Las Mejores Recetas de Galletas
Comida para Niños y Bebés

Las Mejores Recetas de Galletas

Por Kiwilimón - Abril 2012
La palabra galleta viene del término francés galette, y hace referencia a un pastel horneado, hecho con una pasta a base de harina, mantequilla, azúcar y huevos. Las galletas también pueden incorporar otros ingredientes que hacen que la variedad sea muy grande. Pueden ser saladas o dulces, simples o rellenas, o con diferentes agregados (como frutas secas, chocolate, mermelada y otros). Existen varias tipos de galletas según su forma de preparación o según sus ingredientes, por ejemplo:
  • - Oblea: galleta larga blanda con diferentes capas de relleno, también llamada wafer.
  • - Galletones: una galleta grande individual, generalmente con valor nutritivo agregado.
  • - Pretzel o lacito: tipo de galleta con una forma particular.
  • - Galleta de la fortuna: cierto tipo de galleta que se puede adquirir en restaurantes orientales, que contiene un mensaje de fortuna.
Cabe destacar que en algunos países se aplica el nombre de galleta indistintamente tanto a las galletas propiamente dichas como a las crackers. Vale la pena resaltar que en inglés existe diferenciación, ya que las primeras son llamadas cookies, en tanto las segundas son crackers; que provienen de "crack" la onomatopeya más empleada al este de Europa. Recetas de cocina Te dejamos varias recetas para preparar unas deliciosas galletas, mismas que podrás compartir con la familia y/o amigos. Toma nota. (te recomendamos hacer click en el título de la receta para más detalles) Galletas de Animalitos Prepara estas galletas super lindas de animalitos y decóralas con los niños en una tarde de vacaciones. Utiliza cortadores de animalitos y utiliza tu creatividad para decorarlas. Utiliza colores pasteles para hacerlas en Pascua, o prepáralas para dar. Galletas para Decorar Prepara estas ricas galletas de azúcar y mantequilla para cualquier ocasión: San Valentín, pascua, un baby shower, lo que se te ocurra. Galletas para Baby Shower o Fiestas de Bebés Ricas galleta de azúcar y mantequilla para regalar en baby showers, fiestas de bebes, en el hospital, etc. Estas galletas son rosas pero las pueden hacer azules si es niño o amarillas si todavia no se sabe el sexo del bebe. Galletas de Jengibre Glaseadas Estas ricas galletas de jengibre son la clásica receta con muchas especies y un glaseado de limón. Galletas de Azúcar Glaseadas Ricas galletas de azúcar con un glaseado de azúcar glass. Galletas Rellenas de Mermelada Galletas de mantequilla rellenas de mermelada.  
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Las legumbres son el alimento ideal para aquellos que quieren comer de manera saludable, equilibrada y económica. De hecho son tan buenas que se recomienda que formen parte del 25% de proteína que se debe consumir diariamente. Así que si quieres añadir más nutrientes a tu dieta, estas son las 5 legumbres que no te puedes perder. Garbanzos Los garbanzos son una legumbre sumamente importante ya que contienen todos los aminoácidos esenciales, además de ser una importante fuente de proteína natural. Lo mejor de los garbanzos es que se pueden comer de mil formas como en tlacoyos, ceviche y hasta en hummus. Lentejas Las lentejas son un alimento muy saludable, económico y fácil de conseguir. Estas legumbres altas en fibra, pueden cocinarse de diferentes maneras como en sopa, en ensaladas y en tortitas. Soya Al igual que los garbanzos, la soya es una fuente importante de proteínas de buena calidad con los aminoácidos indispensables y lo mejor es que en ella también encontramos ácidos grasos, omega 3,6,9 y vitamina E, así como fibra soluble e insoluble. Frijoles Los frijoles son una excelente fuente de fibra, minerales y antioxidantes. Contienen carbohidratos de absorción lenta, un alto contenido en ácido fólico, tiamina, riboflavina y niacina. Además, también aportan magnesio, potasio, zinc, calcio y fósforo al cuerpo. ¡Son un manjar completo y delicioso! Cacahuates Para la sorpresa de muchos, los cacahuates son legumbres y también tienen importantes nutrimentos para la salud. Los cacahuates son portadores de grasas saludables, vitaminas del complejo B, vitamina E, minerales como el potasio, fósforo, magnesio, calcio, sodio, hierro y zinc. ¿Ya consumes estas legumbres nutritivas?
Una campanada, una uva y un deseo es una tradición de fin de año que cada 31 de diciembre nos atraganta, pero que al mismo tiempo es uno de los rituales de año nuevo favoritos por todo lo que representa, e incluso mágico, porque lo hacemos en la mística medianoche y el número 12 se repite: 12 campanadas, 12 de la noche, 12 meses, 12 uvas, 12 deseos.Porque si sacar las maletas nos asegura un viaje en el año que inicia, las uvas garantizan comenzar el año con metas, anhelos positivos para una nueva temporada, además de un poco de adrenalina y mucha diversión, por ver quién si puede seguirle el paso a las uvas y las campanadas.Pero esta tradición ya bastante extendida en América Latina es en realidad originaria de España. Su historia, de acuerdo con el libro España, del periodista Jeff Koehler, tiene dos posibles teorías. Una situada en el siglo XIX y la segunda, a principios del siglo XX.La primera teoría tiene que ver con los burgueses españoles imitando a los burgueses franceses, cuya celebración de víspera de año nuevo era comer uvas y tomar vino espumoso. De ahí, la costumbre pasó a los madrileños, que iban a la Puerta del Sol a oír las campanadas de la medianoche y comer uvas, como la clase alta, pero con ironía y como burla.La otra se remonta al siglo XX, cuando los productores de Aledo, en Alicante, tuvieron un excedente en su cosecha de uvas blancas y decidieron venderlas a un bajo precio. Estas uvas son actualmente tan famosas, que se conocen como las uvas “de la buena suerte” e incluso se venden en Aledo paquetes de 12 en envases especiales para recibir el Año Nuevo.Empezar el año con buenos deseos siempre es una buena forma de inspirarte y decretar prosperidad para el nuevo ciclo que se inicia, así que si comes uvas o no, la fiesta de Año Nuevo siempre contagia su optimismo y nosotros también queremos compartirlo contigo con 12 consejos para recibir el nuevo año.
Hasta mi casa se colaba el aroma de unos bollos cociéndose en el horno. Inexorablemente, mi olfato se encendía como radar náutico e identificaba el origen del estímulo tan placentero. El hilo de fragancia, además de pan, susurraba especias –zaatar, para ser precisos– lo suficientemente remojadas en aceite de oliva como para que la receta completa se dibujara en mi cabeza. En menos de cinco minutos ya estaba escalando la pequeña reja verde que dividía la terraza de mis papás de la de los vecinos. Había que llegar a tiempo a la repartición de los talami zaatar mientras estaban humeantes. Desconozco las causas, pero mi calle era el hogar de una pequeña comunidad árabe que me acercó a temprana edad a la gloria de la gastronomía de Medio Oriente. Mis padrinos –además de vecinos– eran libaneses y, como la mitad de mi infancia la pasé imaginando que las escaleras de su casa eran el Monte Everest y su sala, el jardín de mis aventuras paleontológicas, la comida árabe me sabe a infancia. Entender esta cultura es más fácil si se parte de dos de sus pilares: la hospitalidad y la comunidad. Ya saben, no hay hospitalidad sin una letanía gastronómica y, sin embargo, los libaneses nos dicen hold my beer cuando hay que desvivirse por los invitados. “Visitas” para la comunidad es el sinónimo de “vacía tu alacena, compra todo el súper y cocina cuanto puedas”. ¿Quién es capaz de negarse a tal muestra de amor? Yo tampoco.De pequeña pensé que el hábito de súper alimentar a las visitas era propiedad de mis padrinos –a quienes llamaba tíos– y de sus hijos –a quienes llamo hermanos–. Cuando pisé algunos países de Medio Oriente y cuando la añoranza me llevó a restaurantes como Al Andalús o al Adonis, me di cuenta de que esa práctica es regla y que el mezze –variedad de aperitivos de la cocina árabe– define la hora de comer. El mezze es el resumen máximo de la cultura: al centro se estila poner hasta treinta platillos pequeños para la comunidad. Compartir lo que está dispuesto en la mesa es ley. Acá hay un platito con jocoque, el hummus está servido por allá. El kofte (carne picada y especiada) se pasa de mano a mano en una bandeja decorada con lechugas y rábano por si alguien quiere hacerse un taquito. Al extremo de la mesa alguien intenta pescar una bolita de kibbeh (carne molida especiada y frita) con el tenedor, y si no lo logra no importa: al centro gravita un refractario con kibbeh charola. Todos nos servimos tabbouleh (abajo la receta) o fattoush (ensalada verde con trozos de pan) y un par hojas de parra para ponerle verde al plato y para que la casualidad lo embarre con los restos del baba ganush (puré de berenjenas). Uno se podría perder en la bienvenida –de hecho, requiere mucha voluntad no hacerlo– pero, hay que esquivar esta trampa para primerizos. El plato fuerte, que casi siempre tiene que ver con cordero o alguna otra proteína cocinada en especias, aguarda. Habrá arroz o lentejas. Y sí o sí, hay que llegar al postre. Detengámonos un poco en este punto. Son pocas las culturas –como la francesa o la americana– fértiles en la elaboración de buenos postres. La árabe, influida por la cocina francesa y la del mediterráneo, hace maravillas con el dulce. Generalmente sus postres vienen en porciones pequeñas para que el acto de escoger no sea un problema. La reina es la miel, el azahar, la esencia de jazmín y los pistaches, como en una noche que huele a Sherezade. La pasta filo es el ángel que lo custodia todo. Los kanafeh (pastel de semolina con queso), los dedos de novia, los baklava (pastel con pasta de pistaches) completan el sueño. Como era de esperarse, mi hermano del alma heredó la sazón de mi madrina. Cuando lo visito, la tradición de sus ancestros continúa: saca todo su refri para atendernos. Su tabbouleh en especial tiene el poder de agasajar al más incrédulo. Mejor cuando se combina con un hummus recién hecho y lentejas como de relato bíblico. No los dejo con el antojo. Le pude sacar la receta y aquí la comparto. Aunque no les sepa a recuerdo, espero la disfruten con esa intensidad.Tabbouleh de Amir Balut (Kitchen Noob):4 jitomates bola, grandes1 cebolla blanca, grande3 manojos de perejil½ manojo de hierbabuena¾ de taza de trigo quebrado fino (bulgur)8 limones jugosos (yo le pongo dos limones menos, pero a Amir le gusta más cítrico)½ taza de aceite de oliva extra virgen1 ½ cucharadas de sal1 cucharada de pimientaEn una olla mediana pon suficiente agua y remoja el trigo bulgur durante 20 minutos hasta que se ablande. Luego, pica finamente todos los ingredientes. Aquí no hay atajos, todo debe quedar muy pequeño. Mezcla en un bowl lo suficientemente grande. Agrega la pimienta y la sal. Añade el jugo de limón y el aceite de oliva. Revuelve todo y rectifica sazón si requiere. Tapa con plástico y deja refrigerar durante media hora. ¡Disfruta!
La dieta keto tiene muchos beneficios más allá de bajar de peso, pues hay evidencia de que también puede mejorar tu salud respecto a enfermedades como la diabetes, por ejemplo, pero también es un apoyo para tratar enfermedades neurológicas.Aunque aún faltan más estudios concluyentes, investigaciones científicas han demostrado que esta dieta puede tener beneficios para una amplia variedad de condiciones de salud diferentes:Cardiopatías. La dieta cetogénica puede ayudar a mejorar los factores de riesgo como la grasa corporal, los niveles de colesterol HDL (bueno), la presión arterial y el azúcar en la sangre.Enfermedad de Alzheimer. La dieta cetogénica puede ayudar a reducir los síntomas de la enfermedad de Alzheimer y ralentizar su progresión.Epilepsia. La investigación ha demostrado que la dieta cetogénica puede causar reducciones significativas en las convulsiones en los niños epilépticos.La dieta cetogénica, o keto, es una dieta alta en grasas y baja en carbohidratos que generalmente contiene productos de origen animal como carne, pescado y aves, pero ¿qué pasa si la quieres integrar a tu estilo de vida vegetariano? La buena noticia es que es posible adaptarla a una dieta vegetariana.¿Cómo es una dieta keto-vegetariana?Una dieta cetogénica vegetariana consiste en un plan de alimentación que combina aspectos del vegetarianismo y la dieta cetogénica, con el fin de evitar la carne y el pescado, pero conservar el consumo alto en grasas y limitada la ingesta de carbohidratos a 20-50 gramos por día, para así provocar la cetosis, un estado metabólico en el que el cuerpo comienza a quemar grasa como combustible en lugar de glucosa.En una dieta cetogénica tradicional, alrededor de 70% de las calorías diarias totales deben provenir de grasas, cuyas fuentes pueden ser aceites, carne, pescado y productos lácteos enteros, pero la dieta cetogénica vegetariana elimina la carne y el pescado y se basa en grasas saludables, como el aceite de coco, los huevos, los aguacates, las nueces y las semillas.Ideas de comidas keto-vegetarianasUna dieta keto-vegetariana es posible, así que podrás combinarlas sin problema con platillos que incluyan huevo, nueces y semillas, como los que te proponemos a continuación.Coliflor rostizada con huevo y aguacateEste platillo puede funcionar muy bien como desayuno en una dieta keto-vegetariana y tiene una preparación sencilla. La coliflor se rostiza 15 minutos en el horno con un poco de aceite de oliva y para sazonarla, usa una pizca de ajo en polvo, sal y pimienta. Coloca encima unas rebanadas de aguacate, un huevo estrellado hecho con acete en aerosol y así tendrás un platillo con alrededor de 179.5 calorías.Chips de kale El kale es uno de los vegetales de hoja verde más nutritivos que puedes encontrar y una forma de incluirlo en tu dieta es como chips. Simplemente coloca las hojas de kale en una charola para hornear con aceite de oliva, sal y chile en polvo; hornea por 25 minutos o hasta que estén crujientes y no olvides voltearlas de vez en cuando. Para tener un snack delicioso, acompáñalas con un poco de guacamole.Espagueti de calabazaEsta receta es perfecta para la cena libre de carbohidratos, pero llena de grasas saludables, pues se trata de unos fideos de calabaza con una salsa hecha con crema de aguacate. Para hacerla, licúa o procesa 2 aguacates con 1/4 de taza de cilantro, una cucharada de jugo de limón, sazona con sal, pimienta, cebolla en polvo y un diente de ajo. Cocina los fideos y simplemente añade la salsa de aguacate para tener la cena lista.Encuentra algunas otras ideas de comidas para seguir una dieta keto y empezar el año con una alimentación balanceada en nuestro reto keto.
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