La cocina para Mamá
Recomendaciones de Cocina

La cocina para Mamá

Por Kiwilimón - Mayo 2015
Juntos compartimos los momentos más importantes, queremos hacer realidad tu historia.
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
Beber vino es delicioso, pero por una extraña razón, muchas veces el vino sigue siendo una bebida poco familiar para nosotros: ¿qué uva, de qué país, de qué año? Por fortuna, el vino mexicano no sólo se ha ido abriendo paso para ser más accesible y prestigioso, sino que además, se preocupa por ser inclusivo.En el marco de la Semana de la Inclusión de personas con discapacidad, celebrada del 1 al 8 de diciembre, el Consejo Mexicano Vitivinícola presenta etiquetas en braile para cada tipo de vino, para así volverse más inclusivos con los consumidores.Esta semana de la inclusión de personas con discapacidad es una iniciativa en conjunto con esta empresa de etiquetas, el consejo, Libre Acceso AC e intérpretes de lengua de señas mexicana, que buscan hacer conciencia sobre la inclusión de minorías, tanto en la industria vitivinícola, como en otros sectores y no sólo para su consumo, sino que también en el área laboral.Las etiquetas se incluyen en las botellas de diversos socios y se elaboran con la colaboración de MCC Labels. Su finalidad es “que las personas con discapacidad visual puedan sumarse a la cultura vitivinícola en México, por lo que esta alianza con el CMV nos permitirá llevar este mensaje a todas las personas que disfrutan y aman el vino mexicano”, de acuerdo con Juan Moreno, director comercial de MCC Labels.Además de las etiquetas, en la semana de la inclusión habrán diversas actividades en bodegas de vino mexicanas, como Tres Raíces, Freixenet, Monte Xanic y Las Nubes. También se realizarán transmisiones en vivo con diversas asociaciones civiles y una cata maridaje, en la cual las personas que la adquieran podrán disfrutar de un menú único a 4 tiempos y maridaje con dos vinos especiales para 2 personas.Esta cena tiene un costo de 2840 pesos y puedes reservar al correo jimena.cuevas@uvayvino.org.mx.
Pocos personajes aman la comida tanto como Homero Simpson. ¿Quién como él estaría dispuesto a arriesgar su vida por un bocado de Fugu o por un emparedado gigante? Probablemente sólo él, porque “chocolate, mmm… cola invisible, la rosca prohibida, mmm… lo que sea” es bien recibido para este comelón profesional. Por eso recopilamos algunos de los momentos más emblemáticos de Homero y la comida. Homero y el chile Para el concurso anual de chile con carne de Springfield, Homero hace su entrada triunfal a la feria. Aquí es reconocido como el maestro de maestros, con un estómago a prueba de fuego. Incluso se rumora que su cuchara de degustación la talló él mismo. Tras humillar a Ned Flanders, cuya salsa solo tiene dos alarmas en lugar de las cinco prometidas, llega con el jefe Gorgori quien le tiene preparados los inmisericordes chiles de Quetzalzatenango. En su primer intento, su lengua estalla del picor y es ridiculizado. En su segundo combate, recubre su lengua con cera para comer los chiles más picantes del mundo y alucinar toda una aventura mística guiada por su nahual, el coyote, en busca de su alma gemela. Tenazas, la langostaHomero compra una langosta de ocho dólares con la intención de engordarla y darse un gran festín. Cada día le prepara el desayuno y la consiente con bocadillos. Ya cuando está fuerte y jugosa, lista para ser cocinada, Homero se enternece del nuevo integrante de la familia y decide no comerla. Así disfrutan la vida, entre caminatas en el mar y juegos en el jardín, hasta que Homero al darle un baño caliente la cocina por error. Entre llantos y exclamaciones de placer por su excelente sabor, Homero se come solo a su querida y dulce tenazas.El buffet El Holandés Cocinante promete un buffet de todo lo que puedas comer. Homero emocionado, en lugar de servirse en su plato, se lleva las charolas completas (con todo y baño María). Se come todos los camarones, dos langostas de plástico y sigue engullendo comida hasta el cierre del restaurante. El capitán McCallister, propietario del restaurante, asegura con gran asombro que Homero no es un hombre, sino una auténtica máquina de devorar. Homero desilusionado demanda al lugar y acepta la oferta del capitán de convertirse en la animación del lugar: ¡Pasen a ver el pozo sin fondo, un error de la naturaleza! Amor y amistad, viajes astrales y comidas sin fin son parte de la rutina de este aventurero gastronómico, dispuesto a todo por su amor a la comida.
Beber vino es delicioso, pero por una extraña razón, muchas veces el vino sigue siendo una bebida poco familiar para nosotros: ¿qué uva, de qué país, de qué año? Por fortuna, el vino mexicano no sólo se ha ido abriendo paso para ser más accesible y prestigioso, sino que además, se preocupa por ser inclusivo.En el marco de la Semana de la Inclusión de personas con discapacidad, celebrada del 1 al 8 de diciembre, el Consejo Mexicano Vitivinícola presenta etiquetas en braile para cada tipo de vino, para así volverse más inclusivos con los consumidores.Esta semana de la inclusión de personas con discapacidad es una iniciativa en conjunto con esta empresa de etiquetas, el consejo, Libre Acceso AC e intérpretes de lengua de señas mexicana, que buscan hacer conciencia sobre la inclusión de minorías, tanto en la industria vitivinícola, como en otros sectores y no sólo para su consumo, sino que también en el área laboral.Las etiquetas se incluyen en las botellas de diversos socios y se elaboran con la colaboración de MCC Labels. Su finalidad es “que las personas con discapacidad visual puedan sumarse a la cultura vitivinícola en México, por lo que esta alianza con el CMV nos permitirá llevar este mensaje a todas las personas que disfrutan y aman el vino mexicano”, de acuerdo con Juan Moreno, director comercial de MCC Labels.Además de las etiquetas, en la semana de la inclusión habrán diversas actividades en bodegas de vino mexicanas, como Tres Raíces, Freixenet, Monte Xanic y Las Nubes. También se realizarán transmisiones en vivo con diversas asociaciones civiles y una cata maridaje, en la cual las personas que la adquieran podrán disfrutar de un menú único a 4 tiempos y maridaje con dos vinos especiales para 2 personas.Esta cena tiene un costo de 2840 pesos y puedes reservar al correo jimena.cuevas@uvayvino.org.mx.
Que me perdonen los oaxaqueños y los yucatecos pero la CDMX es el caldero de la comida popular del país. Nadie puede negar que los chilaquiles, las quesadillas con y sin queso, los tlacoyos y las tortas tienen su templo sagrado en Chilangolandia. Y aún así, a diferencia de otros estados con comida típica de alta estima, la capital no brilla por su cocina regional tanto como por la popular. O si no, ¿cuántas veces se han cruzado con unas míticas enchiladas defeñas, un tradicional mole tepitense o un adobo cuauhtemense? De ahí que el caldo tlalpeño sea de esos estandartes a los cuales haya que aferrarse como niño héroe. El caldo tlalpeño –de Tlalpan– es insignia estatal. En ese entonces, cuando se originó el caldo, Tlalpan no era parte del DF; formaba parte de los pueblos aledaños que orbitaban la gran capital como planetas heliocéntricos. Los fines de semana era común visitar aquellos rumbos para echarse una o dos copitas en una cantina o, si ya se venía de la fiesta y lo que se quería era salir de ella, había de todo para curarla. Una de las teorías del origen de este caldo tiene como nombre propio a Doña Pachita. Ella tenía su puesto de comida junto al tranvía que llegaba hasta el poblado. De entre los platillos que vendía para los usuarios del tren, ninguno como su caldo. Cucharada a cucharada el caldo de Tlalpan se fue haciendo famoso por su sabor y por sus efectos revigorizantes. El resto es historia. Esa infusión picosita y abundante resulta mejor que cualquier entramado de electrolitos: es un elixir para recuperar las fuerzas del alma y las del cuerpo deshidratado. De recetas de caldos tlalpeños no paramos. Ya saben: todo mundo le mete su cuchara y sus reglas. Titita, la queridísima chef detrás del restaurante El Bajío, recomienda prepararlo sin atajos para que quede mejor: “Hay que hacerlo todo el tiempo con el pollo, abundante agua, buenas verduras y mucha paciencia”. Zahie Téllez, la chef experta en los platos de cuchara mexicanos, revela que “el secreto es licuarle las hojas de hierbabuena y de cilantro una vez que rompe el hervor para aportarle una nota herbal al caldo”. Para Pepe Salinas, el chef a cargo del Balcón del Zócalo, “el caldo debe quedar con una claridad súper rica, potente en sabor y en picante, pero siempre claro. Para lograrlo hay que hidratar bien los chiles en vinagre y pasarlos por un ligero tostado”. Él los muele con suficiente agua; fríe en manteca esa base de chiles con especias, ajo y cebolla y los retira de la lumbre hasta que haga ojitos la grasa. Al final lo cuela todo. Al lado de él mi consejo carece de gran ciencia. Me gusta saltear la verdura cortada en trozos medianos en suficiente mantequilla infusionada con laurel –o ghee–. Sólo hasta que el pollo está casi listo las incorporo al caldo. Esto hace que las verduras no se sobrecuezan, se vean bonitas en el emplatado y conserven todas sus propiedades. Si les quedaron dudas, la chef Zahie Téllez nos comparte su receta de caldo tlalpeño. No sé ustedes, pero estos días de suéteres tejidos y calcetines de lana se antoja atravesarlos con un tazón de barro en la mano. Caldo Tlalpeño de Zahie2 pechugas de pollo cocidas y deshebradas1½ litros de caldo de pollo en el que se cocieron las pechugas1 taza de garbanzos cocidos250 g de zanahorias en cubos pequeños y cocidos½ cebolla picada para freír ½ cebolla picada para servir encima del caldo350 g de jitomate asado2 dientes de ajoAceite para freír1 rama de epazote¼ de taza de hojas de cilantro¼ de taza de hojas de hierbabuena2 chiles chipotles adobadosaguacate al gustoSal y pimientaEn una olla calienta un poquito del aceite e incorpora el ajo, la cebolla y el jitomate. Déjalo ahí unos 5 minutos. Cuando queden sofritos, licúalos con un poco del caldo y reserva. El caldo restante agrégalo a una olla y calienta a fuego medio. Una vez que rompa el hervor, agrega la rama de epazote. Toma un poquito de este caldo y licúa en él la hierbabuena y el cilantro y vuelve a agregarlo al caldo. Incorpora los garbanzos cocidos para que se empiecen a sazonar, y también los chiles chipotles. Incorpora las verduras ya cocidas, sólo unos minutos, para tomen el saborcito del chile. Para servir agrega el pollo deshebrado, la cebollita picada y el aguacate al gusto –que siempre nos gusta mucho–.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Warning: Illegal string offset 'placementId' in /home/sites/kiwi4.kiwilimon.com/application/pages/bloques/bb-banner/bb-banner.lib on line 116 Notice: Uninitialized string offset: 0 in /home/sites/kiwi4.kiwilimon.com/application/pages/bloques/bb-banner/bb-banner.lib on line 116