Cómo medir correctamente los ingredientes
Recomendaciones de Cocina

Cómo medir correctamente los ingredientes

Por Kiwilimón - Abril 2014
Antiguamente no se usaban medidas, todo era “a ojo de buen cubero” o “con pizcas y puñitos”. Pero si utilizas las medidas adecuadas, verás que el resultado es perfecto. Aprende a medir correctamente los ingredientes y prepara recetas exactas. Líquidos e ingredientes secos deben medirse con diferentes tazas

 

iStockphoto/Thinkstock

  Los ingredientes secos como el azúcar o la harina, deberán medirse siempre en tazas de plástico y los líquidos en tazas de vidrio con sus respectivas medidas. Aunque las dos tazas tienen la misma capacidad, no se pueden nivelas los líquidos con las tazas de plástico. Las tazas de vidrio tiene un poco más de capacidad, además, te indican la medida en la taza, para que puedas nivelarlas sin accidentes. Para medir ingredientes secos debes llenar la taza y con una espátula nivelas la superficie a que quede rasa. Deberás buscar en el mercado unas tazas que se acomoden a tu estilo de vida, (si tienes ayuda o si lo haces sola), evita las tazas que no tengan asa, ya que no debes meter el dedo dentro. Usa las que tienen agarradera o asita y algo de peso en la agarradera. Para  los ingredientes líquidos, las tazas de vidrio con capacidad deuna taza y de medio litro son las ideales. Debes llenar hasta donde se indique en la receta, poner a taza en una superficie, agacharte y verificar que esté correcta la medida; deberán guiarte por la línea que indica la cantidad, ni arriba ni debajo de ésta.  

Por qué y cómo cernir harina

Cuando una receta pide “una taza de harina cernida”, es para inyectar aire, quitando además grumos e impurezas. Cernir harina la hace de 20 a 25 por cinto menos pesada, por taza; dando así más suavidad a postres y pasteles.  

Llenar, rasar y cernir

Si la receta dice “una taza de harina cernida”, primero hay que llenar la taza con la harina, luego nivelarla con una espátula o rasarla y luego cernirla sobre una toalla e papel. Este método dará la misma cantidad de harina, pero la habrá aereado y no tendrá impurezas.   Al medir la harina
MIDES OBTIENES
1 taza de harina Mides y rasas Aprox. 140 gramos
 1 taza de harina para pastel Mides y rasas Aprox. 112 gramos
1 taza de harina cernida Mides la harina dentro de la taza de medir y rasas Aprox. 112 gramos
1 taza de harina para pastel, cernida Mides la harina dentro de la taza de medir y rasas Aprox. 112 gramos
1 taza de harina cernida Mides la harina dentro de la taza de medir, rasas y ciernes Aprox. 140 gramos
1 taza de harina para pastel Mides la harina dentro de la taza de medir, rasas y ciernes Aprox. 112 gramos
 

Maneras rápidas de medir

Cuando necesites pesar o medir mantequilla, te aconsejamos lo siguiente: desenvuelve la barra y mide la mitad, luego mide la cuarta parte, cada cuarta parte te dará dos cucharadas, o 1 onza o 28 gramos, si sólo quieres una cucharada, divide esa cuarta parte en dos y obtendrás una cucharada o media onza o 15 gramos. Puedes pesar la cucharada si tienes una pesa. Cuando midas miel, procura engrasar con aceite en aerosol la cuchara antes e introducirla en la miel, para que sea exacta. El azúcar mascabado tiene cierta humedad y necesita compactarse, para sacar todo el aire que contiene. Si esto no se hace, la diferencia en peso podría ser de dos onzas. Mide el azúcar y apriétala con una taza más pequeña, para obtener la cantidad necesaria. Si necesitas pesar mantequilla o manteca, pon en la taza medidora para sólidos un pedazo de plástico autoadherible y presiona bien, vierte la mantequilla o manteca y rasa con una espátula. Para retirarla, sólo jala el plástico y saldrá rápida y limpiamente.   Artículo cortesía de      Ver artículo original.    

Súper Secretos de Cocina

 
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
Como parte de las actividades de #KiwiTeCuida, presentamos el segundo conversatorio con Shadia Asencio, directora editorial de Kiwilimón, y Gina Rangel, chef y health coach certificada por el Integrative Institute of Nutrition, de Nueva York. El conversatorio se concentrará en los beneficios que tiene para el organismo el consumir una dieta rica en Omega 3, como parte complementaria del mixiote de mariscos elaborado por la chef Colibrí Jiménez. En esta plática se abordarán temas de relevancia como cuáles son los alimentos ricos en Omega 3, además de sus múltiples beneficios al organismo como el metabólico, pues previene la obesidad, reduce el colesterol alto (HDL) y los triglicéridos altos. Además, una dieta rica en Omega 3 reduce el riesgo de enfermedades autoinmunes como la artritis reumatóide, la colitis, la diabetes tipo 1, la esclerosis y la psoriasis. Ayuda a tener articulaciones y ligamentos saludables y fuertes; a tener un sueño reparador y a tener una excelente salud cardiovascular como lo son tener una presión arterial balanceada, triglicéridos en niveles óptimos, colesterol bueno, además de venas y arterias limpias. ¡Y no sólo eso! Una alimentación rica en Omega 3 promueve la salud de la piel y previene el envejecimiento prematuro. Si quieres preparar una receta rica en Omega 3, te invitamos a preparar este mixiote de mariscos y especialmente te esperamos en el conversatorio desde nuestra cuenta oficial de Instagram, sólo da click aquí. Recuerda que tenemos una cita cada lunes a las 18:00 horas. ¡Te esperamos en #KiwiTeCuida donde encontrarás todas las recetas -con conteos calóricos y nutricionales avalados por la USDA-, tips y consejos para que puedas llevar un estilo de vida balanceado, en armonía y saludable, sin sacrificar el sabor o restringir tu alimentación! 
Un toque de vino siempre le da un gran giro a los platillos y es una gran forma de hacer especial una comida o una cena, porque además se puede integrar en bebidas, postres o platos fuertes. Pero quizá la duda sobre qué vino usar para cocinar llega cada que quieres preparar un menú diferente.Para ayudarte a resolver esta duda, te contaremos un poco sobre los usos del vino en la cocina y lo mejor de todo, te damos las mejores recetas para poner manos a la obra. El vino tiene tres usos principales en la cocina: como ingrediente para marinar, como líquido de cocción y como aromatizante en un plato terminado.Su principal función al momento de añadirlo en un platillo es intensificar, realzar y acentuar el sabor y el aroma de la comida, es decir, no buscamos un vino para enmascarar el sabor de lo que cocinamos, sino para fortalecerlo. Quizá por eso Vinos California son una gran opción para preparar, por ejemplo, un pulpo a las brasas con vino tinto.Como principio general que aplica igual con cualquier condimento que se usa para cocinar, hay que tener cuidado con la cantidad de vino que se usa, pues añadir muy poco no nos dará resultado, pero demasiado será abrumador. Una pequeña cantidad de vino realzará el sabor del plato.Por otra parte, si te preocupa que tu comida sepa demasiado a alcohol, el alcohol del vino se evapora mientras se cocina la comida y solo queda el sabor, y si lo hierves, se concentra el sabor, incluida su acidez y su dulzor. Es así como se usa para hacer Pulpo Braseado en Vino, un platillo que queda delicioso gracias a que combina Vino Tinto y Vino Blanco California.Finalmente, la última recomendación para obtener mejores resultados al usar vino para cocinar es que jamás lo agregues a un plato justo antes de servir. El vino debe hervir a fuego lento con la comida o la salsa para realzar el sabor del plato; a medida que el vino se cuece y se reduce, se convierte en un extracto que aromatiza. Además, necesitará tiempo para soltar su sabor en tu platillo, así que espere unos 10 minutos o más, pruébalo y entonces decide si necesitas agregar más vino.Si quieres preparar un Pulpo Braseado en Vino, una pasta al vino tinto con champiñones, chorizo y tocino, o unas carnitas con vino, la opción sencilla y que le dejará un gran sabor a estas comidas sin duda es Vinos California, porque no sólo podrás incluir vino tinto, sino también blanco y rosado, con sus recetas deliciosas y su paso a paso de la mano de la gran chef mexicana Zahie Tellez.
Existen de antojos a antojos. Uno que tiene mucho arraigo en Jalisco y estados colindantes es la birria: una receta consistente a base de carne cocida en horno, tradicionalmente de piedra o al hoyo, bañada en una salsa o adobo donde los chiles son claves.  Sobre su origen hay varias versiones, y en todas se unen los saberes en técnicas de cocción de los locales mexicanos con los ingredientes introducidos por los españoles, en especial la res, el cerdo y el chivo. Justo una de las versiones habla sobre la popularidad que tuvo el chivo a mediados de 1800, en la zona de Jalisco y Zacatecas, antes llamada Nueva Galicia, donde estos animales se multiplicaron a tal grado que los ganaderos optaron por regalarlos a sus trabajadores.  Estos hombres y mujeres decidieron no sólo aprovechar la leche, como los españoles, sino todo el animal cociéndolo bajo tierra o en horno de piedra como lo hacían con otras carnes. Para enriquecer la receta untaron un adobo enchilado que generalmente empleaban para cocinar aves, y el resultado al paso de los años es la birria como la conocemos y disfrutamos hoy.  Otra versión sobre el origen de la birria me la compartió la investigadora Maru Toledo, quien ha dedicado más de 20 años al estudio de la cocina de la zona occidente. Datos que nos llevan al municipio jalisciense de Ameca, donde gracias al registro de las jornadas laborales de los vaqueros se sabe de una preparación que hacían bajo tierra con algunas de las reses que tenían al alcance y que los caporales seleccionaban para alimentar a todas sus cuadrillas.  Maru me aclara que esta preparación sólo iba untada con grasa, de donde viene el término birriar, que para los peninsulares hacía alusión a algo sucio o embarrado, por como veían que aderezaban el animal. Sea cual sea la versión, lo popular a la birria nadie se lo quita, y por ello al extenderse su consumo por otros estados como Aguascalientes, Michoacán, Zacatecas, Nayarit y Colima, y en el mismo Jalisco, los lugareños fueron imprimiendo su toque a la carne, al adobo y ajustado sus formas de cocinar, según sus posibilidades. Ahora no sólo el chivo y la res son protagonistas, existen zonas en estos estados que la preparan con cerdo, borrego, conejo, armadillo, iguana, pollo, ternera, pescado bagre y mixtas. Perfectas proteínas que cobijan con un mundo de adobos compuestos por chiles y especias que obedecen también a los ingredientes al alcance, aunque el chile guajillo y el jengibre seco son constantes. A la colorada versión se suma la llamada birria blanca que aún sobrevive en el Occidente; generalmente es de res y se condimenta con algunas hierbas de olor para cocinarse bajo tierra o en horno, métodos tradicionales a los que se han sumado la birria al vapor o hasta hecha como carne cocida. Por último, no nos olvidemos de la birria tatemada: proceso que consiste en volver a poner la carne ya cocida al calor del horno y dejar que se haga una costrita, que al menos en Jalisco encanta, junto a unas tortillas recién hechas y un extra de caldito por un lado. Fotos: Gilberto Hernández.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD