por eso no puede faltar en la lista de las frutas más saludables para los niños.La cereza es una de las frutas más saludables ya que tiene múltiples nutrientes y propiedades. Es rica en antioxidantes y contiene menos azúcares que otras frutas, como la manzana. Contiene sales y minerales como el calcio, el potasio y el fósforo, y tiene propiedades hidratantes y diuréticas. También capacidades depurativas y laxantes por su alto contenido en agua. Es importante recordar retirar el hueso para que los pequeños no se atraganten y consumirlas cuando están en temporada.Finalmente, existen muchas razones que postulan al kiwi como una de las frutas más saludables para los niños. La número uno es su alto contenido en vitamina C, superior al de las naranjas, que previene resfriados y ayuda a sus defensas. Además, combate el estreñimiento de niños y bebés por sus propiedades laxantes. Por otro lado, posee un alto contenido en acido fólico y minerales esenciales, como el potasio.Por su color y forma, da alegría a cualquier ensalada o plato de fruta. ¡Inclúyelo en tu lista de frutas más saludables para los niños!Aunque aquí sólo te presentamos las más populares, la variedad de frutas es tan basta que siempre vale la pena intentar con ellas y darle a probar a los niños, pues todas tienen nutrientes diferentes y ellos, gustos diversificados.
Formas fáciles de balancear los alimentos de los niños
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Es bien sabido que la alimentación juega un papel primordial en la salud y el desarrollo de los niños, por lo que darles una alimentación balanceada es muy importante. Sin embargo, para hacerlo correctamente, debemos saber qué es lo que tienen que consumir y en qué cantidades. Siempre es recomendable consultar a un profesional las cantidades que necesita tu hijo específicamente, ya que éstas varían de acuerdo con la edad, el peso, la actividad física y el estilo de vida, no obstante, podemos guiranos por las cantidades que estipulan las autoridades mundiales sanitarias, como la OMS, que sirven como ejemplo de una alimentación balanceada para los niños.La dieta habitual establecida en la Norma Oficial de la Secretaría de Salud sobre educación para la salud alimentaria tiene como objetivo prevenir riesgos en la salud y la vida, y entre otras cosas, señala que una dieta balanceada para niños debe cumplir con lo siguiente:-Debe ser completa: que incluya todos los nutrientes como carbohidratos, grasas, proteínas, vitaminas y minerales.-Equilibrada: que los alimentos consumidos contengan los nutrimentos en una proporción adecuada.-Inocua: que su consumo habitual no implique riesgos para la salud, es decir, que está exenta de microorganismos dañinos, toxinas y contaminantes, y se consuma con moderación.-Suficiente: que cubra las necesidades nutrimentales, de tal manera que los niños crezcan y se desarrollen de manera correcta.-Variada: que incluya diferentes alimentos de cada grupo en cada comida.-Adecuada: que esté acorde a los gustos, costumbres y recursos económicos, sin sacrificar las características anteriores.Para lograr una dieta equilibrada para los niños es necesario que tomes en cuenta los tipos de alimentos que existen y con qué frecuencia hay que consumirlosLos alimentos de consumo básico son aquellos que se encuentran en la base de la pirámide y que debemos comer a diario, como cereales, verduras, semillas, frutas, leche, proteínas, derivados de la leche y grasas buenas como el aceite de oliva.Los de consumo alterno son el escalón central e incluyen los alimentos que debemos ingerir varias veces por semana, como legumbres, frutos secos, pescados, huevos y carnes magras.Por su parte, los alimentos de consumo ocasional se encuentran en la cúspide de la pirámide y son la panadería, los azúcares, los refrescos, las grasas y las carnes rojas. Como su nombre lo indica, debemos comerlos esporádicamente.A continuación, te dejamos un ejemplo de un menú basado en la pirámide:DesayunoLácteos: Un yogur, un poco de queso o un vaso de leche.Cereales: Una rebanada de pan con aguacateUna pieza de fruta.A media mañanaFruta: Una pieza para tomar en el recreo. No debe sustituirse por jugos sintéticos, ya que tienen mucha azúcar. También tomar un lácteo como un yogurt.ComidaCereales: pasta, arroz son una gran opción para el primer tiempo de la comida. Proteínas: carne o pescado, fomentando el consumo. Verduras: se recomienda que sean vegetales frescos.Agua: debe ser la bebida habitual del niño. Sal: usar preferentemente la yodada.Grasa: una porción de aceite de oliva o un cuarto de aguacate.Fruta: una pieza, como postre.A media tardeLácteos: si por la mañana se ha tomado yogurt, ahora un vaso de leche o queso, para que el niño coma variado.Cereales: unas galletas, frutos secos o un bocadillo.Una pieza de fruta.CenaVerduras: en ensalada, puré, crema, cualquier forma es válida.Proteínas: huevo, carne, pescado.Fruta de postre.Siempre será el pediatra la persona indicada para ajustar las cantidades dependiendo de la situación en la que se encuentre el niño y de su estado de salud, sin embargo ya tienes una base y una guía para darle una alimentación sana y adecuada a tus pequeños.
Cuáles son las porciones que debe comer un niño de menos de 10 años
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Saber cuáles son las porciones adecuadas de comida para un niño de cierta edad no es tan complicado como parece.Aunque estamos acostumbrados a ver por todos lados porciones enormes de comida y, a veces, cuando llegamos a casa, la hora de comer se puede convertir en una batalla campal, especialmente con niños pequeños, es posible lograrlo. Como papás, es importante incentivar que los niños asocien la comida con momentos placenteros, de compartir y convivir, no con guerras de poder o sentir que tengan que acabar montañas de comida para estar satisfechos. Los niños deben aprender a escuchar su apetito y una gran manera de lograrlo es servir las porciones adecuadas. También hay que tomar en consideración el nivel de actividad y requerimientos especiales de cada pequeño.En casa podemos realizar el ejercicio de medir qué tanto cabe en los platos que usamos siempre y así comprender que el estómago de un chiquito no tiene la misma capacidad que el nuestro. ¿Has medido cuántas tazas de sopa caben en tus soperos? Te sorprenderás al constatarlo.Por ejemplo, en el caso de las frutas, una porción adecuada para un niño es media manzana, o naranja. Si lo vemos en una taza de medir es entre un cuarto a media taza. Te recomendamos estas Ideas de Lunch para NiñosDe la misma manera, hay que cuidar la porción correcta de jugo, que es media taza. Los vasos comunes tienen capacidad de 1 a 1 ½ tazas, a veces más. No es buena idea servirles vasos enormes de jugo, porque pueden quitarles la capacidad para comer alimentos con mayor concentración de proteínas, vitaminas y minerales, los cuales son más necesarios para su desarrollo.Si se trata de granos o cereales, media rebanada de pan es suficiente para niños de hasta 5 años, y la porción adecuada de pasta, arroz o cereal es media taza. Hay que tener cuidado con los tazones enormes de cereales azucarados que no dejan espacio para mucho más. En total, los niños necesitan 4 a 6 porciones al día de granos y cereales. Un sándwich hecho con una rebanada de pan, media taza de pasta en la comida y una tortilla en la cena completarían sus requerimientos de granos y cereales del día. Como ves, no es tanto.En el caso de las proteínas como carnes, pescado o pollo, para chiquitos de hasta 5 años, 60 gramos es más que suficiente por porción, por ejemplo, un huevo durante el desayuno. Al acercarse a los 10 años puede subir hasta 100 gramos, según la actividad.No olvides incluir nueces, almendras o mantequilla de cacahuate, de la cual dos cucharadas equivalen a una porción adecuada. Considera también leguminosas, como lentejas y frijoles, y media taza de ellas es más que suficiente. En total necesitan entre 3 a 4 porciones de ese tamaño al día.Te recomendamos estos Coditos con Chayote, Kale y Quesito Para complementar su dieta, los lácteos son importantes. Calcula unos 100 g de queso en total para todo el día, o tres cuartos de taza de yogurt. Si toman leche, no necesitan más de media taza por porción. Dos porciones al día son suficientes para su desarrollo.Finalmente, las temidas verduras no tienen que ser motivo de pleito. Procura darles varias opciones y piensa que sus porciones no deben ser las mismas que las tuyas. Por ejemplo, en el caso de chícharos, brócoli y otras verduras cocidas, media taza por porción es suficiente. Si es ensalada, calcula una taza. Donde se complica un poco es con las frutas, pues necesitan en total al menos cinco porciones de frutas y verduras por día; lo mejor es si son más verduras que frutas, así que divídelas entre las tres comidas y lunch para que tengan todo lo que necesitan para crecer sanos.
Así puedes evitar que tu hijo sea un
Tips
¿La hora de la comida se convierte en una batalla campal en tu casa? ¡Aguas! Lo que podría parecer un simple berrinche puede convertirse en un mal hábito. Se considera a un niño o niña como “picky eater” cuando se niega a probar nuevos alimentos, no come la cantidad que le corresponde, rechaza la comida saludable o simplemente no quiere sentarse a comer. Si bien para muchos niños solo es una etapa, la edad en que dejan de ponerle “peros” a la comida puede variar.¿Por qué los niños se hacen quisquillosos con la comida?Normalmente se asocia este tipo de comportamientos a la etapa en la que el niño trata de demostrar su autoridad, alrededor de los 2 años; sin embargo, también puede tratarse del rechazo a ciertas situaciones (falta de una rutina para comer, peleas en la mesa, mal ambiente familiar), algún problema de salud que le impida comer apropiadamente, como el reflujo, o simplemente fue acostumbrado a ciertos alimentos o sabores desde temprana edad.Consejos para hacer que tu hijo coma saludablemente:Haz que la comida sea toda una experiencia: crea un ambiente atractivo con cosas que le interesen, como hablar de su caricatura o actividad favorita. Trata de mantener un ambiente relajado, sin peleas ni distracciones como la televisión.Dale nuevos alimentos poco a poco: procura darle alimentos que le gusten junto con alimentos nuevos, con sabores que combinen, que no sean tan fuertes para su paladar y en porciones pequeñas. Por ejemplo, puedes preparar unos macarrones con queso con unos trozos de champiñones.Preséntale su plato de maneras divertidas: ya sea en forma de caritas, en platos atractivos o en presentaciones novedosas. Da clic AQUÍ para descubrir recetas deliciosas diseñadas especialmente para los pequeños del hogar. Debes poner el ejemplo: no solo le pidas que él coma saludablemente, tú también hazlo. Coman juntos algún plato fuerte o alguna colación durante el almuerzo u ofrécele tu colación de fruta por la tarde. Compartan el hábito de comer cosas saludables.Cambia los menús: puedes incluir un día con su comida favorita, mientras que los días restantes puedes cambiar el menú cada semana, de manera que siempre esté esperando la sorpresa de lo que comerá ese día.Tener un picky eater en casa complica la planeación de los menús de la semana, pero con un poco de imaginación, juntos tu pequeño y tú descubrirán que la hora de la comida es de los mejores momentos para compartir en familia.Si ya no tienes ideas para el menú de la semana, estas recetas te sacarán del apuro:Tacos de hot cakes con frutaNuggets de pollo con quinoaSándwich de huevo caracol
12 divertidas recetas para preparar con niños
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Las vacaciones escolares se acercan y, ¿sabes lo que eso significa? ¡Niños en casa todo el día! Evita que tus hijos pasen un verano o aburrido, o que se entretengan con la televisión todo el día y compárteles tu amor por la cocina. Inicia a tus hijos en el arte culinario con estas recetas divertidas y fáciles de preparar: Frutas en la playa  Nunca ha tenido más sentido la frase “de la vista nace el amor” que cuando se prepara comida para niños. Recuerda que la presentación es esencial para interesar a los pequeños en la cocina. Rollitos de verduras  Involucra a tus hijos en la preparación de sus alimentos. De esta manera, los pequeños pueden ir desarrollando más su motricidad fina, al tiempo que aprenden a elegir los ingredientes para su propia comida. Mac & Cheese  Dependiendo de la edad de tus hijos, puedes asignarles tareas que sean capaces de realizar y no los pongas en riesgo. Una buena manera de iniciarlos en la cocina es enseñarlos a leer las instrucciones y organizar los ingredientes. Rollitos de jamón con queso  Si tienes más de un hijo, evita batallas campales en la cocina dándoles tareas diferentes a cada uno. Por ejemplo, a los más grandes puedes pedirles que corten el pan (siempre bajo tu supervisión) y a los más pequeños que aplanen las rebanadas con un rodillo. Trufas de oreo con chocolate  Algunas veces los niños pueden rechazar los platillos por incluir ingredientes que les resultan “raros”. Invítalo a que te ayude a preparar una receta que lleve algunas de sus comidas favoritas, como en este caso, las galletas oreos. Cupcake de chocolate con microondas Otra de las razones por las que los niños no muestran interés por la cocina es el tiempo invertido. La mayoría suele desesperarse al ver no resultados inmediatos de sus labores. Prueba recetas que sean rápidas y fáciles de preparar. Pay de leche condensada cubierto de chocolate  Aprovecha cualquier festejo o reunión social para involucrar a tus hijos en la cocina. A los niños les gusta sentir que su participación es importante, por lo que darle el crédito del postre de la fiesta será una gran manera de alentarlo a continuar. Ayúdalo a descubrir ingredientes más saludables incluyéndolos en sus platillos favoritos. Pídele que sea él mismo quien agregue los ingredientes nuevos para que al momento de consumirlos los reconozca. ¿A tus hijos les gusta cocinar? Compártenos tus tips para interesar a los niños en la cocina.  
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¡Estrenamos recetario exclusivo en KiwiPro con Mikel Alonso! Conoce más de la historia de este increíble cocinero. Francés de nacimiento, español de origen, vasco de corazón y mexicano fortuito, Mikel Alonso es uno de los chefs más reconocidos a nivel internacional. Su filosofía se resume en un concepto básico: “Para ser buen cocinero, hay que empezar por ser una buena persona”, que adquirió en su paso por la Escuela de Cocina de Luis Irizar, en San Sebastián, España. Aquí aprendió a querer y respetar el producto, a mimar la técnica para que estuviera a las órdenes del producto y a honrar y proteger el oficio de ser cocinero. Esta filosofía lo ha acompañado en cada proyecto gastronómico que ha desarrollado como el restaurante Biko, considerado de los mejores restaurantes del mundo por la lista británica The S.Pellegrino World's 50 Best Restaurants; el restaurante Lur, desde el 2017, con un concepto de cocina tradicional vasca; KOMA, de cocina vasco francesa contemporánea, desde el 2018; Tartel Bar y “Cocina de Autor” (galardonado con los 5 diamantes de la AAA), dentro del Hotel Grand Velas All Suites & Spa Resort, de la Riviera Maya, del que es chef asesor. Mikel, además es chef docente de diversas instituciones gastronómicas en México, ha participado en programas gastronómicos en televisión y en un sinfín de cursos, festivales, talleres y cursos en la República Mexicana. Participa activamente en programas de apoyo social, colabora con marcas internacionales y mexicanas como embajador y le ha cocinado a personalidades como presidentes, los reyes de España, Gabriel García Marqués, Joaquín Sabina, entre otros.¡Suscríbete a KiwiPro y explora los secretos gastronómicos de Mikel Alonso, uno de los chef más Pro de México! 
Identificamos al betabel por su característico sabor terroso y porque no es tan popular entre el gusto de muchos, sin embargo, es un gran ingrediente para incluir en tus comidas, pues está lleno de nutrientes como fibra, potasio, o vitamina C, y muchos otros beneficios del betabel.También conocido como remolacha, el betabel y el jugo de betabel están asociados con numerosos beneficios para la salud, entre los cuales están un mejor flujo sanguíneo, una presión arterial más baja y un mayor rendimiento en el ejercicio; varios de ellos se deben a su alto contenido en nitratos inorgánicos.Se pueden comer crudos o cocidos y a continuación te contaremos sobre todas las propiedades y beneficios del betabel en tu dieta diaria.Beneficios del betabel cuando lo incluyes en tus comidasCon una composición de 87% agua, 8% de carbohidratos y de 2 a 3% de fibra, una taza de betabel (de alrededor de 130 gramos) contiene menos de 60 calorías y alrededor de 1.6 gramos de proteína, aunados a 6.8 gramos de azúcar.Los betabeles son muy buenos cuando quieres aumentar tu ingesta de vitaminas y minerales de manera natural, pues son una gran fuente de ambos, por ejemplo:Folato (vitamina B9). Vitamina importante para el crecimiento normal de los tejidos y la función celular, y particularmente necesario para las mujeres embarazadas.Manganeso. Un oligoelemento esencial que el organismo usa para producir energía y proteger las células, fortalecer huesos, la coagulación sanguínea y para mantener un sistema inmunitario sano.Potasio. Una dieta rica en potasio puede reducir los niveles de presión arterial y tener efectos positivos en la salud del corazón.Hierro. Este es un mineral esencial con muchas funciones importantes en su cuerpo y necesario para el transporte de oxígeno en los glóbulos rojos.Vitamina C. Esta conocida vitamina es un antioxidante importante para la función inmunológica y la salud de la piel.Además de aumentar tu ingesta de vitaminas y minerales, otros beneficios en la salud del betabel son que promueve una presión sanguínea baja y una mayor capacidad para cuando te ejercitas.Estudios han mostrado que el betabel o su jugo pueden reducir la presión arterial hasta en 3 a 10 mm Hg en un periodo de unas pocas horas. Es probable que tales efectos se deban al aumento de los niveles de óxido nítrico, que hace que los vasos sanguíneos se relajen y dilaten.En cuanto al rendimiento físico, se ha demostrado que los nitratos en la dieta reducen el uso de oxígeno durante el ejercicio físico al afectar la eficiencia de las mitocondrias, los órganos celulares responsables de producir energía, por lo que el betabel y su jugo se utilizan para este propósito debido a su alto contenido de nitratos inorgánicos.Aquí te dejamos algunas ideas para incluirlo en tus comidas:Cómo hacer jugo de betabelEnsalada de betabel y zanahoriaDip de betabel
Existen de antojos a antojos. Uno que tiene mucho arraigo en Jalisco y estados colindantes es la birria: una receta consistente a base de carne cocida en horno, tradicionalmente de piedra o al hoyo, bañada en una salsa o adobo donde los chiles son claves.  Sobre su origen hay varias versiones, y en todas se unen los saberes en técnicas de cocción de los locales mexicanos con los ingredientes introducidos por los españoles, en especial la res, el cerdo y el chivo. Justo una de las versiones habla sobre la popularidad que tuvo el chivo a mediados de 1800, en la zona de Jalisco y Zacatecas, antes llamada Nueva Galicia, donde estos animales se multiplicaron a tal grado que los ganaderos optaron por regalarlos a sus trabajadores.  Estos hombres y mujeres decidieron no sólo aprovechar la leche, como los españoles, sino todo el animal cociéndolo bajo tierra o en horno de piedra como lo hacían con otras carnes. Para enriquecer la receta untaron un adobo enchilado que generalmente empleaban para cocinar aves, y el resultado al paso de los años es la birria como la conocemos y disfrutamos hoy.  Otra versión sobre el origen de la birria me la compartió la investigadora Maru Toledo, quien ha dedicado más de 20 años al estudio de la cocina de la zona occidente. Datos que nos llevan al municipio jalisciense de Ameca, donde gracias al registro de las jornadas laborales de los vaqueros se sabe de una preparación que hacían bajo tierra con algunas de las reses que tenían al alcance y que los caporales seleccionaban para alimentar a todas sus cuadrillas.  Maru me aclara que esta preparación sólo iba untada con grasa, de donde viene el término birriar, que para los peninsulares hacía alusión a algo sucio o embarrado, por como veían que aderezaban el animal. Sea cual sea la versión, lo popular a la birria nadie se lo quita, y por ello al extenderse su consumo por otros estados como Aguascalientes, Michoacán, Zacatecas, Nayarit y Colima, y en el mismo Jalisco, los lugareños fueron imprimiendo su toque a la carne, al adobo y ajustado sus formas de cocinar, según sus posibilidades. Ahora no sólo el chivo y la res son protagonistas, existen zonas en estos estados que la preparan con cerdo, borrego, conejo, armadillo, iguana, pollo, ternera, pescado bagre y mixtas. Perfectas proteínas que cobijan con un mundo de adobos compuestos por chiles y especias que obedecen también a los ingredientes al alcance, aunque el chile guajillo y el jengibre seco son constantes. A la colorada versión se suma la llamada birria blanca que aún sobrevive en el Occidente; generalmente es de res y se condimenta con algunas hierbas de olor para cocinarse bajo tierra o en horno, métodos tradicionales a los que se han sumado la birria al vapor o hasta hecha como carne cocida. Por último, no nos olvidemos de la birria tatemada: proceso que consiste en volver a poner la carne ya cocida al calor del horno y dejar que se haga una costrita, que al menos en Jalisco encanta, junto a unas tortillas recién hechas y un extra de caldito por un lado. Fotos: Gilberto Hernández.
El Día del Niño es un momento para honrar a aquellos cuya fresca línea del tiempo está enmarcada por los aprendizajes y por el derecho a sentirse cuidados y protegidos. Pero, ¿qué es para un niño sentirse seguro? No es vaciar en ellos el compendio de necesidades maslowianas. Es hacerlos sentir amor, cercanía y sí, ponerles algunas reglas. A la hora de la comida, los límites no se salvan. Más allá de las medidas de convivencia, importa más el qué que el cómo. Lo que aprenden sobre la alimentación en sus primeros años es una suerte de herencia. La cosa está así: si los educamos a comer sano muy probablemente les regalaremos salud en el futuro. Y eso no es poca cosa. Eso sí, sin privarles el derecho a ser niños: no hay pizza mala si aparece mágicamente en la sala de la tele de vez en cuando. El tema de ser padre no es fácil. Imagino el dilema de muchos que desean lograr que sus hijos coman sano sin que los miren feo. Al final la mejor lección es el ejemplo. Ya lo decía Juan Gabriel: lo que se ve no se pregunta. En ese sentido hablarles de comer saludable no será tan poderoso como que te vean disfrutando de un plato desbordado en verduras. Jennifer Asencio, una de las nutriólogas de Kiwi Te cuida, numeró algunos consejos que te ayudarán en esa titánica y elemental tarea: la de crear buenos hábitos alimenticios en los niños para regalarles salud.1. El mejor desayuno, comida o cena es el que contiene los tres grupos de alimentos: carbohidratos, proteínas y lípidos. De los cereales hay que usar de preferencia los que son de bajo índice glucémico, como las tortillas. “Acostumbra a tus hijos a comer tortillas, a comer tostadas horneadas; evita que coman harinas procesadas como pan porque además son adictivas”, comenta Jennifer. Un buen desayuno sería un huevito estrellado sobre una tortilla al comal y decorado con rebanadas de aguacate y jitomate en forma de palmera. Rico y vistoso. 2. Los niños siempre nos pedirán comida chatarra y postres. Todo depende de la cantidad que les demos. Hazles las porciones más pequeñas, raciona para la semana. Invítalos a cuidarse y a comerlos una o dos veces por semana. 3. Enséñales a tener otro tipo de postres: una fruta es un postre, unos cacahuates, unas nueces, almendras o pistaches, también lo son. “Tenemos que cambiar la mentalidad de nuestros hijos. No por nada México ocupa el primer lugar en obesidad infantil”.4. Crea buenos hábitos alimenticios y horarios: que desayunen antes de empezar sus clases. Dales un refrigerio a media mañana, una comida completa por la tarde, un pequeño snack a la mitad de la tarde y la cena. Así estarán saciados antes de que se les ocurra pensar en comida chatarra. “Opta por snacks saludables: puedes picarles jícama entre comidas, preparar palomitas naturales sin mantequilla”, recomienda Jennifer. 5. La dieta de un niño es más que deditos empanizados y nuggets 24/7. Después de los tres años un niño puede comer de todo. “Si no los acostumbras desde pequeños, los niños no querrán comer, por ejemplo, un pescado a las finas hierbas”. 6. Inventa formas de comer. Hazles divertido el momento. Permite que toquen sus alimentos, los huelan. Dale forma y color a los platillos. “Hay que enseñarles que no le tengan miedo a la comida, que la disfruten, que la saboreen, que la tomen entre sus dedos para que empiecen a tener una relación amable y amistosa con ella”.7. Invita a tu hijo a la cocina. Entablar una comunión entre tu hijo y la comida lo hará acercarse a ella positivamente. “Dense oportunidad de comer un poco de chocolate mientras cocinan, disfruten el momento”. Ponles tareas fáciles que además los ayuden en su coordinación motora como revolver el huevo, hacer las bolitas en unas tortitas de atún o unas albóndigas. 8. Sé prudente con los alimentos azucarados. Un pan con leche no es un desayuno sano para todos los días. 9. Elige alimentos reales. No bases tu dieta ni la de tus hijos en alimentos procesados. “No está mal darles pizza de vez en cuando. Nada mejor que prepararla en casa haciendo tú misma la masa mientras ellos hacen el mismo procedimiento en su mesita. Pongan juntos los ingredientes y disfruten. Así crearán un lindo momento y comerán menos calorías”.10. Enséñales a relacionarse sanamente con los alimentos: de preferencia no establezcas con ella premios o castigos. Es importante que sepan que los dulces son pequeños lujos que les darás a veces, porque deseas cuidar de ellos. Si ya te dio ganas de cocinar junto a tus hijos, aquí te dejo algunas ideas divertidas. No te preocupes. El resto de la semana ya les prepararás recetas saludables que seguro les van a encantar. 
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