Video para aprender a hacer una pizza fácilmente
Comida para Niños y Bebés

Video para aprender a hacer una pizza fácilmente

Por Kiwilimón - August 2012
Te dejamos este video en donde podrás aprender a preparar de manera sencilla y rápida una pizza en casa. Te podrás ahorrar mucho dinero y además la puedes hacer a tu gusto o el de tu familia.

Recetas de cocina

Te recomendamos las siguientes recetas para preparar pizza. Toma nota. (es importante hacer click en el título de la receta para ver más detalles de preparación) Pizza Caprese. La clasica ensalada caprese, pero en una deliciosa pizza. Pizza Napolitana. Esta pizza queda muy buena con la combinación de anchoas y aceitunas negras, además el queso mozzarella le dá un sabor muy especial. Pizza Casera. Esta es una receta de pizza de un chef que estudio cocina en Italia, no busques mas, esta receta de pizza es la buena! Lo único importante antes de prepararlo, es considerar que se debe dejar reposar 1 noche. Pizza de Manzana y Queso. Una deliciosa pizza con manzana y queso, una combinación differente y muy rica. Pizza Margarita. En lugar de comprar o pedir tus pizzas, porque no hacer una en casa? A toda tu familia le encantará. Pizza de Berenjena. Las pizzas de berenjena son un ideal platillo para un antojo italiano de pizza sin las calorías. Este platillo cuenta tan solo como 1 punto de proteína por el queso y 1 punto de grasa por el aceite de oliva. Mini Pizzas de Prosciutto, Queso de Cabra y Cebolla Caramelizada. Prepara esta botana de pizzitas con prosciutto (o jamón serrano), cebolla caramelizada y queso de cabra, ¡volverán locos a todos!
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Si haces el mandado el fin de semana, y para el martes o miércoles los plátanos y aguacates ya se han echado a perder, tal vez el problema no es que no sepas elegir tus alimentos, sino que no sabes cómo guardarlos. Descubre las mejores formas de conservar tus frutas y verduras en buen estado por más tiempo.Algunos alimentos (al igual que las flores) producen un gas llamado etileno. Este gas hace que las frutas y verduras maduren más rápido. Para evitar que tus frutas y verduras se echen a perder en poco tiempo, separa los aguacates, plátanos, kiwis, mangos, papayas y tomates de las manzanas, espárragos, zanahorias, pepinos, lechugas, papas y melones.Existen verduras o frutas climatéricas (como el aguacate, durazno, higo, kiwi, mamey) y no climatéricas (por ejemplo, aceitunas, fresa, cereza, arándano). La diferencia entre estas dos es que las primeras pueden comprarse sin estar aún maduras, mientras que las segundas deben adquirirse cuando ya están maduras. Si los alimentos climatéricos aún no están listos para comerse, déjalos fuera del refrigerador y espera hasta que maduren para guardarlos.El apio requiere cuidados especiales. Para que dure más tiempo fresco, crujiente y con un verde intenso lo mejor que puedes hacer es envolverlo en papel aluminio. Después, solo tienes que guardarlo en una sección del refrigerador en la que nada más pueda aplastarlo. papayas y tomates de las manzanas, espárragos, zanahorias, pepinos, lechugas, papas y melones. Las papas en realidad no requieren refrigeración. Solo debes guardarlas en un lugar fresco, seco y sin luz. Nada  más te recomendamos estar muy al pendiente y no olvidarlas, ya que cualquier gota de humedad puede provocar un brote y convertir tus papas en unas plantitas.La lechuga, kale, espinaca y ese tipo de alimentos no tienen la misma caducidad que otras frutas y verduras. Aunque lo ideal es que las consumas uno o dos días después de comprarlas, también puedes extender su tiempo de frescura envolviendo las hojas en una toalla de papel y después guardándolas dentro de una bolsa de plástico.Los hongos son muy delicados, por lo que no duran mucho tiempo después de cortarlos. Para evitar que se echen a perder debes guardarlos en un lugar fresco y seco. Recuerda que es muy importante mantenerlos alejados de la humedad, ya que esta hace que se acelere el proceso de descomposición de los champiñones.Uno de los errores más comunes que cometemos es poner los tomates en el refrigerador. Para conservar en buen estado los tomates por más tiempo hay que ponerlos en un recipiente a temperatura ambiente. Ten presente que las frías temperaturas del refrigerador afectan el sabor y la textura del tomate, así que lo mejor es tenerlos en la barra de la cocina, lejos de las fuentes de calor y de la luz directa del sol. Aplica estos tips en casa y verás cómo te duran más tus frutas y verduras.
Pareciera imposible dejar de usar bolsas de plástico, porque nos las ofrecen en todos lados. Sin embargo, también vemos muchísimas imágenes devastadoras de montañas de bolsas de plástico que están contaminando a la tierra y a los océanos. Por lo que hacer conciencia y aplicar pequeños cambios en nuestros hábitos es necesario y pueden tener buenos resultados.De hecho, en muchos países, las bolsas de plástico están prohibidas. También existen algunas iniciativas que proponen usar materiales que se degraden más pronto que los plásticos tradicionales, o incluso se cobra algún impuesto si quieres usar bolsas. Aun así, no es suficiente y no sucede en todo el mundo.Te recomendamos Cómo desperdiciar menos comida cuando tienes niños pequeñosAdemás, existen otros plásticos de un solo uso como popotes, cubiertos y platos, a los cuales también se ha extendido la prohibición. Pero lo que complica la situación es que a pesar de que el polietileno con el que están hechas las bolsas es fácilmente reciclable, no se hace porque es difícil separarlo del resto de la basura.Considerando todo esto, la mejor solución es evitarlo. Primero hay que empezar por las compras. Hay muchas bolsas de tela muy atractivas que puedes llevar al supermercado o mercado para empacar tus productos.Si no las llevas, solicita que te den cajas, siempre les sobran en las tiendas grandes. Piensa también que no sólo en los supermercados nos dan bolsas, y mejor carga bolsas de tela siempre a la mano para todo lo que compres, o inclusive si compras comida para llevar en un restaurante.Para las frutas y verduras, puedes conseguir bolsas pequeñas de tela abierta, como malla o velo. Recuerda lavarlas de vez en cuando para evitar contaminaciones. Una bolsa de plástico tradicional puede tardar cientos de años en degradarse completamente. Y si además compras jugos en botellas de plástico, imagínate cuánto de este material consumes en una sola semana.Te recomendamos: ¿Cómo calcular las porciones para hacer el súper?Poco a poco, tiendas donde venden productos a granel tanto de limpieza como alimentos están abriendo. Lleva tus propios contenedores y reúsalos.Usa bolsas de papel o recipientes para los sándwiches del lunch. No es necesario empacarlos en bolsas. Procura usar recipientes de vidrio o acero inoxidable ya que duran mucho más tiempo y cuando ya no te sirvan, contaminan menos.Y si ya tienes las bolsas, reúsalas la mayor cantidad de veces posible, ya sea para las compras, o para forrar basureros. Convierte el tema en un proyecto familiar: organiza un reto de quién puede pasar más tiempo sin usar una bolsa de plástico, involucra a tus hijos e invítalos a sugerir ideas para reducir su uso. Recuerda que la mejor enseñanza es el ejemplo.
No es ningún secreto que una buena salsa puede transformar una preparación común en una extraordinaria creación culinaria. Y es que la elección correcta de ingredientes puede integrar texturas e intensificar al máximo las mezclas de sabores. Lo bueno es que solo basta con saber preparar ocho tipos diferentes de salsas para poder cocinar todo tipo de platillos. Estas son las salsas que debes aprender a preparar: Bechamel: esta cremosa salsa es una de las protagonistas de platillos tan famosos como los macarrones con queso o la lasaña. Para cocinarla solo tienes que mezclar “roux” (básicamente algún tipo de grasa con harina) con leche o algún otro lácteo. Su sabor es muy neutro, por lo que suele ir acompañada de ingredientes más fuertes.Tomate: un buen plato de pasta siempre debe estar bañado con una deliciosa salsa de tomate casera. El secreto de esta tradicional salsa no está precisamente en sus ingredientes (los cuales son bastante básicos: tomates, cebollas, ajo y aceite de oliva), sino en el tiempo de cocción. Tienes que dejarla a fuego medio por un largo periodo para que se reduzca lentamente hasta tener una consistencia más espesa. Holandesa: si nunca has probado esta exquisita salsa, hay una manera muy simple de describirla. La salsa holandesa es la versión gourmet de la mayonesa que usas para preparar tus sándwiches. Para prepararla solo tienes que mezclar yema de huevo con mantequilla y jugo de limón. Debido a que los huevos no entran precisamente en un proceso de cocción es muy importante que tengas cuidado al momento de conservarla.Velouté: la salsa que te ayudará a sacarle provecho hasta al caldo de tus preparaciones se llama velouté (o terciopelo, en español). Aunque su nombre suene muy sofisticado, su preparación es muy sencilla. Lo único que debes hacer es combinar mantequilla, aceite o la grasa que tú elijas con un poco de harina y el caldo de la carne, pescado o pollo que hayas cocinado. Española: otra salsa clásica es la “espagnole”. Esta salsa es de un tono café tostado y se hace mezclando zanahorias, apio y cebolla  con caldo de carne. Algunas personas añaden especias, como hojas de laurel, e incluso una copita de jerez. Barbecue: la reina de las salsas en las carnes asadas es, sin duda, la barbecue. Usualmente se usa para bañar alitas o costillas, pero en realidad puede usarse en una gran variedad de platillos. Si no tienes ni idea de cómo prepararla, aquí te decimos paso a paso cómo puedes hacer una salsa barbecue casera.Agridulce: este tipo de salsa es típica de la cocina oriental. Por lo general se prepara con un ingrediente dulce, que puede ser miel o jugo de naranja, y otros elementos salados, e incluso picantes. El jengibre, el chile rojo y la salsa de soya también son elementos comunes en estas salsas. Picante: por supuesto que no podíamos terminar esta lista sin hablar de las salsas picantes. Aunque esta variedad de salsas requiere un artículo completo para explicar todas las opciones que hay, podemos englobarlas en verdes, rojas, crudas y cocidas. Si sabes preparar una salsa verde con tomatillo o una roja, ya estás del otro lado.
¿Te has fijado que de repente todo mundo está tomando jugo de apio? Después de ser un ingrediente casi exclusivo de las ensaladas y ciertas recetas, el apio se ha convertido en uno de los alimentos favoritos para convertirse en bebida. Si aún no te sumas a esta saludable moda, aquí descubrirás por qué tienes que comenzar a tomar jugo de apio ya. El apio posee poderosas características antioxidantes. Esto significa que su consumo puede ayudar a prevenir ciertos tipos de cáncer.Este vegetal aporta muchos nutrientes, entre ellos minerales como potasio, manganeso, calcio, magnesio, así como vitaminas K, C y B6. Incluir apio de manera regular en la alimentación garantiza la ingesta de componentes esenciales para el funcionamiento correcto de nuestro organismo. Consumir apio en forma de bebida es mucho más práctico, ya que te permite disfrutar los beneficios de este fabuloso vegetal mientras tomas un vaso por la mañana.El jugo de apio puede ayudar a alcalinizar los intestinos. El sodio presente en este vegetal promueve la eliminación de toxinas en el cuerpo, incluyendo los intestinos. Por esta razón, beber todos los días jugo de apio puede curar y regenerar el revestimiento del estómago.Aunque aún no se investiga a profundidad esta propiedad, se cree que el extracto de la semilla de apio puede influir en los niveles de glucosa e insulina, lo cual podría ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas con diabetes.Se ha comprobado que el extracto obtenido a partir de las hojas de apio tiene la capacidad de reducir la presión sanguínea, así como los triglicéridos y el colesterol malo.El apio tiene altos niveles en calcio y vitamina K. Estos nutrientes son los encargados de regenerar y fortalecer los huesos, así que tomar jugo de apio también puede beneficiar la salud del sistema óseo. La tendencia hacia el jugo de apio está relacionada con dos necesidades básicas hoy en día: practicidad y buena alimentación. Muchas personas han experimentado los beneficios de consumir apio regularmente, y al hacerlo en forma de bebida pueden disfrutar sus propiedades de una manera rápida y fácil.Beber jugo de apio es más sencillo que comer una ensalada o preparar un platillo con este. Solo recuerda que, al consumir el vegetal de esta manera, estás eliminando la fibra presente en el apio. Para aprovechar todos sus beneficios puedes alternar su consumo en forma de bebida con la ingesta de apio en su forma natural. Recomendaciones para tomar jugo de apio:Trata de no eliminar la fibra del apio. Aunque seguramente la textura de la bebida sea más espesa, al incluir todas las partes del apio te aseguras de aprovechartodos sus beneficios.Un vaso de más o menos medio litro es suficiente para comenzar a experimentar las propiedades benéficas del apio. Lo mejor es tomar el jugo de apio muy temprano por la mañana antes de comer tu desayuno. Si no puedes hacerlo, espera aproximadamente media hora después de consumir alimentos para beber el jugo. Siempre es mucho mejor tomar jugo de apio fresco. Si lo haces con anticipación y lo almacenas en el refrigerador, procura que no pase más de 24 horas antes de que lo ingieras.
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