Caldos, recetas y aportaciones a la salud
Comida para Niños y Bebés

Caldos, recetas y aportaciones a la salud

Por Kiwilimón - Febrero 2012
Un caldo es, en gastronomía, en agua uno o varios ingredientes, por regla general carnes, pescados o vegetales (es decir un fondo) al que se añaden cereales, pasta, verduras. Así se tiene que el caldo de pollo es simplemente agua en que se ha cocido, a veces en presencia de carne, pedazos de pollo (siendo posible los huesos), caldo de pescado es agua en que se ha cocido pescado (o sus espinas), caldo de res es agua en que se ha cocido carne bovina, y caldo de cerdo es agua en que se ha cocido carne de cerdo. La cocción se realiza en una marmita u olla de bordes altos. Este tipo de alimento se encuentra en la categoría de las salsas ya que su forma concentrada entra a menudo en su elaboración. Los caldos son la base de muchas preparaciones culinarias como las sopas, las cremas y los arroces. (Fuente: Wikipedia) Las aportaciones nutritivas de los caldos varian con respecto al ingrediente con que esté realizado. Toma nota de las siguientes recetas para preparar caldos. Verás que te serán deliciosos y muy nutritivos. Caldo de Pollo y Tallarines con Limón Una rica sopa de caldo de pollo con tallarines. Caldo de Nopales Muy rico caldo que no vas a querer solo uno. Caldo de Camarón Seco Se dice que un buen caldo de camarón es un remedio efectivo para combatir la resaca después de una noche de fiestas. Pruébalo por ti mismo. Caldo Tlalpeño El caldo tlalpeño es un platillo típico mexicano que consiste en un consomé de pollo con verduritas, pollo deshebrado, aguacate, garbanzos y chile. Caldo de Pollo Asiatico Un rico caldo de pollo con un toque asíatico gracias al jengibre y la salsa soya. El Clásico Caldo de Pollo Un clásico caldo de pollo, perfecto para cualquier comida casera. Caldo de Cangrejo con tallarines Este caldo de cangrejo es una receta china. Seguro te va a encantar. Sopa Vietnamita (Pho Ga) Un caldo de pollo con tallarines y verduras, como en Vietnam. Caldo de Pollo y Tallarines con Limón Una rica sopa de caldo de pollo con tallarines chinos. La sopa tiene mucha sabor gracias al limón, el cilantro, el chile y el jengibre.
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Todos estamos conscientes del problema de contaminación que vive nuestro planeta, por lo que reciclar en casa es el primer paso para comenzar con acciones concretas.Hay acciones que podemos hacer desde nuestra trinchera para ayudar al medio ambiente, y una de las acciones que más accesibles y que más podemos ayudar es reciclando. El reciclaje es un buen hábito que podemos hacer en casa y que no requiere de gran infraestructura, pero sí de mucha voluntad para hacerlo de manera práctica, responsable y adoptarlo a tu estilo de vida.Para empezar a reciclar en casa, aquí te dejamos estos 10 consejos:Comunícaselo a todos los miembros de la familia. Lo más importante es que todos los miembros de la familia estén en la misma sintonía para que sea más fácil adoptar este hábito. Entre todos será más fácil cumplir con este propósito y apoyarse entre sí.Busquen información y edúquense al respecto. Tener la información necesaria hará que el reciclaje sea más fácil, es necesario saber sobre los distintos materiales, el uso y el reuso que se le puede dar. Instala distintos botes de basura para diferentes tipos de materiales. La separación de residuos es muy importante. Hay que tener cestos diferentes para los distintos materiales y desechos: orgánicos, inorgánicos, cartón y papel, vidrio, pet, electrónicos, etc.Identifica un centro de reciclaje e infórmate cuál es la forma para llevar los distintos materiales. Ya existen distintos centros donde pueden reciclar tus desechos, sin embargo es necesario que lo lleves tal cuál se requiere, hay materiales que necesitan estar lavados y secos, otros que se pueden compactar, etc. Es necesario que sepas cómo se debe entregar todo.Reusa. Otra de las principales formas de reciclar es el reuso, piensa antes de tirar algo si le puedes dar una segunda oportunidad, por ejemplo tus botellas de vidrio pueden servir de floreros, los frascos de mayonesa te pueden servir como contenedores para poner productos a granel, etc.Invierte en productos zero waste. Actualmente hay en el mercado muchos productos que no generan residuos, ya sea que compres productos a granel, artículos sin envolturas etc.Realiza actividades para reciclar de forma original. Si tienes hijos pueden destinar actividades para buscarle un nuevo uso a tus residuos, por ejemplo pueden hacer cochecitos con los cartones del papel sanitario y así darle rienda a la creatividad. No deseches lo que ya no sirve y trata de repararlo. Estamos cada vez más acostumbrados a comprar cosas desechables o que caducan rápido, pasa con tu celular, computadoras portátiles etc. Antes de desecharlo, investiga si se puede reparar y además de ahorrar, reciclarás. Reduce tu consumo. Vivimos en una sociedad cada vez más consumista, realmente no necesitas comprar todo lo que crees. Antes de hacerlo, piensa si realmente lo necesitas. No desistas. El reciclaje es un hábito que requiere paciencia, constancia y disciplina, piensa que es algo que debes implementar en tu vida a largo plazo.
Los aguacates son una de las frutas más nutritivas y deliciosas. Su pulpa suave y cremosa tiene ácido fólico, hierro, magnesio, vitamina B, fibra, entre muchos otros nutrientes. También son una fruta saludable para el corazón ya que contienen grasas buenas, son bajas en grasas saturadas y no contienen colesterol ni sodio.  Los aguacates frescos pueden ser parte de una dieta y un estilo de vida saludables para el corazón y puedes aprovechar el hueso del aguacate para crecer una linda planta en tu hogar.   Descubre aquí como puedes crecer una planta de aguacates a partir de su hueso. ¿Qué necesitas? Un hueso de aguacate limpio y seco Un tarro con agua Palillos de dientes  ¿Qué tienes que hacer? Lava bien el hueso de aguacate. Coloca tres palillos de dientes en cada costado del hueso y uno en la parte superior. Esto evitará que el hueso se hunda. Coloca el hueso en un vaso o frasco con agua, puedes usar uno de boquilla ancha. Sólo deberás colocar en agua la parte más ancha del hueso. Lo mejor es que uses un frasco o vaso de vidrio para que puedas revisar cuando las raíces comiencen a brotar.  Pon el vaso o frasco en un lugar cálido y luminoso. Recuerda que no debe estar expuesto directamente a la luz del sol. Cambia el agua cada cinco días para evitar que crezcan moho y hongos. Las raíces deberán brotar del hueso en un lapso de dos a seis semanas, después de haberlo puesto en el agua. (Si después de ocho semanas aún no ves avances, verifica tu proceso y comienza con otro hueso). Revisa el nivel del agua constantemente, así podrás asegurarte que el hueso siempre estará sumergido unos 2 cm o un poco más de ¾ de pulgada.  Cuando los tallos que brotan del hueso de aguacate alcancen 15 cm, deberás cortarlos.  Una vez que las raíces estén más fuertes, el retoño haya crecido y tenga hojas, pasa la plantita a una maceta. La mitad del hueso debe quedar fuera de la tierra.  ¿Cómo debes cuidar tu planta?  La planta debe estar en un lugar cálido y soleado. Riega la planta entre dos y tres veces a la semana.  Lo mejor será que traspases la planta a una maceta más grande, entre marzo y junio. Cuando plantas un aguacate a partir de un hueso, toma más tiempo que el árbol dé frutos. Se calcula que una planta de aguacate que nació de un hueso puede dar frutos entre cinco y 13 años después de haber sido plantada. Así que sé paciente, disfruta de tu linda planta y continúa disfrutando de los Aguacates de México, llenos de vitaminas, minerales, nutrientes y sabor.  
Si hay algo que todos anhelamos y queremos alcanzar es la felicidad y pese a que es un concepto ambiguo, todos tenemos nuestra idea de lo que significa.Hoy en día vivimos en un estrés constante, las preocupaciones, la carga de trabajo, deudas, cansancio y demás, que nos pueden consumir y evitar que disfrutemos de los pequeños momentos de la vida.Para que los momentos negativos no abarquen una parte importante de tu día a día, es importante celebrar todas las conquistas que hacemos y todos los retos que conseguimos. Festejar los logros, por más pequeños que sean, mejora la capacidad de crear buenos hábitos, te ayudará a mejorar tus relaciones, a aumentar tu seguridad y autoestima, y te impulsará a alcanzar tus objetivos personales. Conocer la importancia de celebrar los logros es lo que diferencia a las personas que disfrutan la vida, que son aventureras, de las personas que se sienten estancadas en la rutina o en resentimientos por decisiones que tomaron en el pasado.Celebrar implica tomarnos un momento, ponerle una pausa a la rutina y realizar actividades en festejo por algo que sucedió. Es dejar a un lado lo que estamos haciendo para organizar algunas actividades especiales para recordar o aplaudir algo que pasó.Además, hacerlo no tiene por qué implicar un gasto, pues se trata de darte un momento para reflexionar en lo que has logrado. Por ejemplo, puedes celebrar simple y sencillamente preparándote tu comida favorita, leyendo un buen libro, escribiéndote una carta, o hasta arreglándote sin motivo particular.La importancia de celebrar los logros es que nos recuerda que tenemos la capacidad de superarnos, y de que si trabajamos duro por nuestros objetivos llegan cosas buenas. A partir de ahora, festeja todos los logros y explota tu felicidad.
Llegó tu mejor amiga con mucho que platicar o tus hijos invitaron compañeritos porque tienen un trabajo de la escuela… No importa la ocasión, siempre hay buenas razones para tener galletas caseras recién hechas, pero no siempre hay tiempo para prepararlas.Por eso tu congelador puede ser un gran aliado para estar listo y llenar en unos minutos tu casa con un dulce aroma.Ya que no todas las masas de galleta se congelan de la misma manera, pues no siempre obtienes resultados ideales, aquí te damos unos tips para que la próxima vez que prepares galletas, hagas el doble de masa y la conserves para una de esas tardes especiales.Qué tipos de masa congelarLas mejores masas para congelar son las que tienen mucha mantequilla y no llevan tanto huevo batido, como madeleines, o mucho polvo para hornear. Tampoco es buena idea congelar galletas con base de merengue.Galletas de mantequillaSon las mejores para reservar en el congelador. Generalmente sus ingredientes son mantequilla, harina, azúcar, vainilla o chocolate en polvo, y a veces, huevo o yema. Para guardar esta masa, forma troncos y envuélvelos cuidadosamente, primero con plástico y después con aluminio. Deben quedar herméticos para que no absorban olores o se afecte su textura. Puedes cubrir los troncos con azúcar y canela. Para prepararlas, corta rebanadas de poco menos de un centímetro de grosor y se verán lindas una vez horneadas. Te recomendamos esta receta de PastisetasMasas para cortadoresSi te encanta usar todos esos cortadores de figuritas que has coleccionado, cuando esté lista la masa, forma un rectángulo de unos 4 cm de espesor y envuélvelo igualmente con plástico y aluminio. Cuando vayas a usar la masa, colócala en el refrigerador antes y cuando esté lista, la puedes extender y cortar. Esto es ideal para los muñequitos de jengibre navideños.BolitasLa mayoría de las recetas de galletas de chispas de chocolate requieren porcionar la masa en bolitas o con una cuchara para helado, al igual que los polvoroncitos de nuez, o las galletas de avena. Forma las galletas como acostumbras y congélalas en charolas una media hora o suficiente tiempo para que se sientan firmes. Esta misma técnica es muy útil para las galletas de duya.Una vez que estén listas, empácalas en bolsas, procurando sacar la mayor cantidad de aire posible. Así será más fácil usar sólo la cantidad justa.Te recomendamos estas Galletas Tipo BrownieLista para hornearColoca las bolitas o rebanadas de masa en una charola antiadherente cubierta con papel siliconado o engrasada y enharinada. El tiempo que toma tu horno en llegar a la temperatura adecuada generalmente es lo que necesitas para que estén listas para cocinarse.Calcula un par de minutos más al tiempo habitual ya que partas la masa parcialmente congelada o muy fría.Si prefieres, puedes congelar galletas horneadasDéjalas enfriar completamente y empácalas en un contenedor hermético con papel encerado entre capas. Esto también funciona muy bien para brownies o barritas de galleta cortadas en piezas individuales.En cualquiera de los casos, no es buena idea tener masa o galletas cocidas congeladas por más de tres a cuatro meses. Disfrútalas lo más pronto posible, siempre puedes preparar más.
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