Cómo cuidar las encías y dientes de tu pequeño
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Cómo cuidar las encías y dientes de tu pequeño

Por Kiwilimón - Febrero 2016
No hay duda de que debemos poner especial atención cuando sus pequeños dientes comienzan a aparecer, ya que el cuidado de éstos es un hábito que debe adoptarse para toda la vida. Pero, ¿por dónde empezar? Te damos algunos tips.
  1. Limpia sus encías
Aún cuando no han salido los primeros dientes, es importante mantener limpias sus encías. Para ello, te recomendamos pasar suavemente un trocito de gaza humedecida sobre ellas. Hazlo mínimo dos veces al día, después de que coma y antes de acostarlo.
  1. Empieza a usar el cepillo de dientes
Cuando veas que apenas empiezan a aparecer los dientes de tu bebé, es hora de cepillarlos. Aplica una ligera capa de gel dental sin flúor, como Colgate My First, en su cepillo y lávalos cuidadosamente.
  1. Revisa constantemente su boquita
 Fíjate si hay alguna mancha en sus dientes, blancas o marrones, que podrían ser un signo de caries, o incluso hoyuelos en sus dientes.
  1. No lo dejes con el biberón por mucho tiempo
 Cuando esté acostado, procura que no tenga el biberón por un tiempo prolongado, sobre todo si la botella ya está vacía. Esto evitaría a que la caries se produzca.
  1. Su primera cita con el dentista
 Lo más recomendable es que tu pequeño empiece a ver a su dentista en cuanto le salgan sus primeros dientecitos. Así podrás saber mejor de su salud bucal, y el especialista podrá darte algunas recomendaciones sobre sus cuidados.
  1. Controla su consumo de azúcar
¿Sabías qué…? Los niños que comen dulces todos los días tienen casi el doble de caries que los que los consumen con menos frecuencia.
  1. Prefiere el azúcar natural
 Lo recomendable es que los niños beban solo un vaso de jugo al día. Lo ideal sería darle fruta natural.
  1. Evita el dulce por las noches
Para que el azúcar no se acumule en sus dientecitos, te sugerimos darle solo agua natural y leche antes de dormirlo. Remueve el azúcar acumulado en sus dientes y crea el hábito de lavarlos con Colgate My First.
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Sería injusto reducir como dieta a lo macrobiótico. Tal como fue concebida, esta filosofía parte de un principio: la conciencia de que lo que nos alimenta puede prolongar la vida, pues según George Ohsawa, el teórico fundador, los alimentos influyen en la salud física, mental, emocional y espiritual.La filosofía macrobiótica camina de la mano con las leyes de vida. “Está basada en lo cero tóxico: tanto en alimentos como en productos de uso personal y del hogar”, apunta Gina Rangel. La médula teórica pasa por reconocer el todo en los alimentos: el ying (energía fría) y el yang (energía caliente) presentes en cada ingrediente. Para lo macrobiótico la armonía se localiza justo al centro de ambas energías. Que no te sorprenda, entonces, que el plato macrobiótico sea campo minado. La base de la alimentación son los cereales, las leguminosas, las frutas y las verduras, pero la lista de restricciones es larga.Para ellos, todo alimento alejado de la constitución de la sangre tardará más tiempo en digerirse. Lo vital es que la proporción alimenticia tenga cinco ying por un yang. De ahí que haya demasiados alimentos que se queden fuera al considerarlos demasiado ying o demasiado yang. Por ejemplo, “están prohibidos los tubérculos, los pimientos, el jitomate, el café, el alcohol, los alimentos procesados y empacados (como cereales, galletas, panes blancos, los refrescos, los productos endulzados, la vainilla, las frutas tropicales como el mango, la piña, la papaya y la sandía, los sazonadores y los picantes”, confirma Gina Rangel.El ying y el yang no sólo está en los ingredientes, sino también en las preparaciones. Por un lado, está la fermentación y maceración que elimina yang, mientras que salar y cocer los alimentos elimina el exceso de ying. Los preceptos generales de esta dieta pasan por comer y beber sólo cuando se tiene hambre, haciéndolo en plena conciencia. Los alimentos deben provenir de un radio lo más próximo posible y deben ser de temporada para asegurar máxima calidad. Asimismo, deben estar mínimamente manipulados y procesados, y deben masticarse lo suficiente para que el proceso de digestión sea afable con el organismo. El pescado y los lácteos se pueden consumir una vez por mes o cuando el cuerpo así lo requiera; el huevo, una vez cada diez días. Se debe moderar el consumo de moras y frutos secos, semillas y nueces, pepino, apio y lechugas. Adicionalmente, “los utensilios que se utilizan para la preparación de alimentos deben estar libres de teflón; deben ser de maderas naturales, de cerámica o de acero inoxidable; eliminar plásticos y sustituirlos por vidrio o acero inoxidable”, complementa Gina.Te preguntarás qué es lo que queda en el plato macrobiótico. Las proporciones van del cincuenta porciento de granos integrales, treinta por ciento de frutas y vegetales y veinte por ciento de leguminosas y algas. Como esta filosofía alimentaria comenzó en Japón, las algas están incluidas. Las algas marinas son un alimento altísimo en vitaminas y minerales, por lo que si estás pensando en llevar una dieta macrobiótica, lo recomendable es no saltártelas. El resultado es una dieta compuesta mayormente por proteína vegetal formulada a través de la interacción de granos y leguminosas. “Es una dieta tan limpia y basada en ingredientes tan naturales que vas a gozar de buena salud. Con ella, dejas las toxinas prácticamente fuera de tu vida. La desventaja de la dieta macrobiótica es que puedes llegar a tener ciertas deficiencias en el cuerpo al no tener casi proteínas de origen animal. Cuida tu índice de masa muscular, el consumo de vitamina B12 y la vitamina D”, concluye Gina.Como en todo, lo recomendable es confiarle tu salud a un experto y comprobar si esta dieta es la óptima para ti. Si te dieron ganas de comenzar con un probadita de la dieta macrobiótica, aquí te incluyo una de mis recetas favoritas.Tortitas de garbanzo y verduras 2 tazas de zanahorias ralladas2 tazas de calabacitas ralladas y escurridas2 tazas de harina de garbanzo2 huevosSal marinaRalladura de limónRalladura de jengibre4 cucharaditas de aceite de aguacateEn un bowl incorpora todos los ingredientes hasta lograr una masa. Forma con ella unas tortitas de unos 8 centímetros y lleva a congelar por al menos 1 hora. Calienta el aceite de aguacate y dora las tortitas por ambos lados. Acompaña con arroz integral y sopa miso.
¡Estrenamos recetario exclusivo en KiwiPro con la chef Lula Martín del Campo! Conoce más de la historia de esta increíble cocinera mexicana. Lula Martín del Campo tiene una larga y exitosa carrera gastronómica. Inició su andar en el mundo de la cocina en 1995 y, desde entonces se ha convertido en un referente de la cocina en nuestro país. Estuvo a cargo del servicio de alimentos y bebidas de hoteles como Habita, en Polanco, Deseo y Básico, en Playa del Carmen. Durante cinco años dirigió, junto con su hermano, Nico y Lula Catering y fue chef ejecutiva del comedor de directores y clientes de HSBC por más de once años.Ha dado asesoría a diversos restaurantes en la creación de menús, capacitación del personal y aperturas y ha sido invitada a varios festivales y congresos gastronómicos a nivel mundial en países como la India, Estados Unidos, España y por supuesto en varios estados de la República Mexicana. Entre otras actividades ha realizado eventos a favor de algunas fundaciones y apoya activamente asociaciones que ayudan a niños en situación de calle. Además, es creadora de una línea de filipinas que tienen como particularidad las tiras bordadas hechas por señoras bordadoras del grupo Tlatzumaque Sohuame Atla (proyecto que integra cerca de 23 mujeres nahuas que son artesanas textiles).En 2011, publicó su libro Lulachef México Contempo, donde se inspiró en las recetas de cocina mexicana que han estado presentes a lo largo de su trayectoria, que en 2012 fue galardonado como: “The Best Woman Chef Cookbook in Mexico 2011” por los Gourmand Awards. También es autora de la colección de libros “Cocina Esencial” con 11 títulos publicados y vocera de diversas marcas y ha participado en diferentes programas de cocina en televisión como “Tu Cocina”, en Canal Once, donde compartía sus anécdotas como chef en los mercados de México.  Actualmente, la chef Lula es propietaria de los restaurantes Cascabel y Marea Restaurante de Mar, ambos ubicados en la Ciudad de México, donde la chef refleja la filosofía que la ha caracterizado: Menos es Más, con propuestas gastronómicas que exaltan los sabores mexicanos a través de experiencias únicas. ¡Suscríbete a KiwiPro y disfruta las botanas y antojitos gourmet que la increíble chef Lula Martín del Campo preparó especialmente para ti! 
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