¿De dónde viene la tradición de las posadas?
Recomendaciones de Cocina

¿De dónde viene la tradición de las posadas?

Por Kiwilimón - Diciembre 2018
Todos los años esperamos con ansias las posadas, pero ¿sabemos en realidad por qué las celebramos? Esta es la historia del origen de las posadas. Como la gran mayoría de las tradiciones mexicanas, la historia de las posadas se remonta a la época prehispánica. Antes de la Conquista española, los indígenas celebraban en diciembre fiestas en honor a su dios Huitzilopochtli. Las festividades, que duraban varias semanas, cerraban con reuniones simultáneas por todas las casas en las que se daban alimentos a los invitados. Casualmente estas fiestas coincidían con las celebraciones católicas de los españoles, por lo que estos las aprovecharon para evangelizar a los pueblos indígenas. Después de varios años de la Conquista, en 1587, el fray Diego de Soria obtuvo un permiso del papa para comenzar a celebrar las misas de aguinaldo. Con esto lo que buscaba el sacerdote era sustituir las fiestas en honor a Huitzilopochtli para que los indígenas comenzaran a celebrar la Navidad. Las misas de aguinaldo se llevaban a cabo del 16 al 24 de diciembre y eran una mezcla de misas con representaciones de los pasajes de la biblia. La intención de esto era evangelizar a los indígenas y mostrarles todo lo que habían tenido que pasar María y José antes del nacimiento de Jesús. En un principio las misas se organizaban dentro de la iglesia. Aprovechando la amplitud de los espacios del templo, los agustinos – quienes fueron los primeros en organizarlas – celebraron las primeras misas de aguinaldo dentro del convento de Acolman. Tanto españoles y criollos como indios asistían a estos eventos en los que al finalizar el rito religioso se repartían regalos y comida. Con los años se fueron incorporando más elementos a las fiestas (piñatas, cánticos, velas, dulces) y estas lograron mayor popularidad. Las personas comenzaron a celebrar lo que se conocía originalmente como las misas de aguinaldo en sus casas y barrios, hasta convertirse en lo que hoy conocemos como posadas. El significado de las posadas podría haber cambiado, pero no hay duda de que siguen siendo una de las fiestas más esperadas en México. ¿Tú ya organizaste tu posada? Estas recetas son perfectas para una posada: Pastel de tamal con carne adobada Tamales oaxaqueños de mole Chocolate caliente mexicano Sidra de manzana y canela   Fuentes: http://www.milenio.com/opinion/dr-sergio-antonio-corona-paez/cronica-de-torreon/origen-de-las-posadas-navidenas https://www.ngenespanol.com/travel/origen-de-las-posadas-en-mexico/  
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
Esta Cuaresma sácale jugo a tus pescados y mariscos preparándolos de formas nuevas y divertidas. Si eres amante del grill, no esperes más y programa tu siguiente parrillada con productos del mar, ¡será una experiencia memorable! Y para que te vuelvas un experto en la materia, el chef Rodrigo Carrasco te comparte los 10 consejos básicos para sacarle el mayor provecho a tu parrillada de mariscos: Selecciona ingredientes frescos y carnosos.  Necesitas carne rica pero resistente al fuego. Los ingredientes con caparazones como las conchas son perfectas para el grill, porque protegen su carne. . El fuego es tu amigo. Experimenta con diferentes maderas y carbón dulce a temperatura suave y constante. Obtendrás una cocción sutil y refinada. Recuerda que, a diferencia de la carne y las verduras que requieren potencia, los ingredientes del mar necesitan sutileza en la cocción, en otras palabras: un fuego suave y constante. Marinación y reposo.  Si quieres potencializar los sabores, deja descansar tus ingredientes del mar en mezclas que te gusten antes de meterlos al fuego. Prueba salmueras, salsas, especias o infusiones con hierbas. Tiempo. La paciencia es la regla de oro en las parrilladas de mariscos. Haz tu parrillada como un ritual: selecciona tus ingredientes, déjalos reposar, prende el fuego, marina los ingredientes, haz su cocción al calor de la brasa y vuelve a dejar reposar. Piensa en el tiempo y el reposo que requieren unas ostras o en un pescado  Tikin Xic. Guarnición y acompañamientos. Elige elementos o preparaciones simples y sutiles para acompañar a tus estrellas marinas. Por ejemplo, vegetales que le den más frescura a tus pescados y mariscos, frutas o salsas con cítricos que bailen al compás del mar y de tu brasa. Presentación. Lo simple es elegante. Utiliza elementos básicos: tenedores, cucharas y  un plato. Los protagonistas de tu mesa serán los mismos pescados y mariscos. Piensa en los colores, la textura y cuerpo de unos langostinos o una leche de tigre. Un excelente tip es que pongas a enfriar tus cubiertos para que tus primeros bocados sean memorables. Combinación de mar y tierra.  ¡Aventúrate a combinarlos!  ¿Qué sería de un pescado zarandeado sin chiles?  Parrilla también cebolla, poros, chiles secos y hasta plátano. Deja que se unan en el fuego. Maridajes.  Mi regla es: acompaña tu plato caliente con una bebida fría y fresca como el mar. Entre más caliente y especiada sea tu preparación, más helada y fresca será la bebida que elegirás como vinos albariño, cavas o champañas, o bien cervezas ligeras como los estilos lager, pilsner o ipa. Sirve tu festín al centro de la mesa. A diferencia de otros platos, el mar es muy estético en la mesa. Sirve tu parrillada en piezas enteras y de manera natural,  esto te ayudará a crear composiciones únicas, además de crear el entorno perfecto para compartir los sabores al centro de la mesa. Hora del postre. Elige postres fuertes que limpien tu paladar. Después de un festín marino y de brasa tu paladar necesitará sabores cítricos, alcalinos o herbales para limpiarse. Prueba con tartas de limón, plátanos asados, o frutos rojos a la parrilla con galletas. ¡Que tu parrillada de mariscos sea todo un éxito! Rodrigo Carrasco es chef de Kitchen 6 en CDMX y, próximamente, de un nuevo proyecto de mariscos y parrilla en Ávandaro. 
De la vista nace el amor y en el gusto se confirma. Para el Día de San Valentín no hay mejor manera de celebrar que con una buena copa de burbujas y nuestros seres amados. Por eso te presentamos, los consejos básicos para maridar el amor con vinos espumosos. ¿Cómo se elaboran los vinos espumosos? A diferencia de lo que podría creerse, todos los espumosos parten de un vino regular, conocido como tranquilo, al que se le somete a una segunda fermentación para que guarde el gas y desarrolle sus características burbujas. Hay dos métodos principales para elaborarlos. El método tradicional (usado en el Champagne y el Cava) tiene su segunda fermentación en la botella, a ésta se le añade una mezcla de vino base, con azúcar y levadura para que vuelva a fermentar. Este proceso lo hacen botella por botella con botella cerrada, así el gas de las levaduras, al no tener salida, se incorpora en el líquido y se obtiene una burbuja fina inconfundible. Por su parte, en el método charmat la segunda fermentación se hace en tanques de acero inoxidable. En éstos la burbuja tiene más espacio para expandirse y por eso resulta más gorda. Bajo este método se elaboran vinos espumosos como el Prosecco y el Lambrusco. ¿Cómo seleccionar tu vino espumoso? Recuerda que en los vinos espumosos, puede haber blancos, rosados y tintos. También podrás encontrarlos desde secos (Brut Nature) hasta extra dulces, que van de 0 a 60 gramos de azúcar residual. Así que lo más importante al elegir tu espumoso o espumante favorito es considerar su color, sabor y tipo de burbuja para elegir el que más se acomode a tu paladar. Nuestros favoritosTe recomendamos tres vinos espumosos para maridar el amor: Mionetto Prosecco, Italia Tere Delgado, sommelier de vinos y fundadora de Vinos y Maz Club, recomienda este espumoso elaborado bajo el método charmat por su versatilidad para acompañar las reuniones con amigos y todo tipo de comida, desde postres como cupcakes y tartas horneadas dulces, hasta botanas, mariscos y platos fuertes. “Es fresco, armónico y elegante, por eso es mi favorito”.Chandon Délice, ArgentinaMi vino espumoso favorito es Chandon Délice. Es de los primeros vinos espumosos que  puede tomarse con hielo y con un twist de sabor que potencie sus aromas, como un garnish de fresas, frambuesas, naranja, toronja o pepino e incluso hojas frescas como hierbabuena. Es ideal para cualquier momento del día: para un aperitivo o trago fresco durante el día. Brut Nature Gran Reserva, MéxicoElaborado con las uvas Macabeo, Chardonnay y Chenin Blanc por Freixenet México, este vino espumoso se elabora bajo el método tradicional por lo que tiene una burbuja fina, es seco en boca y con una acidez fresca. Es el aperitivo perfecto para acompañar botanas ligeras, pastas, pescados y todo tipo de mariscos.
Las aguas frescas son muy populares en México, las hay de todas las frutas que te imaginas, e incluso de las que no, como el agua de aguacate; algunas sirven para defendernos de la gripa, otras, para sentirnos ligeros y algunas más, simplemente para disfrutarlas.Las combinaciones son infinitas y lo más probable es que ya hayas probado muchas, como la de limón con hierbabuena, pero ¿sabes para qué sirve?Beneficios del agua de limón con hierbabuenaLa hierbabuena y el jugo de limón son conocidos por su efecto de ayuda digestiva , por lo que es una buena manera de aliviar el malestar estomacal y esta agua fresca también sirve como una excelente opción para sustituir los refrescos azucarados.Por su parte, el limón es rico en vitamina C, fibra y varios nutrientes responsables de beneficios para la salud, como la del corazón, el control de peso y la salud digestiva. Una de sus propiedades más provechosas es puede ayudar a prevenir las piedras en los riñones, llamadas cálculos renales, los cuales son pequeños bultos que se forman cuando los productos de desecho se cristalizan y se acumulan en los riñones.La forma en la que el limón ayuda es que su contenido de ácido cítrico aumenta el volumen de orina y el pH de la orina, por lo que se crea un ambiente menos favorable para la formación de cálculos renales.En cuanto a la hierbabuena, esta también es buena para la digestión y se usa comúnmente para ayudar a aliviar los síntomas de indigestión, náuseas, vómitos y gases.De hecho, se ha demostrado que el compuesto carvona, que se encuentra naturalmente en la hierbabuena, inhibe fuertemente las contracciones musculares en el tracto digestivo, lo que puede explicar cómo esta hierba ayuda a aliviar los trastornos digestivos.Así que añadirla a tu agua con limón será una gran forma de cuidar de tu digestión, al tiempo que te refrescas y aprovechas otros beneficios, como su contenido de antioxidantes, además de que dos cucharadas (alrededor de 11 gramos) de hierbabuena también proporcionan 2% de la ingesta diaria de recomendada de vitamina C, otro potente antioxidante.
Esa mañana callejoneamos por las áridas calles de la capital de Veracruz. El ambiente ya no olía a mar, o sí, pero de lejos. Erik Guerrero y yo esperamos en la mesita de lámina que por mantel llevaba el logo de una cerveza. La promesa eran los mariscos que, según uno de los chefs más importante del puerto y fundador de Nuestra Pesca, no tenían competencia. “Aquí viene hasta Enrique Olvera”, me aseguró. A los quince minutos, salió de la cocina de Ay Apá un tazón de barro grueso y humeante con arroz a la tumbada. A cada meneada de la cuchara salían las papas y los mariscos suspendidos en esa suerte de océano rojo con aromas a epazote. Recuerdo que, tras la quemada de lengua, el caldo me dio información sobre el sabor del mar, sobre la justicia que le hace a sus frutos una buena preparación. Esa no fue la única vez. Esa sensación vino con los cocteles de pulpo que me presentó Jonatán Gómez Luna en Tulum, o las almejas chinas que el chef Nico Mejía nos dio a probar en la laguna de Cuyutlán, Colima. Años antes también lo sentí frente a la Quebrada en Acapulco. No tenía ni cuatro años cuando supe que los mariscos de México son para hacerles un poema en endecasílabas. Los 1,592.77 km2 que mide el litoral mexicano son espacio suficiente para hacer una fiesta interminable de platos regionales que combinan los frutos del mar de formas únicas. El norteño, el costeño o el chilango sabe que una copa bombacha desbordada en camarones o una mesa de plástico con salcitas vinagrosas al centro, son la antesala de un placer reservado para los no novatos, para los que conocen la gastronomía nacional desde sus profundidades.Hay que sentirse plenamente mexicano y en confianza para jugarse la vida en un puesto de mariscos frente al metro en la Ciudad de México –y aún así es probable el hallazgo sea exitoso–. Y si eso sucede en el centro del país, a kilómetros del mar, el viaje por los dos flancos de las costas mexicanas amerita abrocharse los cinturones para luego desabrocharlos.La primera parada sería en Mazatlán, donde hay que pedirse un burrito de marlín tupido en frijoles frente a un chiringuito playero. En Tampico el viaje se hace corto cuando de por medio hay unas jaibas rellenas de Los Curricanes, que pueden llevarse de souvenir en su versión congelada y debidamente guardada en hielerita.Los aguachiles verdes del norte despiertan el sudor y las ganas de apagarlo a fuerza de cheves tan frías como las corrientes de Humboldt mientras que los negros de Yucatán nos cautivan con los sabores cenizos de su recado. ¿Ceviches, alguien? Hay tanta variedad como cocinas tradicionales. Ya saben, no es lo mismo el ceviche de Nayarit que uno de Jalisco o de Guerrero. ¿Un mole rojo con camarones? Hay que tocar base en el istmo oaxaqueño.De ostiones los de Sonora y mejor que tengan queso Parmesano. A Rosarito hay que llegar por las langostas al vapor que luego van fritas y arropadas en tortillas de harina recién hechas. Frijolitos, salcita y mantequilla, ¡pum! Directo al mar, y también al cielo. De ahí por almejas chocolatas a La Paz o por todo tipo de conchas a la Baja: sobre unas suculentas tostadas, a la Guerrerense; sobre platos con toques Baja-Med y técnicas pulcras a Fauna, Deckman’s o Villa Torél. Erik Guerrero dice que lo más rico del Golfo es su pescado, y del Pacífico, mariscos como el camarón, las conchas, el pulpo, el caracol, los calamares y las langostas. Nos invita a aventuramos fuera del puerto para ir por una recompensa única: los mariscos de Doña Tella en Alvarado. Sospecho que le haré caso. Después de su recomendación de Ay apá le creería que la luna es de Veracruz.Si no puedes viajar este año, no importa. La Cuaresma ya inició, y con ella una temporada gastronómica en la que no deben faltar las preparaciones frescas, las recetas picositas ni los mariscos que te van a llevar a las playas mexicanas en un par de ingredientes. ¿Listo para el tour?
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD