Diviértete Con Estas Recetas Para Niños
Comida para Niños y Bebés

Diviértete Con Estas Recetas Para Niños

Por Kiwilimón - Marzo 2012
No hay como compartir un momento en la cocina con los hijos. Ellos podrán conocer la importancia del comer bien, de la nutrición, de qué ingredientes son mejores para su alimentación. Pasar un tiempo con ellos y enseñarles las ventajas de la alimentación sana es esencial para su crecimiento. Aquí te dejamos algunas recetas que podrás compartir con los niños de la casa y pasar un rato agradable con ellos. Toma nota. Guayabas en Almibar Una riquísima y tradicional receta mexicana de guayabas cocidas en agua, azúcar y esencias de vainilla, canela y clavo. Vasitos de Chocolate, Crema y Frambuesa Vasitos con mousse de chocolate, crema batida, merengue y frambuesas. La receta es rápida y facil pero se tiene que hacer con un día de anticipación para que quede bien la mousse de chocolate. Guacamole Guacamole cremoso para taquitos de carne asada. Ensalada de Brocoli y Jícama Deliciosa ensalada de brocoli con jícama. Mouse de Chocolate La mejor mouse de chocolate. Pavlova de Mango Una base de merengue con mangos frescos y crema batida.
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Los boricuas son conocidos por degustar de sabores dulces, es por eso que dentro de la cocina puertorriqueña no pueden faltar los postres y dulces típicos. Prepárate para viajar a la isla a través de los mejores postres de la gastronomía de Puerto Rico. Majarete El majarete boricua es un delicioso postre muy parecido al flan, el cual está elaborado con harina de arroz, azúcar, clavo, canela, vainilla, anís estrellado, nuez moscada, hojas de naranja, leche de coco, y leche o crema de coco. Algunas personas lo acompañan con jengibre o bombones. Coquito El coquito, famoso en la gastronomía de Puerto Rico por consumirse en Navidad, es un licor hecho con crema de coco, ron blanco, leche evaporada, leche condensada, canela y vainilla. Puede funcionar como un gran postre pero hay que tener cuidado porque llega a tener gasta 55 grados de alcohol. Tembleque boricua El tembleque es un budín, generalmente hecho de coco, se caracteriza por tener un dulce aroma de canela y una consistencia blanda y cremosa de color blanco. ¡Es ideal para los amantes del coco! Flancocho El flancocho es como el pastel imposible de la gastronomía de Puerto Rico, ya que combina lo mejor del flan con el bizcocho de los pasteles pero sin duda, su sabor, cremosidad y esponjosidad son dignos de presumir. Crema de maizena La cremita de maizena de Puerto Rico es un postre dulce que se prepara en casa para consentir a la familia; generalmente se consume en las mañanas y se hace con leche, maizena, huevo, azúcar y una pizca de sal. ¿Se te figura a algún postre mexicano? ¿Cuántos postres de la gastronomía de Puerto Rico se te antojaron?
El sabor latino no puede faltar en las semanas más importantes del Supertazón. Hoy se celebran las finales de conferencia y, el próximo 7 de febrero, el Super Bowl LV. No sólo se trata del evento deportivo más importante de Estados Unidos, sino el momento en el que podremos compartir la emoción del siguiente touchdown con alrededor de 100 millones de personas alrededor del mundo. Por eso les presentamos esta rica selección de 10 botanas latinas que no pueden faltar en tu tardes de playoffs y del Super Bowl LV, para darle mucho sabor al centro de tu mesa. Súper tazón de guacamoleEsta botana mexicana cada año es la estrella del Super Bowl. Tan sólo en Estados Unidos se venden alrededor de 100,000 toneladas de aguacate en las primeras semanas del año, que corresponden a las finales de la NFL. En 2020, se rompió el récord y productores mexicanos enviaron 120 mil toneladas a Estados Unidos de aguacate. Para preparar tu súper tazón de guacamole, para dos personas, sólo necesitarás: 2 aguacates, 1/2 cebolla picada, 2 limones, cilantro fresco al gusto, 1 jitomate picado, 1 chile verde picado, sal y totopos. Mezcla y machaca el aguacate con el jugo del limón, la cebolla y el jitomate. Agrega el cilantro y el chile picado. Sazona con sal al gusto y acompaña con tus totopos. ¡Así de fácil! Si quieres darle un twist a tu botana, prepara este dip de pollo búfalo con guacamole o este guacamole con esquites. Empanadas de carne: touchdown de sabor Junto con el asado, las empanadas criollas con carne son típicas de Argentina.También son un platillo popular de todos los países de habla hispana como Chile, Colombia, Bolivia y Ecuador. Esta masa de pan u hojaldre, horneado o frito, y relleno de carne cocinada con ajo, cebolla, pimienta, aceituna y jitomates es una receta sencilla y una comida completa para tus tardes de partido. Lo mejor es que también la podrás rellenar de queso, verduras y mariscos. Aquí te compartimos la receta de las típicas empanadas argentinas.Para antojos con maíz, las pupusas debes probarLas pupusas son un platillo tradicional de El Salvador, elaborado con harina de maíz que puede ir relleno de frijoles, queso o chicharrón. La palabra pupusa viene del idioma pipil y significa tortilla grande rellena o abultada; su sabor es inigualable, sobre todo si la acompañas con salsa roja y encurtido de vegetales. Serán tu botana estrella si te animas a prepararlas. Picadas uruguayas: un centro de mesa ganadorSi no quieres cocinar, una excelente opción es montar una picada al estilo de Uruguay. Se trata de una tabla de quesos y carnes frías con una selección goleadora para el paladar: salami, queso, aceitunas, papas fritas y nachos; o bien jamón rebanado, maní salado, longaniza y tomates secos confitados. Acompaña tu picada con una cerveza bien fría para disfrutar en grande los cuatro tiempos. Recuerda que donde comen dos, pican cuatro. Tequeños peruanosPara seguir con el piqueo, como llaman a la botana en Perú, los tequeños peruanos son también ganadores. Se trata de rollos de masa wontón fritos y rellenos con queso fresco, jamón o salchicha. Acompaña este piqueo con salsa de ají con rocoto o con su versión de guacamole, el cual se prepara licuando aguacate con limón, sal, pimienta, ají, cebolla, ajo y cilantro. Nachos con carne: el clásico infalible Los nachos son otra de las botanas favoritas de la temporada. Su combinación es perfecta: carne, queso, frijoles y queso. Cuatro ingredientes para disfrutar cualquier campeonato y reunión. Aquí te compartimos la receta clásica de nachos con queso y chili con carne. Jalapeños rellenos para un partido picositoSi buscas un platillo nuevo, fresco y con mucho sabor, prueba con este chile jalapeño relleno de queso. Estos chiles van gratinados con una mezcla de queso y un poco de tocino, son fáciles de hacer y muy mexicanos. Pan de queso brasileño Si eres amante del pan, prueba este clásico de la cocina brasileña. Elaborado a base de harina de yuca o mandioca y queso semicurado (que puedes reemplazar por gruyere o parmesano) es suave y delicioso. ¡Prueba aquí nuestra receta! No olvides comerlo recién salido del horno. Pepitos venezolanos Los pepitos venezolanos son una excelente opción de comida rápida y deliciosa. Se trata de pan canilla (similar a la baguette) que puedes rellenar con carne de res, pollo o bien hacerlo mixto y acompañarlo con lechuga, zanahoria, aguacate, tomate y cebolla. Los pepitos son similares a las tortas mexicanas, su diferencia, además del pan, es que llevan como topping una abundante cantidad del queso rallado de tu preferencia. Molcajetes al centro Para clausurar nuestras recomendaciones, te recomendamos un clásico de la comida mexicana. Un molcajete que podrás poner al centro de tu mesa y hacer feliz a todos en casa, porque es perfecto para compartir. Puedes prepararlo con diferentes cortes de carne o pollo, o bien animarte a cocinar este rico y picosito Molcajete de Mariscos.¡Buen provecho y que gane el mejor!
Aunque su nombre refiere que los productos horneados son su forma principal de usarse, el polvo para hornear es útil en muchos otros sentidos cuando cocinas.Claro que cuando haces un panqué o un pastel lo usas para que te quede esponjoso y con la textura perfecta, pero quizá te estás perdiendo de su toque mágico en platillos que no necesariamente van al horno, como unos chiles rellenos de queso capeado, por ejemplo.El polvo para hornear es un agente leudante químico seco, es decir, es una mezcla de bicarbonato y un ácido débil que se utiliza para aumentar el volumen y aligerar la textura de tus recetas, por lo que también es perfecto para empanizar o capear.Quizá no te imaginabas que puedes obtener el rebozado perfecto para un pescado o el capeado ligero y consistente que siempre habías deseado si usas un poco de polvo para hornear, así que sigue leyendo para descubrir estos usos y sacarle todo el provecho a este ingrediente más allá de hornear.Para lograr el rebozado perfectoEl rebozado es una fritura que se aplica a carnes, pescado o verduras con la que podemos conservar el interior jugoso del alimento, pero con una textura crujiente en el exterior.Por ejemplo, para hacer unos ricos tacos de pescado rebozado perfectos, prueba hacer tu mezcla con harina, un poco de ajo en polvo y sal para darle sabor, y añade una cucharada de REXAL polvo para hornear. Luego de que agregues el líquido que prefieras, ya sea cerveza, refresco o agua mineral, notarás que tu mezcla luce espesa pero ligera y cubrirá perfectamente tu pescado, para mejores resultados, recuerda que el líquido debe estar lo más frío posible.Para capearSimilar a la técnica del rebozado, el capeado es una capa exterior crujiente que se le da a ciertos alimentos, pero esta se logra con huevo.Para que el capeado te quede muy esponjoso y cubra bien los alimentos, además de batir primero y por separado las claras de huevo, añádeles una cucharada de REXAL polvo para hornear antes de agregar una a una las yemas y te quedará más esponjoso que nunca y cubrirá a la perfección tus chiles rellenos, por ejemplo.Para freírEl polvo para hornear le da la mejor textura a platillos fritos, como unas quesadillas o unas tortitas de plátano macho. Con solo añadir una cucharadita a la masa de tus quesadillas fritas te quedarán extra crujientes y con una cucharada, tus tortitas lograrán mantener una consistencia esponjosita.También puedes aprovechar el polvo para hornear en tus recetas de pasteles al sartén, en tus hot cakes, en la masa para pizza, en la de tamales o para hacer tortillas de harina. Elige REXAL para esponjar tus platillos, un polvo para hornear que cumple 90 años en las cocinas mexicanas, lleno de historia y recetas, además de que puedes comprarlo en varios tamaños y confiar en que te dará la textura y consistencia más increíbles que puedas imaginar.
Hasta mi casa se colaba el aroma de unos bollos cociéndose en el horno. Inexorablemente, mi olfato se encendía como radar náutico e identificaba el origen del estímulo tan placentero. El hilo de fragancia, además de pan, susurraba especias –zaatar, para ser precisos– lo suficientemente remojadas en aceite de oliva como para que la receta completa se dibujara en mi cabeza. En menos de cinco minutos ya estaba escalando la pequeña reja verde que dividía la terraza de mis papás de la de los vecinos. Había que llegar a tiempo a la repartición de los talami zaatar mientras estaban humeantes. Desconozco las causas, pero mi calle era el hogar de una pequeña comunidad árabe que me acercó a temprana edad a la gloria de la gastronomía de Medio Oriente. Mis padrinos –además de vecinos– eran libaneses y, como la mitad de mi infancia la pasé imaginando que las escaleras de su casa eran el Monte Everest y su sala, el jardín de mis aventuras paleontológicas, la comida árabe me sabe a infancia. Entender esta cultura es más fácil si se parte de dos de sus pilares: la hospitalidad y la comunidad. Ya saben, no hay hospitalidad sin una letanía gastronómica y, sin embargo, los libaneses nos dicen hold my beer cuando hay que desvivirse por los invitados. “Visitas” para la comunidad es el sinónimo de “vacía tu alacena, compra todo el súper y cocina cuanto puedas”. ¿Quién es capaz de negarse a tal muestra de amor? Yo tampoco.De pequeña pensé que el hábito de súper alimentar a las visitas era propiedad de mis padrinos –a quienes llamaba tíos– y de sus hijos –a quienes llamo hermanos–. Cuando pisé algunos países de Medio Oriente y cuando la añoranza me llevó a restaurantes como Al Andalús o al Adonis, me di cuenta de que esa práctica es regla y que el mezze –variedad de aperitivos de la cocina árabe– define la hora de comer. El mezze es el resumen máximo de la cultura: al centro se estila poner hasta treinta platillos pequeños para la comunidad. Compartir lo que está dispuesto en la mesa es ley. Acá hay un platito con jocoque, el hummus está servido por allá. El kofte (carne picada y especiada) se pasa de mano a mano en una bandeja decorada con lechugas y rábano por si alguien quiere hacerse un taquito. Al extremo de la mesa alguien intenta pescar una bolita de kibbeh (carne molida especiada y frita) con el tenedor, y si no lo logra no importa: al centro gravita un refractario con kibbeh charola. Todos nos servimos tabbouleh (abajo la receta) o fattoush (ensalada verde con trozos de pan) y un par hojas de parra para ponerle verde al plato y para que la casualidad lo embarre con los restos del baba ganush (puré de berenjenas). Uno se podría perder en la bienvenida –de hecho, requiere mucha voluntad no hacerlo– pero, hay que esquivar esta trampa para primerizos. El plato fuerte, que casi siempre tiene que ver con cordero o alguna otra proteína cocinada en especias, aguarda. Habrá arroz o lentejas. Y sí o sí, hay que llegar al postre. Detengámonos un poco en este punto. Son pocas las culturas –como la francesa o la americana– fértiles en la elaboración de buenos postres. La árabe, influida por la cocina francesa y la del mediterráneo, hace maravillas con el dulce. Generalmente sus postres vienen en porciones pequeñas para que el acto de escoger no sea un problema. La reina es la miel, el azahar, la esencia de jazmín y los pistaches, como en una noche que huele a Sherezade. La pasta filo es el ángel que lo custodia todo. Los kanafeh (pastel de semolina con queso), los dedos de novia, los baklava (pastel con pasta de pistaches) completan el sueño. Como era de esperarse, mi hermano del alma heredó la sazón de mi madrina. Cuando lo visito, la tradición de sus ancestros continúa: saca todo su refri para atendernos. Su tabbouleh en especial tiene el poder de agasajar al más incrédulo. Mejor cuando se combina con un hummus recién hecho y lentejas como de relato bíblico. No los dejo con el antojo. Le pude sacar la receta y aquí la comparto. Aunque no les sepa a recuerdo, espero la disfruten con esa intensidad.Tabbouleh de Amir Balut (Kitchen Noob):4 jitomates bola, grandes1 cebolla blanca, grande3 manojos de perejil½ manojo de hierbabuena¾ de taza de trigo quebrado fino (bulgur)8 limones jugosos (yo le pongo dos limones menos, pero a Amir le gusta más cítrico)½ taza de aceite de oliva extra virgen1 ½ cucharadas de sal1 cucharada de pimientaEn una olla mediana pon suficiente agua y remoja el trigo bulgur durante 20 minutos hasta que se ablande. Luego, pica finamente todos los ingredientes. Aquí no hay atajos, todo debe quedar muy pequeño. Mezcla en un bowl lo suficientemente grande. Agrega la pimienta y la sal. Añade el jugo de limón y el aceite de oliva. Revuelve todo y rectifica sazón si requiere. Tapa con plástico y deja refrigerar durante media hora. ¡Disfruta!
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