Sándwiches saludables en tu menú
Comida para Niños y Bebés

Sándwiches saludables en tu menú

Por Kiwilimón - January 2012
  El sándwich (del inglés sandwich), también conocido en español como emparedado, es una comida, a modo de tentempié, aperitivo o la comida que se suele hacer a diario típica de la gastronomía inglesa. Suele consistir en un trozo de pan de molde inglés, abierto en dos mitades o dos rebanadas de cualquier tipo de pan, entre las cuales se coloca una o más capas de alimentos tales como carne, queso, verduras u otros, a veces con condimentos, salsas u otros acompañantes. Sin embargo, cabe destacar que en el Reino Unido puede hacerse con cualquier pan, aunque suelen hacer desambiguaciones con el clásico sándwich de pan de molde inglés, así, al sándwich de pan francés, lo denominan french bread sandwich o french baguette sandwich. (Fuente Wikipedia) El sándwich aporta una cantidad importante de nutritentes al organismo y puede llegar a ser uno de los alimentos más completos. Aquí te dejamos algunas recetas de sándwiches que puedes preparar en casa:
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Dinos qué guardas en tu horno y te diremos qué tan buen cocinero eres. Si el horno de tu cocina está limpio y tiene algunos refractarios, eso significa que te gusta lucirte con tus recetas. Pero, si se parece más a una bodega de ollas viejas y tupers sin tapa, definitivamente tienes mucho por aprender.Aunque hornear es algo desafiante para muchos, esta actividad puede ser realmente sencilla y divertida. No dejes que la falta de tiempo o de experiencia ahuyente tus ganas de usar el horno. Sigue estos tips para aprender a hornear en menos de lo que esponja un pastel.Empieza con algo sencillo: Si nunca has usado el horno por tu cuenta, no intentes hacer una receta súper complicada. Mejor elige un platillo con pocos pasos y una preparación muy básica. Podrías hasta pensar en alguna receta fácil con poco tiempo de cocción, para asegurarte de estar pendiente y además, adquieras práctica. Además, así será más difícil que cometas un error.Ten pacienciaEsto es básico al momento de hornear. Necesitas paciencia para precalentar el horno y que alcance la temperatura ideal, para dejar que tus platillos estén listos sin abrir la puerta cada cinco minutos y, obviamente, para aprender de las equivocaciones. Compra los utensilios básicosNo tienes que llenar tu cocina con batidoras industriales y cuchillos profesionales, pero sí hay algunos utensilios que vas a necesitar. Espátulas, refractarios antiadherentes, tazas medidoras, báscula, termómetro y unos bowls grandes para mezclar son suficientes. Ordena todo antes de comenzarLo ideal es que antes de empezar a cocinar leas con cuidado la receta y acomodes los ingredientes y los utensilios que necesitarás. Aunque esto parezca un poquito exagerado, cuando estás horneando es muy importante que respetes los tiempos. Créenos, si te tardas cinco minutos en encontrar los trapos para sacar el pastel, las cosas pueden ponerse feas.Sigue todas las instruccionesNo es necedad del autor del recetario poner medidas o temperaturas exactas. Para que el horneado quede perfecto debes seguir al pie de la letra las instrucciones. Esto incluye el orden en que mezclas los ingredientes, la temperatura, las cantidades y, obviamente, la consistencia (a punto de nieve, crema, uniforme, líquida, con aire, etc.).Prepárate para desmoldar o reservarNo subestimes la importancia de invertir unos minutos en el molde que usarás. Cuando no lo engrasas o enharinas bien, es muy probable que el pastel termine desmoronándose o quemándose en algunas partes. Para evitar estas catástrofes lo más fácil es que untes mantequilla y después cubras el molde con papel antiadherente. ¡Anímate a prender el horno! Con estos tips y las recetas de Kiwilimón hornear será tu nueva actividad favorita. Panqué de Plátano con Betún de chocolate blancoPastel de Pan de EloteCheesecake con FlanRosca de Frutos Secos sin Glutenhttps://www.kiwilimon.com/receta/postres/rosca-de-frutos-secos-sin-gluten
Semana Santa siempre es un pretexto para darle una vuelta de tuerca al menú cotidiano. Más mariscos, platillos y dulces típicos, y recetas sin carne hacen de esta temporada una delicia para chicos y grandes.Para que vayas ampliando tu recetario de comida de Cuaresma, te presentamos las mejores recetas para preparar en Semana Santa:Pescado empapelado a la mexicanaUna receta económica y fácil de preparar. Pocos ingredientes, sin mucha preparación ni tiempo de cocción, además de ser bajo en calorías. Ideal para quienes no quieren pasarse las vacaciones cocinando.Camarones a la hawaianaUna receta que nos recuerda el clima tropical con trocitos de piña y una deliciosa salsa chipotle. Un platillo exótico para paladares aventureros. Recuerda que debes cocinar los camarones solo durante unos 10 minutos. Si te pasas, pueden quedar secos o duros. Sandwich de atún cremosoAntes de que descartes esta receta déjanos decirte que este no es el típico sándwich de atún. El toque especial que le dan el yogurt griego y el pan de arándano hace que tenga un sabor diferente. Una alternativa ligera para comer antes de pasear o durante un día de campo.Ensalada cremosa de salmónEsta ensalada se convertirá en la favorita de la temporada gracias su combinación de sabores, sin contar que es rica en Omega 3 y Vitamina B12. Fácil, rica y saludable. ¿Te asustan las calorías? ¡Despreocúpate! La textura cremosa de esta ensalada se debe al delicioso yogurt griego, un alimento naturalmente bajo en grasas. Ensalada caliente de lentejasNo importa que sean de los alimentos típicos de Semana Santa, las lentejas siempre pueden sorprenderte. Dales un giro y prepáralas con un poco de pimiento morrón y jitomate cherry. Ahórrate unos minutos usando lentejas enlatadas. Sopa de rajas con eloteLas recetas sin carne no tienen que ser aburridas. Esta sopa te dejará sin palabras por lo fácil de su preparación y su delicioso sabor. Atrévete a probar una nueva versión de las clásicas rajas con elote.CapirotadaPor supuesto que no puedes pasar la Semana Santa sin un buen plato de capirotada. Aunque hay miles de maneras de prepararla, te compartimos la tradicional receta que satisface hasta al más quisquilloso. El cierre perfecto después de una típica comida familiar. La capirotada remonta sus orígenes a la época del imperio romano, en el siglo IV y principios del siglo V,  pero es en la cocina española donde adoptó el nombre de  "Almondrote". En aquel entonces, este tradicional platillo de Semana Santa se asimilaba solo en la base principal a la que conocemos actualmente, donde el pan era remojado en capas acompañada de caldo y carne de perdiz asada.Guayaba en almíbarUna excelente fuente de vitamina C hecha en un delicioso dulce. La mejor opción de un postre ligero después de los grandes menús que suelen prepararse en estas fechas. En lugar de usar azúcar sustitúyela con algún edulcorante para preparar una versión baja en calorías. ¿Se te antojó alguna de estas recetas? Cuéntanos qué recetas sueles preparar en la temporada de Semana Santa.
Si haces el mandado el fin de semana, y para el martes o miércoles los plátanos y aguacates ya se han echado a perder, tal vez el problema no es que no sepas elegir tus alimentos, sino que no sabes cómo guardarlos. Descubre las mejores formas de conservar tus frutas y verduras en buen estado por más tiempo.Algunos alimentos (al igual que las flores) producen un gas llamado etileno. Este gas hace que las frutas y verduras maduren más rápido. Para evitar que tus frutas y verduras se echen a perder en poco tiempo, separa los aguacates, plátanos, kiwis, mangos, papayas y tomates de las manzanas, espárragos, zanahorias, pepinos, lechugas, papas y melones.Existen verduras o frutas climatéricas (como el aguacate, durazno, higo, kiwi, mamey) y no climatéricas (por ejemplo, aceitunas, fresa, cereza, arándano). La diferencia entre estas dos es que las primeras pueden comprarse sin estar aún maduras, mientras que las segundas deben adquirirse cuando ya están maduras. Si los alimentos climatéricos aún no están listos para comerse, déjalos fuera del refrigerador y espera hasta que maduren para guardarlos.El apio requiere cuidados especiales. Para que dure más tiempo fresco, crujiente y con un verde intenso lo mejor que puedes hacer es envolverlo en papel aluminio. Después, solo tienes que guardarlo en una sección del refrigerador en la que nada más pueda aplastarlo. papayas y tomates de las manzanas, espárragos, zanahorias, pepinos, lechugas, papas y melones. Las papas en realidad no requieren refrigeración. Solo debes guardarlas en un lugar fresco, seco y sin luz. Nada  más te recomendamos estar muy al pendiente y no olvidarlas, ya que cualquier gota de humedad puede provocar un brote y convertir tus papas en unas plantitas.La lechuga, kale, espinaca y ese tipo de alimentos no tienen la misma caducidad que otras frutas y verduras. Aunque lo ideal es que las consumas uno o dos días después de comprarlas, también puedes extender su tiempo de frescura envolviendo las hojas en una toalla de papel y después guardándolas dentro de una bolsa de plástico.Los hongos son muy delicados, por lo que no duran mucho tiempo después de cortarlos. Para evitar que se echen a perder debes guardarlos en un lugar fresco y seco. Recuerda que es muy importante mantenerlos alejados de la humedad, ya que esta hace que se acelere el proceso de descomposición de los champiñones.Uno de los errores más comunes que cometemos es poner los tomates en el refrigerador. Para conservar en buen estado los tomates por más tiempo hay que ponerlos en un recipiente a temperatura ambiente. Ten presente que las frías temperaturas del refrigerador afectan el sabor y la textura del tomate, así que lo mejor es tenerlos en la barra de la cocina, lejos de las fuentes de calor y de la luz directa del sol. Aplica estos tips en casa y verás cómo te duran más tus frutas y verduras.
Los mariscos son deliciosos, pero también pueden ser peligrosos si no se refrigeran apropiadamente. Evita problemas de salud conociendo cómo debes almacenar los mariscos y los días que pueden durar refrigerados.Primero que nada, ¿en qué debes fijarte para elegir mariscos en buen estado?Si un marisco se encuentra ya en estado de descomposición, no importa si lo guardas en el refrigerador o en el congelador, simplemente ya no sirve y no debes usarlo para cocinar. Estos son los principales aspectos que debes revisar al momento de comprar mariscos:Los caparazones de los mariscos, como las ostras o las almejas, deben estar enteros, es decir, sin grietas. Si te encuentras con un caparazón quebrado, no compres ese marisco.Para comprobar la frescura de los mejillones, ostras y almejas hay un truco muy sencillo. Golpea suavemente el caparazón. Si este se cierra, esto significa que el marisco aún está vivo, en caso contrario, mejor no lo compres.Los cangrejos y las langostas deben comprarse vivos, ya que se echan a perder muy rápidamente. Así que cuando los vayas a comprar asegúrate de que las patas se mueven, el caparazón está firme y la cola se encuentra recogida (no extendida).¿Cuántos días duran los mariscos refrigerados?Es muy importante que prestes atención a la manera en que guardas los mariscos. A diferencia de la carne de res que puede estar en el refrigerador sin problemas por varios días, los mariscos tienen una caducidad mucho menor. Recuerda que el consumir mariscos pasados o en mal estado puede provocar alguna infección o problema de salud, así que mejor ahórrate esos inconvenientes almacenando los mariscos de acuerdo con estas indicaciones.Los camarones, ostiones, langosta y calamares frescos solo pueden refrigerarse dos días (no más). En el congelador tienen un mayor tiempo de caducidad, ya que aguantan entre tres y seis meses.En el caso de los mariscos cocidos, si se cocina el mismo día que se consume, pueden refrigerarse hasta tres días. Si no preparaste tú la comida, checa directamente con el fabricante las indicaciones de consumo para saber cuánto tiempo más puede almacenarse el platillo en el refrigerador.De cualquier manera, es muy importante que antes de consumir mariscos (cocidos o frescos) que han estado refrigerados o congelados, revises su estado general. El olor de estos nunca debe ser agrio o parecido al amoniaco.Aunque no son mariscos, los pescados también deben almacenarse con cuidado para evitar que se descompongan. La recomendación es que los pescados (magros y grasos) pueden estar en el refrigerador como máximo dos días, y en el congelador desde seis hasta ocho meses.Recuerda revisar periódicamente la temperatura de tu refrigerador, la cual debe estar en 4° C, y la del congelador en -18° C.¿Te encantan los mariscos? Entonces no puedes perderte estas recetas fáciles: Tostadas de pulpo adobadoAros de Calamar en caldo de mostaza picositaEsquites de camarón y chile guajillo
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