Puré de chayote para tu bebé
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Puré de chayote para tu bebé

Por Kiwilimón - December 2011
  Delicioso puré de chayote para introducir a los bebes a las verduras. Es muy fácil de hacer en casa. Para ver más imágenes y detalles de la receta, haz click aquí.

Ingredientes

  • 1 Pieza de Chayote
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Picar los ingredientes, triturarlos en el molcajete, mezclarlos en un bol, y después, limpiar todo eso. Si nada más de pensar en todo lo que tienes que hacer ya te da flojera preparar la comida, te tenemos una solución: recetas fáciles en licuadora. Cocina usando este maravilloso electrodoméstico y descubre lo sencillo que es disfrutar de una deliciosa comida con tan solo una licuadora. Flan de coco en licuadora No batalles con miles de recipientes. Con esta receta solo necesitas tu licuadora y el refractario donde hornearás el flan. Para que sepa más rico, déjalo en el refrigerador por lo menos media hora antes de servir.   Filetes de pollo en crema de chipotle Esta receta es perfecta para esas ocasiones en las que quieres lucirte, pero no tienes mucho tiempo. Para darle más sabor a la salsa puedes sustituir el agua por caldo de pollo. ¡Quedará súper rico!   Pan de elote sin harina Prepara un pan de elote como el que hacía tu abuelita sin harina y, lo mejor de todo, ¡sin ensuciar montones de cosas! Un tip: si te gusta sentir la textura del elote, no licúes mucho la mezcla. Así quedarán algunos pedacitos más enteros.   Albóndigas de carne en salsa de tomate No te compliques cortando los ingredientes a mano. Solo ponlos en la licuadora y ¡listo! Controla el número de pulsaciones para asegurarte de que tanto las albóndigas como la salsa adquieren la consistencia que buscas.   Huevos florentine con salsa holandesa No tienes que ser un experto en la cocina para preparar exquisitas recetas gourmet. Con tu licuadora es suficiente. Sirve cada huevo con pan tostado en tiritas, cebollín picado o perejil.   Aprovecha tu licuadora y saca a relucir tus habilidades culinarias. ¿Te gustaría saber más recetas con licuadora? Visita Kiwilimón para conocer más ideas.
Picar los ingredientes, triturarlos en el molcajete, mezclarlos en un bol, y después, limpiar todo eso. Si nada más de pensar en todo lo que tienes que hacer ya te da flojera preparar la comida, te tenemos una solución: recetas fáciles en licuadora. Cocina usando este maravilloso electrodoméstico y descubre lo sencillo que es disfrutar de una deliciosa comida con tan solo una licuadora. Flan de coco en licuadora No batalles con miles de recipientes. Con esta receta solo necesitas tu licuadora y el refractario donde hornearás el flan. Para que sepa más rico, déjalo en el refrigerador por lo menos media hora antes de servir.   Filetes de pollo en crema de chipotle Esta receta es perfecta para esas ocasiones en las que quieres lucirte, pero no tienes mucho tiempo. Para darle más sabor a la salsa puedes sustituir el agua por caldo de pollo. ¡Quedará súper rico!   Pan de elote sin harina Prepara un pan de elote como el que hacía tu abuelita sin harina y, lo mejor de todo, ¡sin ensuciar montones de cosas! Un tip: si te gusta sentir la textura del elote, no licúes mucho la mezcla. Así quedarán algunos pedacitos más enteros.   Albóndigas de carne en salsa de tomate No te compliques cortando los ingredientes a mano. Solo ponlos en la licuadora y ¡listo! Controla el número de pulsaciones para asegurarte de que tanto las albóndigas como la salsa adquieren la consistencia que buscas.   Huevos florentine con salsa holandesa No tienes que ser un experto en la cocina para preparar exquisitas recetas gourmet. Con tu licuadora es suficiente. Sirve cada huevo con pan tostado en tiritas, cebollín picado o perejil.   Aprovecha tu licuadora y saca a relucir tus habilidades culinarias. ¿Te gustaría saber más recetas con licuadora? Visita Kiwilimón para conocer más ideas.
Las galletas de jengibre están tan relacionadas con estas fechas que saborear uno de estos bizcochos es como darle una mordida a la Navidad.  Su sabor inconfundible, especial textura y decoración característica hacen que las galletas de jengibre sean un elemento imprescindible en todas las casas durante la época navideña. Pero no siempre ha sido así. Conoce el origen de las galletas de jengibre. Para empezar, hay que saber de dónde viene el jengibre. Esta raíz es originaria de China y llegó a Europa a través de la ruta de la seda hace ya varios siglos. Durante la Edad Media se usaba como especie por su habilidad de ocultar el sabor de las carnes preservadas. Se cree que las primeras galletas de jengibre en Europa se elaboraron a finales de la Edad Media. En aquella época las galletas se decoraban con hojas de oro y tenían varias formas. Debido a que el jengibre todavía era un ingrediente difícil de conseguir en esos tiempos, las galletas de jengibre eran consideradas un lujo que solo los reyes y los más adinerados podían darse. Después de ser un producto típico de las ferias medievales, las galletas de jengibre adquirieron todo un nuevo sentido gracias a la reina Isabel I de Inglaterra. En el siglo XVI la reina pidió que sus galletas tuvieran la forma de algunos personajes, especialmente de los miembros de su corte y pretendientes. Las galletas eran decoradas con atuendos comestibles y se ofrecían a sus invitados. Unos años después los hermanos Grimm crearon un cuento tomando como inspiración las galletas de jengibre. Hansel y Gretel cuenta la historia de dos hermanos que se encuentran en medio del bosque una casa hecha enteramente de galleta de jengibre. Muchas personas atribuyen la popularidad de las casas y los muñecos de jengibre a este cuento. La costumbre de construir las casas de galleta pronto se relacionó con las fiestas navideñas, tal vez por ser una actividad divertida en la que pueden participar chicos y grandes. La tradición, que comenzó en Alemania, comenzó a esparcirse por Europa hasta llegar a América. Y así es como el día de hoy relacionamos las galletas de jengibre con la Navidad. Recetas de galletas de jengibre: Galletas de jengibre con nutella Galletas de jengibre con chocolate blanco
Existen muchos tipos de dietas, pero cuando se trata de perder peso en poco tiempo la dieta de los 13 días es definitivamente la más conocida. ¿Has oído hablar de este famoso régimen? Aquí te contamos más. La dieta de los 13 días se creó originalmente en los años sesenta para preparar a los astronautas antes de sus misiones espaciales. Sin embargo, sus resultados fueron tan impactantes que, poco a poco, empezó a adquirir popularidad entre la población. Como su nombre lo indica, este régimen está basado en un plan de dos semanas bastante estricto. Para seguir esta dieta debes cumplir al pie de la letra las indicaciones: respetar las cantidades, no sustituir alimentos y tomar por lo menos dos litros de agua al día. Menú para una semana (al terminarlo se repite durante la segunda semana) Día uno: Desayuno: café negro Comida: 3 huevos duros con tomates y verduras Cena: 200 g de carne a la plancha y lechuga   Día dos: Desayuno: café negro Comida: 200 g de carne a la plancha y lechuga Cena: 150 g de jamón cocido sin grasa y un yogurt descremado   Día tres: Desayuno: café negro y pan tostado Comida: ensalada de tomate y apio y una mandarina o naranja Cena: 2 huevos duros, 100 g de jamón cocido sin grasa y lechuga   Día cuatro: Desayuno: café negro y pan tostado Comida: un huevo duro, 3 zanahorias y 150 g de jamón cocido sin grasa Cena: macedonia de frutas y un yogurt descremado   Día cinco: Desayuno: café negro y pan tostado Comida:200 g de pescado al vapor y un tomate Cena: 250 g de carne a la plancha   Día seis: Desayuno: café negro y pan tostado Comida: ¼ de pollo y lechuga Cena: 2 huevos duros y un bol de zanahorias ralladas   Día siete: Desayuno: café negro Comida: 250 g de carne a la plancha y una naranja Cena: a elegir entre las cenas anteriores   Como puedes ver, la dieta de los 13 días es bastante repetitiva y restrictiva. Esta es la razón por la cual muchas personas no logran completarla. Entre la monotonía de los alimentos y las pocas cantidades resulta complicado cumplir los 13 días de la dieta. Aunque durante muchos años la dieta de la NASA (como también se le conoce) fue una de las más populares porque prometía la pérdida de 10 kilos en dos semanas, con el tiempo ha perdido seguidores debido al impacto que puede tener en la salud. Al ser una dieta hipocalórica genera una descompensación en el organismo, y además puede provocar el temido efecto rebote. Si estás pensando en iniciar una dieta para bajar de peso, te recomendamos visitar a un especialista para que evalúe tu estado de salud y te indique el mejor régimen de acuerdo a tus necesidades. Recuerda que no hay nada mejor que la alimentación balanceada y el ejercicio regular. ¿Quieres comer más saludablemente para cuidar tu figura? Estas recetas te pueden servir: Ensalada de fresa y kiwi Omelette de claras con espinacas Caldo tlalpeño fácil Hummus de aguacate y garbanzo   Fuentes: Wapa.pe Guioteca.com Fitnesskit.com Onlinepersonaltrainer.es
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