Mi primera verdura: El chayote
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Mi primera verdura: El chayote

Por Kiwilimón - Julio 2011
  Como primera verdura para los recièn nacidos, en México se recomienda mucho el chayote. El chayote contiene mucha agua, potasio, y contiene 7 de los 9 amino ácidos esenciales. La receta para dar chayote como primera verdura es muy fácil: Ingredientes: 1 Chayote (fresco) Procedimiento: 1. Lavar y pelar el chayote con un cuchillo filoso. Cortar en rebanadas. 2. Cocinar al vapor el chayote con agua previamente filtrada o hervida por 15 minutos. 3. Hacer una papilla del chayote cocido agregando 1 cucharada del agua con el cual se cocinó el chayote. 4. Guardar en envases de vidrio y servir de poco en poco en plato del bebe ya que así si no se lo acaba se puede guardar y utilizar al siguiente día.
La experiencia con mi hija comiendo chayote fue excelente. Se comió medio chayote a la hora de la comida y medio chayote en la noche antes de su baño. Le gustó mucho el sabor y la textura.
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Conoces ya la importancia de una buena alimentación para el buen funcionamiento del organismo; sin embargo, el ritmo tan vertiginoso de la vida actual a veces nos impide tener buenos hábitos y cuidar de nuestra salud.Por ejemplo, aunque hemos escuchado mucho que el desayuno es la comida más importante, pues venimos de un periodo grande de ayuno y todos los alimentos que ingerimos son aprovechados al máximo, además de que es el que nos llena de energía para poder llevar a cabo todas nuestras actividades, muchos de nosotros solemos saltarlo, o comer alimentos que poco nos benefician.Sin embargo, los licuados podrían ser una buena opción para aquellos que no tienen tiempo de comer un desayuno completo.Incluir licuados en el desayuno es una forma sencilla, práctica y deliciosa de consumir nutrientes a primera hora del día, y si sabes usarlos a tu favor, pueden ayudarte a sanar.Aquí te dejamos algunas recetas de licuados “medicinales”, pues sus ingredientes están destinados a ayudarte con ciertas afecciones, y te pueden aportar nutrición y salud de manera rápida y práctica:Licuado de arándanosEste licuado te puede ayudar a mejorar la digestión, es rico en antioxidantes aminoácidos y grasas que te darán el combustible necesario para arrancar el día.Necesitarás:-Un puñito de arándanos-½ taza de yogurt griego natural-1 cucharada de chía -Endulzante al gusto, proponemos mielLicúa todos los ingredientes y disfruta.Licuado de pepino y linazaSi tienes problemas en el riñón, este licuado te ayudará a eliminar las toxinas, además de que te mantendrá hidratada.-1/2 pepino grande, pelado y en rodajas-1 taza de arándanos congelados frescos-Un chorrito de agua de coco o leche vegetal-1-2 cucharadas de linaza molida o chía-Stevia a gusto (opcional)Licúa todo y bébelo.Licuado de apio y papaya Los ingredientes de este licuado funcionan como diuréticos y antiinflamatorios y ayudan a depurar toxinas que enferman a los órganos.Ingredientes:- El jugo de 1 limón-1 rama de apio-Una taza de papaya -1 vaso de agua Revuelve todo.Licuado antiansiedad Este licuado además de ayudarnos a controlar el estrés y la ansiedad está lleno de vitaminas, minerales, y antioxidantes que protegen la salud.-2 rodajas de papaya sin cáscara.-1 rodaja de piña pelada.-1 taza de leche de coco.No olvides que lo más importante es aprender a escuchar a tu cuerpo y a darle lo que necesita, y eso incluye ir al doctor y tratar seriamente cualquier enfermedad que padezcas.
No es ningún secreto que una buena salsa puede transformar una preparación común en una extraordinaria creación culinaria. Y es que la elección correcta de ingredientes puede integrar texturas e intensificar al máximo las mezclas de sabores. Lo bueno es que solo basta con saber preparar ocho tipos diferentes de salsas para poder cocinar todo tipo de platillos. Estas son las salsas que debes aprender a preparar: Bechamel: esta cremosa salsa es una de las protagonistas de platillos tan famosos como los macarrones con queso o la lasaña. Para cocinarla solo tienes que mezclar “roux” (básicamente algún tipo de grasa con harina) con leche o algún otro lácteo. Su sabor es muy neutro, por lo que suele ir acompañada de ingredientes más fuertes.Tomate: un buen plato de pasta siempre debe estar bañado con una deliciosa salsa de tomate casera. El secreto de esta tradicional salsa no está precisamente en sus ingredientes (los cuales son bastante básicos: tomates, cebollas, ajo y aceite de oliva), sino en el tiempo de cocción. Tienes que dejarla a fuego medio por un largo periodo para que se reduzca lentamente hasta tener una consistencia más espesa. Holandesa: si nunca has probado esta exquisita salsa, hay una manera muy simple de describirla. La salsa holandesa es la versión gourmet de la mayonesa que usas para preparar tus sándwiches. Para prepararla solo tienes que mezclar yema de huevo con mantequilla y jugo de limón. Debido a que los huevos no entran precisamente en un proceso de cocción es muy importante que tengas cuidado al momento de conservarla.Velouté: la salsa que te ayudará a sacarle provecho hasta al caldo de tus preparaciones se llama velouté (o terciopelo, en español). Aunque su nombre suene muy sofisticado, su preparación es muy sencilla. Lo único que debes hacer es combinar mantequilla, aceite o la grasa que tú elijas con un poco de harina y el caldo de la carne, pescado o pollo que hayas cocinado. Española: otra salsa clásica es la “espagnole”. Esta salsa es de un tono café tostado y se hace mezclando zanahorias, apio y cebolla  con caldo de carne. Algunas personas añaden especias, como hojas de laurel, e incluso una copita de jerez. Barbecue: la reina de las salsas en las carnes asadas es, sin duda, la barbecue. Usualmente se usa para bañar alitas o costillas, pero en realidad puede usarse en una gran variedad de platillos. Si no tienes ni idea de cómo prepararla, aquí te decimos paso a paso cómo puedes hacer una salsa barbecue casera.Agridulce: este tipo de salsa es típica de la cocina oriental. Por lo general se prepara con un ingrediente dulce, que puede ser miel o jugo de naranja, y otros elementos salados, e incluso picantes. El jengibre, el chile rojo y la salsa de soya también son elementos comunes en estas salsas. Picante: por supuesto que no podíamos terminar esta lista sin hablar de las salsas picantes. Aunque esta variedad de salsas requiere un artículo completo para explicar todas las opciones que hay, podemos englobarlas en verdes, rojas, crudas y cocidas. Si sabes preparar una salsa verde con tomatillo o una roja, ya estás del otro lado.
El sabor fresco y un poco picante del jengibre combina muy bien con la comida oriental. Sin embargo, esta fabulosa raíz es más que un ingrediente esencial en la cocina. Ahora te explicamos por qué es bueno comer jengibre e incluirlo en tu estilo de vida diario. Mejora la digestión.Los compuestos fenólicos del jengibre ayudan a aliviar la irritación gastrointestinal. De igual manera, disminuyen las contracciones gástricas y previenen el estreñimiento.Ayuda a combatir las náuseas.Masticar un pedacito de jengibre puede disminuir las náuseas tan efectivamente como un medicamento especial para eso. Lo mejor es que puedes consumirlo, aunque estés embarazada.Puede mejorar la salud cardiovascular.Aunque aún no se han realizado muchos estudios sobre estas propiedades, se cree que el jengibre puede ayudar a reducir el colesterol, disminuir el riesgo por coágulos de sangre y mantener el azúcar en niveles saludables.Reduce el dolor muscular.Consumir dos gramos diarios de jengibre puede ayudar a reducir el dolor muscular. Aunque su efecto no es instantáneo, sí puede aliviar  significativamente los malestares a nivel muscular.Controla las molestias de la osteoartritis.Tomar extracto de jengibre está relacionado con una disminución de dolor y malestar en pacientes con osteoartritis en la rodilla. Su consumo regular puede hacer que se requiera menos medicación para tratar el dolor.Protege contra úlceras en el estómago.Estas heridas, presentes en el revestimiento del estómago, son muy dolorosas y pueden provocar desde indigestión hasta fatiga, agruras y malestar estomacal. El consumo de jengibre puede ayudar a evitar la formación de este tipo de úlceras. Recuerda que si tienes padecimientos relacionados, lo mejor es que consultes a un médico para que valore tu salud. Disminuye los síntomas de la menstruación.Aunque depende del organísmo y de la sensibilidad de cada persona, se ha comprobado que el jengibre puede aliviar los dolores menstruales de una manera tan efectiva como el ibuprofeno. Esta raíz hace que tanto la intensidad como la duración del dolor se reduzcan durante la menstruación.Puede prevenir el desarrollo del cáncer.Se están realizando estudios para conocer más acerca de los efectos del jengibre en los tejidos cancerosos. Hasta ahora se sabe que los compuestos del jengibre pueden bloquear el desarrollo de cáncer en los ovarios, páncreas y próstata.¿Necesitas más razones para comer más jengibre? Estas recetas terminarán de convencerte de incluir este ingrediente en tu  alimentación:Smoothie de manzana con jengibre y granolaPollo al jengibre con manzanaSmoothie de mango y jengibre
Saber cuáles son las porciones adecuadas de comida para un niño de cierta edad no es tan complicado como parece.Aunque estamos acostumbrados a ver por todos lados porciones enormes de comida y, a veces, cuando llegamos a casa, la hora de comer se puede convertir en una batalla campal, especialmente con niños pequeños, es posible lograrlo. Como papás, es importante incentivar que los niños asocien la comida con momentos placenteros, de compartir y convivir, no con guerras de poder o sentir que tengan que acabar montañas de comida para estar satisfechos. Los niños deben aprender a escuchar su apetito y una gran manera de lograrlo es servir las porciones adecuadas. También hay que tomar en consideración el nivel de actividad y requerimientos especiales de cada pequeño.En casa podemos realizar el ejercicio de medir qué tanto cabe en los platos que usamos siempre y así comprender que el estómago de un chiquito no tiene la misma capacidad que el nuestro. ¿Has medido cuántas tazas de sopa caben en tus soperos? Te sorprenderás al constatarlo.Por ejemplo, en el caso de las frutas, una porción adecuada para un niño es media manzana, o naranja. Si lo vemos en una taza de medir es entre un cuarto a media taza. Te recomendamos estas Ideas de Lunch para NiñosDe la misma manera, hay que cuidar la porción correcta de jugo, que es media taza. Los vasos comunes tienen capacidad de 1 a 1 ½ tazas, a veces más. No es buena idea servirles vasos enormes de jugo, porque pueden quitarles la capacidad para comer alimentos con mayor concentración de proteínas, vitaminas y minerales, los cuales son más necesarios para su desarrollo.Si se trata de granos o cereales, media rebanada de pan es suficiente para niños de hasta 5 años, y la porción adecuada de pasta, arroz o cereal es media taza. Hay que tener cuidado con los tazones enormes de cereales azucarados que no dejan espacio para mucho más. En total, los niños necesitan 4 a 6 porciones al día de granos y cereales. Un sándwich hecho con una rebanada de pan, media taza de pasta en la comida y una tortilla en la cena completarían sus requerimientos de granos y cereales del día. Como ves, no es tanto.En el caso de las proteínas como carnes, pescado o pollo, para chiquitos de hasta 5 años, 60 gramos es más que suficiente por porción, por ejemplo, un huevo durante el desayuno. Al acercarse a los 10 años puede subir hasta 100 gramos, según la actividad.No olvides incluir nueces, almendras o mantequilla de cacahuate, de la cual dos cucharadas equivalen a una porción adecuada. Considera también leguminosas, como lentejas y frijoles, y media taza de ellas es más que suficiente. En total necesitan entre 3 a 4 porciones de ese tamaño al día.Te recomendamos estos Coditos con Chayote, Kale y Quesito Para complementar su dieta, los lácteos son importantes. Calcula unos 100 g de queso en total para todo el día, o tres cuartos de taza de yogurt. Si toman leche, no necesitan más de media taza por porción. Dos porciones al día son suficientes para su desarrollo.Finalmente, las temidas verduras no tienen que ser motivo de pleito. Procura darles varias opciones y piensa que sus porciones no deben ser las mismas que las tuyas. Por ejemplo, en el caso de chícharos, brócoli y otras verduras cocidas, media taza por porción es suficiente. Si es ensalada, calcula una taza. Donde se complica un poco es con las frutas, pues necesitan en total al menos cinco porciones de frutas y verduras por día; lo mejor es si son más verduras que frutas, así que divídelas entre las tres comidas y lunch para que tengan todo lo que necesitan para crecer sanos.
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