¿El regreso a clases te está dejando sin energía? Actívate
Recomendaciones de Cocina

¿El regreso a clases te está dejando sin energía? Actívate

Por Kiwilimón - Agosto 2018
Levantarse casi de madrugada, alistar a los niños, preparar el desayuno, sobrevivir al tráfico… No permitas que el regreso a la rutina acabe con tu energía. Sigue estos tips para empezar todos los días con muchas ganas:
  1. Desayuna

No cometas el error de comenzar tus actividades diarias sin desayunar. Si esperas a tomar alimentos hasta bien entrada la mañana, tus niveles de energía andarán por los suelos.
  1. Toma agua

Muchas veces lo único que necesitamos para despabilarnos es tomar agua. ¡En serio! Mantén tu cuerpo bien hidratado y te sentirás con más energía.
  1. Báñate con agua fría

La costumbre de iniciar el día con una ducha tibia (o peor aún, caliente) es una pésima idea, ya que te relajarás en lugar de despertarte. En cambio, los baños fríos te mantienen alerta, además de beneficiar la circulación.
  1. Muévete

No dejes que la flojera te gane y mejor levántate. Sal a caminar, sube y baja las escaleras, haz yoga. Cualquier actividad física te ayudará a ganar energía.
  1. Toma el sol

La luz solar es buenísima para reactivarte. Si ves que la ducha fría o el café no han tenido efecto, vete caminando al trabajo y deja que te dé el sol. En pocos minutos te sentirás mejor.
  1. Haz pausas

Lo mejor es tomar varios descansos a lo largo del día. No esperes a sentir que el agotamiento te invade para hacer una pausa. Apártate del escritorio, camina, habla con tus compañeros. Esto te reanimará.
  1. Come 5 veces al día

Una manera efectiva de mantener los niveles de energía es comer cada 4 horas. No solo sentirás menos hambre, sino que además tu mente y tu cuerpo estarán más activos.
  1. Aprende a manejar el estrés

El regreso a la rutina puede ser una situación estresante, y si no lo sabes manejar bien puede impactar en tu salud. Controla tus emociones y la manera en que reaccionas a los problemas. Así no perderás energía.
  1. Elige bien tus comidas

Los alimentos ricos en Omega 3, como el salmón, y los que contienen cafeína, como el chocolate o el té, te ayudan a recuperar la agilidad mental. Si quieres despertarte, toma un té verde y come un puñado de frutos secos.

Llénate de energía con estas riquísimas recetas:

Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
El mole de pipián es una de las recetas mexicanas más antiguas y deliciosas que existen en nuestro país. Es un platillo que se disfruta a la hora de la comida y durante reuniones familias, pero también durante fiestas tan importantes como el Día de Muertos. El pipián, también conocido como pepián, es un tradicional platillo mexicano que se prepara a base de una salsa espesa preparada con pepitas de calabaza, especias y otros ingredientes, para luego acompañarse con pollo, pato, cerdo, res y hasta conejo. Cabe mencionar que no solo existe un tipo de pipián, pues dependiendo de la región, hay pipián verde, pipián rojo y pipián blanco. Por otro lado, esta salsa es tan popular en nuestro país que suele venderse en pasta o polvo, para que su cocción sea más fácil y práctica. Un dato interesante sobre el mole de pipián es que fue creado por los pueblos prehispánicos, quienes acompañaban la salsa preparada a base de pepitas y chiles con pescado o carne. Según los expertos, en la antigüedad, el pipián se preparaba con carne de gallina bañada con una salsa de chile rojo, tomates y pepitas molidas. En aquellos años, el mole de pipián era tan importante que era uno de los platos favoritos del emperador Moctezuma, así lo relató Fray Bernardino de Sagahún en la “Historia General de las Cosas de la Nueva España”, también señaló que se le llamaba totolin patzcalmollo. Años más tarde, después de la colonización, las monjas se encargaron de modificar la receta al añadir especias, hierba y carne de pollo o cerdo.También puedes leer: 5 datos curiosos del chile en nogada que no conocesPipián verde, blanco y rojoEl tradicional pipián se puede preparar de diferentes maneras: verde, blanco y rojo. Por ejemplo, en el Estado de México este mole se prepara con pepitas, perejil, lechuga, chile poblano, chile verde, cilantro y epazote. Mientras que en la Ciudad de México se prepara el pipián blanco a base de pepitas, chile güero y almendras. En el estado de Guerrero, el pipián se prepara con pepita, pollo, tomate, chile verde, ajo, pimienta, comino, orégano y clavo. En Oaxaca, el pipián se disfruta durante la vigilia y que cocina con pepitas, chile chilhuacle, chile ancho, chile guajillo, masa de maíz y ajo. En Puebla el más típico es el pipián verde, el cual requiere de pepitas tostadas, cebolla, tomate, chile serrano, hierba santa, cilantro y epazote. En el caso del pipián rojo, este se prepara con pepitas, chile pasilla, ajonjolí, clavo, pimienta, tortilla y jitomate. También puedes leer: 5 beneficios de comer pepitas de calabaza como colaciónEn Veracruz el pipián más popular es el verde, se acompaña con cerdo o pollo y papas cocidas. En la ciudad de Xalapa, el mole de pipián lleva un toque de chile chipotle y flor de izote. En el estado de Yucatán se come el pipián rojo y se requiere de pepitas, achiote, masa de maíz y chile seco. En Chihuahua también se prepara rojo, ya que se usa chile colorado para la preparación. Otras versiones de pipián incluyen ingredientes como nopal, xoconostle, chile poblano, epazote, perejil, cilantro, tomate verde, chile verde, lechuga, hierba santa, chilacayote, chícharos, ejotes, huevo, papa y camarón seco. Además de usar esta rica salsa para bañar pollo, pato, cerdo, res o pescado, también se usa para preparar enchiladas. Las mejores recetas de pipiánEn kiwilimón tenemos recetas de pipián para todos los gustos. ¡Aquí te decimos cómo hacer pipián desde cero!Filete de Pescado con Pipián VerdePierna de Cerdo en Pipían RojoCerdo en Pipián VerdeDelicioso Pipián Rojo con CerdoEnchiladas Tricolor de PipiánEnchiladas de Pipián RojoCarne de Cerdo en Pipián con CalabazasTambién puedes leer: 10 elementos que no pueden faltar en tu altar de muertos
Existen muchas teorías sobre la etiología de la depresión y la ansiedad. Algo que se sabe es que son padecimientos influenciados por factores sociales, ambientales, psicológicos, genéticos, hormonales, inmunológicos, bioquímicos y neurodegenerativos.Mientras muchos de estos factores son inmutables, algunos otros pueden modificarse y proveer la base para prácticas e intervenciones para la ansiedad y depresión. Específicamente, las variables influenciadas por el estilo de vida, como los cambios en la alimentación.Por ello, en #KiwiTeCuida lanzamos el #RetoContraLaAlimentaciónYAnsiedad, en el que te enseñaremos el próximo lunes 18 de octubre a cocinar recetas que pueden ayudarte a controlar estos padecimientos, de la mano de la chef Colibrí Jiménez, y el próximo 25 de octubre, Shadia Asencio, directora editorial, y Mayte Martín del Campo, nutrióloga con 23 años de experiencia, te compartirán los fundamentos básicos para alimentarte de una forma idónea si padeces de depresión o ansiedad. Sigue el reto completo en nuestro Instagram oficial, la cita es cada lunes a las 18 horas.¿Qué comer si tengo depresión y ansiedad?Se ha encontrado que las personas con alto consumo de frutas y vegetales presentan menos síntomas de ansiedad y depresión. Así, una dieta alta en vegetales y frutas, así como leguminosas, granos enteros, pescados o aceite de oliva, se relaciona con niveles bajo de marcadores inflamatorios.Otros factores que se ha comprobado que contribuyen a los trastornos del estado de ánimo son el Omega 3, los folatos, el magnesio y el zinc. Si se tiene deficiencia de ácidos grasos, como el Omega 3, puede incrementar el riesgo de padecer trastornos del estado de ánimo. Consumir folatos en la dieta cotidiana ayuda a mantenerse estable anímicamente, algunas fuentes de folato son las verduras de hojas verdes, las legumbres (frijoles, habichuelas, alubias, judías), algunas frutas y las verduras. Del mismo modo, tener una microbiota saludable y una dieta rica en minerales, como el magnesio y el zinc, ayudan a bajar el riesgo de padecer depresión y comportamientos con ansiedad. Estos últimos parecen estar estrechamente vinculados con altos índices de masa corporal (IMC), por lo que dietas altas en grasas y azúcares sí están asociadas a la depresión y la ansiedad. Recuerda que una alimentación balanceada te ayuda a evitar padecimientos físicos y mentales y tú construyes tus hábitos alimenticios. ¡Únete al #RetoContraLaAlimentaciónYAnsiedad con #KiwiTeCuida!
Tlaxcala se ubica en un lugar estratégico, justo al centro de la megalópolis mexicana. Su geolocalización, cercana a la capital y a otros estados, históricamente le ha valido bendiciones y una serie de vuelcos a su destino que se tradujeron en el enriquecimiento de la cultura y un sinfín de delicias culinarias que no pasan desapercibidas.El origen de la cocina tlaxcalteca data de más de setecientos años, con el asentamiento de los primeros grupos que conformaron esta gran civilización. “Al estar cerca del eje neo volcánico Tlaxcala recibe muchas aguas de los deshielos que luego se van al subsuelo y que hacen rica y bondadosa a la tierra”, comenta Irad Santacruz, catedrático de la cocina de su entidad por la Culinary Art School. De ahí que la gastronomía emerge entre insumos inmejorables donde la tortilla es reina. No por nada, Tlaxcala significa lugar de tortillas. Para Francisco Molina, uno de los cocineros más emblemáticos del estado y cuyo restaurante Evoka es una parada imperdible en la visita, los ingredientes primordiales de la región son el maíz y el maguey. Este último es el ingrediente que más orgullo le genera: “De él se ocupa todo. Trato de utilizar la filosofía del maguey en mi restaurante”. Del agave se extrae el agua miel y la miel de agave con sus sabores herbáceos; al fermentarlo se produce el pulque; sus pencas se utilizan para cocciones como la barbacoa; hasta con la plaga del maguey, que es el gusano, se elaboran platillos de buena complejidad. Las milpas crecen por las planicies y ofrecen un puñado de ingredientes que terminarán en una buena sopa. Adicionalmente existe el llamado metepantle, un concepto proveniente de la agricultura prehispánica en el que el ecosistema se crea en torno al maguey. “Cada árbol le otorga ciertas características y ciertos nutrientes al piso, dándole una especie de equilibrio a la tierra. Para mí este es básicamente el origen de la cocina tlaxcalteca”, comenta el chef Francisco. No es un secreto que antes de la llegada de los españoles los tlaxcaltecas estaban sometidos a los aztecas. A forma de castigo por querer deslindarse de pagar impuestos a los habitantes de la región se les prohibió la compra de sal y otros insumos. De ahí que los guisos regionales ocupen pocos ingredientes, pero que aunados a la creatividad y las técnicas han hecho posible una buena variedad.“Aproximadamente se obtienen treinta y cinco ingredientes que forman parte de la culinaria tlaxcalteca, de la cocina tradicional” afirma Irad, en los que los más emblemáticos son el mole de ladrillo, el mole prieto y el atole agrio. “El mole prieto es un mole más ceremonial, un mole más líquido que espeso y que se hace con puerco. El mole de ladrillo es un mole también ceremonial de origen otomí”. Por su parte el atole agrio se elabora a partir de especies de maíz rojo y se sirve con un frijol o ayocote en el fondo.El mole que puede encontrarlo a uno en casi todo el estado es el mole de fiesta, pero claro, con ciertas sazones que van mutando en cada comunidad. Junto al estado de México e Hidalgo, comparte la tradición de la mejor barbacoa del país y la técnica del mixiote. De sopas están las tlatlapas, una sopa espesa que se preparara con frijol amarillo, el chileatole verde y la sopa de milpa común en temporada. El insumo predilecto de la época de lluvias es el hongo comestible que es proteína vegetal en guisos y moles típicos. Pero nada de eso terminaría de amalgamar sin el rey de las bebidas milenarias: el pulque. El pulque es cultura, es ingrediente en copiosos platillos, es la predilección de Quetzalcóatl y por lo que tuvo que redimirse en el exilio. En el lado dulce, Tlaxcala es un paraíso por descubrir. “Están los muéganos tradicionales de Humantla, de Santa Ana, de Santa Cruz y de la capital”; pero también están los tlaxcales –tortitas elaboradas con masa de maíz y azúcar–, los dulces de pepita, las conservas de guayaba, de camote, o de cualquier fruta de temporada. No hay que perderse tampoco los burritos –y olvida el gran envoltorio hecho con tortilla de harina–. En Tlaxcala están hechos de maíz a punto de reventar y van cubiertos por aguamiel, piloncillo o azúcar. Otros postres tradicionales son el chacualole, un postre elaborado a partir de calabaza u otras frutas y aromatizado con canela, piel de naranja y clavo, o los buñelos de rodilla y de viento. Por supuesto, en las fiestas patronales, hay que dejarse conducir hasta el aroma de unos panes de feria. Si de gastronomía callejera hay que hablar, el chef Francisco recomienda las tortas de la 2 de abril. “Son unas tortas que vienen con milanesa de cerdo, chalupa, quesadilla de huitlacoche o de queso, todo va frito. Viene con su ensalada, su jitomate y su pan”. Si se prefiere la tortilla por sobre el bolillo, hay que detenerse en una esquina por tacos de canasta, supuestamente originarios de la entidad. Irad recomienda asistir los viernes el mercado alternativo de productores agroecológicos que se instala en el parque de San Nicolás, el tianguis sabatino de Tlaxcala y el de los miércoles de la Loma: “Ahí no solamente encuentras el producto y a las personas, sino que también seguramente vas a comer delicioso en alguno de sus múltiples puestos”. Y es que sí, dar un paseo por este pequeño estado es probar tradiciones bien conservadas en un contexto de haciendas, de leyendas vivas y cruces de camino.
Por lo general, lavar frutas y verduras con agua suele ser suficiente para eliminar la mayoría de los microbios y posibles patógenos que se encuentren en los productos frescos, pero a veces hay algunos que simplemente nos causan más desconfianza, como las fresas.Los productos frescos pueden albergar bacterias, hongos y otros microbios junto con trazas de productos químicos. Afortunadamente, hay pasos que puede tomar para ayudar a mejorar la seguridad de las frutas y vegetales.Por ejemplo, aunque parezca un paso sobrentendido, cuando manejemos frutas o en general nuestros alimentos frescos, debemos tener las manos limpias, así que primero debes lavar tus manos con agua y jabón.Otros puntos clave son limitar las cantidades que compras, pues la mayoría de los productos frescos sólo se puede almacenar de dos a cinco días, aunque frutas como las manzanas pueden durar mucho más en temperaturas adecuadas.Por otra parte, aunque lavar los productos antes de guardarlos puede parecer una idea práctica, hacerlo puede promover el crecimiento bacteriano y acelerar el deterioro, por lo que es más recomendable esperar y lavar las frutas hasta antes de usarlas. La forma correcta de lavar las frutas sin jabones ni químicosNingún método de lavado elimina por completo o mata todos los microbios que puedan estar presentes en las frutas, pero la ciencia ha demostrado que enjuagar minuciosamente los productos frescos bajo el chorro de agua es una forma eficaz de reducir el número de microorganismos. Además, lavar las frutas también ayuda a eliminar los residuos de pesticidas que puedan tener.Para lavar tus frutas sólo tienes que frotarlas bajo el chorro de agua, para eliminar la suciedad y los microorganismos de la superficie. También puedes sumergirlas en un recipiente limpio lleno de agua y tallarlas ahí, sin usar soluciones de jabón ni de cloro, pues algunas frutas son porosas y podrían absorber esos químicos, y cambiar su seguridad y sabor.Cómo lavar frutas con cáscaras o exteriores durosMuchas veces pensamos que este tipo de frutas, como melones, piñas o naranjas, no requieren ser lavadas, pero es recomendable hacerlo, pues cuando cortas estas frutas, podrías introducir los microbios de la superficie a la parte que te vas a comer, así que procura lavarlos bajo el chorro de agua antes de comenzar a pelarlos o cortarlos. Algunas instituciones de salud pública recomiendan además usar un cepillo limpio para frutas y verduras, con el fin de eliminar de manera más eficaz cualquier patógeno potencial de la piel o cáscara.Manzanas, pepinos y otras frutas firmes: lava bien frotando con tus manos bajo el chorro de agua o pela para eliminar ceras de preservación. Melones: las superficies rugosas y enredadas de algunos tipos de melón son un gran ambiente para microorganismos que se puede transferir a las superficies interiores cuando los cortas, así que para minimizar el riesgo de contaminación, cepille los melones y lávalos bajo el agua corriente antes de pelarlos o cortarlos en rodajas.Frutos rojos: las moras, las fresas o las zarzamoras son conocidas como frutos rojos o bayas, y son extremadamente frágiles, por lo que es importante ser extremadamente cuidadoso con ellas. La forma más fácil de lavar las fresas, moras y demás bayas es colocarlas en un colador y enjuagarlas con un chorro lento de agua corriente. No es recomendable remojarlas, porque los frutos rojos, como las fresas, actúan como una esponja y absorben mucha agua, lo cual afecta tanto su sabor como su textura. En el caso particular de las fresas, no debes quitar los tallos antes de lavarlas, ya que eso creará otra forma de que absorban agua.Melocotones, ciruelas y otros frutos suaves. Lávalos bajo el agua corriente y sécalos con papel o servitoallas.Si para tu paz mental necesitas algo que te haga sentir que estás desinfectando tus frutas, puedes probar con una mezcla de vinagre y agua, libre de químicos. Llena un recipiente grande con 8 tazas de agua, agrega 2 cucharadas de vinagre de manzana, y remoja ahí durante 15 minutos las frutas y verduras. Después de que haya transcurrido el tiempo, frota suavemente, cuela, seca y listo. Considera evitarlo con las frutas y verduras porosas, para que no cambien ni su sabor ni su textura.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD