Cuáles son las porciones que debe comer un niño de menos de 10 años
Comida para Niños y Bebés

Cuáles son las porciones que debe comer un niño de menos de 10 años

Por Kiwilimón - July 2019
Saber cuáles son las porciones adecuadas de comida para un niño de cierta edad no es tan complicado como parece.

Aunque estamos acostumbrados a ver por todos lados porciones enormes de comida y, a veces, cuando llegamos a casa, la hora de comer se puede convertir en una batalla campal, especialmente con niños pequeños, es posible lograrlo.

Como papás, es importante incentivar que los niños asocien la comida con momentos placenteros, de compartir y convivir, no con guerras de poder o sentir que tengan que acabar montañas de comida para estar satisfechos.

Los niños deben aprender a escuchar su apetito y una gran manera de lograrlo es servir las porciones adecuadas. También hay que tomar en consideración el nivel de actividad y requerimientos especiales de cada pequeño.

En casa podemos realizar el ejercicio de medir qué tanto cabe en los platos que usamos siempre y así comprender que el estómago de un chiquito no tiene la misma capacidad que el nuestro. ¿Has medido cuántas tazas de sopa caben en tus soperos? Te sorprenderás al constatarlo.

Por ejemplo, en el caso de las frutas, una porción adecuada para un niño es media manzana, o naranja. Si lo vemos en una taza de medir es entre un cuarto a media taza.

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De la misma manera, hay que cuidar la porción correcta de jugo, que es media taza. Los vasos comunes tienen capacidad de 1 a 1 ½ tazas, a veces más. No es buena idea servirles vasos enormes de jugo, porque pueden quitarles la capacidad para comer alimentos con mayor concentración de proteínas, vitaminas y minerales, los cuales son más necesarios para su desarrollo.

Si se trata de granos o cereales, media rebanada de pan es suficiente para niños de hasta 5 años, y la porción adecuada de pasta, arroz o cereal es media taza.

Hay que tener cuidado con los tazones enormes de cereales azucarados que no dejan espacio para mucho más. En total, los niños necesitan 4 a 6 porciones al día de granos y cereales.

Un sándwich hecho con una rebanada de pan, media taza de pasta en la comida y una tortilla en la cena completarían sus requerimientos de granos y cereales del día. Como ves, no es tanto.

En el caso de las proteínas como carnes, pescado o pollo, para chiquitos de hasta 5 años, 60 gramos es más que suficiente por porción, por ejemplo, un huevo durante el desayuno. Al acercarse a los 10 años puede subir hasta 100 gramos, según la actividad.

No olvides incluir nueces, almendras o mantequilla de cacahuate, de la cual dos cucharadas equivalen a una porción adecuada. Considera también leguminosas, como lentejas y frijoles, y media taza de ellas es más que suficiente. En total necesitan entre 3 a 4 porciones de ese tamaño al día.

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Para complementar su dieta, los lácteos son importantes. Calcula unos 100 g de queso en total para todo el día, o tres cuartos de taza de yogurt. Si toman leche, no necesitan más de media taza por porción. Dos porciones al día son suficientes para su desarrollo.

Finalmente, las temidas verduras no tienen que ser motivo de pleito. Procura darles varias opciones y piensa que sus porciones no deben ser las mismas que las tuyas.

Por ejemplo, en el caso de chícharos, brócoli y otras verduras cocidas, media taza por porción es suficiente. Si es ensalada, calcula una taza.

Donde se complica un poco es con las frutas, pues necesitan en total al menos cinco porciones de frutas y verduras por día; lo mejor es si son más verduras que frutas, así que divídelas entre las tres comidas y lunch para que tengan todo lo que necesitan para crecer sanos.
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Manoola Varelas
06/08/2019 00:55:00
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Mary Lopez
14/07/2019 22:03:56
Gracias por todos los consejos Kiwilimón
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Laura Santander, sommelier de Loretta y fundadora de vinosadomicilio.com.mx, explica que todo es culpa de la marquesa de Pompadeur. En sus fiestas con la crema y nata francesas corría el champagne como ríos caudalosos en temporada de lluvias. Luego, en el siglo XIX, la champaña fue la bebida predilecta de las noches de la Belle Époque, tanto que la sociedad se refería a ella cariñosamente como “champ”. Asimismo, todavía hoy, cada que se bautiza un buque, se destapan botellas de este líquido burbujeante para que su contenido sea el primero en tocar el barco. Por eso no asombra que, sobre todo en Europa, la champaña sea la bebida predilecta cuando se habla de fiesta. Sin embargo, Raphael Baillin, Brand Building Manager en la distribuidora de vinos Everest, afirma: “No a fuerza se debe celebrar con un espumoso. Pero los espumosos, por sus burbujas vibrantes, representan la efervescencia, el ánimo; despiertan los sentidos en boca. Además, si se considera que podemos celebrar con comida, el champagne es el vino más versátil que existe para maridar”. Yo, personalmente, enmarco una ocasión especial con una copa de burbujas, aunque no se trate necesariamente de una champaña (solo los vinos espumosos procedentes de la región de Champagne pueden llamarse champaña). Adoro los cavas españoles porque son más asequibles y, si estoy de manteles largos, elijo una franciacorta italiana. ¿La región es un indicador?Sin duda hay regiones famosas por sus suelos y su clima óptimos para el crecimiento de la uva o por sus vides viejas, por sus grandes añadas o por sus métodos tan exquisitos y difíciles de lograr. Ejemplo de ello son los vinos de Sauternes, los grand cru de Borgoña, los premier cru de Burdeos. Pero seamos honestos: esos vinos cuestan una fortuna y quizás nunca lleguen a nuestra copa. 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Seguramente se trata de un vino procedente de procesos masivos y no necesariamente de la mejor calidad.   Laura Santander prefiere quedarse del lado del lado romántico, “cuando estás festejando, lo importante es estar con tus seres queridos y con aquello que les gusta tomar”.Los expertos recomiendan (y por menos de $500)Los vinos de celebración de Laura:Gota de arena. Si Castilla y León no estaba en tu radar, Bodegas Tridente lo devela en un abrir y cerrar de corcho. Es un tempranillo de tinta de toro –así se le llama a la uva tempranillo en esta zona– con aromas a frutas negras y especias.Palmo de tierra. Si quieres celebrar con un vino mexicano, Laura recomienda este vino, fruto de la tempranillo de Baja California que pasó 13 meses en barrica.Los vinos de celebración de Raphael:Pruno. Un clásico de la Ribera del Duero en el que encontrarás aromas a frutas rojas y gusto carnoso, que llena la boca. Cousiño Macul Antiguas Reservas Cabernet Sauvignon. Procedente de la célebre bodega chilena. Al haber sido envejecido en encino francés, encontrarás en él aromas a moras y ciruela madura, así como unos taninos suaves al paladar.Los vinos de celebración de Shadia:Vino blanco espumoso Chandon Brut. Este espumoso seco, de burbuja divertida, procede de Argentina. Es perfecto para hacer música con las copas por sus aromas a manzana verde y pera.Chateau Domecq cosecha seleccionada 2016. Un vino que sabe hacer una mezcla entre presente y pasado, tal como su bodega. Encuentra en él aromas a fruta negra, cuero y especias.  
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