Esto te hará perder GRASA y ganar MÚSCULO

Por Kiwilimón - Julio 2015
¿Cómo perder grasa rápido? La hormona de crecimiento es la responsable de que entre más jóvenes seamos, más fácil será mantenernos con niveles bajos de grasa corporal y ganar definición muscular, pero, ¿por qué pasa esto? Esta hormona controla el metabolismo que se encarga de la “quema” de ácidos grasos para ser usados como energía y perder grasa. Además, promueve el crecimiento de masa corporal magra. Incrementa la cantidad de proteína en músculos y órganos vitales, así como la captación de calcio en huesos. Incluso, ayuda a reducir la absorción de glucosa por el músculo y detiene la conversión de aminoácidos en glucosa. Este último punto es fundamental, porque quiere decir que en estados de ayuno, previene que el músculo sea usado como energía, “o se queme” como se dice comúnmente. De acuerdo con una investigación de la American Diabetes Association. ¡Cuidado con las dietas altas en carbohidratos! Es por eso que dietas muy altas en carbohidratos; o muy restrictivas en proteína de alto valor biológico; hacen que “pierdas músculo” y tu grasa esté intacta y ¡bien acumulada! Además un estudio de 2008 en el Annals of Internal Medicine sobre efectos de la hormona de crecimiento en el deporte, establece que cuando hay niveles altos de insulina (que se dan cuando comes en exceso), se reducen los de hormona de crecimiento, y viceversa. Cuando ayunas, los niveles de hormona de crecimiento suben y los de ghrelina bajan, es decir, quemas más grasa y te da menos hambre: Luego de seis horas de no comer nada -se considera un ayuno-, los niveles de insulina bajan y “da más hambre” (por la ghrelina); pero si superas ese antojo fuerte y no comes, la ghrelina circulante en tu sangre empieza la liberación de hormona de crecimiento. Te dará sed, pero no hambre voraz. Esto debería ocurrir por la noche, mientras dormimos. Es por ello, que cuando comes con disciplina y moderación, la producción de hormona de crecimiento es alta y la ghrelina baja. Así que la recomendación es cenar ligero y de preferencia tres horas antes de dormir, para permitir que se realicen adecuadamente los procesos que dan lugar a mayor liberación de hormona de cremiento, que alcanza picos en la madrugada. Si cenas algo muy alto en carbohidratos, ¡esto no ocurre! Porque la insulina estará presente gran parte de la noche. Conforme envejecemos, los niveles de hormona decaen; sin embargo, esto está más relacionado con la cantidad de grasa visceral (centro del cuerpo) Por ello para estimular la producción de hormona de crecimiento, sigue estos tips:
  1. Duerme adecuadamente más de 6 horas
  2. Hay picos de liberación durante la madrugada, mientras duermes.
  3. Procura cenar al menos 3 horas antes de ir a la cama
  4. Evita comer inmediatamente antes de dormir .Especialmente algo con muchos carbohidratos, te sugiero un “shake” de proteína o una ensalada con pescado.
  5. Ayuna ocasionalmente por poco tiempo. Por ejemplo, haz un día a la semana o quincena de “detox”, en que no comas ¡te traerá beneficios, tanto metabólicos como digestivos! Por ejemplo: una opción es un día, desayunar, comer y cenar un batido de proteína y comer pepinos, apio o alguna verdura verde, si te dan ganas de comer.
  6. Haz ejercicio intenso y no comas antes o durante el mismo
  7. Intenso se refiere a ejercitar grupos musculares grandes hasta la fatiga; descansos cortos; arriba del 80% de FCM; hacer sprints. Bloques cortos (30 segundos máximo de esfuerzo vs. descansos de 15 a 30 segundos; por 20 a 30 minutos)
  8. Lleva un sobresito de azúcar por si no estás acostumbrado y te sientes cansado durante el entreno.
  9. Finalmente, lleva una dieta baja en carbohidratos, para mantener bajos y constantes los niveles de insulina en sangre.
Ver artículo original

Notas recomendadas

Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
Seamos honestos: muchas veces usamos palabras sin saber exactamente qué significan. Por ejemplo, hablamos de setas y hongos por igual, sin tener la certeza exacta de qué estamos diciendo. Aunque los usemos como sinónimos, estos términos se refieren a cosas diferentes. En esta entrada te explicamos las principales diferencias entre una seta y un hongo. ¿Hongo o seta?Aunque podríamos estudiar más a fondo el reino fungi para entender las diferencias entre hongo y seta, no queremos meternos en camisa de once varas. Así que lo pondremos de la manera más sencilla posible: un hongo sería el equivalente a un árbol, mientras que una seta sería el fruto de dicho árbol. Así de fácil. Los hongos crecen debajo de la tierra y solamente salen a la superficie, en forma de seta, cuando se presenta una disminución en la temperatura ambiental. Digamos, entonces, que las setas son una respuesta natural del hongo a los estímulos del ambiente. La confusión entre estos dos términos surge precisamente aquí: cuando decimos que estamos comiendo hongos, en realidad lo que estamos consumiendo es una parte del hongo que se llama seta. Eso que conocemos comúnmente como champiñón (sombrero y tallo) es el fruto del hongo que se encuentra debajo de la superficie. ¿Es bueno comer setas?Una vez habiendo aclarado la confusión entre ambos términos, podemos entrar más a detalle en las características y propiedades benéficas de estos alimentos. Las setas son un tipo de alimento muy nutritivo, ya que aportan minerales, como calcio, potasio, zinc, hierro, además de algunas vitaminas, tales como A, C, D y algunas otras del complejo B. Otra característica importante es que las setas no contienen grasas, pero sí muchas proteínas y fibra. De acuerdo con la Fundación Española de Nutrición, en 100 gramos de setas hay tan solo 25 kilocalorías, 1.8 g de proteínas, 4 g de carbohidratos, 2.5 g de fibra y nada de colesterol. ¿Cómo es mejor preparar las setas?Se ha comprobado que, al freír o cocer diferentes tipos de setas, estas pierden proteínas y algunos antioxidantes. Para conservar la mayor parte de los nutrientes presentes en las setas lo mejor es prepararlas a la plancha con un poco de aceite. Otra opción saludable para cocinar setas es hacerlo en el microondas. Este método te permite reducir el tiempo de cocción y usar la menor cantidad posible de agua. De esta manera, conservas buena parte de los antioxidantes, ya que no se diluyen en el agua (o aceite) ni se pierden durante un largo proceso de cocción.¿Qué platillos puedo cocinar con setas?Setas al PibilDeliciosos tacos de setasPasta en Salsa Cremosa con SetasCrema de Setas con Alemdras
El colágeno es una proteína presente en articulaciones, piel, músculos, y tendones. Su consumo es importante ya que no solo ayuda a combatir la flacidez del rostro y a mejorar el estado del cabello y las uñas, sino que también mejora la masa muscular y fortalece las fibras alrededor de las articulaciones. Si quieres asegurarte de estar consumiendo la dosis diaria recomendada de colágeno (10 g), te recomendamos incluir estos alimentos en tu dieta.Caldo de hueso: Este es uno de los pocos alimentos que contiene colágeno listo para que tu cuerpo pueda usarlo. La mayoría de los ingredientes ayudan a sintetizar el colágeno, mientras que el caldo de hueso en sí mismo ya es rico en colágeno. Salmón :El zinc presente en el salmón ayuda a activar las proteínas que se necesitan para sintetizar el colágeno. Solo recuerda que es mejor consumir salmón salvaje y no el que es criado en piscifactorías.  Alga espirulina: Esta alga es una fuente rica en amino ácidos, como la glicina. Se ha descubierto que la glicina es un componente esencial para la producción de colágeno, así que consumir alga espirulina regularmente puede aumentar el nivel de esta proteína.Cítricos: Como todos sabemos, las naranjas, limones, toronjas y mandarinas son alimentos ricos en vitamina C. Este componente es esencial en la producción de colágeno, ya que ayuda a que los amino ácidos se unan para formar la proteína. Huevos: Los altos niveles de amino ácidos presentes en los huevos, principalmente en las claras, hacen que este alimento sea uno de los más importantes en la producción de colágeno. Semillas de calabaza: Esta es una de las fuentes más ricas en zinc. Su consumo es muy importante debido a que favorece la producción de colágeno sin la necesidad de ingerir alimentos de origen animal.Gelatina: La mayor concentración de colágeno se encuentra en los tendones, ligamentos, cartílago, piel y huesos de un animal. Considerando que la gelatina está hecha a base de estas partes, su consumo asegura una buena dosis de colágeno.Vegetales de hoja verde: Estos alimentos tienen mucha vitamina C, la cual es necesaria para producir colágeno tipo 1, la variedad más abundante de colágeno en el cuerpo. ¿Te gustaría mejorar la apariencia de tu piel o recuperar la salud de tus articulaciones? Puedes comenzar por comer mejor y preparar estas deliciosas recetas y llena tu cuerpo de colágeno de manera natural:Gelatina Mosaico de Carlota de LimónTacos de Salmón enchiladoEnsalada de Papa con Huevo
Si haces el mandado el fin de semana, y para el martes o miércoles los plátanos y aguacates ya se han echado a perder, tal vez el problema no es que no sepas elegir tus alimentos, sino que no sabes cómo guardarlos. Descubre las mejores formas de conservar tus frutas y verduras en buen estado por más tiempo.Algunos alimentos (al igual que las flores) producen un gas llamado etileno. Este gas hace que las frutas y verduras maduren más rápido. Para evitar que tus frutas y verduras se echen a perder en poco tiempo, separa los aguacates, plátanos, kiwis, mangos, papayas y tomates de las manzanas, espárragos, zanahorias, pepinos, lechugas, papas y melones.Existen verduras o frutas climatéricas (como el aguacate, durazno, higo, kiwi, mamey) y no climatéricas (por ejemplo, aceitunas, fresa, cereza, arándano). La diferencia entre estas dos es que las primeras pueden comprarse sin estar aún maduras, mientras que las segundas deben adquirirse cuando ya están maduras. Si los alimentos climatéricos aún no están listos para comerse, déjalos fuera del refrigerador y espera hasta que maduren para guardarlos.El apio requiere cuidados especiales. Para que dure más tiempo fresco, crujiente y con un verde intenso lo mejor que puedes hacer es envolverlo en papel aluminio. Después, solo tienes que guardarlo en una sección del refrigerador en la que nada más pueda aplastarlo. papayas y tomates de las manzanas, espárragos, zanahorias, pepinos, lechugas, papas y melones. Las papas en realidad no requieren refrigeración. Solo debes guardarlas en un lugar fresco, seco y sin luz. Nada  más te recomendamos estar muy al pendiente y no olvidarlas, ya que cualquier gota de humedad puede provocar un brote y convertir tus papas en unas plantitas.La lechuga, kale, espinaca y ese tipo de alimentos no tienen la misma caducidad que otras frutas y verduras. Aunque lo ideal es que las consumas uno o dos días después de comprarlas, también puedes extender su tiempo de frescura envolviendo las hojas en una toalla de papel y después guardándolas dentro de una bolsa de plástico.Los hongos son muy delicados, por lo que no duran mucho tiempo después de cortarlos. Para evitar que se echen a perder debes guardarlos en un lugar fresco y seco. Recuerda que es muy importante mantenerlos alejados de la humedad, ya que esta hace que se acelere el proceso de descomposición de los champiñones.Uno de los errores más comunes que cometemos es poner los tomates en el refrigerador. Para conservar en buen estado los tomates por más tiempo hay que ponerlos en un recipiente a temperatura ambiente. Ten presente que las frías temperaturas del refrigerador afectan el sabor y la textura del tomate, así que lo mejor es tenerlos en la barra de la cocina, lejos de las fuentes de calor y de la luz directa del sol. Aplica estos tips en casa y verás cómo te duran más tus frutas y verduras.
Una buena alimentación es importante no solo por su impacto en la salud física, sino también por su resultado en las emociones. Efectivamente, nuestros hábitos alimenticios (la manera en que comemos y el tipo de alimentos que solemos consumir) influyen en nuestro estado de ánimo. Aunque el efecto de la comida en la manera en que nos sentimos es bastante complejo, esta es a grandes rasgos la relación entre la comida y tus emociones:El organismo requiere “combustible” para funcionar adecuadamente. Esta energía se obtiene a partir del consumo periódico de alimentos. Cuando dejamos que pase demasiado tiempo entre una comida y otra (por ejemplo, al brincarse el desayuno) estamos obligando al cuerpo a que funcione con poco combustible. Esto puede hacernos sentir débiles, cansados y bajos de ánimo. En los últimos años han surgido una gran cantidad de dietas que prometen grandes beneficios para la salud. El problema es que el adoptar un régimen muy estricto sin consultar previamente a un médico puede llevar a una descompensación. Un caso muy común es el de los veganos. Al dejar de consumir los nutrientes presentes en los alimentos de origen natural, el cuerpo puede experimentar la falta de ciertos nutrientes, lo que se refleja en estados de ánimo volátiles y menos energía. Si decides hacer un cambio radical a tu alimentación, consulta a un especialista para asegurarte de que seguirás consumiendo los nutrientes que tu cuerpo necesita mediante sustitutos. Nuestro cuerpo requiere de energía para funcionar correctamente, pero no cualquier tipo de energía. Mientras que los alimentos ricos en hidratos de carbono complejos, como los vegetales, cereales y legumbres, ayudan a mantener los niveles de energía estables, los alimentos altos en carbohidratos procesados producen picos de energía. El consumo frecuente de comida rápida, panes o dulces no solo se relaciona con problemas de sobrepeso, también produce subidas y bajadas en los niveles de energía, lo cual se relaciona con irritabilidad y cansancio.En muchas ocasiones nuestros estados de ánimo tienen que ver menos con nuestro entorno y más con cuestiones internas. La falta de ciertos nutrientes puede afectar la manera en que nos sentimos. Existen alimentos que pueden aumentar los niveles de serotonina, la hormona de la felicidad, ayudando mejorar el estado de ánimo. El chocolate, los frutos secos y los pescados azules aportan serotonina cuando los consumimos, por lo cual nos brindan una sensación de bienestar y felicidad. No solo la comida influye en nuestras emociones. La manera en que nos sentimos también puede afectar nuestra manera de alimentarnos. Cuando estamos cansados o no hemos dormido lo suficiente, es más probable que sintamos antojos por alimentos no saludables, como donas o refrescos. De igual manera, cuando experimentamos estrés o ansiedad es muy común que tendamos a comer compulsivamente. No desestimes la importancia de la alimentación en tu salud emocional. Consume platillos saludables todos los días para que te sientas bien, por dentro y por fuera.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD