Los arándanos en tu alimentación y recetas

Por Kiwilimón - Marzo 2012
Los arándanos son frutos que poseen una alta cantidad de polifenoles, compuesto que ayuda a reducir la cantidad de células grasas que frenan la formación de los tejidos grasos. Se está demostrando que los arándanos influyen en la disminución del deterioro progresivo del metabolismo, es decir, el envejecimiento de las células. Esto se debe al poder antioxidante de los arándanos, que inciden principalmente en este hecho. Por ello, es muy recomendable incluir este fruto en tu alimentación y en tus recetas. Recetas de cocina recomendadas con arándanos:Gelatina de Arándano y PiñaSalsa de ArándanosSandwich de Pavo y ArándanoPanque de Arándano con Glaseado de Grand Marnier
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Siempre comenzar un nuevo ciclo da esperanza y trae consigo una energía que nos impulsa a realizar cosas nuevas y mejores. Definitivamente, el año nuevo es una época para hacer propósitos y comenzar con planes, mejorar hábitos para ser y estar mejor, tanto por dentro como por fuera.Desgraciadamente la euforia del año nuevo dura muy poco y nos ponemos tantas metas y tan drásticas, que cumplirlas resulta un poco complicado. Fallar con esos objetivos seguramente te llevará a sentirte mal y desilusionado, sin embargo, no eres tú, son esas metas tan difíciles y alocadas que son poco probables de realizar. Ir al gimnasio, encontrar el amor, comer más sano, viajar por el mundo o empezar tu propio negocio son algunos de los propósitos que todos se hacen y que terminan rompiendo conforme transcurre el año. Por eso te recomendamos que a la hora de elegir tus propósitos, elijas tus metas correctamente: cosas, acciones y pequeños cambios que sean realistas para tu estilo y ritmo de vida, y que no requieran de un esfuerzo inmenso. Lo que necesitas tener en mente es que debes cambiar tus hábitos y para eso, es necesario que hagas pequeños cambios que darán grandes resultados, aquí te dejamos algunos propósitos realistas que sí puedes cumplir a corto plazo:Caminar más Se dice que tenemos que dar por lo menos 10 mil pasos al día, pero ese no tiene que ser tu límite. Intentar caminar a todos lados será bueno para ti y tu condición física.Tomar más aguaCambia los refrescos y jugos por agua no sólo te quitará la sed, también te aportará muchos beneficios que verás reflejados en tu piel o en tu apetito. Recuerda que la base para tener una buena salud e incluso apariencia es estar bien hidratado.Ser más puntualLa puntualidad es algo que a casi todos nos falla y lo único que requiere es organización, tanto para levantarse temprano, salir con tiempo suficiente de casa, así como tener todo arreglado para evitar contratiempos de última hora. Dejar de quejarte por todoTodos los días suceden cosas que no están en tu zona de control y eso puede causarte malestar. Pero tus quejas constantes no ayudan en nada, de hecho sólo sirven para contagiarle tu mal humor a los demás. Así que deberías intentar tomarte todo con filosofía y no dejar que todas las cosas que te pasen sean un problema.Comer más sanoUn gran tip para lograrlo es no pensar que estás a dieta, pues eso puede causar que te sientas restringido y que que todo se te antoje. Antes de que fracases eliminando todo lo que te gusta y siendo demasiado estricto, intenta comer un poco más sano durante la semana, añadiendo frutas y verduras diferentes a las que siempre comes. Proponte aprender a cocinar, incorporar ingredientes más sanos, más verduras y llevar tu propia comida a la oficina, de esa manera te asegurarás de que vas a comer bien. Sea cual sea tu objetivo, te recomendamos empezar por pequeñas acciones a un corto o mediano plazo para que cuando los logres, sea una palomita más en tu lista y puedas pasar a lo siguiente.
¿Alguna vez te has puesto a pensar por qué comemos? ¿Cómo es el mecanismo de nuestro cuerpo que nos avisa cuando necesita comer? ¿Conoces la diferencia entre hambre y apetito? Para saber por qué comemos, es importante que tengas claro qué son el hambre y el apetito, dos conceptos diferentes y que muchas veces no sabemos diferenciar, incluso pensamos que son sinónimo y no lo son.El hambre es el instinto de supervivencia que impulsa a alimentarnos cuando el organismo lo requiere. El apetito es la sensación de comer, influenciada por aspectos psicológicos de la persona como el deseo de comer por placer, felicidad, aburrimiento, tristeza, ansiedad.Como todo en nuestro organismo, el apetito va cambiando conforme vamos creciendo y es preciso conocer sus etapas, para así aprender a comer mejor. Primer decenio, de los 0 a los 10 añosEn esta etapa es cuando se experimenta un mayor y rápido crecimiento. Es cuando los niños pueden adquirir los hábitos que, posiblemente, los acompañen toda su vida, es por eso que es muy importante que los pequeños aprendan a distinguir la comida que verdaderamente los nutre, pues lo que aprendan durante los primeros años de su vida determinará qué tan saludable será de adulto. Segundo decenio, de los 10 a los 20 añosYa en la adolescencia, con los cambios fisiológicos viene un aumento de apetito. Durante esta etapa, la relación con la comida suele ser más vulnerable, pues es cuando llega la pubertad, los jóvenes suelen estar más influenciados y son propensos a caer con comida que pueda provocar desnutrición u obesidad. Durante esta edad del apetito, las mujeres son más propensas a padecer deficiencias nutricionales por su biología reproductiva. Tercer decenio, de los 20 a los 30 añosEn la edad adulta joven, se producen cambios importantes que pueden causar un aumento de peso, por ejemplo, la vida universitaria, vivir en pareja o tener hijos; es cuando nos relajamos y no somos tan estrictos en la alimentación. También es la edad en la que podemos caer en excesos. Cuarto decenio, de los 30 a los 40 añosLa vida laboral en la edad adulta trae consigo los efectos del estrés, que según se ha demostrado, ocasiona cambios en el apetito y los hábitos alimentarios en 80% de la población. Esos efectos pueden consistir tanto en despertar un apetito voraz, como en ocasionar una pérdida de este. Quinto decenio, de los 40 a los 50 añosLa Organización Mundial de la Salud destaca que el tabaquismo, la dieta poco saludable, la falta de actividad física y el problema de la bebida son los factores del estilo de vida que más repercuten en la salud y la mortalidad. Es en estos años cuando los adultos deben cambiar su comportamiento en función de las necesidades de salud, pero con frecuencia los síntomas de la enfermedad son invisibles.Sexto decenio, de los 50 a los 60 añosEn este periodo comienza la pérdida progresiva de masa muscular y continúa de manera constante a medida que avanzamos en edad. Este fenómeno se denomina sarcopenia.Mantener una dieta saludable y variada, y practicar actividad física es fundamental para reducir los efectos del envejecimiento.Séptimo decenio, de los 60 a los 70 años y másLa vejez conlleva la falta de apetito y de hambre, lo que da lugar a una pérdida de peso involuntaria y una mayor fragilidad. La disminución del apetito también puede ser consecuencia de una afección concreta, como, por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer.La alimentación es una experiencia social, por lo que factores como la pobreza, la pérdida de la pareja o un familiar, y el hecho de comer sin compañía, afectan la sensación de placer que se obtiene al comer.Otros efectos de la vejez, como las dificultades para tragar, los problemas dentales y la pérdida de gusto y olfato también interfieren en el deseo de comer y en los beneficios que obtenemos de esa práctica.Se dice que lo que no se conoce, no se puede mejorar, así que una vez que conoces las etapas del apetito y cómo van cambiando las situaciones y requerimientos de cada edad, puedes saber cómo llevar una vida más saludable y comer mejor.
Sabemos que la situación del medio ambiente es crítica, sin embargo, cada vez son más las personas que quieren tomar acciones responsables y hábitos más respetuosos que si bien están redefiniendo nuestra manera de vivir, también están contribuyendo con el mundo. Una de las tendencias más fuertes de este año, de acuerdo con Pinterest, es la del consumo responsable, pero para poder aplicarla y hacer un consumo mucho más consciente, te vamos a explicar de qué se trata. Consumo sustentable se refiere a usar cosas materiales y servicios de manera responsable para optimizar los recursos naturales, reducir las emisiones de contaminación. Es decir que compremos y usemos solo lo que verdaderamente necesitamos para evitar los desechos y el uso de materias y así frenar el deterioro del planeta. Desde hace varios años el término de consumo sustentable ha tomado mayor importancia, tanto así que forma parte de las políticas públicas hacer énfasis en la necesidad de controlar la producción y consumo para evitar en lo posible el deterioro del planeta Tierra y la vida de los seres vivos.Desde hace un tiempo se ha ido cambiando hacia un consumo más consciente. Para muchas personas, eso significa utilizar menos cosas, ser más sustentables y ser responsable con los residuos. Y pese a que se espera que tanto las grandes empresas y corporaciones y los gobiernos hagan políticas basadas en el consumo responsable, es preciso saber que podemos empezar desde nuestro hogar y enseñarle a los miembros más pequeños de la familia, pues las acciones individuales pueden impactar de gran manera y ayudar a dirigir el mundo hacia un futuro más sustentable.De manera habitual, adquirimos más cosas de las que en realidad necesitamos. El consumo responsable incide en la necesidad de adecuar nuestras compras a los recursos existentes en el planeta de manera que favorezcan tanto su disponibilidad como la igualdad social.Estos son consejos para aplicar el consumo responsable en nuestras casas:1.- Planifica tus comprasAntes de ir al súper o al mercado, haz una lista de lo que vas a necesitar. Con una lista no solo ahorrarás dinero, además evitarás comprar productos de más o que no vas a utilizar.2.- Aprende a leer etiquetasNo todos los productos contaminan lo mismo, ni en su producción ni en su uso. Fíjate en la etiqueta para que aprendas a identificar qué productos son los que causan un menor daño ambiental. 3.- Apoya el comercio justoProcura realizar tus compras en empresas que tengan una política de cuidado al medio ambiente y a un trato humano. 4.- Compra productos localesEs muy importante que tomes en cuenta que todo producto, sea comida o cualquier otro tipo de objeto, tiene una huella ecológica calculable según parámetros como su proceso de producción, su transporte y distribución, o los residuos que genera tras su uso. Por eso es importante que le des prioridad a los productos locales y a comprar en mercados tradicionales.5.- Organízate con tu comunidadHoy en día es muy fácil encontrar grupos por medio de redes sociales para apoyarse en temas de consumo responsable. También te puedes organizar con tu familia, amigos y vecinos para comprar directamente a productores que tienen mejores precios y materias primas más naturales. 6.- Reutiliza y reciclaEs mejor que compres productos que no estén empaquetados para no generar residuos pero si no es posible trata de que sean envases que puedas volver a usar, como frascos de vidrio u otros recipientes que puedas volver a usar. De ser posible compra productos a granel y lleva tus propios envases para que no generes basura.7.- Rechaza las bolsas de plásticoDe acuerdo con Greenpeace, ocho millones de toneladas de plásticos acaban en los mares y océanos anualmente, además tardan más de 50 años en descomponerse. Procura pensar en ello antes de aceptar una bolsa de plástico o productos que vengan en este material, y mejor siempre lleva contigo las tuyas reutilizables desde casa.8.-Limita el uso del automóvilEn la medida de lo posible, usa otras alternativas como caminar, usar la bicicleta o el transporte público y colectivo. Recuerda que cuidar al planeta es tarea de todos, y que con estas pequeñas acciones estaremos haciendo grandes cambios, para el medio ambiente, pero también para nuestro bolsillo.
Pocos ingredientes son tan prácticos, nobles y versátiles como el pollo. Siempre cae bien y se puede cocinar de infinidad de formas, además es económico y muy accesible de conseguir ¿Qué más puedes pedir?Sus beneficios son muchos, ya que es una de las carnes más saludables que casi no contiene grasa, y la poca que tienen es muy identificable, por lo tanto fácil de quitar y lo hace ideal para las personas que quieren perder peso. Propiedades y beneficios del polloGracias a la proteína que aporta el pollo, ayuda a incrementar la masa muscular y evita la pérdida ósea. Es rico en fósforo, por lo que mantiene en óptimas condiciones los dientes, huesos, los riñones y el hígado. Según la OMS el pollo tiene una alta cantidad de retinol, alfa y beta-caroteno, licopeno y todos los derivados de la vitamina A, que son esenciales para permitirnos poder tener una vista adecuada. Es fácil de digerir y le cae bien incluso a personas que sufren trastornos digestivos ya que su tejido es más fácil de desintegrar que otro tipo de carnes.VersatilidadEl pollo es una de las carnes más accesibles y nobles a la hora de cocinar, ya que lo puedes usar en las recetas más sencillas y ligeras, pero también puedes preparar guisados espectaculares y muy vistosos. Todo depende de cómo y con qué se cocine.Asado entero en el horno, en trozos, en cazuela o incluso en el microondas, puedes preparar un plato de pollo que resulte una maravilla para todos los miembros de la familia y seguro que será imposible resistirse.Aprovecha todas las partes del pollo- Muslos: Los muslos de pollo pueden son una de las partes que más se aprovecha, pues son de las piezas que más carne tienen y con la ventaja que son más jugosas, tienen un poco más de grasa y por lo tanto más sabor. Puedes usarla en guisados, para desmenuzar, en medallones, etc. - Alas de pollo: Las alitas, además de dar muchísimo sabor son muy saludables, ya que tienen Vitamina B6 que fortalece el sistema inmunológico, selenio, mineral que ayuda a la buena absorción de las vitaminas y es un poderoso antioxidante. Puedes usarlas para hacer caldo o para comerlas como botana con salsas, empanizadas, etc. - Pechugas: llegamos probablemente a la parte más versátil del pollo. Puedes hacerla a la plancha para añadirlas a la ensalada, también puedes rellenarlas, hacer rollitos, taquitos, puedes desmenuzar y usarla en todos los guisados, desde un sandwich sencillo hasta un delicioso mole. -Huacal: el huacal es una pieza de pollo que algunas personas tiran por no contener carne, sino ser sólo hueso. Pero igual que la rabadilla y el retazo de pollo, es ideal para preparar caldo. -Menudencias: Se le conoce como menudencias al hígado, molleja y corazón y estas piezas también se pueden cocinar. Se usan en sopas y caldos y también se pueden preparar salteados con cebolla u otras verduras. Cómo conservar la carne del pollo Para mantener segura la carne de pollo, la FDA, recomienda que tengas en el refrigerador una temperatura de 4° C y el congelador debe estar a -18° C. Durante el ciclo de descongelación, es posible que la temperatura registrada sea ligeramente superior a 4° C. Entre las proteínas más consumida en México está la carne de pollo y ahora sabemos el porqué. Para cocinarlo, lo único que necesitas es creatividad y usar los ingredientes que tengas a la mano. Si quieres conocer deliciosas recetas para cocinar pollo, visita nuestra sección especial en donde seguro encontrarás una idea que se adapte a cualquier situación.
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