Cómo puedes modificar tu receta según la altitud de tu ciudad

Por Kiwilimón - May 2016
¿Alguna vez te ha pasado que, a pesar de seguir al pie de la letra la receta, tu pastel termina un poco seco o apelmazado? No te preocupes, no es tu culpa. La altitud de la ciudad donde te encuentras influye en el resultado de tu preparación. Resulta que la presión atmosférica es mayor en las ciudades que se encuentran cerca del nivel del mar y, conforme la altitud aumenta, la presión disminuye. Esto, aunque parezca difícil de creer, afecta el proceso de horneado y cocción de los alimentos. Prepara este exquisito pastel de chocolate con solo 8 ingredientes.
Cuando se hornea en ciudades ubicadas a una altitud mayor al nivel del mar, el nivel de presión atmosférico es tan bajo que no puede equilibrar la presión del horno ejercida por el calor. En estos casos, suele pasar que los pasteles se esponjan tanto que pueden desbordarse del recipiente que los contiene. Tus pasteles lucirán esponjosos con estos sencillos pasos.
Naked de churros recheio de doce de leite ! (T1 - 1,7kg - média 15 fatias ) Una foto publicada por Santa Confeiteira (@santaconfeiteira) el
Es claro que no puedes controlar los efectos de la presión atmosférica, pero sí puedes ajustar los ingredientes y el proceso de cocción para que tus postres queden perfectos, sin importar la altitud ni la presión.
Ciudades entre 0 y 600 metros sobre el nivel del mar (por ejemplo: Acapulco, La Paz, Mazatlán, Mérida). Para compensar los efectos de la presión, utiliza el doble de polvo de hornear y así obtendrás un pastel esponjoso. De igual manera, se recomienda reducir 3 o 4 cucharadas por cada taza de líquido indicado en la receta. Ciudades entre 600 y 1500 msnm (por ejemplo: Chihuahua, Torreón, Nogales y Jalapa). En estos lugares es mejor aumentar un poco (1/2 cucharadita) la cantidad de polvo para hornear, para evitar que el pastel esponje demasiado. Asimismo, mantén tu pastel con el nivel de humedad ideal reduciendo 2 cucharadas de líquido por cada taza. Ciudades entre 1500 y 1800 msnm (por ejemplo: Guadalajara, Cuernavaca, Salamanca y Saltillo). Igualmente, para compensar los efectos de la presión, aumenta ½ cucharadita del polvo para hornear. Debido a que a mayor altitud los líquidos hierven más rápido, es recomendable reducir 2 cucharadas de líquido por cada taza indicada. Ciudades entre 1800 y 1890 msnm (por ejemplo: San Luis Potosí, Querétaro, León, Aguascalientes). A esta altitud se sugiere aumentar solo ¼ cucharadita el polvo para hornear y reducir únicamente 1 cucharada de líquido por cada taza. Ciudades entre 1890 y 2600 msnm (por ejemplo: Ciudad de México, Toluca, Pachuca, Zacatecas). Ya que por lo general las recetas se hacen tomando en cuenta estas condiciones atmosféricas, no es necesario que hagas ajustes a tus recetas si te encuentras cocinando en alguna de estas ciudades.
Antes de ajustar las cantidades a la altitud de tu localidad, te invitamos a familiarizarte con tu horno. A pesar de que marquen la misma temperatura, la potencia y distribución del calor puede variar en cada uno. Si descubres que tu horno se calienta demasiado, antes de ajustar el volumen de líquido o de polvo para hornear, considera disminuir el tiempo de horneado o establecer una temperatura menor a la indicada en la receta. Olvídate de la altitud con este delicioso cheesecake sin hornear.

I made these raw vegan strawberry cheesecakes on Sunday and posted them already on Snapchat 👻 (ela.vegan) The recipe is simple and these cupcakes can be made in a short time. STRAWBERRY CHEESECAKE CREAM 3/4 cup of cashews (100 g) 1/2 cup of coconut milk (120 g) Juice of half a lime 1 handful of strawberries 2 tsp of agave (or maple) syrup (40 g) Soak cashews overnight or for at least 2-3 hours. Blend all frosting ingredients in a high speed blender on high speed for about one minute until it's completely smooth and creamy, set aside. CUPCAKE BASE: 2 tbsp of buckwheat groats (20 g) 2 tbsp of coconut sugar (20 g) 3 1/2 tbsp of sunflower seeds (30 g) 4-5 dried figs (50 g) Blitz the first three base ingredients in your food processor and then add the figs and pulse again. Spread crust into 6 muffin molds (I used silicone molds) and press down firmly. Now add the cheesecake cream and freeze for at least two hours. It tastes best when its served cold but not frozen. Enjoy! 😍 Eat figs not pigs, go vegan 🐷🌱 Thanks to sweet Geraldine @eatwithfingers for her lovely feature today ❤️❤️❤️

Una foto publicada por Ela 🌊🌴🌺🍌 (@elavegan) el

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Magali Carbajal
23/04/2019 23:53:31
Muchas gracias por la info, pero...y cuando la receta indica levadura, como se ajusta?
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Comer carnes rojas no sólo es sinónimo de vitaminas, minerales y nutrientes, también es gran ejemplo de una mezcla de sabores y texturas. Seguramente, mientras masticamos, a veces pensamos: ¿la carne estará en su punto?, ¿cómo sé si la carne es de buena calidad? Y un sinfín de cosas más. A lo largo de los años, hablar de comer carnes rojas ha traído a la mesa un cúmulo de puntos de vista y posturas. Por lo tanto, empecemos por algo simple, ¿cuáles son los beneficios de comer carnes rojas?El consumo de carne roja aporta, entre otras cosas, hierro y vitaminas del complejo B, los cuales ayudan a evitar la anemia, construir músculos fuertes y mantienen la piel en buen estado. Seguramente has escuchado muchas veces que, cuando cambias de dieta, lo que no retiran es la carne, y es que aporta importantes cantidades de proteínas y de minerales, como el zinc, además de ser esencial para el crecimiento y reparación de los músculos. Así que, ya lo sabes, si estás en una dieta en la que quieras lograr crecimiento muscular, comer carne será tan importante como hacer ejercicio. También la vista es una de las grandes beneficiadas por comer carne roja, gracias a sus altos niveles de ácidos grasos, como el Omega 3; contienen niacina, que cuida al cerebro humano y hasta nos protege de trastornos del sueño.Comer carnes rojas como parte de una dieta balanceada puede prevenir el riesgo de padecer osteoporosis, gracias a que contiene lisina, un aminoácido que absorbe el calcio y promueve la formación de colágeno.Por todo lo anterior, podemos afirmar que en una dieta balanceada, en la que se incluyan todos los grupos de alimentos, las carnes rojas son recomendables.Hoy por hoy, puedes encontrar una gran variedad de productos cárnicos que provienen de Estados Unidos, los cuales te aseguran su inocuidad, calidad, suavidad y sabor. Busca el sello de U.S. Meat Export Federation en las tiendas de autoservicio y restaurantes, el cual es sinónimo de una labor conjunta entre la industria estadounidense y mexicana para que los productos cárnicos de alta calidad, lleguen a tu mesa.
¿Existe un postre más perfecto que las galletas? No lo creo. Y aun así recuerdo con más cariño el olor a galletas haciéndose en el horno que el momento de hincarles el diente junto a un vaso con leche. No le digan a mi mamá, pero casi siempre sus galletas quedaban más duras que una palanqueta vieja. Y cuando eres pequeña, que a tu mamá le haya tomado horas hornearlas, que se haya gastado pesos de más y que haya añadido ingredientes secretos como «amorcito», puede pasar desapercibido. Tras uno o dos intentos de morder sin éxito un trozo de galleta, la dejaba olvidada sobre el mantel floreado, a reserva de que otra cosa –un objeto azucarado con la textura ideal– entretuviera mi antojo. De verdad no le digan, pero a pesar de que mi mamá es una gran cocinera, no lograba hornear las galletas perfectas. Por años guardé el recuerdo de sus galletas duras o secas en el cajón de las sensaciones truncas y cuando en el diplomado de gastronomía tuve que hacer mi primer lote, inmediatamente se reabrió ese cajón. Las mías, unas redondísimas galletas de mantequilla eran terribles. ¿Qué tanto? Si las hubiera lanzado contra una ventana hubieran dejado un hoyo de bala. Sí, en aquel entonces no había superado la prueba, ni tampoco en las ocasiones siguientes. Tomé varios cursos bajo el ojo inquisidor de distintos profesores. En todo experimento sólo había variaciones de dureza: de galletas con textura de piedra pómez a galletas con textura de mármol. Se imaginarán que el tema me frustró de más, y es que las amo sobre los demás postres. Pero hace poco el milagro sucedió. Quiero compartirles lo que he aprendido sobre las galletas para lograr que queden –por fin– perfectas.Es mucho lo que puede salir mal en su confección. Sólo un correcto uso de los ingredientes, las formas, los tiempos y las temperaturas pueden conseguir unas galletas de consistencia suave pero crocante –no hay que olvidar que ese es su don, su bien, su encanto–. Lo primero es la elección de los ingredientes, mejor que sean de calidad, que la mantequilla sea de leche y no de grasa vegetal. Una buena harina hará la diferencia, el tema con ellas es el gluten. Entre menos gluten, más suaves quedarán. Antes de ponerse el mandil favorito, apenas las ganas de hornear invadan al cuerpo, hay que sacar la mantequilla del refrigerador para que se vaya aclimatando a la temperatura del ambiente. Algo a no dar por sentado es la taza medidora. Mejor que no sea la taza del café (en cada taza de café hay un mundo y las del recuerdo de Acapulco no tienen la misma proporción que la taza heredada de porcelana). Los ingredientes hay que medirlos como científico, en especial la harina. Nada de copetear. Ese poquito de más podría ser el culpable de que todos los esfuerzos se estropeen. La mantequilla: que también sea exacta. A mí alguna vez se me ocurrió quitarle un cuartito de taza y en otra ocasión usé una reducida en grasa para restarle calorías al pecado. En ambos casos me enfrenté a un triste y duro final. ¿Valió la pena? No. Ahorré calorías porque resultaron incomibles.¿Los ingredientes ya están medidos, peinados y listos para ir al baile? Ahora hay que asegurarse de ponerlos en el orden correcto dentro de la batidora. (Si no se cuenta con batidora, no pasa nada, sólo no hay que sustituirla con el poder sónico del brazo. Si la masa se manipula demasiado, se despertará a la bestia del gluten y con él, las rocas del horno). Tan sólo hay que mezclar (no batir) para obtener unas galletas perfectas. El orden es así: mantequilla a temperatura ambiente, azúcar (una mezcla de 60% blanca, 40% mascabado será genial), harina y royal cernidos como manda la tradición, la pizca de sal –que es como el alma: nadie puede vivir sin ella– y sólo hasta el final, cada uno de los huevos. Una vez integrada la masa hay que convertirla en una bola y envolverla en papel film. Lo mejor es refrigerarla toda la noche o al menos un par de horas.En el momento de la verdad el horno debe estar precalentado a 180 ºC –aunque por la altura, esta medida puede variar–. Con 10 a 12 minutos bastará. No hay que dejarse engañar por su apariencia: aunque parezca que les falta, si sus orillas están doradas, hay que sacarlas; las galletas adquieren ese look de galletas sólo hasta que se enfrían. Para ello hay que colocarlas sobre una rejilla y ser positivo mientras tanto. Seguramente los dioses de la alquimia, el amor y el horno ya se encuentran en nuestra cocina. Y para que no queden dudas sobre cómo lograr la galleta perfecta, las chefs de Kiwilimón también te comparten sus mejores tips. Tómalos en cuenta siempre que hagas cualquiera de tus recetas favoritas de galletas. La galletoterapia no se va a ir a ningún lado. Esta tendencia para hacer en familia llegó para quedarse.“Enfría las galletas unos minutos antes de hornear. Además, recuerda que la masa de galletas no se debe de manipular demasiado.”Brenda Villagómez“No sobrebatas la masa ni hornees demasiado tiempo. Sácalas cuando aún estén un poco suaves, sobre todo si las quieres tipo chunkies.”Marielle Henanine“La clave está en cómo las hornees, tanto la forma como el tiempo. Si se hacen ‘bolitas’ de 1 cucharada y media (1 scoop pequeño de helado) y le das horneado sólo hasta que dore la orilla, te quedarán suaves. Si las aplanas un poco más –aunque sea la misma cantidad– y las dejas a dorar un poco más, te quedarán crispy.”Mayte Rueda“Al momento de estirar la masa ejerce la presión suficiente para no pasar muchas veces el rodillo. Esto evitará que se caliente. Para mayor suavidad, utiliza más mantequilla que azúcar. Si ocupas una harina con menor cantidad de proteína, quedarán más suaves.”Yamilette González
El mindfulness se ha vuelto famoso en la actualidad, pues es una forma de mantenerse enfocada en el presente. Esta práctica por lo general va acompañada de la meditación, con el fin desarrollar consciencia por el mundo que nos rodea.Así, el mindfulness ha mostrado ser una buena herramienta para combatir la ansiedad y el estrés, por ejemplo, dos factores que pueden llegar a influir en nuestros hábitos alimenticios, por lo que el mindfulness ha llegado hasta la comida como mindfulness eating o alimentación consciente.También te puede interesar leer Afirmaciones sobre la pérdida de peso que no deberías creer¿Qué es el mindfulness eating?La alimentación consciente es una técnica que te ayuda a controlar tus hábitos alimenticios. Aunque se han realizado pocos estudios, se ha demostrado que promueve la pérdida de peso, reduce los atracones y ayuda a sentirse mejor.El mindfulness eating consiste en utilizar la atención plena para alcanzar un estado de atención total a tus experiencias, antojos y señales físicas al comer.Lee también Consejos de una nutrióloga para no preocuparse por subir de peso en la cuarentenaFundamentalmente, la alimentación consciente implica:Comer despacio y sin distraccionesAdvertir las señales de hambre física y comer solo hasta que estés llenoDistinguir entre el hambre verdadera y los desencadenantes no relacionados con el hambreActivar los sentidos y notar colores, olores, sonidos, texturas y saboresAprender a lidiar con la culpa y la ansiedad por la comidaComer para mantener la salud y el bienestar en generalNotar los efectos de la comida en los sentimientos y la figuraApreciar la comidaEn la práctica, esto te permitirá reemplazar los pensamientos y reacciones automáticos con respuestas más conscientes y saludables.¿La alimentación consciente funciona para bajar de peso?Varios estudios concuerdan en que la alimentación consciente ayuda cambiar las conductas alimentarias y a reducir el estrés, por lo que puede funcionar para perder peso.Esto está en gran parte relacionado con el hecho de que el estrés sí afecta en los hábitos alimenticios, pues se ha observado que cuando las personas están estresadas, pueden comer de manera inapropiada. Por otra parte, si eso les hace aumentar de peso, eso puede causar aún más estrés, así que es como un círculo vicioso.Sin embargo, a pesar de que el mindfulness “puede ayudar a prevenir problemas psicológicos” y “podría ser de ayuda para el funcionamiento mental y el bienestar generales”, de acuerdo con una investigación de El País, aún faltan más estudios y mediciones neurobilógicas y conductuales más objetivas, para comprobar que realmente funciona, ya sea al comer o en cualquier otro ámbito en el que se enfoque la práctica.No olvides que cuando se trata de cambios en tu alimentación, siempre debes consultar a un experto para que te guíe y te ayude a encontrar el plan especializado para ti y tu cuerpo.
Cocinar con chile es algo de todos los días si eres mexicano, porque no podemos concebir unos chilaquiles sin picante, pero a pesar de estar acostumbrados a usarlo y disfrutar de su sabor al comerlo, aún nos enchilamos y sentimos el ardor del chile en las manos al cocinarlo.Descubre cómo cortar chile con este tip.Esta sensación de ardor por el chile es causada principalmente por la capsaicina, un compuesto químico que se encuentra en la capita blanca y esponjosa que tiene dentro, llamada placenta, y cuando lo comemos o nuestra piel entra en contacto con ella, nuestro cerebro realmente piensa que la boca o la piel se está quemando.Así que eso es lo que sucede cuando lo cortas para añadirlo a alguno de tus platillos y sientes que tus manos ya nunca volverán a estar normales, porque incluso después de lavarte las manos, el efecto del chile sigue ahí.Haz tu propio chile en polvo con este paso a paso.Cómo quitar el ardor de chile en las manosLa mejor prevención para evitar el ardor de chile en las manos es usar guantes, porque además de que evitan que los aceites de chile y la capsaicina entren en tus manos, también son una gran forma de evitar tocarte la cara o, peor aún, tallarte los ojos.Aprende a pelar chiles poblanos aquí.1. AlcoholLa primera forma de quitar el ardor de chile es frotar alcohol en tus manos para eliminar la capsaicina, que es un aceite. El aceite del chile y la capsaicina son más solubles en alcohol que en agua, e incluso puedes usar alcohol de alta resistencia como el vodka.Luego puedes sumergir las manos en leche u otro producto lácteo. Si te enchilaste los ojos, solo usa agua o solución salina para enjuagarlos.2. AceiteEl aceite vegetal o de oliva ayuda a disolver los aceites de chile picante. De hecho, algunas personas frotan sus manos con solo un toque de aceite antes de cortar el chile como prevención y así evitan que las manos les ardan.3. Jabón para trastesMuchos jabones para platos pueden disolver aceites y son más efectivos que el jabón de manos común, por lo que sólo tienes que lavarte bien las manos con jabón para trastes después de cortar chile.4. Leche entera o yogurtLa teoría detrás de esto es que el chile también es más soluble en grasas y aceites que en agua. Remojar las manos en la leche o el yogur hasta que la sensación de ardor se detenga le funciona a muchos.5. Solución con cloro diluidaAlton Brown, presentador de comida y chef, recomendó en uno de sus programas usar una solución de cinco partes de agua y una de cloro para poder quitar el chile de las manos y dejar de tener un par de armas mortales pegadas a tu cuerpo.6. Pasta de bicarbonato de sodioHaz una pasta espesa de bicarbonato de sodio y agua y aplícala directamente en las manos. Déjalo actuar hasta que se seque y luego enjuaga.Ojalá que alguno de estos seis remedios caseros te ayude a quitar el ardor de chile en las manos y si tienes otro remedio más efectivo, no dudes en compartírnoslo.
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