5 recetas creativas para crear tus propios cupcakes
Comida para Niños y Bebés

5 recetas creativas para crear tus propios cupcakes

Por Kiwilimón - Marzo 2013
Uno de los hits en las fiestas de ahora son los cupcakes. Los cupcakes son súper fáciles de preparar y pueden ser tan sabrosos y divertidos como tú quieras. Tenemos increíbles recetas y videos para que puedas aprender a decorar como tú quieras los cupcakes para las fiestas infantiles de tus hijos o que también puedes realizar para cualquier ocasión especial.   Recetas para crear tus propios cupcakes (es importante dar click en el título de la receta para ver más detalles de su preparación)   Cupcakes decorados con fondant. Esta manera de presentar los cupcakes es de las más novedosas que hay. El decorar con fondant los cupcakes es mucho más fácil que el hacerlo en pasteles grandes y da la posibilidad de hacer un sinfín de formas y colores para lograr detalles increíble.   Cupcakes en forma de helados. Esta es la mejor idea de cupcakes para una fiesta de cumpleaños. Son muy sencillos de preparar y dejaras a todos encantados con al sorpresa de que son cupcakes y no helados! Si quieres ver el video, haz click aquí   Cupcakes de oreo. Estos cupcakes de oreo llevan una galleta de oreo abajo y van rellenos con una mezcla de oreo y pay de queso. DELICIOSOS! Si quieres ver el video, haz click aquí   Cupcakes de Lucas Comegalletas. Estos cupcakes los hice para el cumpleaños del hijo de una amiga. Son mucho más facil de hacer de lo que aparentan y a los niños les encantan. Tambien pueden encontrar la receta para hacer Elmo y Abelardo (Big Bird). Si quieres ver el video, haz click aquí   Cupcakes de hamburguesas. Estos cupcakes en forma de hamburguesas son super sencillos de preprar. La "carne" son brownies y la "mostaza y catsup" son betunes de colores. La "lechuga" es coco rallado. Son ideales para fiestas de niños o para el día del padre. Si quieres ver el video, haz click aquí

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Esta temporada está cayendo como cubetada de agua fría, sobre todo con el retorno al semáforo rojo. Las interrogantes son demasiadas: ¿Tendremos Navidad? ¿Cuántos seremos? ¿Cocinamos o pedimos? ¿Cuánto gastaremos? Y mientras dudamos de todo y de todos, hay algo que no podemos perder. Puede que seamos dos en la mesa, pero ¿por qué privarnos también de nuestro pavo con gravy, de nuestros tamales, de aquello que ansiamos probar? Aun con todo, es Navidad. La celebración es la fecha misma como también la comida que se sirve a la mesa y el amor que nos damos. Habremos de convivir con el núcleo más cercano por las próximas semanas sin siquiera sacar la mano por la ventana. La celebración –ésta y la de vivir– no tiene que ver con lo que pasa afuera como con el acto de agradecer y bendecir. Las Navidades son extrañas, no lo niego. Casi siempre tienen algo agridulce –excepto cuando eres niño y todo es jugar con los primos y descubrir qué regalo se esconde bajo la envoltura–. Por ellos, por nosotros: merecemos una Navidad como ninguna otra. Esta vez seremos los elementales y bastará.La comida nos salvará más que nunca. Para ello habremos de cocinar con alegría y ponerle intención a la comida; llenarla de eso que nos deseamos a nosotros y a la familia. Nos reuniremos alrededor de un pavo horneado con amor, de esa pasta por la que esperamos un año entero y que nos sabe a paz. Nos tomaremos un momento para agradecer lo que sí tenemos: la abuelita que aún sonríe en un extremo de la mesa, la ensalada de manzana que este año quedó más rica, la hermosa llegada de Ana a la familia, el olor a pay de manzana que llena la casa.Dicen que la comida no hace milagros –o sí, aunque nadie lo ha documentado– pero es el vínculo más inmediato con la vida. Cenar rico puede hacernos olvidar el miedo. Además, como en las películas, puede ser el inicio de nuestro propio cuento navideño al que probablemente le falten los villancicos, la nieve o la gente, pero le sobre emoción.Y si todavía no están convencidos de que la comida salva les quiero compartir mi propia historia de Navidad, una en la que un plato de bacalao me devolvió la esperanza. Y sí, ya les conté el final.**************El aroma del bacalao siempre me lleva a ese veintidós de diciembre en el que mi mamá y mi tía cocinaban varios platillos a la vez. Mi abuelita llevaba dos semanas grave. Ellas, tan expertas en la cocina, flaqueaban casi imperceptiblemente: a veces se les caían cosas al piso, se les olvidaba poner ingredientes, los intercambiaban. La tristeza no le impediría a la familia Molina celebrar la Noche Vieja.En esa cocina las ollas sobre el fuego eran la única señal de vida. La de barro llevaba horas borboteando. Como cada año, era tan grande que le cabía bacalao para alimentar a más de quince durante la cena y el recalentado y rellenar un bote de yogurt para que cada familia se llevara. De la cazuela emanaba el olor a los ajos fritos en el aceite, el sofrito de jitomate con las cebollas y las aceitunas, al pescado previamente desalado. En otras palabras, olía a Navidad. Mi abuelita mientras tanto estaba en su cuarto. No lo sabíamos, pero le restaban unas pocas horas de vida. Recuerdo que entre la pelada de papas y manzanas me escabullí de mis labores de cortadora oficial para ir a verla. Apenas entré, la vi enderezada. Algo la tenía en alerta y mi corazón lo sintió. Mi abuelita inspiró profundamente y con voz grave desde su cama me dijo: –“Dile a tu mamá que a ese bacalao le hace falta sal”. Confieso que me quise reír. Nunca vi venir esa afirmación y menos en el contexto. Para mí, no hay un momento de más lucidez.Corrí hasta la cocina, llegué al bacalao. Tomé una cucharada y ¡rayos!, efectivamente le hacía falta sabor. Tomé un par de puñitos de sal y los fui integrando hasta sentir que estaba en su punto. Noté que el olor cambió. Ella lo sabía: conocía a la perfección a qué debe oler un bacalao hecho para sacar suspiros.Esa tarde mi abuela se devoró una torta de bacalao. Fue lo último que pidió. El veinticuatro pasamos la Navidad como pudimos, ya sin ella. A penas en el recalentado me entraron ganas de volver a probar el guiso. A la primera mordida conecté con la esperanza, con el legado de mi abuelita, con eso que resultó ser mi última experiencia con ella. En ese momento tuve una revelación: quería que la cocina y la comida se convirtieran en mi vínculo con la vida y con mis ancestras. A los pocos meses dejé mi trabajo y diez años después, me dedico plenamente a la comida. La comida del corazón salva, cura, da esperanza. Y eso es justo lo que deseo para ustedes: que haga su magia en sus mesas, en su noche, en sus días. ¡Feliz Navidad!
En la temporada decembrina, si vives en el hemisferio en el que estamos por cambiar de otoño a invierno, es común comenzar a notar esto en la piel y eso incluye a nuestro cuero cabelludo, que puede sentirse reseco.Por ejemplo, quizá sientes comezón, pero esto también puede verse reflejado con caspa, un poco de ardor y caída del cabello. Ya que en la cabeza no podemos untarnos nuestra crema humectante favorita, lo que sí podemos hacer es no olvidar hidratarnos con agua y probar alguno de estos remedios caseros para hidratar tu cuero cabelludo.Remedios caseros para el cuero cabelludo resecoAceite de coco. El aceite de coco no sólo puede hidratar el cuero cabelludo, pues además tiene propiedades antifúngicas y antibacterianas que pueden ayudar a reducir el riesgo de infecciones. Incluso puede ayudar a tratar la dermatitis atópica.Para usarlo, simplemente aplica una pequeña cantidad de aceite de coco derretido directamente en el cuero cabelludo y masajea la piel. Déjalo reposar durante al menos 10 minutos y después lava tu cabello como lo haces normalmente. Aceite de árbol de té. Este aceite tiene fuertes propiedades antisépticas, antifúngicas y antibióticas y es por eso que muchos champús contra la caspa contienen aceite de árbol de té.Para usarlo, puedes hacerlo solo o mezclar unas gotas de aceite de árbol de té con un aceite portador, como aceite de coco o de oliva, y masajearlo en el cuero cabelludo. Déjalo actuar durante 10 minutos y luego lava tu cabello.Plátanos machacados. Los plátanos son nutritivos e hidratantes, lo que los convierte en un excelente tratamiento para el cuero cabelludo seco. Además de ser humectantes, son una fuente confiable antimicrobiana natural, y los dos beneficios combinados pueden ayudar a aclarar el cuero cabelludo seco.Machaca o tritura en procesador un plátano con unas cucharadas de aceite de coco o de oliva. Mézclalo bien y luego póntelo masajeando tu cuero cabelludo. Déjalo actuar de 10 a 15 minutos y después, enjuaga.Yogurt con huevo. El yogurt es calmante para la piel y también puede ser exfoliante, mientras que el contenido de grasa y proteína del huevo puede nutrir y proteger el cuero cabelludo al prevenir el daño de los radicales libres a nivel celular.Para usar este remedio, mezcla unas cucharadas de yogur natural sin sabor y sin azúcar con un huevo bien batido. Aplícalo con un masajea a tu cabello y cuero cabelludo, y espera 10 minutos antes de lavarlo. Enjuaga la mezcla con agua tibia o fría, para que el huevo no se cocine y sea difícil quitarlo de tu cabello.Aguacate. Los aguacates contienen ácidos grasos monoinsaturados y ácidos grasos poliinsaturados que pueden hidratar y proteger la piel. Puedes usar tanto aguacate o aceite de aguacate tópicamente para calmar el cuero cabelludo seco.Si usas aguacate, licúalo o machácalo y mézclalo con unas gotas de aceite portador, como aceite de oliva, antes de masajearlo en el cuero cabelludo. Déjalo reposar durante 10-15 minutos antes de lavarlo. Para una hidratación extra, puedes mezclar aguacates y plátanos, y usarlos como tratamiento.Recuerda aplicar cualquiera de estos remedios en una parte de tu piel, como el ante brazo, antes de usarlos en tu cuero cabelludo, para asegurarte de que no te harán alguna reacción alérgica.
Limpia tu rostro de forma natural con estas sencillas recetas perfectas para preparar en casa: Miel La miel es famosa por sus beneficios para la piel: es exfoliante, desinflamatoria e hidratante. Se puede mezclar con avena o con yogurt para exfoliar, con cúrcuma y limón para iluminar la piel, entre muchas otras combinaciones. En esta ocasión, les recomendamos probar la mezcla de miel y aceite de oliva para hidratar y suavizar tu piel. Sólo tienes que mezclar muy bien una cucharadita de miel con dos cucharadas de aceite de oliva, hasta obtener una pasta homogénea, aplícala en tu cara y retirala con agua tibia después de veinte minutos. ¡Te sentirás renovada! Romero El romero es un astringente natural. Puedes hervir varias ramitas con agua y utilizar ese líquido para limpiar tu cara por las noches. O bien, puedes derretir una cucharada de aceite de coco y mezclar con el romero, después cocinar esta mezcla por diez minutos más (hasta que el romero pierda su color) y colar bien la mezcla; después tienes que dejar enfriar un poco la mezcla y agregar cuatro cucharadas de yogurt y una de miel. Deja en el refrigerador durante una semana y aplica esta mascarilla durante diez minutos y retirala. Menta La menta es otro gran astringente y humectante natural. Para esta mascarilla, necesitas moler: diez hojas de menta, una rodaja de pepino y media cucharada de miel. Cuando obtengas una mezcla suave, aplica en tu rostro durante veinte minutos y retira con agua fría. Notarás al instante la diferencia. Sábila La sábila o aloe vera es perfecta para hidratar tu piel, incluso es buena para quemaduras o para mejorar el proceso de cicatrización. Para limpiar tu rostro de las impurezas, sólo necesitas mezclar muy bien una cucharada de sábila con una cucharada de miel y una de aceite de coco, refrigerar y colocar en tu rostro tras desmaquillarte. Deja actuar durante veinte minutos y retira con agua. Así de fácil tu rostro quedará limpio. Sal de mar Para obtener un exfoliante natural con sal: mezcla una cucharada de sal de Colima (o de mar) con una cucharada de miel. Aplica en tu rostro y masajea con tus dedos húmedos, después de diez minutos retira con agua tibia.
¿Estás listo para pasar tiempo en casa sin aburrirte? Si ya hiciste cada curso digital posible, quizá es momento de que pruebes con algo un poco más intuitivo, pero con una guía excepcional.Cocinar puede ser tu próxima habilidad a desarrollar, para tener un momento recreativo y productivo al mismo tiempo, además de que seguro no te vendrá mal consumir más comida casera hecha por tus propias manos.Ya que cocinar se trata sobre todo de seguir pasos, necesitas practicar lo más que puedas en estos procesos y ninguna herramienta será mejor que una app de cocina para ser tu guía en cualquier platillo que quieras preparar: desde un panqué de plátano, hasta una lasaña boloñesa.Para esta tarea de acompañarte en cada paso de volverte una cocinera o cocinero normal a uno pro, la app de Kiwilimón se pinta sola, pues con ella no sólo puedes seguir con el video tu receta, sino que además puedes planear tus menús, hacer la lista del súper, o guardar esa receta para prepararla el fin de semana.Lo mejor de la versión premium de KiwiPro es que puedes navegar entre recetas y pasos sin tener que tocar la pantalla, así que adiós al miedo de arruinar tu teléfono con comida al estar cocinando.Otro beneficio de descargar KiwiPro es que si eres dueño de un equipo Huawei, automáticamente tienes oportunidad de ganar premios gracias a su dinámica Lucky Draw, disponible sólo en su tienda de apps App Gallery.Por ejemplo, podrías ganarte 3 meses gratis de KiwiPro para cocinar como un chef profesional, además descuentos en otras apps, accesorios o dispositivos de la marca y esto sólo con descargar la versión premium de nuestra app.Para participar sólo entra a tu App Gallery, descarga nuestra app y en automático estás dentro de la dinámica Lucky Draw para ganar con Huawei.
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