Crea tu propio huerto en casa sin invertir un peso

Por Kiwilimón - Marzo 2017
Tener alimentos frescos en casa es mucho más sencillo de lo que crees. No necesitas semillas ni un área acondicionada especialmente, con los mismos residuos de los alimentos puedes hacer tu propio huerto en casa. ¿Te interesa?

Apio

Esta hortaliza crece muy fácilmente. Solo es necesario cortar la base del tallo del apio y sumergirlo hasta la mitad en agua. Al cabo de 10 días, cuando las hojas ya hayan crecido, debe trasplantarse a una maceta. Recuerda retirar las hojas de las orillas para facilitar el crecimiento de la planta.

Aguacate

Tener un árbol de aguacate es tan sencillo como conseguir un hueso de aguacate. Limpia bien la semilla y haz cuatro orificios en ella para poder introducir unos palitos. La idea es que estos le permitan estar dentro de un vaso con agua sin sumergirse completamente. Después de algunos días, cuando la semilla germine, debe plantarse en una maceta.

Lechuga

El proceso para producir lechugas es muy similar al del apio. Usa la base blanca de la lechuga y colócala en un recipiente con agua. Recuerda no ahogar la planta, esta debe estar cubierta entre la mitad y tres cuartas partes con agua. Cuando empiecen a salir las hojas, debes pasarla a una maceta con tierra.

Zanahoria

Corta la zanahoria a unos 2.5 cm de la raíz e introdúcela en un recipiente con agua. No cubras por completo la base; una parte debe quedar fuera del agua (de no ser así, se puede pudrir). Pon el frasco en un lugar con luz natural para que las raíces broten en pocos días.

Piña

Aunque esta fruta es un poco más complicada de cultivar, con esta técnica te podemos asegurar que tendrás por lo menos bellas plantas fácilmente. Corta las hojas de la piña, pero deja un poco de la base amarilla. Introduce la corona de hojas en un vaso con agua y. una vez que salgan las raíces, plántala en una maceta.

Albahaca

Corta tallos de unos 10 cm y sumérgelos en agua. Es necesario que estén expuestos a la luz directa del sol. Espera un par de días hasta que las raíces tengan unos 2 cm de largo para poder trasplantarlas a una maceta. Ahora que ya sabes cómo puedes hacer tu propio huerto en casa, ¿qué fruta o verdura comenzarás a cultivar? via GIPHY

Disfruta un platillo con ingredientes frescos siguiendo estas sencillas recetas:

 
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
Prepara tu huerto urbano en casa y olvídate de volver a comprar frutas o verduras de temporada, porque a continuación te presentamos los mejores alimentos para sembrar en tu propio hogar esta primavera. Del huerto a tu mesa, estas son las hortalizas más fáciles de cultivar. Pepinos para la primavera Esta primavera no te olvides de cultivar pepinos en casa. El pepino es un vegetal que se adapta mejor a las temperaturas suaves, por eso es que marzo es el mes ideal para sembrarlo. Éste germina entre 8 y 10 días, pero estará listo para recolectar a partir de la décima semana. Cultiva limón en casa El limón es una de las frutas más fáciles de cultivar en huertos caseros, además de que se adapta a la perfección a temperaturas mayores a los 20 centígrados. ¡Por eso tienes que cultivarlo durante esta primavera! Espinacas para tu huerto casero Cosechar espinacas en casa es muy sencillo, especialmente porque tardan muy poco en crecer. Germinarlas sólo te tomará entre 10 y 12 días y podrás preparar asombrosos platillos con ellas tan sólo 3 meses después. Fresas para sembrar en marzo Aprovecha el comienzo de la primavera y atrévete a sembrar fresas, que te servirán para preparar los mejores postres y ensaladas para tu familia. El truco para sembrar fresas consiste en conseguir un semillero protegido que puedes trasplantar con una planta fuerte y con más de 5 hojas. Zanahoria de temporada La zanahoria es una hortaliza de temporada, ideal para cosechar en primavera. Su proceso de crecimiento suele ser más tardado, por ello debes asegurarte de que germine correctamente al plantarla en tierra bien húmeda. ¿Cómo sembrar sandía? Quizás la fruta más complicada para cultivar en casa, la sandía se debe sembrar en marzo o abril, ya que sus hojas se deben de proteger del frío. Si bien la germinación comienza a los 12 días, podrías tardar hasta 5 meses en poder disfrutar de sus delicias, pero vale completamente la pena. ¿Cuál es tu fruta o verdura de temporada favorita?
Una industria que marca paso izquierdo, paso derecho al unísono es un milagro que sólo existía en una utopía marxista. El gremio restaurantero en pandemia nos recordó que no es imposible. Cocineros, meseros, periodistas y proveedores decidieron que la mejor lucha es la unidad. En la guerra, la propiedad que pisan los zapatos no alcanza cuando lo inexorable es subsistir. La supervivencia de los restaurantes a todos los niveles ha sido posible desde la construcción de una masa única lo suficientemente grande y fuerte como para combatir a un bicho invisible, a un gobierno que ha hecho poco. No hay lucha más enardecida ni momento más humano que la de verse en el otro.Claudio Poblete, escritor y director de Culinaria Mexicana y de la guía que esta semana entregó sus condecoraciones –la Guía México Gastronómico 2021–, ha sido uno de los protagonistas de la unificación. Su guía nos llega en el momento correcto. Su selección, en conjunto con la de los miembros del Consejo editorial de votantes, recogió a 278 restaurantes, en vez de 120 como en otros años, para sensibilizar a la sociedad ante una realidad que tomó a todos por parejo. Otras listas premian lugares de cheques costosos o experiencias gourmet. La que edita Poblete en conjunto con Larousse Cocina es un conglomerado democrático de lo que significa comer bien en México. Cuando el semáforo cambiante lo permitía, salir a exponer el pellejo debía ser una experiencia trascendente. Cenar en un restaurante dejó de ser un commodity para convertirse en un vuelo en parapente. Había que premiar a aquellos por quienes valió la pena la aventura. Tal es el caso de Máximo, el nuevo spot de Lalo García con nueva locación y renovado concepto. Su valor y calidad le valió el premio al Mejor restaurante de México. A esos, que con toda resiliencia apechugaron más fuerte, se les reconoció igualmente.La guía toca cada tonalidad del arcoíris restaurantero nacional: los de toda la vida, como los Panchos en CDMX, o Los Curricanes en Tampico; los tradicionales, como La Teca en Oaxaca; los de bulla hipsterosa, como Elly’s en CDMX, o Cara de Vaca en Monterrey; los de hotel, como Ha’; y hasta los de autor, como Alcalde en Guadalajara o Maizal en Puebla. Y claro, como en la pandemia la frase “salir a comer” tuvo que resignificarse hasta los huesos, el hogar particular se convirtió en el terreno por conquistar de los grandes chefs. Algunos proyectos surgieron en locaciones sin interiorismo, sin comedor siquiera, –las llamadas dark kitchens– para que los platos emblemáticos llegaran a la puerta de uno. Qué meses aquellos de no poner un pie fuera y esperar contacto con el exterior a través de un bocado. Bajo esa premisa la guía reconoce la labor de Gaby Ruiz con Siempre Carmela, o de Salvador Orozco con Mi Compa Chava.Los proveedores no se quedaron atrás. Distribuidores de alimentos propusieron, enfilaron y nos dieron razones para sonreír. De Maizajo, propiedad de Santiago Muñoz y Gerardo Vázquez Lugo, se reconoció el hacer del nixtamal y la selección del mejor maíz criollo. De De Garo Ja Mat se premió que el fruto de mar de temporada llegara a casa desde la Baja con tan sólo apretar el botón de “comprar”. Los personajes fueron al final los héroes de la guía. Mar Castillo, próxima colaboradora de Kiwilimón, fue nombrada por unanimidad como la Periodista del año mientras que los cocineros Aquiles Chávez, Benito Molina, Solange Muris, Elena Reygadas, Juan Emilio Villaseñor y Jorge Vallejo fueron nombrados Chefs del año. Su ejemplo inspiró a la industria a hacer una restauración impecable cuando era vital poner al plato un poco de alegría, cuando era urgente izar la bandera del gremio y ser voz.Las razones para reír pendulearon el año pasado. El virus nos enseñó que hay que valorar los placeres que antes nos parecían lugar común. Esta guía reconoce que aquello que llamábamos superfluo en años anteriores puede ser conexión con la vida. Aquello que nos hizo contactar con frecuencias más altas, tocar nuestra humanidad, tenía que aplaudirse, ponerse bajo el luminoso reflector del “Gracias”.
Entrar a la tienda. Enfrentarse a un tótem de anaqueles. Las botellas apiladas, una sobre otra, producen vértigo. Las hay rosas, blancas, negras, verdes… ¿en serio, verdes? Las hay paradas, las hay acostadas. Las etiquetas que las nombran son aburridas, la mayoría. No importa. Con castillos o con diseños hípster: ninguna parece develar el sabor que resguardan. “¿Por qué, nadie me viene a ayudar?”, te preguntas. “No, mejor que nadie venga”, te respondes.Sí, todos hemos estado ahí, en ese momento incómodo en el que debemos escoger un vino que nos va a costar y que, o puede ser un chasco o la proeza más grande de la cena. La moneda gira en el aire. Tenemos miedo o nos sentimos avergonzados como si saber de vinos fuera nuestra obligación.No diré que escoger una botella, aun para alguien letrado en el tema, sea algo sencillo. A veces simplemente uno no puede escaparse de San Google antes de tomar a un vino por los cuernos. Pero no todo está perdido. Hay algunos indicadores que te pueden guiar razonablemente en esa rara decisión de compra. 1. El precio. Cierto, no siempre es un indicador de calidad. Apuntaría, sin embargo, que aquí hay una cuestión numérica. Considera los impuestos, los gastos del viaje, los kilómetros: si viene de lejos y cuesta barato, no me fiaría. En vinos mexicanos la cosa cambia porque mayormente las bodegas que ofrecen vinos baratos son empresas de buen volumen que se toman la hechura con respeto. Por aquí puede haber buenas opciones: Monte Xanic, Santo Tomás, L.A. Cetto.2. La región. Aprender las minucias de las regiones vitivinícolas te tomaría varios años de estudio, sin embargo, existen denominaciones de origen que son bastante estrictas en sus regulaciones de calidad. Tal es el caso de Ribera del Duero, el Friuli, Montepulciano d’Abruzzo, Rueda, Albariño, los vinhos verdes de Portugal, Sonoma, por mencionar algunas. A mí personalmente me encanta lo que se hace en Parras, Coahuila. Pocas veces he fallado. 3. La uva. Un sabio dijo: “hay de todo en la viña del Señor”. En las viñas del mundo sucede lo mismo. La opción de bajo riesgo es que, cuando pruebes un vino que te guste, anotes el nombre de la uva (y de la etiqueta, claro). Así en la tienda tendrás un punto de partida. Si te inclinas por explorar opciones de tu cepa favorita, recuerda que cada varietal se desarrolla mejor en una región que en otra. ¿Ejemplos? La pinot noir en Burdeos o Sonoma. La tempranillo, en Ribera del Duero; la syrah, en Australia (mejor si es del valle de Barossa); la malbec, de Mendoza en Argentina; la riesling, en Austria y Alemania; la pinot gris, en el Friuli; la nebbiolo, en el Valle de Guadalupe, y la semillón, en Aguascalientes. Todo con sus excepciones y reservas.4. Los premios.Odio decir que los premios importan porque, cuántas veces nos hemos decepcionado en los Óscar. En los vinos sucede igual, sin embargo, puede ser un punto de partida interesante. Allá fuera existe una serie de listas hechas por conocedores que catan a ciegas. Diría que a las que hay que prestar atención son el Concours Mondial de Bruxelles, Decanter World Wine Awards, la Guía Peñín, las puntuaciones Parker y Wine Spectator. En el caso de México, a mí me gusta la selección que hace Rodolfo Gerschman en su guía Catadores del vino mexicano. Que cómo te vas a enterar que un vino tiene premios, generalmente las botellas cuentan con un distintivo o calcomanía de la medalla que ganaron. 5. Sigue nuestras recomendaciones mensuales. En Kiwilimón te damos a conocer sobre nuestras cepas favoritas, sobre los vinos que ya hemos probado y que nos encantan. Un rosado sutil y de buena acidez es el Izadi Larrosa de la Rioja; si te quieres inclinar por algo nuevo de Parras, Coahuila, vete por el cabernet-shiraz de Hacienda Florida con sus notas a frutos negros. El malbec mendocino y especiado de Trumpeter nunca falla y, si lo que buscas es un Ribera del Duero de perfil fresco, Flores de Callejo y sus notas a confitería te gustarán.6. Experimenta.Nada como el hermoso aprendizaje Montessori vinícola de probar y fallar, de probar y acertar. ¿La viste y te vibró? Inténtalo. De un mal sorbo nadie pasará y al final, si la comida fue buena, tu experiencia también lo será. 
La temporada de cuaresma es perfecta para experimentar con platillos del mar y su mejor maridaje siempre será con cerveza. Ésta resaltará los sabores y notas de este tipo de preparaciones, por lo que reunimos una guía de cinco cervezas mexicanas para que le saques jugo a esta rica temporada: Mareta, joya tropicalDe Cervecería La Costa, esta cerveza estilo pale lager presenta increíbles aromas y sabores cítricos y herbales en cada trago. Es una cerveza refrescante con sutiles notas florales que acompañará perfecto tu siguiente mariscada, ya sea en cócteles, aguachiles o ceviches. Sugoi, una cerveza fusión Se trata de una ale clara producida por Monstruo de Agua, la cual tiene en boca un sabor cítrico ligeramente mieloso, seguido de un amargor herbal que termina con notas de jengibre y té de limón. Sugoi es una palabra japonesa que se puede traducir al slang chilango como "chidísimo", pues sus cerveceros quieren reconocer los ingredientes de Asia que usamos en México. Esta cerveza refrescante y fácil de beber combinará magistralmente con una tostada de atún, calamares en su tinta o un taco gobernador. Cerveza Rrëy White, la regia refrescante Producida por Cerveza Rrëy, de Monterrey, es un estilo White, elaborado con cáscara de naranja, cilantro y levadura belga. Tiene notas de miel y cítricos, lo que la hacen la cerveza perfecta para acompañar platillos hechos a base de salmón o bien pescados con salsas ácidas. Polaris, para las tardes de calorEs una pacific pale ale producida por Cervecería Tres Casas. Está elaborada con malta de cebada y trigo, y solamente un tipo de lúpulo que le da un aroma tropical con toques frutales y notas cítricas. Tiene un sabor fresco y cuerpo ligero, ideal para maridar con un buen aguachile de camarón o unas pescadillas. Haka Negui Consup, exótica tribal De la cervecería jalisciense Tiny Bastards en colaboración con cervecería Gardenia, es una cerveza estilo new zealand pilsner. Sus maestros cerveceros la describen como exótica con personalidad tribal, porque su estilo está inspirado en las cervezas Czech Pilsner pero con lúpulos de Nueva Zelanda. Es fresca y fácil de tomar, perfecta para acompañar ensaladas o arroces con mariscos. 
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD