Cocinando unas papas a la francesa
Comida para Niños y Bebés

Cocinando unas papas a la francesa

Por Kiwilimón - Diciembre 2011
  No dejes de preparar unas tradicionales papas a la francesa en tu casa. Muy buenas para acompañarlas con una hamburguesa o como botana para la fiesta o algún evento deportivo, por ejemplo. Para ver más imágenes, haz click aquí.

Ingredientes

  • 4 Tazas de Aceite para freír
  • 1 Kilo de Papas peladas
  • 4 Cucharadas de Harina
  • Sal al gusto
Para conocer detalles del método de preparación, haz click aquí.  
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De las cosas que más extraño de la vieja normalidad, la experiencia de comer en un restaurante está definitivamente en el top 3. Aunque pueda pedir comida a domicilio y seguir disfrutando de mis platillos favoritos, algo hace falta.Por fortuna, ha llegado a México una plataforma que realmente trae a casa la experiencia de comer en un restaurante, más allá de solo la comida. Su nombre es Take a Restaurant y con ella puedes reservar una experiencia exclusiva de una manera fácil y personalizada, para tener la oportunidad de disfrutar de tu restaurante favorito en casa.Con este servicio puedes elegir en casa una selección de 18 exclusivos restaurantes que ofrecen una buena parte de la interesante escena gastronómica citadina, con nombres consolidados como Mikel Alonso (Grupo Biko) o Gabriela Ruíz (Carmela y Sal), hasta propuestas más atrevidas como la cocina fusión de Norma Listman y Saqib Keval (Masala y Maíz).Take a Restaurant te permite reservar a través de la web www.takearestaurant.com tu restaurante favorito, escoger una opción de menú y prepararte para que tu casa se convierta en ese restaurante tan deseado. Una vez que reservas, Take a Restaurant se encarga de coordinar todos los detalles para garantizar que cada servicio sea inolvidable. Esto significa que el equipo llega una hora antes con todo lo necesario para transformar tu casa en su restaurante; luego, tienes el servicio del personal como si estuvieras ahí, y finalmente, ellos recogen todo y dejan tu cocina impecable.Esta plataforma viene de España, en la que está disponible en Madrid y Barcelona, donde las reservas más constantes son para grupos de entre 6 y 10 personas, que buscan reunirse tranquilamente con sus amigos o familiares y poder hacer un plan diferente y disfrutar de la sobremesa sin prisa, pero también parejas que celebran ocasiones especiales.Ciudad de México es la primera ubicación internacional de Take a Restaurant, así que vale la pena probar este nuevo servicio, que promete hacernos sentir fuera de casa, sin necesidad de salir de ella.
Aprender a comer es una aventura en la que puede haber callejones sin salida. Como parte de una política pública, los gobiernos son los principales interesados en que lo hagamos cada vez mejor. Así es como surge el plato del bien comer, una estrategia que educa a la población de forma sencilla a alcanzar una dieta correcta. A pesar de que tiene más de diez años de su lanzamiento, el tema sigue siendo tendencia. La pregunta actual es ¿realmente sirve? ¿Es igual para los niños? Como no me quise quedar con la duda, le pregunté a dos nutriólogas.El plato del bien comer surgió como parte de la Norma Oficial Mexicana (NOM) para guiar a la población a alimentarse saludablemente a través de una herramienta gráfica que mostrara cómo se debe verse nuestra comida al llegar frente a nosotros. El punto es respetar las cantidades en cada grupo de alimentos, según lo que nos cuenta Mayte Martín del Campo, nutrióloga experta en fitness y deporte.El plato está dividido en tres secciones: una porción de tres a uno de frutas y verduras; otra tercera parte de proteínas integradas por leguminosas y productos de origen animal y, finalmente, cereales o carbohidratos. Para Mayte Martín del Campo, “la idea es respetar las proporciones en la alimentación de todo un día”. Pero si esto nos causa dudas, ella prefiere hablar de porcentajes: una mitad de hidratos de carbono, treinta por ciento de grasa y veinte por ciento de proteína. El plato del bien comer se usa indistintamente para hombres, mujeres y niños por lo que expertos como la nutrióloga Jennifer Asencio, especialista en alimentación de pacientes con enfermedades clínicas, indica usar este parámetro con la población sana, pero puede haber excepciones de acuerdo con el sexo, edad, estatura, tipo de personas y sus requerimientos, sobre todo con personas que padecen enfermedades como diabetes. “Hay que tener cuidado con el consumo de frutas, por ejemplo, en una persona con los triglicéridos altos”. Además, también aconseja velar por la calidad de los cereales y las combinaciones: “Tomar agua de frutas, comer mucho puré de papas y tan sólo un poco de carne no es una dieta saludable”. Ella recomienda tener en mente que en una buena alimentación hay “una buena cantidad de vegetales, suficientes cereales –y de calidad- y poca proteína”. Por su parte Mayte complementa que existen tres aspectos importantes que no están previstos en el plato del bien comer: “El primero es que le falta la recomendación de grasas (buenas), es decir, aceites, y toda la familia de oleaginosas como almendras, ajonjolí, chía, nueces. La segunda es la cantidad de azúcar recomendada para la población, que es de 25 g de azúcar al día, y que generalmente se debe de obtener de frutas. Con 2 porciones al día se cubriría”. En este caso los postres quedarían fuera al ser una suma de carbohidratos, grasas y azúcares. Aunque muchos no lo saben, el tema se complementa con la jarra del buen tomar, una guía que alerta a la población sobre las bebidas. Principalmente aconseja no tomar agua de sabor ni refrescos, y a penas medio vaso de jugo de frutas o leche entera. Esto debido al alto índice de azúcar y calorías en ellos. Bebidas como café, té o bebidas con edulcorantes artificiales están indicados con 0 a 2 vasos por día. Lo que más recomienda es consumir simplemente de 6 a 8 vasos de agua purificada. Aunado al plato del bien comer y a la jarra del buen beber, la nutrióloga Mayte recomienda no saltarse las verduras en cada alimento, cuidar las porciones de origen animal (sólo una quinta parte de tu plato en cada comida) y entender que cada persona es única. Jennifer por su parte dice que para comprender ampliamente cómo alimentar mejor a nuestros hijos y conocer si tienen requerimientos especiales en cuanto a vitaminas y minerales, lo mejor es acercarse a un nutriólogo o un experto en alimentación.
Para cerrar la semana patria hablemos del elefante verde, blanco y rojo del cuarto: la cocina nacional es insuperable. Mientras el taco roba la atención internacional hace falta ser paisano para comprender la complejidad, amplitud y delicia de nuestra gastronomía; los entrañables guisos regionales, las tradiciones patronales, las sazones cocinadas en olla de barro, bajo el calor del pib o en la incandescencia de la brasa. Ya lo dijo la UNESCO hace justamente diez años, la cocina tradicional mexicana es patrimonio del mundo, cultura que vale la pena preservar por los siglos de los siglos. Basta ver al ajonjolí de todos los moles: el mole. Su complejidad resuena en la infinidad de ingredientes que lo componen –algunos de ellos tan improbables como unas galletas de animalitos–, en sus acepciones regionales, en las sutilezas que se modifican de acuerdo con las festividades como Día de Muertos, en su amplitud cromática que abarca casi todos los colores del arcoíris. El mole, salsa densa que nos recubre tanto la memoria como la cucharada de arroz más humilde, debe su honor, más que a sus recetas, a la tradición alrededor de su preparación.Así como en el mole, el mestizaje y la cultura se mezclan como pinturas al óleo en las cocinas tradicionales de México tanto, que hace diez años la UNESCO nombró a su totalidad como un patrimonio de la humanidad. En la declaratoria no había que ser esfinge: había que presentar un caso de estudio, reunir un sinfín de requisitos e información por parte de un grupo multidisciplinario de cocineros, historiadores, antropólogos y hasta ingenieros en alimentos con el fin de perseverar. El resultado fue una condecoración como nunca se le había otorgado a otro país. La cocina tradicional mexicana es nuestra Muralla china, nuestro Machu Picchu cultural. Según el escritor e historiador de cocina mexicana José N. Iturriaga, no es que no se hayan honrado a otras cocinas antes o después. En los últimos años se han protegido otras maravillas culinarias como, por ejemplo, la etiqueta en la cocina francesa, la dieta mediterránea y la tradición japonesa en la cocina, pero no así a un país. A diez años del fallo de la declaratoria en la que se reconocen las prácticas, rituales y elaboraciones vinculadas a nuestra cocina, merece volver a celebrar el mérito. Celebrar que en México no sólo hay 32 estados, sino una infinidad de tradiciones que se preservan en el fuego de los comales, las ollas, las vasijas de barro. Celebrar por supuesto a las cocineras tradicionales que, según Iturriaga, “son el objeto mismo de la declaratoria”, el libro atemporal de los saberes culinarios de cada región. José N. Iturriaga, escritor de libros como 'Saberes y delirios' o 'Confieso que he comido', afirma que parte de la responsabilidad de tener una cocina protegida por la UNESCO es la de rescatar, salvaguardar y promocionar la tradición “más que a un platillo o a un ingrediente; preservar la cocina de nuestros pueblos, la cocina de los mercados, de las abuelas”.Para lograrlo se creó el Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana, un organismo consultor de la UNESCO que lleva a cabo reuniones nacionales anuales, foros mundiales de gastronomía mexicana, seminarios académicos y hasta encuentros de cocineras tradicionales. “A los platillos y tradiciones hay que estarles dando nuevo vigor. Preservarlos y salvaguardarlos para que no caigan en desuso y se mantengan vivos. El sentido principal de la organización es la conservación de las tradiciones”. Lo que nos toca hoy en casa es aprender y enseñar sobre cocina mexicana a las generaciones venideras. Desempolvar el tortillero y echarle leña al fuego. Poner literalmente las manos en la masa y extender los hilos de la tradición hasta el infinito. Hoy te invito a tomar alguna de nuestras recetas tradicionales y prepararla en familia. Además de cincelar recuerdos harás historia, harás cultura, serás parte de este ritual iniciático que puso a suspirar a los primeros mexicanos.
Si no sabes cuáles son las pepitas o semillas de calabaza tienen una apariencia plana y un color verde oscuro. Puedes encontrarlas aún envueltas en su cáscara de color blanco amarillento, aunque algunas variedades de calabazas producen semillas sin cáscara y consumirlas como colación te dará muchos beneficios.Estas semillas son una buena fuente de nutrientes y su textura maleable y masticable las hace ideales para comer entre comidas. Además, son muy accesibles y en muchos mercados, las pepitas están disponibles en muchas formas: crudas con cáscara, crudas y sin cáscara, tostadas con cáscara, o asadas y sin cáscara.Si las incluyes como colación para las tardes, no sólo te ayudarán a controlar el apetito, sino que las pepitas o semillas de calabaza te proveerán de estos beneficios.Beneficios en la salud de las semillas de calabazaComer solo una pequeña cantidad de pepitas de calabaza puede proporcionarte una cantidad sustancial de grasas saludables, magnesio y zinc. Es por esto que las semillas de calabaza se han asociado con varios beneficios para la salud, como los que te listamos a continuación.Altas en contenido de antioxidantesLas semillas de calabaza contienen antioxidantes, como carotenoides y vitamina E, los cuales pueden reducir la inflamación y proteger las células de los radicales libres dañinos. Es por eso que consumir alimentos ricos en antioxidantes puede ayudar a proteger contra muchas enfermedades.En cuanto a las pepitas, se cree que los altos niveles de antioxidantes son en gran parte responsables de sus efectos positivos sobre la salud.Pueden ayudar a bajar los niveles de azúcar en la sangreAunque se han realizado en animales, estudios científicos han demostrado que la calabaza, las semillas de calabaza, el polvo de semillas de calabaza y el jugo de calabaza pueden reducir el azúcar en la sangre. Esta investigación es especialmente importante para las personas con diabetes, que pueden tener dificultades para controlar sus niveles de azúcar en sangre.Por otra parte, varios estudios han encontrado que la suplementación con jugo de calabaza o polvo de semillas redujo los niveles de azúcar en sangre en personas con diabetes tipo 2. Se cree que el alto contenido de magnesio de las semillas de calabaza puede ser el responsable de su efecto positivo sobre la diabetes.Aporte de magnesioLas semillas de calabaza son una de las mejores fuentes naturales de magnesio, un mineral que con frecuencia falta en la dieta de muchas poblaciones occidentales. El magnesio es necesario para más de 600 reacciones químicas en el cuerpo, por ejemplo:Control de la presión arterial.Reducir el riesgo de enfermedad cardíaca.Formar y mantener huesos sanos.Regulación de los niveles de azúcar en sangre.Alto contenido de fibraLas pepitas de calabaza son una gran fuente de fibra dietética, pues tan sólo las semillas sin cáscara proporcionan 1.1 gramos de fibra en una porción de 28 gramos. Esto es un gran beneficio para la salud porque una dieta rica en fibra puede promover una buena salud digestiva. Además, las dietas ricas en fibra están asociadas con un riesgo reducido de enfermedad cardíaca, diabetes tipo 2 y obesidad.Pueden ayudar a mejorar el sueñoLas semillas de calabaza son una fuente natural de triptófano, un aminoácido que puede ayudar a promover el sueño, por lo que si tienes problemas para conciliarlo, comer un poco de pepitas antes de irte a la cama podría ayudar. Sin embargo, necesitarías comer alrededor de 200 gramos de semillas de calabaza para lograr la cantidad necesaria de triptófano.Además, el zinc en estas semillas también puede ayudar a convertir el triptófano en serotonina, que luego se convierte en melatonina, la hormona que regula el ciclo del sueño.Las pepitas de calabaza se pueden incorporar fácilmente a tu dieta como colación o ingrediente en las comidas o para hornear; se pueden comer crudas o asadas, saladas o sin sal. Además de comerlas solas, puedes agregarlas a licuados o a tu fruta con yogur griego. También puedes incorporarlas a las comidas espolvoreándolas en ensaladas, sopas o cereales.Además de comerlas solas, como colación, estas son unas recetas en las que puedes incorporar pepitas de calabaza:Avena con guayabaHummus con salsa de semillasPescado con costra de frutos secos
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