Horario y Planeador de Comidas

Por Kiwilimón - July 2011
A los 6 meses una de las actividades que las mamas más disfrutan es comenzar a tener horarios y planeación en las comidas de su bebé. Yo busqué establecer un horario que encaje con la rutina de mi hija y que desarollé bases sólidas de nutrición. En base a los diferentes horarios que encontré desarrolle esta guía como una base para los horarios de mi hija. Es importante tener en mente tres observaciones sobre el horario: 1. Lo más importante en un horario de comidas es que sea fácil para los padres y encaje con sus propios horarios, ya que la comida se debe de volver algo cotidiano. 2. Los ejemplos de comida que utilice en el horario solo son “ejemplos” al final cada padre puede decir comenzar con frutas, verduras, o arroz. 3. La comida “Durante la Noche” puede significar la última comida del día que suele suceder a las 10-11pm o una a la mitad de la noche la cual normalmente sucede entre 2-4am.  
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El ceviche es uno de los platillos más representativos de la Cuaresma y aprovechando la temporada, en esta ocasión te presentamos el Kiwifav de la semana, elegido por nuestra Chef Alexandra Romero, quien nos recomienda el restaurante de especialidad Casa Ceviche. Cassa Ceviche presenta un nuevo concepto dentro del corazón de Playa del Carmen, en Quintana Roo, al ofrecer un amplio menú con las mejores delicias de la comida peruana y, por supuesto, su platillo más emblemático, el ceviche. El restaurante lo lidera el Chef José Luis Chávez, quien además se ha encargado de establecer alianzas con productores y pesqueros locales, para ofrecer los productos más frescos del lugar y favorecer el comercio justo en la comunidad. Adentrándonos más específicamente en su menú, Alexandra nos recomienda uno de los platos tradicionales de Cassa Ceviche: el ceviche maya, una fusión de las gastronomías peruana y mexicana, con un toque de la cocina prehispánica, el cual está elaborado con ajíes importados desde Perú, leche de tigre, juliana de cebolla morada, mousse de camote, maíz crocante y maíz cocido, una verdadera explosión de sabores. Dentro de su inigualable menú, también destaca la coctelería, especialmente el Quetzal, un trago elaborado con agua de pepino y albahaca, mezcal, Controy, concentrado de Jamaica y cardamomo. Posee un sabor es fresco y novedoso, ¡ideal para disfrutar de una noche en el caribe! Además de un menú con sabores exquisitos, Cassa Ceviche destaca por sus detalles y excelente servicio, pues tanto dueños como empleados te harán sentir como en casa. ¡No olvides pasar por Cassa Ceviche en tu próxima visita a Playa del Carmen!
Mi papá dejó de comer carne hace treinta y ocho años. Según como lo cuenta mi mamá, un domingo en una comida familiar, y después de devorarse media vaca, mi papá se secó el sudor de la frente y dijo algo como: “Última vez que como carne”. Todos se rieron del comentario que consideraron un chiste; algo como el “no lo vuelvo a hacer” que suele acompañar la resaca. Para él fue una promesa. Hoy en su lista de razones por las que se volvió vegetariano resuenan palabras como “compromiso”, “karma”, “respeto por la naturaleza”. Ser vegetariano no es algo que aparece por generación espontánea; la decisión tiene que ver con las convicciones, con la filosofía personal. ¿Y qué más personal que la forma de comer? La alimentación casi siempre está ligada a la cultura, a la leche materna, a la comida de casa. En la mía –la de ustedes, pues–, el menú era un subibaja incluyente y casi siempre quesocéntrico: flautas de papa con queso y de pollo, pozole de hongos y de carne, mole con y sin carne. Pero para la mayoría, el vegetarianismo sigue siendo un tabú. ¿Una vida sin carne? ¿Ni pollito, ni huevito, ni pescadito? Una de las nutriólogas de casa, Mayte Martín del Campo, nos dice que existen distintos niveles de restricción en las dietas sin carne: “Los vegetarianos normalmente sí consumen ciertos productos de origen animal como leche, yogurt, huevo, pescado (si comen estos dos últimos se les denomina ovo o pescetarianos). Lo que generalmente suprimen son las carnes rojas y las aves. Por otro lado, los veganos no consumen productos de origen animal”. La cuestión es, ¿por qué alguien quisiera vivir sin carne? Existen cocineros como el máster Dan Barber del restaurante Blue Hill at Stone Barns que afirman que disminuir la porción de la carne en nuestro plato semanal es la única forma sustentable de enfrentar el cambio climático, de disminuir la contaminación de nitrógeno en la tierra y de frenar el deterioro de los suelos. En algunas vertientes del budismo, el vegetarianismo está indicado como precepto del ahimsa, que quiere decir “la no violencia”, pues afirman que comer carne animal, además de dañar directamente a los seres vivos, constituye una fuente de karma que vendrá por ti en la siguiente vida –para los que creen en las reencarnaciones–. Otros optan por una dieta vegetariana simplemente por un sincero amor a la naturaleza o como un acto incendiario contra la crueldad animal. Hay un punto medio. Autores como Mike Bittman optan por este estilo de vida sin labrarlo sobre piedra: el afamado escritor gastronómico del New York Times acuñó el término flexitarianismo para la dieta que deambula entre la vegetariana (o vegana) y la carnívora alternándola a distintas horas del día o de la semana. Dos comidas sin carne, una con.Personalmente creo que lo que entra al cuerpo es un diálogo que le corresponde a cada corazón y mente. Una decisión propia como llevar el pelo de cierta forma, creer en Santa Claus o elegir la maternidad. Lo cierto es que un trozo de carne tiene una gran cantidad de ácido úrico, fosfórico y sulfúrico; así como colesterol, antibióticos y hormonas, en el caso de la carne que no es orgánica.La tendencia ecológica y saludable del momento es comer carne tan solo una vez por semana. Si se opta por dejarla para siempre, nuestra nutrióloga de casa, Gina Rangel, recomienda suplementarse con vitamina B12, comer hojas verdes y vegetales todos los días, intentar no consumir carbohidratos simples y consumir fuentes de proteína vegetal: quinoa, frijoles, tofu, semillas, nueces, además de huevo y queso.Nuestra nutrióloga Jennifer Asencio afirma que los beneficios que puede aportar una dieta vegetariana son “un bajo aporte de grasas saturadas, bajo aporte de colesterol y, si se sabe combinar los cereales con las leguminosas, se obtendrá una proteína de muy buena calidad sin necesidad de recurrir a los suplementos”. Eso sí, ella afirma que entre más restrictiva sea una dieta sin carne, mayor será el riesgo de quedarse sin micronutrientes, Omega3, vitamina B12, calcio, hierro y vitamina D, por lo que hay que estar atentos al cuerpo y consultar a un especialista. Lo importante, como siempre, es aprender a combinar adecuadamente los alimentos y recordar que no por llevar una dieta vegetariana o vegana se es más saludable. Hay que evitar llenarnos los vacíos con kilos de pasta, comida grasosa o chatarra y consumir ingredientes de buena calidad nutricional.Si quieres algunas ideas que te ayuden a seguir una dieta vegetariana aquí hay una sección completa con recetas que te van a encantar.
El romero, esa maravillosa plantita que utilizaban las abuelitas para arreglar cualquier malestar, resulta ser un poderoso aliado para salud, además de poseer un rico sabor que ayuda a sazonar los alimentos y sus propiedades también aportan a los artículos de belleza. ¡Conoce todos los beneficios del romero!Propiedades del romero De acuerdo a la editorial científica Elsevier, el romero posee alto contenido de glucósidos flavónicos, diterpenos y alcaloides que lo convierten en un excelente carminativo, digestivo y antiespasmódico, además de destacar por sus propiedades diuréticas, antiinflamatorias y antioxidantes. Beneficios del romeroGracias a sus maravillosas propiedades, el romero tiene grandes beneficios, tal como:Alivia los síntomas de las enfermedades respiratorias y malestares estomacales.Su efecto carminativo ayuda a disminuir los gases intestinales y cólicos menstruales.Gracias a sus propiedades antioxidantes, combate los radicales libres y es sumamente útil en tratamientos rejuvenecedores de belleza.Su alto contenido en hierro puede ayudar a tratar la anemia.Posee un poderoso efecto antibactericida, antiséptico, fungicida y balsámico.Para uso externo, el romero puede ayudar a dolores musculares y calambres, así como para desinflamar piernas y pies.Los masajes con aceite de romero en el cuero cabelludo mejoran la circulación y propician el crecimiento del cabello.Refuerza las uñas y evita que se quiebren y se maltraten.¿Cómo se consume el romero? Además de ser un excelente condimento que ayuda a potenciar el sabor de los alimentos, éste se puede consumir en té de romero, cápsulas, aceite esencial o extracto fluido, dependiendo el uso para el que esté destinado. Recuerda que el uso excesivo de esta plantita te podría llevar a una intoxicación o traerte consecuencias más severas, así que ya sabes, consulta a un experto antes de aprovechar todos los beneficios del romero.
Mi papá dejó de comer carne hace treinta y ocho años. Según como lo cuenta mi mamá, un domingo en una comida familiar, y después de devorarse media vaca, mi papá se secó el sudor de la frente y dijo algo como: “Última vez que como carne”. Todos se rieron del comentario que consideraron un chiste; algo como el “no lo vuelvo a hacer” que suele acompañar la resaca. Para él fue una promesa. Hoy en su lista de razones por las que se volvió vegetariano resuenan palabras como “compromiso”, “karma”, “respeto por la naturaleza”. Ser vegetariano no es algo que aparece por generación espontánea; la decisión tiene que ver con las convicciones, con la filosofía personal. ¿Y qué más personal que la forma de comer? La alimentación casi siempre está ligada a la cultura, a la leche materna, a la comida de casa. En la mía –la de ustedes, pues–, el menú era un subibaja incluyente y casi siempre quesocéntrico: flautas de papa con queso y de pollo, pozole de hongos y de carne, mole con y sin carne. Pero para la mayoría, el vegetarianismo sigue siendo un tabú. ¿Una vida sin carne? ¿Ni pollito, ni huevito, ni pescadito? Una de las nutriólogas de casa, Mayte Martín del Campo, nos dice que existen distintos niveles de restricción en las dietas sin carne: “Los vegetarianos normalmente sí consumen ciertos productos de origen animal como leche, yogurt, huevo, pescado (si comen estos dos últimos se les denomina ovo o pescetarianos). Lo que generalmente suprimen son las carnes rojas y las aves. Por otro lado, los veganos no consumen productos de origen animal”. La cuestión es, ¿por qué alguien quisiera vivir sin carne? Existen cocineros como el máster Dan Barber del restaurante Blue Hill at Stone Barns que afirman que disminuir la porción de la carne en nuestro plato semanal es la única forma sustentable de enfrentar el cambio climático, de disminuir la contaminación de nitrógeno en la tierra y de frenar el deterioro de los suelos. En algunas vertientes del budismo, el vegetarianismo está indicado como precepto del ahimsa, que quiere decir “la no violencia”, pues afirman que comer carne animal, además de dañar directamente a los seres vivos, constituye una fuente de karma que vendrá por ti en la siguiente vida –para los que creen en las reencarnaciones–. Otros optan por una dieta vegetariana simplemente por un sincero amor a la naturaleza o como un acto incendiario contra la crueldad animal. Hay un punto medio. Autores como Mike Bittman optan por este estilo de vida sin labrarlo sobre piedra: el afamado escritor gastronómico del New York Times acuñó el término flexitarianismo para la dieta que deambula entre la vegetariana (o vegana) y la carnívora alternándola a distintas horas del día o de la semana. Dos comidas sin carne, una con.Personalmente creo que lo que entra al cuerpo es un diálogo que le corresponde a cada corazón y mente. Una decisión propia como llevar el pelo de cierta forma, creer en Santa Claus o elegir la maternidad. Lo cierto es que un trozo de carne tiene una gran cantidad de ácido úrico, fosfórico y sulfúrico; así como colesterol, antibióticos y hormonas, en el caso de la carne que no es orgánica.La tendencia ecológica y saludable del momento es comer carne tan solo una vez por semana. Si se opta por dejarla para siempre, nuestra nutrióloga de casa, Gina Rangel, recomienda suplementarse con vitamina B12, comer hojas verdes y vegetales todos los días, intentar no consumir carbohidratos simples y consumir fuentes de proteína vegetal: quinoa, frijoles, tofu, semillas, nueces, además de huevo y queso.Nuestra nutrióloga Jennifer Asencio afirma que los beneficios que puede aportar una dieta vegetariana son “un bajo aporte de grasas saturadas, bajo aporte de colesterol y, si se sabe combinar los cereales con las leguminosas, se obtendrá una proteína de muy buena calidad sin necesidad de recurrir a los suplementos”. Eso sí, ella afirma que entre más restrictiva sea una dieta sin carne, mayor será el riesgo de quedarse sin micronutrientes, Omega3, vitamina B12, calcio, hierro y vitamina D, por lo que hay que estar atentos al cuerpo y consultar a un especialista. Lo importante, como siempre, es aprender a combinar adecuadamente los alimentos y recordar que no por llevar una dieta vegetariana o vegana se es más saludable. Hay que evitar llenarnos los vacíos con kilos de pasta, comida grasosa o chatarra y consumir ingredientes de buena calidad nutricional.Si quieres algunas ideas que te ayuden a seguir una dieta vegetariana aquí hay una sección completa con recetas que te van a encantar.
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