Sandía Para la Época de Calor
Comida para Niños y Bebés

Sandía Para la Época de Calor

Por Kiwilimón - Marzo 2012
Con la llegada de la época de calor acude a nuestra mesa una fruta tan apetecibles como refrescante, no es otra que la jugosa sandía que puede degustarse sola o bien como ingrediente destacado de numerosas recetas. La sandía - Su pulpa es muy jugosa, y su sabor, dulce y refrescante. - Es la fruta que más agua contiene, casi el 95% de su peso, así pues, su valor calórico es escaso. - El tono rosado que posee la pulpa se lo debe a la presencia de “licopeno”, un potente antioxidante. - Dado su contenido en agua resulta excelente para calmar la sed y añadir a las ensaladas, bebidas refrescantes y mucho más. Nutrientes por cada 100 gramos de porción comestible: - Calorías: 18 kcalorías - Proteínas: 0.6 gramos - Grasas: 0.3 gramos - Hidratos de carbono: 4.5 gramos - Fibra: 3 gramos - Potasio: 120 mg - Magnesio: 11 mg - Sodio: 4 mg - Calcio: 7 mg - Vitamina C: 5 mg - Ácido fólico: 3 mg Variedades Podemos encontrar en el mercado diversas variedades de sandías: Del país. El fruto es de gran tamaño, su corteza es verde oscura y con vetas. Su pulpa presenta un color rojo intenso y su sabor es muy dulce y fresco. Consejo: Sus semillas pueden tostarse en una sartén a fuego lento y tomarse como aperitivo. Amarillas. De origen chino, presentan una corteza verde veteada y una pulpa de color amarillo intenso menos crujiente que el resto de variedades. No contiene semillas. Consejo: Al poseer una carne de tono amarillo intenso, se presta a ser combinada con las sandías rojas para conseguir un colorido muy atractivo. Sin pepitas. Presenta una corteza de color verde claro con franjas en el mismo tono más oscuras. También denominada como “bouquet”, posee una pulpa de color rojo muy jugosa y tiene la singularidad de que sus pepitas son muy tiernas y blancas, no molestando en el momento de degustar el fruto. Consejo: Se recomienda optar por la sandía sin pepitas y las sandías amarillas cuando tengas que emplearla en tu receta favorita y no dispongas de tiempo para eliminar las semillas. Compra y consevración - Elige las sandías firmes y simétricas, que no estén rotas, no presenten abolladuras ni puntos blancos. - Comprueba que está madura golpeándola con los dedos, debe emitir un sonido sordo. Si suena a hueco y es pesada para su tamaño, está en su punto óptimo de maduración. - Puede conservarse entera en perfectas condiciones hasta dos semanas a temperatura ambiente. Por el contrario, una vez abierta debe guardarse en el frigorífico tapada con papel film y ser consumida en el menor tiempo posible. Recetas de cocina Muchas recetas se pueden preparar con la sandía. Aquí te dejamos algunas ideas que podrás tomar en cuenta. Carreola de Sandía Esta sandía en forma de carrito de bebe siempre es un éxito en los baby showers! Se ve mas complicada de lo que es, sigue los pasos y observa las fotos. Sorbete Rojo Un postre sencillo y delicioso, un sorbete de fresas y sandia, especial para tiempos calurosos, se acompaña con un poco de champaña seca, aunque está es opcional. Ensalada de Sandía y Queso Feta Una rica y fresca ensalada de sandia y queso feta. Sopa Fría de Sandía y Jitomate Esta rica sopa fría de jitomate y sandía te encantará y está llena de antioxidantes que harán que tu piel luzca muy bien. Nieve de Sandía Esta rica y refrescante nieve de sandia está hecha con sandía fresca, jugo de naranja, azúcar y un toque de vodka. Es riquísima. Para hacer esta receta es recomendado utilizar una máquina para hacer helado. Martini de sandía y melón Bebida hidratante.
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¿Alguna vez te has puesto a pensar por qué comemos? ¿Cómo es el mecanismo de nuestro cuerpo que nos avisa cuando necesita comer? ¿Conoces la diferencia entre hambre y apetito? Para saber por qué comemos, es importante que tengas claro qué son el hambre y el apetito, dos conceptos diferentes y que muchas veces no sabemos diferenciar, incluso pensamos que son sinónimo y no lo son.El hambre es el instinto de supervivencia que impulsa a alimentarnos cuando el organismo lo requiere. El apetito es la sensación de comer, influenciada por aspectos psicológicos de la persona como el deseo de comer por placer, felicidad, aburrimiento, tristeza, ansiedad.Como todo en nuestro organismo, el apetito va cambiando conforme vamos creciendo y es preciso conocer sus etapas, para así aprender a comer mejor. Primer decenio, de los 0 a los 10 añosEn esta etapa es cuando se experimenta un mayor y rápido crecimiento. Es cuando los niños pueden adquirir los hábitos que, posiblemente, los acompañen toda su vida, es por eso que es muy importante que los pequeños aprendan a distinguir la comida que verdaderamente los nutre, pues lo que aprendan durante los primeros años de su vida determinará qué tan saludable será de adulto. Segundo decenio, de los 10 a los 20 añosYa en la adolescencia, con los cambios fisiológicos viene un aumento de apetito. Durante esta etapa, la relación con la comida suele ser más vulnerable, pues es cuando llega la pubertad, los jóvenes suelen estar más influenciados y son propensos a caer con comida que pueda provocar desnutrición u obesidad. Durante esta edad del apetito, las mujeres son más propensas a padecer deficiencias nutricionales por su biología reproductiva. Tercer decenio, de los 20 a los 30 añosEn la edad adulta joven, se producen cambios importantes que pueden causar un aumento de peso, por ejemplo, la vida universitaria, vivir en pareja o tener hijos; es cuando nos relajamos y no somos tan estrictos en la alimentación. También es la edad en la que podemos caer en excesos. Cuarto decenio, de los 30 a los 40 añosLa vida laboral en la edad adulta trae consigo los efectos del estrés, que según se ha demostrado, ocasiona cambios en el apetito y los hábitos alimentarios en 80% de la población. Esos efectos pueden consistir tanto en despertar un apetito voraz, como en ocasionar una pérdida de este. Quinto decenio, de los 40 a los 50 añosLa Organización Mundial de la Salud destaca que el tabaquismo, la dieta poco saludable, la falta de actividad física y el problema de la bebida son los factores del estilo de vida que más repercuten en la salud y la mortalidad. Es en estos años cuando los adultos deben cambiar su comportamiento en función de las necesidades de salud, pero con frecuencia los síntomas de la enfermedad son invisibles.Sexto decenio, de los 50 a los 60 añosEn este periodo comienza la pérdida progresiva de masa muscular y continúa de manera constante a medida que avanzamos en edad. Este fenómeno se denomina sarcopenia.Mantener una dieta saludable y variada, y practicar actividad física es fundamental para reducir los efectos del envejecimiento.Séptimo decenio, de los 60 a los 70 años y másLa vejez conlleva la falta de apetito y de hambre, lo que da lugar a una pérdida de peso involuntaria y una mayor fragilidad. La disminución del apetito también puede ser consecuencia de una afección concreta, como, por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer.La alimentación es una experiencia social, por lo que factores como la pobreza, la pérdida de la pareja o un familiar, y el hecho de comer sin compañía, afectan la sensación de placer que se obtiene al comer.Otros efectos de la vejez, como las dificultades para tragar, los problemas dentales y la pérdida de gusto y olfato también interfieren en el deseo de comer y en los beneficios que obtenemos de esa práctica.Se dice que lo que no se conoce, no se puede mejorar, así que una vez que conoces las etapas del apetito y cómo van cambiando las situaciones y requerimientos de cada edad, puedes saber cómo llevar una vida más saludable y comer mejor.
En cuestión de belleza, existe una gran variedad de productos con distintos precios, marcas y estilos; sin embargo, muchas veces la naturaleza es nuestra gran aliada, ya que muchísimos elementos extraídos del entorno proveen propiedades que son buenísimas y muy útiles tanto para la salud, como para la cosmética.Las fresas, además de ser deliciosas son muy benéficas para el organismo, ya que tienen un bajo índice de calorías, alto valor energético, altos niveles de vitamina C, ayuda a nivelar el colesterol, aportan vitamina B y son antioxidantes y antiinflamatorias natural, fortalecen los huesos, mejoran la vista y favorecen la circulación sanguínea.Sin embargo, también son muy efectivas en tratamientos de belleza y aquí te vamos a enseñar cómo puedes usarlas para mejorar la apariencia de tu piel.Como lo mencionamos anteriormente, la fresa contiene un importante nivel de vitamina C y ácido elágico, que ayuda a combatir los daños de los radicales libres, como la resequedad, las líneas de expresión y la flacidez, por lo que, incluyéndolos en tu dieta diaria, podrás contribuir a retardar los efectos de la edad desde adentro. Además, las fresas también tienen un alto contenido de ácido salicílico que es gran aliado a la hora de combatir los brotes de acné y regular la producción de grasa del rostro.Estas son algunas de las mascarillas que puedes hacer y usar en casa, son fáciles de preparar y verás que te serán de mucha ayuda para la apariencia de tu piel:- Limpieza profundaUsa media taza de fresas maduras y limpias y mézclala con ¼ de taza de fécula de maíz hasta obtener una pasta espesa. Colócala sobre tu cara previamente lavada, déjala por veinte minutos y luego enjuega.- ExfolianteIncorpora un huevo, media taza de fresas, una cucharada de miel natural y una cucharada de jugo de limón hasta obtener una mezcla que deberás aplicar sobre tu rostro evitando los ojos y los labios. Después de 10 minutos, enjuaga con agua fría. - Anti acnéPara esta mascarilla debes de mezclar ¼ de taza de fresas limpias con una cucharada de crema agria y aplícala sobre la zona afectada de tu piel limpia y seca por 10 minutos y posteriormente enjuaga. Esta mascarilla la puedes usar dos veces por semana para mejores resultados.Como ves, estos frutos no sólo son deliciosos, nutritivos, sino también nos ayudan a lucir bellas. Todo un regalo de la naturaleza ¿No crees?
Como consecuencia de la pandemia que desató el coronavirus COVID19 desde su propagación a finales de diciembre del 2019 en China, diversos países a lo largo del mundo han decidido tomar estrictas medidas de prevención y cuarentena para evitar el contagio. Hasta la tercera semana de marzo, en México se habían detectado más de 100 casos de coronavirus, pero las cifras son pocas a comparación de otros países como China, que ya alcanzó los 80,928; Italia con 35,713 y España, donde van 17,395 contagiados. Es de esta manera que la Secretaría de Educación Pública de México informó que las clases se suspenderán hasta finales de abril y del mismo modo, diversas empresas a nivel nacional también le han indicado a su personal que deben permanecer en cuarentena, guardando aislamiento social y haciendo home office (trabajo desde casa). ¿Qué es el home office? Home office es una actividad relativamente nueva y en muchos casos desconocida para la sociedad mexicana. Esta consiste en trabajar remotamente desde casa, conectándose a través de la computadora y compartiendo las actividades de manera digital, solución ideal frente a la cuarentena del COVID19. A pesar de que trabajar desde casa puede tener muchas ventajas como organizar mejor la jornada de trabajo, tener más tiempo libre por la tarde y vestir de una forma mucho más cómoda, también trae consigo algunos inconvenientes, como el hecho de que, al estar inmersos en nuestras actividades laborales, la ansiedad o la concentración excesiva pueden hacernos olvidar nuestras necesidades básicas como la alimentación. Cabe recordar que dentro de las prevenciones contra el coronavirus, está también la de conservar una dieta balanceada y abundante en vitamina C para mantener nuestras defensas altas, por lo que es importante ingerir alimentos saludables aún sin salir de casa. Tips para comer saludablemente haciendo home office A continuación te presentamos algunos consejos para comer saludable si estás trabajando desde casa: Fija horarios para desayunar, comer y cenar, así como para ingerir colaciones entre las comidas principales y apégate a ellos.Consume licuados o smoothies saludables para tener un boost de energía por las mañanas.Si tienes hijos, organiza y prepara la comida desde un día antes para economizar el tiempo y asegurarte de que todos coman bien. Es importante enseñarles a conservar una rutina para iniciar y terminar el día correctamente.Cocina platillos bajos en grasa y con muchas verduras, proteínas, tal como este pollo relleno de kale y queso cabra o estas calabacitas rellenas de atún.Evita la comida chatarra cuando sientas la necesidad de cumplir algún antojo.Prepara snacks saludables con semillas y frutos rojos para suplir los postres, como este vasito de yogurt crujiente con almendras.Procura cenar ligero para que puedas dormir tranquilamente y comenzar tu día lleno de energía.Alimentarse adecuadamente siempre resulta ser un gran reto pero con la disciplina necesaria, hacer home office y cuidar de tu salud no representará ningún problema, ¿estás de acuerdo?
Siempre comenzar un nuevo ciclo da esperanza y trae consigo una energía que nos impulsa a realizar cosas nuevas y mejores. Definitivamente, el año nuevo es una época para hacer propósitos y comenzar con planes, mejorar hábitos para ser y estar mejor, tanto por dentro como por fuera.Desgraciadamente la euforia del año nuevo dura muy poco y nos ponemos tantas metas y tan drásticas, que cumplirlas resulta un poco complicado. Fallar con esos objetivos seguramente te llevará a sentirte mal y desilusionado, sin embargo, no eres tú, son esas metas tan difíciles y alocadas que son poco probables de realizar. Ir al gimnasio, encontrar el amor, comer más sano, viajar por el mundo o empezar tu propio negocio son algunos de los propósitos que todos se hacen y que terminan rompiendo conforme transcurre el año. Por eso te recomendamos que a la hora de elegir tus propósitos, elijas tus metas correctamente: cosas, acciones y pequeños cambios que sean realistas para tu estilo y ritmo de vida, y que no requieran de un esfuerzo inmenso. Lo que necesitas tener en mente es que debes cambiar tus hábitos y para eso, es necesario que hagas pequeños cambios que darán grandes resultados, aquí te dejamos algunos propósitos realistas que sí puedes cumplir a corto plazo:Caminar más Se dice que tenemos que dar por lo menos 10 mil pasos al día, pero ese no tiene que ser tu límite. Intentar caminar a todos lados será bueno para ti y tu condición física.Tomar más aguaCambia los refrescos y jugos por agua no sólo te quitará la sed, también te aportará muchos beneficios que verás reflejados en tu piel o en tu apetito. Recuerda que la base para tener una buena salud e incluso apariencia es estar bien hidratado.Ser más puntualLa puntualidad es algo que a casi todos nos falla y lo único que requiere es organización, tanto para levantarse temprano, salir con tiempo suficiente de casa, así como tener todo arreglado para evitar contratiempos de última hora. Dejar de quejarte por todoTodos los días suceden cosas que no están en tu zona de control y eso puede causarte malestar. Pero tus quejas constantes no ayudan en nada, de hecho sólo sirven para contagiarle tu mal humor a los demás. Así que deberías intentar tomarte todo con filosofía y no dejar que todas las cosas que te pasen sean un problema.Comer más sanoUn gran tip para lograrlo es no pensar que estás a dieta, pues eso puede causar que te sientas restringido y que que todo se te antoje. Antes de que fracases eliminando todo lo que te gusta y siendo demasiado estricto, intenta comer un poco más sano durante la semana, añadiendo frutas y verduras diferentes a las que siempre comes. Proponte aprender a cocinar, incorporar ingredientes más sanos, más verduras y llevar tu propia comida a la oficina, de esa manera te asegurarás de que vas a comer bien. Sea cual sea tu objetivo, te recomendamos empezar por pequeñas acciones a un corto o mediano plazo para que cuando los logres, sea una palomita más en tu lista y puedas pasar a lo siguiente.
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