El elogio al pan tostado
Recomendaciones de Cocina

El elogio al pan tostado

Por Kiwilimón - Marzo 2015
Deliciosas, innovadoras, fáciles, saludables y rápidas... Existe un sin fin de adjetivos para definir todas las recetas que puedes preparar con pan tostado. Aunque, recuerda que si quieres que tu comida sea más nutritiva, lo ideal es que elijas un pan de caja compuesto por varios cereales. Por esto, compartimos nuestras cinco recetas favoritas y fáciles de hacer con las que podrás sorprender a tus amigos, pareja o simplemente darte el gusto: 1. Aguacate apachurrado En un bol, aplasta 2 aguacates grandes sin hueso y añade una cucharadita de jugo de limón aliñado con un diente de ajo. Esparce la mezcla en cuatro rebanadas de pan tostado y agrega un poquito de pimienta al gusto. ¡Delicioso! 2. Garbanzos picosos En un recipiente apto para microondas añade 1 lata de garbanzos en remojo, 2 cucharadas de aceite de oliva, 1 cucharada de jugo de limón fresco, media cucharada de cúrcuma, 1 diente de ajo pequeño y una pizca de pimienta. Introduce la mezcla durante un minuto en el microondas a temperatura bastante alta y revuelve bien una vez haya pasado el minuto. Utiliza cuatro rebanadas de pan tostado para untar la mezcla y cúbrela con hojas de cilantro. 3. Betabel y queso feta En un bol apachurra bien el betabel precocido y agrégale 1 cucharada de aceite de oliva, 2 cucharadas de jugo de naranja y 2 cucharadas de vinagre de arroz. Revuélvelo todo muy bien y mézclalo con trocitos pequeños de queso feta en cuatro rebanadas de pan. Puedes añadir como toque un poco de naranja rallada. 4. Frijoles blancos En un recipiente apto para microondas mezcla una lata de frijoles blancos, 2 cucharadas de aceite de oliva, 1 cucharada de romero fresco picado y 1 diente de ajo picado. Introduce la mezcla durante un minuto en el microondas a temperatura bastante alta y una vez haya pasado el minuto revuelve bien. Utiliza cuatro rebanadas de pan tostado para untar la mezcla y decora con pimiento rojo triturado. 5. Delicia de calabaza En un recipiente apto para microondas añade cuatro trozos de calabaza, 2 cucharadas de aceite de oliva, una rodaja de cebollino y un poco de salvia fresca. Mete el recipiente en el microondas entre 6 y 8 minutos y espera a que se cocine todo muy bien. Añade queso de cabra y ya está la mezcla lista para cuatro rebanadas de pan tostado.
Dato curioso: Un estudio realizado por Rachel Ray, especialista en nutrición estadounidense, confirmó que el 58% de las personas encuestadas cortaban el pan tostado de manera diagonal, el 9% lo hacía a la mitad y el 12% dependiendo de su estado de ánimo.

Recetas de cocina recomendadas

   
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
La comida mexicana es patrimonio cultural de la humanidad. Cada estado alberga sus recetas típicas y productos que la hacen única y diversa. Para esta entrega de joyas de esquina, les compartimos, de la mano de dos grandes viajeros, los lugares excepcionales para comer cahuamanta y, por qué no, unos tacos muy sabrosos. Cahuamanta La Atarraya, Mexicali¿Quieres matar la cruda como campeón? Viko Rodríguez recomienda una orden de cahuamanta de “Cahuamanta La Atarraya”, que te salvará de esa cruel dolencia y todas las que le sigan. “Desde 1993, este local en Mexicali prepara unos caldazos de ensueño a base de mantarraya, camarón y atún —en temporada— que nutren almas hambreadas sin distinción de raza, género ni estatus social. Todo ese sabor concentrado se debe al origen de la receta de la casa: Ciudad Obregón, Sonora.Muchos ubican el lugar gracias al enorme pino salado frente al local que ofrece sombra durante los crueles veranos en la ciudad. Te atienden como si fueras un viejo conocido de la casa. Esa calidez en el servicio te permite relajarte y prestar la debida atención al momento de hacer tu orden. Ahora bien, tu elección del menú dependerá mucho del nivel de cruda (o hambre) con la que llegues a este sagrado comedor. Si tu nivel es bajo, puedes comenzar por un rico caldo vichi solo o con camarón. Puedes brincar de inmediato por un taco de marlin o su versión en quesadilla. Pero si la emergencia es bárbara, no escatimes y elige la orden de cahuamanta. Cuando llegue ese poderoso caldo frente a ti, humeante, con su cilantro y su repollo acompañando los trozos de mantarraya, te sabrás a salvo. Con el primer bocado, te regresa la vida, y con el siguiente, hasta la esperanza”.Encuéntralo en: FB Cahuamanta La AtarrayaDirección: Calle E y Arista #1300-B, Mexicali, Baja CaliforniaHorarios: 8:00 am a 12:30 de mediodíaCahuamanta El Wilo y La Carretera, Sonora Por supuesto, La Cahuamanta es célebre en Sonora. Y para recomendar los mejores spots para comerla, Marcelo Aguilar, master parrillero y cocinero sonorense, nos recomienda visitar El Wilo y La Carretera. “El Wilo es una joya de Hermosillo. Su receta de cahuamanta con manta es inigualable, pero también lo son sus tacos de especialidad: de pulpo y camarón enchilado. Los preparan a la plancha, con dos tortillas de maíz, las cuales gratinan con queso de tal manera que queda entre las dos tortillas y como cubierta de tu pulpo o camarón. ¡Son únicos! Y puedes acompañarlo con los diferentes elementos que encontrarás en su barra: repollo, cebolla morada, ensalada de col, limoncitos y una salsa negra picosa y sabrosa. Además, aquí encontrarás machaca de mantarraya, única en la región. La Carretera, por su parte, es otro de los spots clásicos de Hermosillo. Se trata de un puesto, a pie de calle, donde Gilberto te sirve su famosa versión con cahuamanta (elaborada con mantarraya) en vasos de ½ y 1 litro, la cual puedes acompañar con camarón, rábano, salsa bandera, limón, repollo, cebollita y unas tostadas recién hechas. Si tu hambre es golosa, acompaña tu caldo con unos tacos de cabeza o barbacoa. También son memorables.”Encuéntralo en: FB Cahuamanta El Wilo DirecciónEl Wilo: Av Uno & Heroes de Caborca, Jesus Garcia, 83140 Hermosillo, SonoraLa Carretera: Calle Francisco Javier Mina, esquina con Periférico (atrás de la gasolinera), Hermosillo, Sonora.
Agradecer nos conecta de forma única con la realidad: nos aleja 180° del drama y nos invita a ser observadores activos frente a lo que sucede en nuestras narices. Con un ‘gracias’ materializamos lo que somos, lo que tenemos, lo que es y no es de gratis. Y si algo hemos aprendido este año es que no todo está dado. Hay que agradecer por ocupar un lugar en el espacio; estar, aún estar.La celebración de Thanksgiving es quizá lo más envidiable de la cultura norteamericana. El tercer jueves de cada noviembre se festeja la primera cosecha de los colonos ingleses en tierras estadounidenses. El agradecer se convierte en una fiesta, en un símbolo, en una intención universal. Para los que profesan la fe presbiteriana es probablemente más importante que la Navidad. Los que profesemos cualquier otra cosa lo hacemos para elevar vibraciones, para amistarnos con el universo o hasta solo por comer rico. (Comer rico siempre de los siempre es una fiesta.)Además de sacar la vajilla heredada de la abuela, los mantelitos de bordado fino y las copas de vidrio cortado, hay que planear el menú. Sin importar que seas un iniciado en el Thanksgiving o no, que en tu mesa no falte un pavo delicadamente rostizado, un gravy sedoso hecho con los jugos del pavo, ingredientes de temporada como la calabaza de Castilla –en puré, en pay, en lo que sea–, una buena ensalada con betabel y arándanos y, claro, los vinos para acompañar todo. No te preocupes. Te dejo aquí una guía general de maridajes para el Thanksgiving. Te aseguro que si la sigues no te faltará armonización entre comida y bebida, ni la armonía. Los básicos: - Al Thanksgiving no lleves la botella más vieja de la cava ni la más tánica. Yo te recomiendo enfriar tus vinos de cepas con buena acidez y estructura media. - Si quieres hacer un brindis, lo mejor es sacar tus copas tipo flauta y rellenarlas con burbujas. El vino chileno espumoso Montes Sparkling Angel está elaborado bajo el método de champenoise, por lo que será ideal para chocar las copas y si guardas un poquito, maridará con la tarta de calabaza del postre. - En blancos, dile sí a uvas como la chardonnay con barrica o la gewurztraminer de Alsacia o Alemania. Si te inclinas por algo californiano vete por un Wente Riva Ranch Chardonnay, cuyas notas avainilladas van bien con el puré de camote o de papa. - Si prefieres los vinos tintos te recomiendo uno recién salido de la bodega como el Beaujolais Nouveau –apenas unos días antes del Thanksgiving hace su salida triunfal al mercado–. La frutalidad y acidez de la uva gamay que da origen a este vino francés le va bien a un pavo mantequilloso y jugoso.- Otro vino que hay que destapar en Thanksgiving es un pinot noir californiano. Mis favoritos para esta celebración son los de Anderson Valley, pero si no los consigues fácilmente, un Louis Jadot Bourgogne Tinto le irá perfecto a la noche. Disfrútalo especialmente junto al relleno del pavo.
El otoño es temporada de renovación y buena cerveza, por eso les recomendamos siete estilos para chocar los tarros y celebrar en grande. 7 estilos de temporadaBrown AleDeriva del estilo histórico inglés London Brown, que se creó en 1902 y llegó a considerarse como la cerveza más dulce de Londres. Actualmente se elabora con malta caramelo. En boca es ligera y dulce. Tiene aromas a nuez, chocolate y caramelo. PorterSu origen se disputa entre Inglaterra e Irlanda. Fue una receta creada especialmente para trabajadores con faenas físicas muy pesadas, la cual combinó tres tipos de ales. Es densa, huele a pan y chocolate, y en boca es robusta. StoutCreadas en el Reino Unido, como evolución de la Porter, a la cual necesitaban subirle la graduación alcohólica para sus viajes hacia las colonias inglesas y al norte de Europa. Es de color muy oscuro, con notas a tostados y un marcado sabor a café. De este estilo, hay dos variantes que te harán el día: American StoutSon cervezas con aromas y sabor a café y chocolate oscuro. En boca son cremosas y te calientan en boca al tomarlas por su poder alcohólico. Russian Imperial Stout Esta es la joya de la corona. Es la cerveza más alcohólica de las variantes que hay del estilo y la más popular entre la corte imperial Rusa. Por lo general utiliza maltas torrefactas muy intensas, tiene notas de nueces y un final cálido y elegante que no te hará extrañar el vino caliente europeo. De hecho, los ingleses, quienes son sus principales productores, se volvieron fanáticos del estilo después de las guerras napoleónicas en las que se quedaron sin viñedos. Pruébala con un sabroso estofado, un molito o un postre con chocolate o caramelo quemado. WeizenbockEsta es la Weizen que marca la diferencia. Es una cerveza Lager, a diferencia de las alemanas de trigo que son Ale. Tiene mucho alcohol, con un sabor cremoso y un perfil fuerte, con pan y granos de trigo. Sería el equivalente a un destilado de cerveza. Perfecto para brindar en compañía de charcutería, salchichas o preparaciones BBQ. Doppelbock Es una especialidad Bávara, elaborada en Múnich por los monjes de San Francisco de Paula, quienes la consideraban “pan líquido”. Es rica, malteada y con sabores tostados (a veces, dependiendo su versión, tiene un ligero toque de chocolate).
Los recuerdos son un montón de ladrillos que toman forma de edificación, de castillo de Disney, apenas se les pone unos kilómetros de distancia. En la comida este kilometraje se remonta a la niñez. Los platos que nos marcaron tienen como ambientación un momento de familia, una olla grande y un gesto de cariño dirigido a nosotros. Hay un narrador –mejor si tiene voz de Morgan Freeman–, y por supuesto, una abuela, una madre o alguien con quien pudimos establecer una conexión profunda. Que si aquella comida que recordamos con las vísceras y el corazón sabía rico sólo el universo lo sabe. Aquí es donde la distancia juega su truco. En los platillos entrañables hay algo de engaño que es al mismo tiempo un mantra sanador: sabe a un momento en el que nos sentimos queridos. Nos saben a amor. Nos saben a hogar. La nostalgia parece teñir de sepia y de rosa la memoria y con ello, los sabores y las vivencias pierden su nitidez. Por supuesto, esta emoción tiene la potencia de dejarnos tatuado el nombre de ese platillo que trataremos de replicar, buscar e interpretar en lo que cocinamos, comemos y compartimos. Yo no tengo una receta entrañable y especial. Tengo varias. Está el mole verde de mi abuelita y la sopa de tomate de mi mamá. Pero en el necio ejercicio que es recordar, he descubierto que en el amor a mis platillos favoritos no pesa tanto la complejidad de la receta como el tamaño del recuerdo. El mejor ejemplo que se me ocurre es el sencillo sándwich de frijoles refritos, queso Gouda y chipotle que mi papá asaba cada mañana en una sandwichera para que yo me lo llevara a la escuela. No sonaba la campana del recreo y yo ya me había comido dos de ellos –sí, dos–. El tema es que siempre he gozado de buen apetito y simplemente uno no le alcanzaba a mis ganas. A mi papá le dije una mentira piadosa. Le conté que a mis amigas les gustaba tanto mi sándwich que, mordida a mordida, me dejaban sin comer. La verdad es que yo prefería la culpa al hambre y sinceramente sus sándwiches me sabían a gloria. Él, un padre sumamente protector, comenzó a mandarme dos. Yo simplemente me los devoraba. Si alguien me pedía una mordida, me lo pensaba. Como mi historia, las recetas más especiales tienen la fuerza de hacernos sonreír y evocar cada sabor, cada sensación, como si estuviéramos ahí. Un sabor termina siendo una Polaroid, un puente al pasado y, al mismo tiempo, un gancho que nos conecta al aquí y al ahora. En Kiwilimón queríamos celebrar eso: el hermoso poder que tiene la comida para conectarnos con lo que más queremos. Por eso creamos un concurso, La Receta del Año. Con él queremos conocer las anécdotas detrás de las recetas que amas. Compártenos tu receta favorita y escribe junto a ella el relato de por qué es tan especial para ti. Al final premiaremos las mejores con una hermosa vajilla (con valor de más de 10 mil pesos), para que puedas perpetuar los recuerdos y vivencias. No sólo eso: serás parte de nuestro recetario del año y verás en video tu receta firmada con tu nombre.Para descubrir las bases de este concurso, checa esta nota o este video y si te quedan dudas, escríbenos por favor a chefkiwilimon@gmail.com. Anímate a compartir lo que más te gusta. Estoy segura de que la Receta del Año de Kiwilmón la tienes tú. Sube tu receta y su historia especial con el hashtag #Larecetadelaño desde tu cuenta en Kiwilimón y si aún no tienes, regístrate aquí.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD