Las verduras y tu bebé
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Las verduras y tu bebé

Por Kiwilimón - Julio 2011
    Para introducir las diferentes verduras a un bebé hay que seguir la regla de un nuevo alimento cada 3 días. Al haber comenzado con chayote quise probar como segunda verdura una de color rojo o naranja y escogí la zanahoria. La zanahoria le gusta a muchos niños ya que es de sabor muy dulce y tiene una nueva textura, a mi hija no le gustó. Cuando se da una nueva comida y no gusta es importante no rechazarla por completo, puede tomar hasta 10 probadas antes que un bebe le encuentre el gusto a una comida. Otras verduras que luego probé antes de comenzar las frutas fueron: calabaza, chícharo, ejote y camote. Una vez que ya probó varias verduras creé un puré de verduras que le encantó. Puré Mixto de Verduras Ingredientes: 1 cucharadita de aceite de oliva 1 zanahoria pelada y picada 1 papa pelada y picada 1 cucharada de chícharos 2 cucharadas de granos de elote 4 cucharadas de agua Procedimiento: 1. En una olla calentar el aceite de oliva y cocinar las zanahorias y las papas por 5 minutos. 2. Agregar los chícharos, el elote y el agua, mezclar y tapar. Cocinar por 15 minutos mezclando ocasionalmente para que no se pegue. 3. Hacer una papilla de la verdura cocida con un procesador de comida o un molino y agregar un poco más de agua en caso de querer que la papilla sea más líquida. 4. Guardar en envases de vidrio y servir de poco en poco en plato del bebe ya que así si no se lo acaba se puede guardar y utilizar al siguiente día. Recetas recomendadas para tu bebé:Papilla de ManzanaPapilla de FrambuesaPapilla de Pollo
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El altar de muertos es un ritual muy importante para celebrar el Día de Muertos en México, ya que es el homenaje ideal para demostrar el cariño y respeto a nuestros fieles difuntos. Para poder hacer una ofrenda sin igual, además de añadir papel picado, velas, copal y flores de cempasúchil, a continuación te mostramos los x alimentos que no pueden faltar en tu altar. Pan de muerto El pan de muerto es un elemento esencial en las ofrendas, ya que su forma circular representa el ciclo de la vida, las tiras en forma de huesitos son las lágrimas de los difuntos y así mismo, la bolita en la parte superior, representa el cráneo de los mismo. Mole con arroz Este guisado típico mexicano comúnmente se ofrece en los estados de Michoacán y Puebla, ya que la tradición dicta que los espíritus llegan con hambre y qué mejor alimento para comenzar el festín que un ícono de la cocina mexicana que a todos nos encanta. Alcohol ¡Mezcal, tequila, rompope y hasta pulque! Estas bebidas alcohólicas son las más populares entre los altares, aunque también se pueden agregar otras; lo ideal es colocar las favoritas de nuestros muertitos. Fruta de temporada Es imprescindible colocar fruta de temporada en el altar de muertos; las mandarinas no pueden faltar, así como las jícamas, naranjas, manzanas y hasta peras. Todas estas frutas, además de alegrar la visita de los fieles difuntos, ayudarán a darle más colores y contrastes a la ofrenda. Agua No olvides colocar suficientes vasos de agua en tu altar, ya que éstos calmarán la sed de los espíritus y les ayudarán a continuar su camino una vez que se hayan saciado. Calaveritas de azúcar Tal como en la época prehispánica, el Tzompantli estaba cubierto con cráneos para ofrecer a los dioses, no olvides colocar en tu altar las típicas calaveras de azúcar, amaranto o chocolate para brindar honor a tus difuntos. Dulces típicos Si entre tus fieles difuntos existen niños, no olvides dejarles una sorpresa dulce como tamarindos, palanquetas, alegrías y cocadas para alegrar su camino. Tamales Los tamales son un alimento clásico en los altares de muertos, así que no olvides dejar al menos un tamal verde, uno dulce y otro de salsa roja para satisfacer a tus fieles difuntos. Históricamente se han encontrado ofrendas con tamales desde la época prehispánica hasta la época colonial y moderna. Atole y chocolate caliente Tanto el atole como el chocolate caliente son importantes representantes de la gastronomía mexicana y ambos tienen raíces prehispánicas, ya que el atole viene del maíz y el chocolate del cacao, por lo que es común verlos en las ofrendas, además de que son las bebidas ideales para darles un gustito a nuestros fieles difuntos. Sin duda, los alimentos y las bebidas son un elemento indispensable en el altar de muertos, pero recuerda que su principal función en honrar a quienes ya no están con nosotros, por lo que, si ellos tenían un platillo favorito, no olvides agregarlo a la ofrenda. ¿Tú conoces o sueles agregar algún otro alimento a tu altar de muertos?
Si hay algo característico de la comida argentina, eso es el chorizo. Lo conocemos en choripán y no falta en los restaurantes de cortes y aunque su sabor puede tener un ligero parecido, es muy diferente al chorizo mexicano.Estas diferencias van desde el sabor, hasta la forma de prepararlo. Ambos son deliciosos y tienen el mismo origen: la península ibérica. Cuando conozcas las características de cada uno, quizá podrás apreciarlos más cuando los pruebes.Diferencias entre el chorizo argentino y el chorizo mexicanoAmbos embutidos son relevantes en la gastronomía de cada país y en ambos lugares existe una variedad de chorizos. Por ejemplo, en Argentina está el llamado chorizo ahumado, mientras que en México, la longaniza es también muy popular.La principal diferencia entre el chorizo argentino y el mexicano es la forma en que se hacen. El chorizo mexicano se hace con carne molida y por lo general, se le añade grasa de cerdo. Por su parte, el chorizo argentino se elabora con carne de cerdo y res picada y adobada con especias.Algo que tienen en común ambos embutidos es que ninguno de los dos va curado, es decir, son embutidos frescos que requieren de cocinarse antes de comerse.El chorizo argentinoConocido también como chorizo criollo, la base para hacer este chorizo y sus variedades es la carne, las especias, el pimentón (o pimiento) y el vino. La carne puede ser de res, de cerdo o una combinación de ambas y va picada. Luego para embutir, se limpia muy bien la tripa del intestino delgado de cerdo con vinagre, agua fría y agua tibia, y se seca con un paño.El chorizo mexicanoEl chorizo mexicano se hace con carne molida y su color se logra gracias al uso de chiles rojos picantes, y se condimenta con especias y vinagre. Además, a diferencia del argentino, el chorizo mexicano se desenvuelve de la tripa al momento de cocinarse y comerse, como si fuera carne molida, aunque también se asa completo.Los dos son muy sabrosos y se comen de manera diferente, mientras que el chorizo argentino va muy bien acompañado de pan, en México, por supuesto, comemos el chorizo en tortilla. Diferentes, pero con mucha carga culinaria detrás, no dejes de probarlos.
Para cerrar la semana patria hablemos del elefante verde, blanco y rojo del cuarto: la cocina nacional es insuperable. Mientras el taco roba la atención internacional hace falta ser paisano para comprender la complejidad, amplitud y delicia de nuestra gastronomía; los entrañables guisos regionales, las tradiciones patronales, las sazones cocinadas en olla de barro, bajo el calor del pib o en la incandescencia de la brasa. Ya lo dijo la UNESCO hace justamente diez años, la cocina tradicional mexicana es patrimonio del mundo, cultura que vale la pena preservar por los siglos de los siglos. Basta ver al ajonjolí de todos los moles: el mole. Su complejidad resuena en la infinidad de ingredientes que lo componen –algunos de ellos tan improbables como unas galletas de animalitos–, en sus acepciones regionales, en las sutilezas que se modifican de acuerdo con las festividades como Día de Muertos, en su amplitud cromática que abarca casi todos los colores del arcoíris. El mole, salsa densa que nos recubre tanto la memoria como la cucharada de arroz más humilde, debe su honor, más que a sus recetas, a la tradición alrededor de su preparación.Así como en el mole, el mestizaje y la cultura se mezclan como pinturas al óleo en las cocinas tradicionales de México tanto, que hace diez años la UNESCO nombró a su totalidad como un patrimonio de la humanidad. En la declaratoria no había que ser esfinge: había que presentar un caso de estudio, reunir un sinfín de requisitos e información por parte de un grupo multidisciplinario de cocineros, historiadores, antropólogos y hasta ingenieros en alimentos con el fin de perseverar. El resultado fue una condecoración como nunca se le había otorgado a otro país. La cocina tradicional mexicana es nuestra Muralla china, nuestro Machu Picchu cultural. Según el escritor e historiador de cocina mexicana José N. Iturriaga, no es que no se hayan honrado a otras cocinas antes o después. En los últimos años se han protegido otras maravillas culinarias como, por ejemplo, la etiqueta en la cocina francesa, la dieta mediterránea y la tradición japonesa en la cocina, pero no así a un país. A diez años del fallo de la declaratoria en la que se reconocen las prácticas, rituales y elaboraciones vinculadas a nuestra cocina, merece volver a celebrar el mérito. Celebrar que en México no sólo hay 32 estados, sino una infinidad de tradiciones que se preservan en el fuego de los comales, las ollas, las vasijas de barro. Celebrar por supuesto a las cocineras tradicionales que, según Iturriaga, “son el objeto mismo de la declaratoria”, el libro atemporal de los saberes culinarios de cada región. José N. Iturriaga, escritor de libros como 'Saberes y delirios' o 'Confieso que he comido', afirma que parte de la responsabilidad de tener una cocina protegida por la UNESCO es la de rescatar, salvaguardar y promocionar la tradición “más que a un platillo o a un ingrediente; preservar la cocina de nuestros pueblos, la cocina de los mercados, de las abuelas”.Para lograrlo se creó el Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana, un organismo consultor de la UNESCO que lleva a cabo reuniones nacionales anuales, foros mundiales de gastronomía mexicana, seminarios académicos y hasta encuentros de cocineras tradicionales. “A los platillos y tradiciones hay que estarles dando nuevo vigor. Preservarlos y salvaguardarlos para que no caigan en desuso y se mantengan vivos. El sentido principal de la organización es la conservación de las tradiciones”. Lo que nos toca hoy en casa es aprender y enseñar sobre cocina mexicana a las generaciones venideras. Desempolvar el tortillero y echarle leña al fuego. Poner literalmente las manos en la masa y extender los hilos de la tradición hasta el infinito. Hoy te invito a tomar alguna de nuestras recetas tradicionales y prepararla en familia. Además de cincelar recuerdos harás historia, harás cultura, serás parte de este ritual iniciático que puso a suspirar a los primeros mexicanos.
México se distingue mundialmente por la calidad de su cacao y el conocimiento milenario de sus usos y propiedades. Por ello, es digno de celebrarse la llegada de un proyecto cuya intención es apoyar a los productores de cacao en Tabasco, Chiapas y Yucatán. Se trata de Chocolanté, la línea de chocolates de Puratos (fundada en 1919), dirigida a profesionales y amateurs de pastelerías, panaderías y chocolaterías de especialidad, elaborada con cacao 100% mexicano y con una certificación “Cacao Trace”. Esta última realiza una trazabilidad exacta desde el grano hasta la barra de chocolate. Es la primera vez que una empresa internacional realiza un proyecto al 100% con cacao mexicano, con un centro de investigación del cacao criollo mexicano para protegerlo, asegurar más chocolate para el mundo y una mejora en la vida de los agricultores mexicanos, asegurando un pago justo por el grano de cacao.La plantación Tikul, en Yucatán, inició actividades en 2009 y se perfiló como el primer cultivo de cacao en su tipo en el estado. A partir de este plantío se creó Choco-Story México, un espacio cultural, enfocado en mostrar la trascendencia histórica y cultural de este alimento, además de resaltar los atributos medicinales y alimenticios del cacao, una semilla apreciada y valorada desde hace miles de años por diversas civilizaciones. Choco-Story Uxmal, inspirado en la antigua Hacienda Uxmal, forma parte de un circuito de museos situados en diferentes ciudades europeas como Praga, Brujas, París, Bruselas, Nueva York y Beyrouth bajo la misma temática de mostrar al mundo la relevancia de los mayas y los aztecas, primeros en descubrir las bondades y propiedades alimenticias del cacao.En su presentación en México, los tres guardianes del cacao, Mario Concepción Burgos, agricultor, miembro de una familia en la que por generaciones se han dedicado a la siembra del cacao en el estado de Tabasco, Jesús Valenzuela, ingeniero agrónomo, responsable del control de la fermentación y calidad del cacao en Comalcalco, y Mathieu Brees, “Chocolatier”, de origen belga y fundador de la marca Ki’Xicolatl cuyo máximo interés ha sido poner en relieve la gran calidad del cacao mexicano, expusieron el origen y los beneficios para profesionales de la utilización de Chocolanté.Instagram: @puratosmexico / @chocolante.mx
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